Marbella es un municipio y ciudad del sur de España, perteneciente a la provincia de Málaga, en la comunidad autónoma de Andalucía. Está integrada en la comarca de la Costa del Sol Occidental y es la sede de la mancomunidad de municipios homónima y la cabeza del partido judicial que lleva su nombre.

Marbella está situada a orillas del Mediterráneo, entre Málaga y el estrecho de Gibraltar, en la falda de la Sierra Blanca. Su término municipal ocupa una superficie de 117 km², atravesados por la autovía y la autopista de peaje llamadas del Mediterráneo, principales accesos al municipio.

Con una población de , es el segundo municipio más poblado de la provincia y el séptimo de Andalucía. Además, es una de las ciudades turísticas más importantes de la Costa del Sol y de toda España. Durante la mayor parte del año es centro de atracción del turismo internacional gracias principalmente a su clima y su infraestructura turística. Aunque menos conocido, la ciudad también cuenta con un significativo patrimonio arqueológico, con varios museos y espacios escénicos, así como un calendario cultural con eventos que van desde el reggae hasta la ópera.

Protagonista en la temprana revolución industrial española en el , Marbella ha experimentado un crecimiento continuo a lo largo del y comienzos del , desarrollando una economía basada en la oferta turística destinada a visitantes y residentes temporales de medio y alto poder adquisitivo.

Geografía miniatura|Calle Ancha, en el centro. Al fondo la ermita del Santo Cristo () El término municipal marbellí ocupa una franja que se extiende a lo largo de 27 km de costa, refugiada por las laderas del Cordón montañoso Litoral penibético que forman las sierras Bermeja, Palmitera, Real, Blanca y Alpujata. Debido a la proximidad de la sierra con la costa, la ciudad presenta un gran desnivel entre las partes norte y sur, propiciando así vistas del mar y la montaña desde casi todos los puntos de la ciudad. El litoral está densamente urbanizado. La mayor parte del suelo no edificado corresponde a campos de golf o a pequeñas zonas residuales.

La ciudad se alza a 25 metros sobre el nivel del mar y está situada a 60 km de la capital malagueña.

Marbella limita al norte con los municipios de Istán y Ojén, al noroeste con Benahavís, al oeste con Estepona y al este con Mijas.

Relieve Se distinguen cinco unidades geomorfológicas: Sierra Blanca, piedemonte de la Sierra Blanca, lomas y colinas, vegas y dunas. La Sierra Blanca se sitúa en la zona más central, cubriendo prácticamente el núcleo urbano antiguo. Su cumbre es La Concha (1215 m s. n. m.). En la zona este se encuentra la Loma de Puerto Llano con el cerro Atalaya (459 m s. n. m.).

La topografía de Marbella se caracteriza por la presencia de extensas llanuras litorales como la vega de San Pedro Alcántara formadas a partir de materiales erosionados. Tras las llanuras se extiende una zona de altitudes entre los 100 y 400 m s. n. m., ocupada por cerros y lomas, detrás de la que se alzan el piedemonte y el abrupto relieve de Sierra Blanca.

La costa es en general baja y arenosa, con playas que van siendo cada vez más extensas cuanto más al este nos encontremos, entre el puerto pesquero y el de Cabopino. A pesar de la intensa urbanización del litoral, aún se conserva una zona de dunas en el extremo oriental del municipio, las Dunas de Artola.

Hidrografía La totalidad del municipio se encuadra dentro de la Cuenca Mediterránea Andaluza. Los cursos de agua son cortos y salvan grandes pendientes, por lo que a menudo generan torrentes. Entre ellos destacan el río Guadalmina, el río Guadaiza, el río Verde y el río Real, que recogen la mayor parte del agua del término municipal. La irregularidad del régimen de lluvias tiene como resultado que los cursos de agua sean intermitentes, estando a menudo secos en verano. Los numerosos arroyos que atraviesan la ciudad han sido embovedados en su mayoría.

El embalse de la Concepción abastece a la población de agua potable. Aparte de este existen otros, que datan del , como el Viejo y el Nuevo de la antigua Colonia agrícola de El Ángel, o el de Las Medranas y Salto del Agua de la Colonia de San Pedro Alcántara.

Clima De acuerdo con la clasificación climática de Köppen presenta un clima mediterráneo típico (Csa). Marbella está protegida en su franja norte por la Sierra Blanca, estribación sur de la sierra de Las Nieves, por lo que el municipio goza de un microclima que origina una temperatura media anual de 18 °C. Las precipitaciones rondan la media de 628 l/m² mientras que las horas de sol al año son unas 2900.

Flora y fauna A pesar de la presión urbanística aún se conservan reductos naturales en la sierra, donde crecen castaños, cerezos, helechos, pinsapos de repoblación, pinos carrascos, piñoneros, insignes y resineros. La fauna está representada por 81 aves (y, entre ellas águilas calzadas, carabós, charrán patinegro, cuervos, garcetas, gavilanes, vencejos,...), además de ginetas, tejones, cabras montesas, corzos, garduñas, zorros y conejos.

En la costa se encuentra el Monumento Natural de las Dunas de Artola, uno de los pocos espacios naturales protegidos en primera línea de playa de la Costa del Sol, que contiene ejemplares de barrón o cardo marítimo, narciso de mar y arbustos como la sabina caudada. Del ecosistema submarino de las aguas marbellíes destaca la Posidonia oceanica, planta endémica del Mediterráneo presente en la zona de Cabopino.

Historia miniatura|Termas romanas de Las Bóvedas miniatura|Basílica Paleocristiana Vega del Mar, único ejemplo en España con doble ábside

En el término municipal se han encontrado restos que atestiguan que ya estuvo habitado desde el Paleolítico y durante el Neolítico. Algunos autores opinan que el origen de la actual Marbella podría ser un asentamiento fenicio de los que abundaron en la costa de la provincia de Málaga. Sin embargo, no se han encontrado restos de ningún asentamiento significativo, aunque sí han aparecido diversas piezas en diferentes puntos del término municipal, como en los yacimientos de Río Real y Cerro Torrón.

Queda probada la existencia de un núcleo de población romana en lo que hoy es el Casco Antiguo: los sillares de la muralla los tres capiteles jónico incrustados en ella, recientes descubrimientos en la calle Escuelas y otros muchos restos dispersos en la población así lo atestiguan. También encontramos otros asentamientos romanos junto a los ríos Verde y Guadalmina: villa romana de río Verde, termas romanas de Guadalmina y los restos de la basílica paleocristiana de Vega de Mar, que rodeada por una necrópolis visigoda prueba la continuada presencia humana posterior en la zona. izquierda|miniatura|El casco antiguo aún conserva parte de su trazado medieval

Edad Media Durante la época islámica, y tras arrasar los normandos las costas de Málaga, los musulmanes fortificaron la plaza, construyendo en el un castillo y, posteriormente, varias torres almenaras y una cerca que protegía la ciudad. Esta se componía de calles estrechas y pequeñas edificaciones con grandes patios, siendo las edificaciones más notables la alcazaba y la mezquita. El núcleo urbano estaba rodeado por huertas, siendo los cultivos más afamados los higos y las moreras para la producción de gusanos de seda. El nombre actual puede derivar del nombre que los árabes le dieron: Marbal·la (مربلة),Una descripción anónima de al-Ándalus, ed. de Luis Molina, Madrid: CSIC, 1981, p. 74 que a su vez, conforme a algunos estudios lingüísticos, deriva de un topónimo íbero anterior.

Durante la época de los primeros reinos de taifas, Marbil-la fue disputada por las taifas de Algeciras y Málaga, cayendo finalmente en la órbita de la segunda, que a su vez pasaría a formar parte posteriormente del Reino Nazarí. En 1283 el sultán meriní Abu Yusuf lanzó una campaña contra el Reino de Granada en tierras de Málaga. La paz entre meriníes y nazaríes se alcanzaría con la firma del Tratado de Marbella el 6 de mayo de 1286, mediante el cual se restituyen al monarca nazarí todas las posesiones meriníes en Al-Ándalus.

Edad Moderna miniatura|Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, del Durante la Guerra de Granada, el 11 de junio de 1485 la localidad pasa a manos de la Corona de Castilla, sin derramamiento de sangre. Los Reyes Católicos le otorgan el título de ciudad y la convierten en cabecera de comarca y en realengo. Es en esta época cuando se construye la plaza de los Naranjos, siguiendo los diseños urbanísticos castellanos, y algunos de los históricos edificios que la rodean.

A partir de 1644 se introduce la caña de azúcar, cuyo cultivo se expande por toda la costa malagueña, dando lugar a la aparición de trapiches, como el Trapiche del Prado de Marbella. También en este siglo se levantan el Fuerte de San Luis, sobre el que ahora se encuentra el Hotel El Fuerte, y las iglesias del Santísimo Cristo de la Vera Cruz y del Calvario.

En 1729 Estepona obtiene Carta de Villazgo, escindiéndose de Marbella, y en 1807 Ojén abandona la jurisdicción de Marbella. En 1752 se termina la batería del fuerte de San Luis, cuya tenencia se otorgó en 1792 a Pedro Antonio Casasola, Teniente de Navío retirado y Manuel de Artola, siendo volado durante la guerra de la independencia.

A principios del surgieron en las márgenes del río Verde los pioneros altos hornos de Marbella del industrial malagueño Manuel Agustín Heredia que funcionaban con mineral de magnetita de la mina del Peñoncillo de Ojén y madera de Sierra Blanca como combustible. Estos fueron los primeros altos hornos civiles de España, llegando a producir hasta un 75 % del hierro colado del país. En 1860 el marqués del Duero funda lo que fue el complejo agroindustrial más moderno e importante de su época, la Colonia Agrícola San Pedro Alcántara para la producción de caña de azúcar durante el auge de la industria azucarera de Andalucía. A partir de 1881 empresarios malagueños impulsan la producción de caña de azúcar en la Colonia Agrícola el Ángel, sobre los terrenos que ahora ocupa Nueva Andalucía. Los costes de la siderurgia en Marbella, por emplear carbón vegetal y las características del mineral extraído, así como el fin de las guerras carlistas del norte de España suponen el desmantelamiento de los Altos hornos de Marbella y por tanto de las Ferrerías de El Ángel y La Concepción, para convertirse en una fábrica de azúcar y molino de harinas, respectivamente y la concentración de la siderurgia de la provincia únicamente en Málaga. A partir de 1871 la empresa de capital inglés The Marbella Iron Ore Company and Ltd. lleva a cabo exclusivamente una actividad minera, transportando el mineral desde las minas de Ojén por el ferrocarril minero San Juan Bautista hasta el cargadero de mineral para su transporte marítimo a Inglaterra. La población que empleaban de manera directa o indirecta las ferrerías retornó a la agricultura y la pesca, y las condiciones climáticas que afectaban a los cultivos, el paludismo y la plaga de la filoxera trajeron desempleo y pobreza de los jornaleros, incluso la hambruna y muertes por inanición. miniatura|upright|izquierda|Manuel Gutiérrez de la Concha e Irigoyen

A fines del , Marbella contaba con un núcleo urbano compuesto por tres sectores: el barrio Principal, el barrio Alto o de San Francisco y el barrio Nuevo, y tres núcleos menores dispuestos alrededor de las antiguas ferrerías y de la granja-modelo de la colonia de San Pedro Alcántara, además de viviendas aisladas en huertas y cortijos. La población se divide entre un reducido grupo latifundistas burgueses y el pueblo, siendo la clase media prácticamente inexistente.

En las primeras décadas del siglo ya encontramos en Marbella hoteles como el Comercial, inaugurado en 1918.