La Mancomunidad de Naciones (en inglés, Commonwealth of Nations), antes denominada Mancomunidad Británica de Naciones (British Commonwealth of Nations), es una organización compuesta por 56 países soberanos que, con la excepción de Togo, Gabón, Mozambique y Ruanda, comparten lazos históricos con el Reino Unido. En el pasado, Irlanda y Zimbabue también formaron parte de ella.
Su principal objetivo es la cooperación internacional en el ámbito político y económico, y desde 1950 la pertenencia a ella no implica sumisión alguna a la Corona británica, aunque se respeta la figura del monarca del Reino Unido. Con el ingreso de Mozambique, la organización ha favorecido la denominación «Mancomunidad de Naciones» para subrayar su carácter internacionalista. Sin embargo, el adjetivo «británico» se sigue utilizando con frecuencia para diferenciarla de otras mancomunidades existentes a nivel internacional.
El rey Carlos III del Reino Unido está a la cabeza de la organización, según los principios de la Mancomunidad, como «símbolo de la libre asociación de sus miembros».
En 2022, Togo (excolonia alemana y francesa) y Gabón (excolonia francesa) se unieron a la Mancomunidad convirtiéndose en los nuevos miembros sin lazos previos con el Reino Unido.
La organización tiene sus orígenes en la Conferencia Imperial de 1930, cuando el gobierno británico reconoció ciertos derechos de autodeterminación a sus colonias e inició los trabajos que culminaron con el Estatuto de Westminster en 1931, y que dieron origen a la Mancomunidad (en ese entonces consistente en un puñado de excolonias aún leales a la monarquía). La administración corresponde a una Secretaría General con sede en la ciudad de Londres, siendo Kamalesh Sharma su representante. Otras organizaciones hermanas que colaboran con los esfuerzos de la Secretaría General son la Fundación de la Mancomunidad (en inglés, Commonwealth Foundation) y la Mancomunidad del Aprendizaje (en inglés, Commonwealth of Learning) con sede la primera en Londres y la última en la ciudad de Vancouver (Canadá).
Historia
thumb|Los primeros ministros de los cinco miembros de la Mancomunidad en la conferencia de 1944. De izquierda a derecha: Mackenzie King, Jan Smuts, Winston Churchill, Peter Fraser y John Curtin.
En 1864, los representantes de las tres colonias de la Norteamérica británica comenzaron a negociar su fusión en una confederación autónoma. Los territorios (Nueva Escocia, Nuevo Brunswick y Provincia Unida de Canadá) temían una posible agresión de Estados Unidos y querían establecer sus propias fuerzas de defensa. Al mismo tiempo requerían de autonomía que permitiera el intercambio comercial con ese mismo país.
Para evitar una crisis política que derivara en algo similar a la pérdida de las Trece Colonias el siglo anterior, el Reino Unido aceptó las condiciones de sus colonos el 1 de julio de 1867 con el surgimiento de la Confederación canadiense, cuyo nuevo sistema político consistía en un Dominio mediante el cual, la confederación podía gobernarse a sí misma, en lo que se refería a su política interior, salvo que sus leyes seguirían estando sujetas a la supervisión del Parlamento del Reino Unido y un eventual veto del Monarca británico; es decir, permanecían unidas bajo la corona al Imperio británico, pero su gobierno interno estaba bajo la responsabilidad de los ciudadanos nacidos en el país. Este sistema de gobierno llevó a la independencia parcial de otras colonias británicas: Australia (1901), Nueva Zelanda (1907), Terranova (1907), Sudáfrica (1910) y el Estado Libre de Irlanda (1922).
En 1884, durante su visita a Australia, el primer ministro Archibald Primrose describió el cambio del Imperio británico, ya que alguna de sus colonias se hicieron más independientes, como una «comunidad de naciones». Periódicamente se produjeron conferencias de primeros ministros británicos y coloniales desde principios de 1887 y dieron lugar a la creación de las Conferencias Imperiales en 1911.Though the modern Commonwealth is just 60 years old, the idea took root in the 19th century, Commonwealth Secretariat.
La Mancomunidad se desarrolló a partir de las Conferencias Imperiales. Jan Smuts presentó una propuesta concreta en 1917 cuando acuñó el término «la Mancomunidad Británica de Naciones» y previó las «relaciones y los reajustes constitucionales futuros en esencia» en la importante Conferencia de Paz de 1919, a la que también asistieron delegados de los dominios y Reino Unido.F. S. Crafford, Jan Smuts: A Biography (2005) pág. 121 El término recibió el reconocimiento imperial legal por primera vez en el Tratado Anglo-Irlandés de 1921, cuando el término «Mancomunidad Británica de Naciones» (en inglés, British Commonwealth of Nations) sustituyó a «Imperio británico» en la redacción del juramento que toman los miembros del Parlamento del Estado Libre de Irlanda.F. S. Crafford, Jan Smuts: A Biography (2005) pág. 142El Juramento de Lealtad (Oath of Allegiance) que se incluyó en la Constitución del Estado Libre de Irlanda contenía una mención a la inclusión de Irlanda en la «Mancomunidad Británica de Naciones» (... and her adherence to and membership of the group of nations forming the British Commonwealth of nations.)
Dominios En la Declaración Balfour en la Conferencia Imperial 1926, se estableció que Reino Unido y sus dominios eran «iguales en estatus, en modo alguno subordinado a otro en cualquier aspecto de sus asuntos internos o externos, aunque unidos por la lealtad común a la Corona, y libremente asociados como miembros de la Mancomunidad Británica de Naciones». Estos aspectos de la relación se formalizaron por el Estatuto de Westminster en 1931, que se aplica a Canadá sin necesidad de ratificación, pero Australia, Nueva Zelanda y Terranova tuvieron que ratificarlo para que entrara en vigor. Terranova nunca lo hizo, ya que el 16 de febrero de 1934, con el consentimiento de su parlamento, el gobierno de Terranova terminó voluntariamente y su gobierno pasó al control directo de Londres. Terranova más tarde se unió a Canadá como su décima provincia en 1949. Australia y Nueva Zelanda ratificaron el Estatuto en 1942 y 1947, respectivamente.
Después de la Segunda Guerra Mundial, el Imperio británico fue desmantelado poco a poco, salvo los catorce territorios de ultramar británicos aún en poder del Reino Unido. En abril de 1949, a raíz de la Declaración de Londres, la palabra "británico" se eliminó del título de la Mancomunidad para reflejar su naturaleza cambiante. Birmania (también conocida como Myanmar, 1948) y Aden (1967) son los únicos estados que eran colonias británicas en el momento de la guerra que no se unieron a la Mancomunidad después de la independencia.
Los antiguos protectorados británicos y mandatos que no se convirtieron en miembros de la Mancomunidad son Egipto (independiente en 1922), Irak (1932), Transjordania (1946), la Palestina británica (parte de la cual se convirtió en el estado de Israel en 1948), Sudán (1956), Somalilandia Británica (que se había unido a la antigua Somalia italiana en 1960 para formar Somalia), Kuwait (1961), Baréin (1971), Omán (1971), Catar (1971), y los Emiratos Árabes Unidos (1971).
Repúblicas Irlanda abandonó la Mancomunidad el 18 de abril de 1949 dando vigencia a la Ley de la República de Irlanda de 1948, que había entrado en vigor el mismo día, y a la ley británica sobre Irlanda de 1949 con efecto retroactivo. Irlanda, de hecho, no había participado activamente en la Mancomunidad desde principios de la década de 1930 y finalmente la abandonó. Otros dominios, sin embargo, deseaban convertirse en repúblicas sin cortar sus lazos con Reino Unido. El asunto se trató en abril de 1949 en una reunión de primeros ministros de la Mancomunidad en Londres. Bajo la Declaración de Londres, aceptada por la India, cuando se convirtió en una república en enero de 1950, accedió a aceptar al soberano británico como un "símbolo de la libre asociación de sus naciones miembros independientes y como tal, el Jefe de la Mancomunidad". Al oír esto, el rey Jorge VI dijo al político indio Krishna Menon : "Así que me he convertido 'en mí mismo' ".
Los demás países de la Mancomunidad reconocieron la afiliación continua de la India a la asociación. Ante la insistencia de Pakistán, la India no fue considerada como un caso excepcional y se asumió que los otros Estados recibirían el mismo trato que la India.
Comúnmente se ve a la Declaración de Londres como iniciadora de la Mancomunidad moderna. Siguiendo el precedente de la India, otras naciones se convirtieron en repúblicas o en monarquías constitucionales con sus propios monarcas, mientras que algunos países adoptaron el mismo monarca del Reino Unido; pero sus monarquías se desarrollarían de manera diferente y pronto se convirtieron en independientes de la monarquía británica en su totalidad. Se considera al monarca como una entidad independiente de la entidad jurídica de cada ámbito, a pesar de que la misma persona es monarca de cada reino.
Nueva Mancomunidad Debido al crecimiento de la Mancomunidad, el Reino Unido y los dominios previos a 1945 llegaron a conocerse, aunque de forma informal, como la Antigua Mancomunidad. Los planificadores en el período de "entreguerras", como Lord Davies, que también había tenido "un papel importante en la construcción de la Sociedad de las Naciones" en los Estados Unidos, en 1932 fundaron la Sociedad de la Nueva Mancomunidad, con Winston Churchill como su presidente. Esta nueva sociedad tenía por objeto la creación de una fuerza aérea internacional para ser el brazo de la Liga de las Naciones, para permitir el desarme de las naciones y salvaguardar la paz.
El término Nueva Mancomunidad se ha utilizado en Reino Unido (sobre todo en los años 1960 y 1970) para referirse a los países recientemente descolonizados, predominantemente no blancos y en vías de desarrollo. Se utiliza a menudo en los debates sobre la inmigración de estos países. Reino Unido y los dominios anteriores a 1945 se conocieron informalmente como la Vieja Mancomunidad o, más específicamente, como la «Mancomunidad blanca», en referencia a lo que se conocía como los Dominios Blancos.
Estructura Jefe de la Mancomunidad thumb|upright|Rey Carlos III, jefe de la Mancomunidad. Según la fórmula de la Declaración de Londres, el rey Carlos III es el jefe de la Mancomunidad, título que por ley forma parte de los títulos reales de este en cada uno de los reinos de la Mancomunidad, los quince miembros de la Mancomunidad que lo reconocen como su monarca. Cuando el monarca muere, el sucesor de la corona no se convierte automáticamente en el nuevo jefe de la Mancomunidad. Sin embargo, en su reunión de abril de 2018, los líderes de la Mancomunidad acordaron que el por entonces príncipe Carlos sucedería a su madre como jefe. El cargo es simbólico y representa la libre asociación de miembros independientes, la mayoría de los cuales (36) son repúblicas y cinco tienen monarcas de diferentes casas reales (Brunéi, Suazilandia, Lesoto, Malasia y Tonga).
Reunión de jefes de Gobierno de la Mancomunidad El principal foro de toma de decisiones de la organización es la Reunión bienal de Jefes de Gobierno de la Mancomunidad (CHOGM por sus siglas en inglés), donde los jefes de Gobierno de la Mancomunidad, incluidos (entre otros) primeros ministros y presidentes, se reúnen durante varios días para discutir asuntos de interés mutuo. El CHOGM es el sucesor de las Reuniones de Primeros Ministros del Mancomunidad y, anteriormente, de las Conferencias Imperiales y de las Conferencias Coloniales, que se remontan a 1887. También hay reuniones periódicas de ministros de finanzas, de ministros de derecho, de ministros de salud, etc. miembros antes que ellos, no están invitados a enviar representantes a reuniones ministeriales o CHOGM.