El Archivo Municipal de Toledo es un servicio público de carácter administrativo especializado en la gestión y tratamiento de los documentos producidos y recibidos por el Ayuntamiento de la ciudad en el ejercicio de sus funciones, a lo largo de su historia, y que han sido conservados para su utilización en la gestión administrativa, la información ciudadana, la proyección cultural y la investigación científica. Junto con el fondo documental municipal conserva otros de origen público y privado y algunas colecciones.
Contexto cultural y geográfico alt=Vista panorámica desde la Virgen del Valle hacia 1875|izquierda|miniaturadeimagen|Vista panorámica desde la Virgen del Valle hacia 1875La ciudad de Toledo fue tomada por las tropas del rey castellano Alfonso VI en el año 1085. El primer documento que se conserva en la ciudad se data en el año 1086 y pertenece a la catedral de Toledo. Desde entonces y a lo largo de la Edad Media fue la principal ciudad castellana de la submeseta sur, por su importancia económica y demográfica, siendo, además, sede de la Corte itinerante y lugar de celebración de las Cortes, en muchas ocasiones. Con el traslado de la capitalidad a Madrid en 1561, Toledo inició un periodo de decadencia aliviado por la presencia de conventos y monasterios, junto con la catedral primada. La actividad manufacturera se apoyaba en una estructura gremial muy consolidada en la que destacaban los artesanos vinculados a la actividad textil, especialmente a la seda.alt=Panorámica de Toledo en la actualidad|izquierda|miniaturadeimagen|Panorámica de Toledo en la actualidadEn el se estableció en la ciudad la Real Fábrica de Armas que dinamizaría el tejido industrial durante más de dos siglos. La vinculación con el ejército se afianzó en el XIX al convertirse en sede de centros de instrucción militar, auspiciados por el Estado. Ya a finales de ese siglo el turismo empezó a convertirse en el principal motor económico al haber sabido conservar un patrimonio arquitectónico y artístico excepcional, y buena parte de la obra del Greco, pintor universal.
En 1986, Toledo es declarada por la Unesco Ciudad Patrimonio de la Humanidad.
El Archivo Municipal está integrado dentro de la estructura organizativa del Ayuntamiento de Toledo desde sus orígenes, aunque no tendrá un profesional a su cuidado y de manera continua hasta 1860.
El ámbito geográfico al que se refieren los documentos conservados en su Archivo Municipal da cuenta de esa historia. Toledo desde mediados del y hasta comienzos del XIX ejerció la jurisdicción señorial sobre un amplio territorio conocido como Los Montes de Toledo que sobrepasaba por el sur el actual límite provincial. Y al ser sede de la capital de la Intendencia en el también custodia documentos generados en pueblos de su antigua provincia.
En cuanto al ámbito cronológico, el documento más antiguo se data en el año 1136. Su número crece progresivamente hasta la actualidad.
Historia de la institución que custodia los fondos de Archivo
La historia del Archivo Municipal de Toledo se inicia con la existencia de una estancia donde se ubicaban las arcas del concejo para custodiar documentos de la que se tiene constancia ya a fines del , con el nombre de “quadra de escripturas”. Dado que se conservan documentos desde 1136, pocos años después de la toma de la ciudad por las tropas de Alfonso VI, es obvio que desde entonces se tomaron medidas para conservar su patrimonio documental.alt=Oficina de contaduría y Archivo en el siglo XVII|miniaturadeimagen|Recreación de la Oficina de contaduría y Archivo en el siglo XVIII. Óleo de Matías Moreno|450x450pxEn 1526, tras los sucesos de las Comunidades de Castilla que debieron suponer la pérdida de parte de la documentación conservada hasta entonces, fue elaborado el libro “Sumario de los previllejos y escrituras de Toledo”, primer intento organizativo serio de los documentos conservados hasta entonces.
Poco después, en 1528, el Ayuntamiento toledano acordó ya la manera de distribuir entre los regidores las llaves del arca del archivo.
Posiblemente, entre 1565 y 1570 debió construirse el mueble-archivo, conocido bajo la denominación de archivo secreto. Su contenido fue descrito por entonces en el “Memorial de los previlegios y scripturas”. Este mueble se encontraba empotrado en una de las paredes de la habitación que venía utilizándose como archivo desde el . En ella se encontraban otros documentos a los que la ciudad daba menos valor, colocados en legajos sobre estantes de madera. Fuera del Archivo y en las oficinas existían muchos otros documentos bajo la responsabilidad de los escribanos, contadores, mayordomos…
Una Real Provisión de Felipe III en 1619, ordenaba al ayuntamiento de la ciudad que guardara en el archivo los libros capitulares, los procesos acabados, las cuentas y otros papeles importantes que por entonces permanecían en poder del escribano mayor. alt=Instalaciones del Archivo hacia 1970 - Foto Flores|izquierda|miniaturadeimagen|Instalaciones del Archivo hacia 1970 - Foto Flores Los intentos organizativos se sucedieron a lo largo del , con poco éxito.
La Guerra de Sucesión no debió suponer pérdidas documentales a pesar del trasiego de tropas y de la inestabilidad en el gobierno local.
Hasta bien entrado el no se abordó su organización y descripción, pero solo de los documentos custodiados en el mueble archivo secreto. Las tareas fueron encomendadas en 1733 al escribano Antonio Díaz Canseco que las concluyó en 1735, elaborando un voluminoso “Libro Becerro”
A partir de la segunda mitad del , concretamente en 1874, el Ayuntamiento de Toledo dispondrá en su plantilla municipal de una persona encargada exclusivamente de organizar, describir y servir la documentación. Y ya en el año 1900 contaba además con la ayuda de varios auxiliares.
En las primeras décadas del el archivo municipal ocupaba cuatro salas en el piso principal de las casas consistoriales, con sus paredes llenas de legajos sobre estantes. Empotrado en una de ellas seguía el mueble del archivo secreto, el cual tenía en el inventario de 1735 su principal instrumento descriptivo.
En 1936 podemos atestiguar que el archivo compartía dependencias con el recién creado Museo Municipal de Toledo. La Guerra Civil, que tan duramente castigó a la ciudad, no afectó a los documentos municipales. La ampliación de las dependencias dedicadas a archivo no fue posible hasta finalizada la década de los setenta. Aun así las sucesivas ampliaciones pronto se mostrarían insuficientes dada la continua remisión de documentos desde las oficinas municipales.
En 1999 el Archivo Municipal abandono sus instalaciones en las casas consistoriales al ser trasladado a un edificio de nueva planta, anexo al templo de la antigua parroquia mozárabe de San Marcos convertido en centro cultural. El nuevo archivo tiene una capacidad de depósito de unas 20.000 cajas archivadoras, además de la biblioteca y hemeroteca especializada, duplicando los puestos de lectura y el espacio destinado a conservar los fondos documentales. Con ello se han mejorado las condiciones de instalación y conservación de los documentos municipales, y se ha favorecido su utilización por los investigadores.
El edificio alt=Exterior del Archivo Municipal de Toledo|izquierda|miniaturadeimagen|Entrada principal del Archivo Municipal de Toledo miniaturadeimagen|Sala del Archivo Municipal de Toledo El edificio sede del Archivo Municipal de Toledo fue inaugurado en 30 de noviembre de 1999 con arreglo a un proyecto elaborado por el prestigioso arquitecto Ignacio Mendaro Corsini, contando con la financiación de fondos europeos. El inmueble obtuvo el “I Premio Castilla-La Mancha de Arquitectura 2001” a la mejor obra pública construida en la región en el bienio 1999-2000, y estuvo seleccionada en el pabellón de España en la XI Biennale di Architettura di Venezia del año 2004. De sus peculiaridades arquitectónicas se han hecho eco revistas de arquitectura italianas como “Casabella”, francesas como “Techniques & Architecture” o “Architecture intérieure. CREE”, inglesas como “He Architectural Review”, y una decena de revistas españolas. Además ha sido objeto de estudio en tres monografías.
En el año 2001, por Decreto 190/2001, de 9 de octubre, de la Consejería de Educación y Cultura de Castilla-La Mancha (DOCM de 19 de octubre de 2001) este edificio obtuvo la calificación de bien de interés cultural.
Su construcción se realizó sobre un espacio que servía de aparcamiento urbano y que anteriormente había estado ocupado, desde el , por dependencias conventuales (claustro, huertas…) de la orden francesa de la Santísima Trinidad. Este convento, conocido bajo la advocación de la Santísima Trinidad, fue desamortizado ya en el y de él solo se conserva su iglesia, convertida en la parroquia mozárabe de San Marcos y transformada en la actualidad en el centro cultural municipal San Marcos.
El edificio está situado en el centro de la ciudad, muy próximo al Archivo Histórico Provincial, al Archivo de la Catedral y al Archivo Diocesano. Además está comunicado con la institución productora, es decir con el Ayuntamiento, y en concreto con las oficinas municipales de Urbanismo, que son las que más documentos producen y solicitan.alt=Escaleras de Caracol del Archivo Municipal de Toledo|miniaturadeimagen|Escaleras de Caracol del Archivo Municipal de Toledo|izquierda|163x163pxEl Archivo tiene su entrada principal por la calle de la Trinidad. Al cruzar la puerta existe un patio exterior en el que se pueden observar restos de las anteriores edificaciones, en su mayoría medievales. Un gran ciprés da una nota de color a todo ese espacio. A través de una zona abovedada se entra ya en las instalaciones del Archivo. Lo primero que sorprende es un gran espacio, casi rectangular, delimitado por los muros de la iglesia de San Marcos del y por los depósitos de Archivo. El techo de hormigón se encuentra a más de diez metros de altura, lo que da sensación de amplitud. Los materiales constructivos esenciales en todo el edificio son el hormigón tintado, el acero corten y la tarima de madera.
Los documentos se custodian en tres depósitos rectangulares, distribuidos en tres plantas simétricas y dotados con estanterías compactas, con la siguiente capacidad: Depósito de la planta baja (6.120 cajas), depósito de la planta primera (7.920 cajas) y depósito de la planta tercera (7.920 cajas). Las cajas a las que nos referimos son de tamaño folio prolongado.
La actual sala de investigadores se halla situada en un espacio propio, que se abre en la parte izquierda del edificio aprovechando una antigua dependencia del convento trinitario. El despacho de dirección en encuentra en el lado opuesto.
Fondos y colecciones El Archivo Municipal de Toledo está constituido por diferentes fondos públicos y privados y por varias colecciones que vamos a describir brevemente. Fondos Públicos Fondo del Ayuntamiento de Toledoalt=Carta misiva de la Reina Isabel la Católica de 1481 con texto autógrafo|izquierda|miniaturadeimagen|Carta misiva de la Reina Isabel la Católica de 1481 con texto autógrafoEntre los fondos públicos destacamos por su importancia el Fondo del Ayuntamiento de Toledo. Este fondo contiene documentos desde 1136 hasta la actualidad. Es el originado por la institución de la que depende el Archivo, por lo que es un fondo abierto con incrementos periódicos por transferencia. Está estructurado de antiguo en cuatro agrupaciones facticias: “archivo secreto”, “archivo del cabildo de jurados”, “documentos históricos en legajos” y “libros manuscritos”. A ellas hay que unir, a partir de 1991, los documentos recibidos por transferencias normalizadas y series documentales.