Por música cinematográfica se entiende toda música, por lo general orquestada e instrumental, compuesta específicamente para acompañar las escenas de una película y apoyar la narración cinematográfica. Dentro de este tipo también se encuentra la llamada "música incidental". miniaturadeimagen|En la foto se muestra a Camille y Kennerly Kitt vestidas como elfos para una toma promocional durante el rodaje de su popurrí de El Señor de los Anillos, específicamente La Comunidad del Anillo, de la banda sonora de la película. Esta música forma parte de la banda sonora de la película, típicamente abreviada como "BSO", que también puede incluir música preexistente, diálogos y efectos de sonido, y comprende una serie de piezas orquestales, instrumentales o corales llamadas señales, que están programadas para comenzar y finalizar en puntos específicos durante la película con el fin de mejorar la narración dramática y el impacto emocional de la escena en cuestión. Las partituras están escritas por uno o más compositores, bajo la guía o colaboración del director o productor de la película y generalmente son interpretadas por un conjunto de músicos, la mayoría de las cuales incluyen una orquesta o banda, solistas instrumentales y coro o vocalistas. - y grabado por un ingeniero de sonido.

Las bandas sonoras originales "BSO" de las películas abarcan una enorme variedad de estilos de música, dependiendo de la naturaleza de las películas a las que acompañan. La mayoría de estas son obras orquestales enraizadas en la tradición clásica occidental, pero muchas otras están influenciadas por el jazz, el rock, el pop, el blues, la música new age, la música de "ambient", y una amplia gama de estilos de música étnica y mundial. Desde la década de 1950, un número creciente de bandas sonoras también han incluido partes y elementos electrónicos, y la mayoría de la música escrita hoy para cine presenta un híbrido de instrumentos orquestales y electrónicos.

Desde la invención de la tecnología digital y el muestreo de audio, muchas películas modernas han podido contar con inserciones digitales para poder imitar el sonido de instrumentos en vivo, y sus bandas sonoras son creadas y ejecutadas completamente por los propios compositores mediante sofisticados programas de composición musical, como Cubase, Logic Pro o Digital Performer, entre otros.

Música incidental La música incidental (comúnmente llamada score en inglés) consiste en las composiciones que realzan y complementan la mayoría de las escenas en el filme como música de fondo, por lo general compuestas por músicos especializados en este tipo de obras: Ennio Morricone, Jerry Goldsmith, James Horner, Hans Zimmer, John Powell, John Williams, Basil Poledouris, Alex North, Elmer Bernstein o John Barry son artistas claramente asociados a la música de este tipo.

Del mismo modo, muchos músicos de jazz, pop o rock han incursionado en la composición de música para cine por encargo, por ejemplo —entre muchos otros— el guitarrista Jimmy Page con Death Wish 2, el grupo Toto con Dune, Queen con Flash Gordon, Pink Floyd con Music from the Film More, o muy especialmente el grupo alemán Tangerine Dream, el cual ha alternado sus álbumes con la realización de música para cine de manera constante, desde los años 1970.

Diferencias con la banda sonora original (BSO) A diferencia de la banda sonora (en inglés, soundtrack), que suele incorporar canciones de cualquier artista elegidas especialmente por el director y que son utilizadas en el filme, a menudo incorporando solo un fragmento, la música incidental es generalmente una obra integral, orquestada, instrumental, larga, de carácter cíclico y con un tema central recurrente, todo lo cual se encadena a las escenas de principio a fin y, a la vez, establece un vínculo narrativo continuo con el discurso cinematográfico.

También es posible encontrar música incidental cantada (como en el citado caso de Pink Floyd), o eminentemente electrónica, por ejemplo el score del músico griego Vangelis para la película Blade Runner.

La confusión entre banda sonora y música cinematográfica, en español, es precisamente de origen semántico, al no tener nuestro idioma palabras específicas que distingan ambos conceptos de manera clara, a diferencia del inglés que sí las tiene, con las ya mencionadas soundtrack y score. Usualmente la banda de sonido y la música incidental del filme solían comercializarse por separado, aunque desde el advenimiento del CD ambas caben en un disco, y pueden ser incluidas juntas.

Historia

Desde 1895 a 1927

Los primeros intentos de incorporar la banda sonora a las películas se basaban en el funcionamiento a la par, con los problemas consiguientes, del proyector y un fonógrafo. En realidad, en muchas de las mejores salas de proyección ya existía el "acompañamiento musical", normalmente proporcionado por un piano o pianola. También se presentaban las películas o se narraban por alguien del propio local cinematográfico o por alguno de los actores o realizadores, en las proyecciones más destacadas. Si alguna cinta perdía interés por parte del público, se le animaba en ocasiones con números musicales o actuaciones de toda índole, antes, durante o después de la proyección.

En 1896, a menos de un año de la presentación del aparato mudo, Edison patentó ya su Kinetófono, que combinaba la mecánica fílmica con la fonográfica. Desde los primeros momentos, como se relata anteriormente, la música era interpretada en directo ante la pantalla. Personas especializadas, entre ellas «el explicador», contaban lo que sucedía y mediante artilugios hacían los ruidos, viento, tempestades, trinos de pájaros y otros, que eran utilizados para una mejor comprensión del lenguaje de las imágenes mudas. El sonido aumenta la impresión de realidad. Dota al filme de continuidad sonora. Es un mecanismo para conseguir unidad. Grabación de música. Otro avance significativo se dio con la creación del cronófono, con el que se consiguió una mejor sincronía entre las canciones que reproducía el fonógrafo y las imágenes, aunque aún tenía fallos muy apreciables en el sonido hablado. El sistema encarecía notablemente la producción cinematográfica y la guerra de 1914 paró casi totalmente su utilización.

Desde 1927 hasta nuestros días Investigaciones de las compañías estadounidenses General Electric y Western Electric, crean sistemas para poner sonido en la propia película, destacando en un principio el sistema Vitaphone que hizo que la Warner Bros saliera del bache en el que caía con el cine mudo. Así se crearon las primeras películas sonoras, con música pero sin habla. El propio El cantante de jazz (1927) (también citado como El cantor de jazz) no era hablado, sino "cantado". En el año siguiente se presentó Lights of New York (1928) que sí era totalmente sonora.

Pero el verdadero avance en la creación de la banda sonora vino de la mano del Sistema Photophone, creado por las compañías RCA y General Electric, en 1928.

Desde entonces la evolución ha sido constante como la introducción de la banda sonora magnética, los sistemas Dolby de reducción de ruido, el sonido estereofónico, el sistema surround o el sistema de reproducción digital, que han aumentado mucho las capacidades de los distintos sistemas.

La banda sonora magnética Una o varias bandas de grabación magnética discurren por los bordes de la tira de película cinematográfica.

La banda sonora digital Los nuevos sistemas de reproducción de imágenes y sonidos digitales sobre una pantalla llevan a la utilización de distintos estándares de codificación para la reproducción del sonido. Entre ellos se puede citar los sistemas de reproducción de audio denominados MIDI, WAV, MP3, y OGG, entre otros.

Evolución estilística Existen tres etapas fundamentales en la evolución estilística de la banda sonora, o BSO, en el cine:

Sinfonismo clásico (1930-1950) Está caracterizada por el desarrollo de piezas largas, concebidas para la película, carácter descriptivo o épico. También aparecen temas singulares.

La música en el cine comienza realmente con la obra de aquellos europeos exiliados que llegan a Estados Unidos buscando trabajo, y lo consiguen en el naciente cine sonoro. Korngold, Steiner, Waxman, Tiomkin, Rózsa son nombres recordados en la historia del cine. ¿Qué sería de Robin Hood sin las fanfarrias de Korngold, o Scarlett O'Hara sin Steiner? De hecho, fue este último quien, siendo discípulo de Gustav Mahler en Viena, decidió transformar King Kong en una obra musical instrumental. Esta decisión, en conjunto con el productor, transformó la historia del cine, pues desde allí las BSO fueron de extrema importancia.

El tema principal (1951-1971) Un tema domina toda la película, repitiéndose varias veces durante el metraje.

Aparecen temas externos no creados para la película, pero que se integran en ella de manera significativa, dándole un nuevo carácter: La música del folklore estadounidense, o de cualquier otro país. el jazz o el rock and roll comienzan a aparecer en el metraje de las películas como efecto de la naciente industria discográfica, los discos en LP o en Single, que dan nacimiento a un nuevo producto de consumo.

Aunque desde los años 1960 la música del cine comenzó a funcionar como un fin comercial para vender discos (especialmente tras el éxito de los Beatles), la mayoría de las películas no dejaron de tener bandas sonoras «incidentales» que fueran complemento de la acción dramática. Así lo hicieron compositores que habían alcanzado sus obras maestras en los años anteriores, ahora realizando aportes interesantes, pero quizás menos valorados. Este es el caso de Bernstein, Raksin y sobre todo Bernard Herrmann, probablemente el gran genio de la música cinematográfica.

Nuevo sinfonismo (1972-2019) Vuelta al sinfonismo clásico, con mezcla de contenidos.

En los últimos 30 años algunos compositores de renombre le han dado nuevas valoraciones por parte del público a las bandas sonoras. Ejemplos de esto son John Williams, Jerry Goldsmith, Joe Hisaishi, Hans Zimmer, James Newton Howard, Danny Elfman, Basil Poledouris, James Horner, Vangelis, Nicola Piovani, o Ennio Morricone.

Algunos discos aún siguen vendiéndose por millones, como El rey Escorpión y la canción de I Stand Alone de Godsmack, Chariots of Fire y Blade Runner de Vangelis o La pantera rosa de Henry Mancini.

Proceso de creación

Spotting El compositor generalmente entra al proceso creativo hacia el final del rodaje, más o menos al mismo tiempo que la película está siendo editada, aunque en algunas ocasiones el compositor está disponible durante todo el rodaje, especialmente cuando la música es parte de la acción y los actores han de reaccionar a ella (diegética). Al compositor se le muestra un boceto de la película, antes de que se complete la edición, y habla con el director o productor sobre qué tipo de música se requiere para la película en cuanto a estilo y tono en un proceso llamado "conceptualización". El director y el compositor verán la película completa, tomando nota de las escenas que requieren música original (si la producción lo hace posible, el editor musical será quien tome dichas notas). Durante este proceso, el compositor tomará notas de tiempo precisas para que sepa cuánto tiempo debe durar cada señal, dónde comienza, dónde termina, y de momentos particulares durante una escena con la que la música puede necesitar coincidir en un tema de cierto modo. Este proceso se conoce como "spotting".