La villa medicea de Poggio a Caiano (), también llamada Ambra [Ámbar], es una villa de campo renacentista de Italia, una de las más famosas villas de los Medici que se encuentra en la localidad de Poggio a Caiano (provincia de Prato, Toscana). Hoy es propiedad estatal y alberga dos núcleos museísticos: uno de los apartamentos históricos (planta baja y primer piso) y el otro, el Museo de la naturaleza muerta (segundo piso).

La villa es quizás el mejor ejemplo de la arquitectura encargada por Lorenzo el Magnífico, en este caso a Giuliano da Sangallo, hacia 1480. No por casualidad es un edificio privado, en el que están presentes elementos que luego serán modelo para futuros desarrollos de la tipología de la villa: la interpenetración entre el interior y exterior mediante filtros como las logias, la distribución simétrica de los ambientes en torno a un salón central (espacio centrífugo), la posición dominante en el paisaje y la recuperación consciente de elementos arquitectónicos clásicos (como la bóveda de cañón o el frontón del templo jónico en la fachada).De Vecchi-Cerchiari, cit., pag. 137.

También es, desde 2013, uno de los bienes incluidos a título individual en «Villas y jardines Médici en Toscana», inscrito en el Patrimonio de la Humanidad de la Unesco (n.º ref. 175-006).

Historia Quattrocento La villa está situada en medio de una colina (poggio), una de las últimas estribaciones del monte Montalbano, localizada en una posición estratégica, protegida en un promontorio que se adentra en el río Ombrone y dominante la llanura y la carretera entre Florencia y Pistoia, que aquí cruza la pequeña elevación.

thumb|La entrada del parque

Fue hecha construir por Lorenzo de Medici después de haber comprado una finca con destino rústico a Giovanni Rucellai, que a su vez había comprado a Palla di Noferi Strozzi lo que entonces era una sencilla fortaleza, construida por la familia de los Cancellieri de Pistoia a principios del Quattrocento.

Después de un período de intensas compras de tierras entre 1470 y 1474 por la familia Medici en el área de Poggio a Caiano, e incluso en la otra ribera del río Ombrone, cerca de Tavola, Lorenzo encargó a Giuliano da Sangallo la construcción de una villa que se convertirá en el prototipo de la residencia señorial de campo en los siglos siguientes. Lorenzo de hecho, a través de su arquitecto favorito, fue de los primeros en concebir un espacio agreste en el que el territorio fuese ordenado y plasmado de acuerdo a las exigencias de la armonía. De hecho, en ese momento ya empezaba a quedar anticuada la idea de la villa-fortaleza (como la villa de Careggi, más similar a un castillo, hecha solo tres décadas antes por Michelozzo para Cosme el Viejo, el abuelo de Lorenzo). Esta nueva actitud se debía tanto a cuestiones políticas, gracias al período de paz y estabilidad alcanzados por la política de Lorenzo, como filosóficas, de acuerdo con los humanistas que veían al hombre como un modelador del paisaje en su favor, en calidad de"demiurgo" platónico.

Entre las innovaciones originales para la época, aparece el pórtico en la planta del terreno (casi una zona de relación entre el paisaje circundante y la villa), el pórtico y el frontón clasizante del piano nobile y la ausencia de un patio central. Gradualmente, la villa fue enriquecida con obras en un continuum entre arquitectura, pintura y escultura: destacan de ese período los fresco de Filippino Lippi bajo la loggia del primer piso y, tal vez, el frontón en mayólica vidriada atribuido a Andrea Sansovino (que algunos historiadores refieren a una segunda fase de la construcción).

A Giuliano da Sangallo también se atribuye otro edificio dentro de la gran propiedad; se trata de una edificación cuadrada y bastionada, con un patio central, llamada “Cascine”, que se encuentra al otro lado del Ombrone y que, como centro de la actividad agrícola, construida antes de la misma villa, era su contrapunto ideal en el diseño general.

A la muerte de Lorenzo en 1492 los trabajos en la villa estaban todavía en gran parte incompletos y las obras sufrieron una verdadera parada entre 1495 y 1513, debido al exilio de los Medici de Florencia. La villa solamente se había completado en un tercio: el basamento con el pórtico ya completos y los muros del primer piso habían alcanzado hasta el nivel de la imposta de la bóveda que tenía que cubrir el salón central.

Cinquecento thumb|La villa en 1599, según luneto de Giusto Utens thumb|Il corteo di Eleonora di Toledo entra a Poggio a Caiano, fresco de Giovanni Stradano en el Palazzo Vecchio

Entre 1513 y 1520, tras el regreso de los Médici, las obras se finalizaron por iniciativa del hijo de Lorenzo el Magnífico, Giovanni, que en ese tiempo se convirtió en el papa León X. Giuliano da Sangallo, entonces anciano, pudo seguir las obras de manera intermitente y hasta 1516, el año de su muerte. Los trabajos continuaron, sin embargo, de acuerdo con su proyecto, lo más probable es que también documentado por una maqueta de madera. Se hizo la bóveda del salón central hasta la primera planta con el escudo de armas papal (que desde entonces fue llamado Salone di Leone X), bajo la dirección de Andrea di Cosimo Feltrini y del Franciabigio. La gran cubierta encañonada había preocupado desde el principio, a los clientes, que por su grandeza temían un colapso, pero fue probada por Sangallo en su propio palacio florentino, que estaba construyendo entonces, de acuerdo con una anécdota contada por Giorgio Vasari; también la propia bóveda del pórtico de la primera planta, completada entre 1492 y 1494, que sirvió como prototipo ulterior.

Siempre en la época de León X se comenzaron los frescos del salón por los más grandes maestros florentinos de la época: Pontormo, Andrea del Sarto y el propio Franciabigio. Las pinturas se completaron cerca de cincuenta años más tarde por Alessandro Allori, con un replanteamiento del proyecto original en clave más monumental, dando más espacio a las figuras que a la arquitectura pintada.

La villa en Poggio a Caiano siempre fue la residencia de verano de los Médici y, además de hospedar a numerosas personalidades, fue escenario de importantes acontecimientos de su historia dinástica. En particular, en la villa se recibieron, antes de llegar a Florencia, a los cónyuges extranjeros de miembros de la familia, que en ella recibían el homenaje de la nobleza florentina: el caso de Juana de Austria, la primera esposa de Francisco I y de Cristina de Lorena, esposa de Ferdinando I. Se celebraron aquí, entre otros, el matrimonio de Alejandro de Médici y Margarita de Austria (1536); el de Cosimo I y Leonor de Toledo (1539); y el de Francisco I y Bianca Cappello, ya su amante (1579). Los mismos Bianca y Francesco murieron también en esta villa, por razones no totalmente claras y con sospechas de envenenamiento.

Seicento y Settecento

En 1661 llegó a Florencia Margarita Luisa de Orleans, prima de Luis XIV y esposa de Cosme III de Médici. La princesa, profundamente diferente del carácter melancólico y ultra-religioso de Cosme, y especialmente abrumada por la Gran Duquesa madre Victoria della Rovere, fue relegada de manera efectiva en Poggio a Caiano. Para aliviar el cautiverio, pese al séquito de ciento cincuenta personas, hizo construir el teatro en la planta baja, antes de regresar definitivamente a Francia en 1675.

La villa fue la residencia favorita del hijo de Cosme III, el príncipe Fernando, un gran amante de las artes que murió prematuramente y que la convirtió en un activísimo centro cultural. A menudo se representaban comedias en el teatro y en la villa había reunido una singularísima colección que llamaba el Gabinetto delle opere in piccolo di tutti i più celebri pittori [Gabinete de las obras en pequeño de todos los más célebres pintores]. Era una pinacoteca dispuesta en una única estancia de la villa, que contenía 174 cuadros de muchos artistas diferentes, el más grande de los cuales medía 100x75 cm, y que tenía obras de importantes autores como Durero, Leonardo da Vinci, Raffaello Sanzio, Rubens, etc. Hoy no se puede admirar, ya que fue desmenbrada en 1773 por los Habsburgo-Lorena. La sala del Gabinete fue pintada por Sebastiano Ricci con una Allegoria delle arti, pero este trabajo se perdió en las reestructuraciones sucesivas. El monumental órgano del romano Lorenzo Testa (1703), ahora en el Palacio Pitti y entonces en el teatrito, fue fruto de un deseo de Fernando.

A la muerte de Giangastone (1737), hermano de Fernando y último descendiente de los Médici, la villa pasó a los nuevos grandes duques de Toscana, los Habsburgo-Lorena, que siguieron utilizándola como residencia de verano o como punto de parada en sus viajes a Prato y Pistoia. Emprendieron las labores de mantenimiento necesarias y la restauración periódica, a pesar de que, de acuerdo con su estrategia económica, entendieron necesario redimensionar las posesiones rurales: comenzaron a no usar más algunas villas (como la Ambrogiana y la de Lappeggi), reuniendo los muebles en el palazzo Pitti y en las residencias conservadas. Poggio a Caiano no sufrió este destino y son testimonio de ese tiempo solo unos pocos muebles, como las pequeñas cajas de madera con finas incrustaciones que representan vistas y paisajes. Los arquitectos Giuseppe y Giovan Battista Ruggeri se hicieron cargo de una restauración general, con la renovación del teatro y la colocación de un reloj de la fachada.

En la época de Fernando III de Toscana, el parque en frente de la villa estaba equipado con algunas instalaciones singulares para el divertimento: un "rueca volante" , un balancín, un carrusel de los burros y un carrusel de caballos, que todavía se conservan en un depósito de almacenamiento.

Ottocento thumb|La villa a principios del Ottocento, antes de las modificaciones de Poccianti. Grabado incluido en el Viaggio pittorico della Toscana, de Francesco Fontani

Con la conquista napoleónica, Toscana entró en la esfera de influencia francesa, primero como reino de Etruria y luego como parte del mismo Primer Imperio francés. La villa sufrió cambios internos y externos (especialmente por obra de Pasquale Poccianti) por iniciativa de la regente María Luisa de Etruria y más tarde de Elisa Baciocchi Bonaparte, hermana de Napoleón, desde 1804, princesa de Lucca y Piombino y, desde 1809, Gran Duquesa de Toscana. La villa de Poggio se convirtió en una de sus residencias favoritas y parece que en ela se consumó un supuesto romance entre ella y el famoso violinista Niccolò Paganini, que celebró en el teatro de la villa numerosos conciertos. Allí estuvieron también, entre otros, Giovanni Paisiello, Etienne Nicolas Méhul y Gaspare Spontini. Destacan de esa época los frescos de estilo neoclásico, del pratense Luigi Catani en la sala de entrada del primer piso, y en diecisiete salas de la villa, en las que colaboraron varios artistas guiados siempre por Catani.

También encargados por Elisa Baciocchi, en 1811 Giuseppe Manetti proyectó nuevos jardines a la inglesa, disponiendo caminos irregulares, un estanque y pequeños pabellones neoclásicos, como una nevera cónica y un templete de Diana. El proyecto no se completó hasta más tarde y solo parcialmente.

Con la restauración (1819) continuaron las reparaciones y los trabajos de reordenación, especialmente en el jardín, donde fue construido un invernadero, solemne obra de Pasquale Poccianti, y fue completado el jardín inglés.