Jinotega es un municipio y una ciudad de la República de Nicaragua, cabecera del departamento de Jinotega situada al norte del país. Es conocida como la «Ciudad de las Brumas» debido a sus características naturales y porque la mayoría de veces esta nublado. Fue fundada en 1600 con el nombre de San Juan de Jinotega, por el fraile mercedario Juan de Alburquerque.
Toponimia La palabra Jinotega se deriva de la raíz primitiva náhuatl Xiyotlan. El término proviene de xiyotl, originalmente del vocablo xiyokwawitl, que quiere decir jiñocuabo o "árbol sarnoso"; la terminación -tlan, que quiere decir "lugar donde abunda"; y el sufijo de gentilicio plural -kah. Entonces, Xiyotlan significa "lugar de los jiñocuabos" y Xiyotekah, "vecinos del lugar de los jiñocuabos". Posiblemente esta sea la más acertada de las traducciones, porque en la región hay abundancia de estos árboles.
No obstante, según el historiador Eddy Kühl, el nombre Jinotega no proviene del idioma náhuatl, ya que los indígenas de esta zona (Jinotega, Matagalpa, Sébaco y Muy Muy) hablaban la lengua misumalpa, es decir, que no eran de origen mesoamericano como los mangues (chorotegas) y los pueblos nahuas (nicaraguas) que habitaban la zona del Pacífico de la actual Nicaragua.
Según el lingüista alemán Walter Lehmann, el idioma de los indígenas de Jinotega y Matagalpa era de la familia macro-chibcha. El historiador Julián Guerrero, en su "Monografía de Jinotega" afirma que el vocablo Jinotega es chorotegano.
Los cronistas llamaban a los primeros habitantes de la zona central y norte del país como: Chontales, según el cronista Oviedo. Uluas, según Alonso Ponce. Popolucas, según Fray Blas de Hurtado. Matagalpas, según Brinton, Lehmann y Noguera.
A mediados del , los intérpretes nahuas que acompañaban a los militares y misioneros españoles quisieron nahuatlizar algunos nombres. Pero el de las toponimias permanecieron en idioma matagalpa, como son los nombres terminados en lí (“río”), güina (“gente”), cayán (“cerro”), etc., muy corrientes en la región central y norte del país.
Geografía Geografía física Jinotega se encuentra ubicada a una distancia de 143 kilómetros de la capital de Managua por Carretera Panamericana Norte CA-1.
Coordenadas Altitud: 1,004 m s. n. m. Superficie: 880.3 km². Latitud: 13° 6′ 0″ N Longitud: 86° 0′ 0″ O.
Mapa
Límites Límites del municipio Noroeste:San Rafael del Norte Norte:Santa María de Pantasma Noreste:El Cuá Oeste:San Rafael del Norte 75px Este:El Tuma - La Dalia. Suroeste:La Trinidad Sur:Sébaco y Matagalpa Sureste:Matagalpa
Límites del área urbana Noroeste:Cerro Chirinagua Norte:Cerro Las Trincheras Noreste:Cerros Aventino y Alemania Oeste:Cerro de La Cruz 75px Este:Cerro Los Papales Suroeste:Cerro Macedonia Sur:Cerro Cubulcán Sureste:Loma Palmira
Hidrografía Todo el territorio de Jinotega pertenece a la vertiente del Mar Caribe, cuenta con numerosos ríos como son: Río Jigüina, San Gabriel, Mancotal, Gusanera, Santa Bárbara, El Tuma y El Río Viejo. También cuenta con dos lagos artificiales como son: El lago de Apanás (1960) y el Lago El Dorado (1989), con una extensión de 56 km², estos se encuentran separados por la represa de Asturias.
Relieve El municipio posee un relieve de altas montañas con muchas estribaciones y valles angostos que son parte de la Cordillera Isabelia. La Cordillera Isabelia cruza el territorio de Jinotega siguiendo una dirección occidental y oriental desde Yalí hasta los Macizos de Peñas Blancas. El confinado valle de Jinotega se abre hacia el norte en amplia planicie de San Gabriel, que comprende además el valle de Apanás, inundado y convertido en lago artificial por el embalse del río Tuma. Al oriente del valle de Jinotega se levanta la montaña de Datanlí, que tiene como punto culminante el cerro "Chimborazo" (1688 m). En esta montaña crece una vegetación de nebliselva, verde y lozana; nacen varias fuentes cristalinas y la temperatura es agradable durante todo el año.
Entre los bosques existen plantaciones de café de excelente calidad. El paisaje que se disfruta a lo largo de la carretera que une Matagalpa con Jinotega, en los alrededores de Ostuma, Selva Negra, Disparate de Potter y Santa Lasteania (1550 m s. n. m.), hace de esta ruta una de las más hermosas y pintorescas jamás vistas en Nicaragua. Limitando con Estelí se presenta una serie de mesas secas y rocosas como las de Saraguasca, Los Carbonales, El Mojón, Yagualica, etc., cuyas cumbres planas alcanzan unos 1000 metros sobre el nivel del mar, dejando entre ellas angostos cañones donde serpentea el río Viejo. Las mesas terminan en el cerro de La Cruz que se levanta como una muralla al oeste de la ciudad de Jinotega.
Historia Período precolombino El asentamiento de Jinotega fue establecido en medio de un valle montañoso en forma de caldero por indígenas en la época precolombina. El gobierno de la jefatura de Jinotega fue ejercido por un cacique o cacique supremo, asesorado por un consejo de ancianos. La población era politeísta, tenían dioses del aire, truenos, relámpagos, lluvia, cosechas, etc. La agricultura estuvo constituida principalmente por el cultivo de maíz, frijol, cacao, la cosecha de raíces y frutos comestibles. El maíz era el alimento básico de la dieta.
Los indígenas de Jinotega tejían sus ropas usando algodón, la corteza de ciertos árboles y cuero de animales y los colorearon con tintas extraídas de plantas y animales. Hicieron utensilios domésticos con barro cocido, en el que destacaron. Existe bastante controversia sobre sus pobladores originales. Para algunos historiadores, los indígenas de esta región eran descendientes de los mayangna y de Chontales, es decir, de la costa del Caribe; para otros, los aborígenes de la región eran de habla chorotega y, por lo tanto, mesoamericanos.
Los arqueólogos creen que la región central-norte de Nicaragua estaba habitada desde hace más de 2000años, catalogados luego como chontal-matagalpas. Eran parte de migraciones tempranas procedentes de México, era gente que seguramente bajaron del centro de México, eso fue antes de la formación de la cultura mesoamericana, es decir que salieron de México antes de la formación de los yutoaztecas, otomangues y mayas. A partir del año 800 d. C. empezaron a bajar de Chiapas a la franja del Pacífico de Nicaragua, indígenas de cultura mesoamericana (chorotegas, nahuas, maribios). A partir de entonces estos mesoamericanos entraron en contacto comercial con los indígenas que vivían en el centro y norte de Nicaragua, conocidos como chontal-matagalpas.
Al comenzar la época de la conquista española en 1524, el 75% de los pueblos indígenas del centro-norte de Nicaragua estaban poblados por estos chontal-matagalpas. El profesor Harvey Wells (1932-2009), un educador local e historiador respetado que enseñó en el Colegio La Salle en sus estudios considera que Jinotega tiene sus raíces en la capital del pueblo mexica, de forma más específica en Tenochtitlan desde donde grandes caravanas partían, para hacer comercio, cobrar tributos y ofrecer protección contra los enemigos. Venían a pie por las tierras mixtecas, zapotecas y chiapanecas y por los pueblos mayas de Guatemala y Honduras ingresaron a Nicaragua por dos puntos: Jalapa y Teotecacinte.
La historia de Nicaragua señala que Hernán Cortés, el 13 de agosto de 1521 conquistó Tenochtitlan, así que los mexicas no podían regresar. Deambularon buscando un sitio donde permanecer y llegaron a la confluencia de los ríos Viejo y Ducualí. Asombrados de la belleza del lugar, de sus características especiales observaron hacia el sur y ahí estaban los «Gemelos Divinos»: Cubulcán y La Pelota. Esta es la razón que los decidió quedarse en este lugar. Cubulcán proviene del náhuatl Koapolkan, que significa "lugar del gran gemelo". Harvey Wells exponía efectivamente que entre los años 1530 y 1540, Jinotega era un pueblo precolombino.
Período colonial Jinotega se incorporó al Corregimiento de Sébaco y Chontales, acaecida por los años de 1570 a 1573. El corregimiento lo formaba la vasta extensión comprendía desde la región de Nueva Segovia hasta el desaguadero del Río San Juan. Allá en los años 1600 cuando llegaron los españoles al mando de fray Juan de Albuquerque, religioso mercedario, él se enamoró del lugar. Decidió entonces fundar «el pueblo de San Juan» (de la Tienda Molina hacia el sur) dándole como patrono a «San Juan el Bautista». Señaló el lugar de la plaza (parque central) y del cabildo (alcaldía municipal). Así que de esta manera fue conocida la villa, como «San Juan de Jinotega».
Según Eddy Kühl Aráuz, se estima que los primeros españoles provenientes de la Segovia empezaron a asentarse en estos vallecitos: «Jocomico», «Ocotal Espeso», «Rincón Largo», «El Salto», «El Tanque», «Umure» y «El Naranjo» a principios de los años 1670, algunos de ellos empezaron a trasladarse a Jinotega a principios de los años 1700 pues Fray Morel dice que los vecinos aseguraban que en 1710 habían comenzado a hacer la segunda iglesia, esta vez con cal y ladrillos de barro. La primera iglesia de Jinotega debió haber sido construida por los indígenas con horcones de madera y techo de paja, desde mediados del , pues el pueblo de indios de Jinotega ya es mencionado en la tasación española del año 1581. Los tasadores españoles fueron: un oficial español Francisco de Aguiar, el sacerdote vicario de Sébaco Miguel de Cijas y el secretario Juan Caballero Altamirano. Los primeros españoles asentados en Jinotega eran de apellido «de Castro», «Gadea», «Sobalvarro», «Duarte», «Altamirano».
En el «Naranjo» los apellidos más corrientes son "Castro" y "Cruz", en «Jocomico» son "Sobalvarro" y "Duarte", en «Umure» y «Ocotal Espeso» es "Zeledón" y "Centeno", en «Llano Grande» es "Chavarría", en «Pacsila» es "Sáenz", "Montenegro" y "Castro", en San Rafael del Norte es "Aráuz", "Blandón", "Pineda", "Úbeda" y en La Concordia "Tinoco", "Zeledón" y "Rodríguez". Otros hermosos apellidos muy propios de estas regiones son "Castilblanco", "Cantarero" y "Alburquerque".
El historiador Eddy Kühl Aráuz describe que según los historiadores como Julián Guerrero y Simeón Jarquín dicen en sus libros, que Jocomico había sido el primer asiento español y que posteriormente se mudó al pueblo de indios de Jinotega. Eddy Kühl Aráuz realizó una «Expedición exploratoria en Jocomico» con sus amigos en mayo de 2010 y descubrió que algunos restos de «Jocomico» quedan todavía en un caserío situado a tres leguas de oeste de la ciudad de Jinotega. Al visitar las fincas y casas con moradores de apellidos como «Sobalvarro», «Duarte», «Castro», les mostraron tiestos de arcilla y objetos de piedra que más bien son de manufactura indígena pero dicen que en los lugres montosos puede verse restos de un posible asentamiento español, gente de complexión netamente europea, posiblemente del norte de España, como ojos claros, cabello rojizo y de estatura media alta.