El Palacio de Catete es un edificio histórico ubicado en la ciudad de Río de Janeiro, Brasil. Es un ejemplo de la arquitectura neoclásica brasileña de fines del . El palacio fue escenario de diversos episodios importantes de la historia brasileña como el suicidio de Getúlio Vargas. Actualmente, desde los años 1970, alberga el Museo de la República. Fue sede del Poder Ejecutivo de Brasil desde 1897 (en los primeros años de la República) hasta 1960, cuando la Presidencia de la República se transfirió a la ciudad de Brasilia.

Se localiza en el barrio de Catete y fue construido en 1858 por el entonces Barón de Nova Friburgo, Don Antônio Clemente Pinto. El predio tiene todavía extensos jardines con lagunas artificiales, que van hasta la Playa de Flamengo. El área es de visita libre y es usada como espacio de recreación por los habitantes de la ciudad. Fue adquirido por orden del presidente Manuel Vitorino Pereira en 1897.

En el interior del museo, están guardados cerca de 8500 objetos, veinte mil libros y noventa mil documentos; por él pasaron 19 presidentes de la república.

El presidente de Brasil Getúlio Vargas se suicidó el 24 de agosto de 1954 con un disparo en el corazón, en su cuarto en el Palacio de Catete. Historia Residencia aristocrática thumb|276px|Óleo sobre lienzo de Emil Bausch (1867). Representa al Barón de Nova Friburgo, acompañado de la Baronesa, con alusiones a sus propiedades más importantes, como el Solar do Gavião en Cantagalo (centro), el plano del Ferrocarril de Cantagalo y la maqueta del Palacio de Nova Friburgo (Colección del Museo de la República). La zona que comprende el actual barrio de Catete comenzó a ser ocupada en el cuando el "Caminho do Catete" conectaba el centro político-administrativo de la ciudad colonial con los molinos y fortalezas de los suburbios del sur. En el albergaba varias haciendas de nobles, cafeteros y comerciantes del Imperio Brasileño.

Entre 1858 y 1860, el portugués Antônio Clemente Pinto, barón de Nova Friburgo, adquirió las casas números 159, 161 y 163 en el caminho do Catete y sus respectivos solares traseros, que se extendían hasta la Playa de Flamengo, entre la rúa do Príncipe (actual rúa Silveira Martins) y la rúa Ferreira Viana. Cultivador y comerciante de café, banquero e industrial, el barón llegó a ser el hombre más rico de Brasil durante el Segundo Imperio.

En 1858, la demolición de la casa número 159 marcó el inicio de la construcción del Palacio de Nova Friburgo que sería la residencia del barón y su familia. Diseñado por el arquitecto alemán Carl Friedrich Gustav Waehneldt, el jardín se organizó según el proyecto atribuido al paisajista francés Auguste François Marie Glaziou.

El Palacio de Nova Friburgo también fue llamado "Palacio Largo do Valdetaro", ya que ocupaba terrenos que habían pertenecido anteriormente al escribano portugués Manoel Valdetaro, frente a los cuales había una plaza con una fuente pública.

La construcción del palacio finalizó oficialmente en 1866, aunque los trabajos de acabado continuaron durante otra década. Sin embargo, el Barón y la Baronesa de Nova Friburgo, Laura Clementina da Silva, no vivieron mucho tiempo en su nuevo hogar ya que él murió en 1869 y ella al año siguiente. Después, el palacio fue ocupado por uno de los hijos de la pareja, Antônio Clemente Pinto Filho, el Conde de São Clemente. En 1889, vendió la propiedad a un grupo de inversores de la compañía Grande Hotel Internacional, que planeaban convertirla en un hotel de lujo.

Pocos meses después se proclamó la República. La empresa quebró tras la crisis especulativa del encilhamento y sus bonos fueron comprados por el accionista mayoritario, el concejal Francisco de Paula Mayrink, que se convirtió en el único propietario del palacio. En 1895, el concejal hipotecó el inmueble como garantía de un préstamo al entonces Banco da República do Brasil. Al año siguiente, esta hipoteca fue cancelada al venderse el inmueble al Tesoro Federal, que lo incorporó al patrimonio de la Unión.

Sede de la Presidencia de la República thumb|276px|El Palacio de Catete en 1897, con las esculturas alegóricas en la platabanda del edificio. Foto de Marc Ferrez (Colección Instituto Moreira Salles) thumb|276px|Dos elefantes frente al Palacio de Catete, aproximadamente entre 1910 y 1920 En 1896, estando el presidente Prudente de Morais de baja por enfermedad, el vicepresidente Manuel Vitorino requisó el antiguo Palacio de Nova Friburgo para albergar la sede de la Presidencia de la República, que hasta entonces había sido el Palacio de Itamaraty. Durante ese año, el Palacio de Catete fue objeto de una reforma general dirigida por el ingeniero y urbanista Aarão Reis. Los principales cambios consistieron en la adaptación de salas privadas, domésticas y sociales como espacios de trabajo burocrático. También se remodeló el jardín bajo la coordinación del paisajista francés Paul Villon. Allí se construyeron caballerizas, alojamientos para funcionarios y la guardia presidencial, y una central eléctrica al servicio de la Presidencia.

El Palacio de Catete fue uno de los primeros edificios de la ciudad iluminados con electricidad. La instalación de los servicios eléctricos fue coordinada por el ingeniero Adolfo Aschoff. La energía procedía de una central eléctrica exclusiva, construida en el lateral de la actual rúa Ferreira Viana, abastecida de carbón por un ramal del ferrocarril. La central eléctrica se cerró más tarde y el edificio se convirtió en un garaje presidencial. Actualmente sirve como espacio de exposiciones para el vecino Museo de Folclore Edison Carneiro.

El antiguo Palacio de Nova Friburgo fue inaugurado oficialmente como sede de la Presidencia de la República el 24 de febrero de 1897, en el sexto aniversario de la primera constitución republicana.

Alrededor de 1900, en lugar de las águilas de hierro que originalmente se encontraban en la parte superior de la fachada del edificio, se colocaron siete esculturas alegóricas de bronce, cinco de ellas en la fachada exterior, que representaban la República, la Agricultura, la Primavera, la Justicia y el Otoño; y dos en el interior, frente al jardín, que simbolizaban el Invierno y el Verano.

En 1910, estas esculturas fueron sustituidas por siete arpías de bronce (cinco en la parte delantera y dos en la trasera), obra de Rodolfo Bernardelli, lo que le valió al edificio el sobrenombre, aunque incorrecto, de "Palacio de las Águilas".

Aunque era un lugar de trabajo común para todos los presidentes, pocos utilizaron el Palacio de Catete como vivienda. La mayoría prefirió vivir en los otros edificios oficiales de la Presidencia de la República como el Palacio de Guanabara o el Palacio de Laranjeiras. 276px|thumb|Washington Luís con otros hombres no identificados en el balcón del Palacio de Catete, entre 1926 y 1930. El 6 de abril de 1938, el palacio y su jardín fueron declarados como patrimonio histórico por el recién creado Servicio del Patrimonio Histórico y Artístico Nacional (SPHAN), hoy Instituto del Patrimonio Histórico y Artístico Nacional (IPHAN). La catalogación del jardín del Palacio es un instrumento de protección y preservación de sus elementos paisajísticos, que no pueden ser alterados sin autorización previa del IPHAN.

Desde la inauguración en 1897 hasta el traslado de la capital federal en 1960, diecinueve personas ocuparon el Palacio do Catete como Presidentes de la República: Manuel Vitorino (vicepresidente, 1897) Prudente de Morais (1897-1898; su mandato comenzó en 1894), Campos Sales (1898-1902), Rodrigues Alves (1902-1906), Afonso Pena (1906-1909), Nilo Peçanha (vicepresidente, 1909-1910), Hermes da Fonseca (1910-1914), Venceslau Braz (1914-1918), Delfim Moreira (vicepresidente, 1918-1919), Epitácio Pessoa (1919-1922), Artur Bernardes (1922-1926), Washington Luís (1926-1930), Getúlio Vargas (1930-1945 y 1954), José Linhares (interino, 1945-1946) Eurico Gaspar Dutra (1946-1950), Café Filho (vicepresidente, 1954-1955), Carlos Luz (interino, 1955), Nereu Ramos (interino, 1955-1956) y Juscelino Kubitschek (1956-1961). Espacio físico e instalaciones Palacio de Catete El Palacio de Catete es una construcción de estilo predominantemente neoclásico, inspirado en los palacios renacentistas de Venecia y Florencia, en Italia que, a su vez, eran relecturas de edificios romanos de la antigüedad. La utilización de elementos de otros estilos arquitectónicos de carácter historicista lo convierte también en un ejemplo de eclecticismo, lo que se refleja en la variada temática de los elementos decorativos de la zona interior.

piso (planta baja) thumb|276px|La escalera principal del Palacio de Catete. A la derecha y a la izquierda, las esculturas "Lectura" y "Escritura". En la planta baja, el refinamiento de las pinturas y ornamentos y la distribución y ubicación de las habitaciones sugieren que este espacio se utilizaba como sala de estar y de visitas cuando la familia del barón de Nova Friburgo ocupaba el edificio. Durante la República, el área fue redefinida para albergar sectores burocráticos como la secretaría, la biblioteca, oficinas, despachos y salas de audiencia.

Al Palacio se entra por un portón de hierro fundido en Alemania. En el vestíbulo, seis columnas de mármol conducen a la escalera principal. Durante la remodelación para la llegada de la Presidencia, el espacio recibió nuevas lámparas y estucos en el techo con las Armas de la República. El vestíbulo está decorado por cuatro pares de esculturas alegóricas: "Pudor" y "Gloria", "Caza del León" y "Caza del Jaguar", "Ubirajara" y "Perseo", "Lectura" y "Escritura".

La escalera principal fue construida en Alemania a partir de módulos prefabricados de hierro fundido, una de las primeras de este tipo que se utilizaron en Brasil. El vestíbulo de la escalera estaba iluminado de forma natural por la claraboya de cristal de colores del techo, a la que se añadieron las luces de las lámparas eléctricas en la época de la Presidencia.

El panel central y los arcos están decorados con escenas mitológicas copiadas de los frescos pintados por el artista renacentista italiano Rafael en la Villa Farnesina de Roma. Las vidrieras de los laterales son alemanas y representan musas y otras figuras mitológicas relacionadas con las ciencias y las artes. En un nicho de la pared central hay una copia en metal de la escultura Afrodita de Capua, procedente del Museo Nacional de Nápoles.

Sala ministerial thumb|276px|Mesa de reuniones de la Sala Ministerial. Al fondo, el cuadro "Compromisso Constitucional" de Aurélio de Figueiredo (1896). En la época del barón de Nova Friburgo, este salón se utilizaba para pequeñas recepciones informales que podían extenderse al jardín gracias al balcón que da al patio interior. En el techo, una composición representa a los personajes de la mitología griega Dioniso, dios del vino, y Ariadna.

Con la instauración de la Presidencia, la sala recibió nuevo mobiliario y pasó a llamarse Sala de Despacho y Conferencias (más tarde, Sala Ministerial) porque acogía las reuniones del Presidente con ministros, políticos y representantes de la sociedad civil. En esta sala, los visitantes pueden ver la mesa de caoba utilizada en estas reuniones, con las carpetas utilizadas por el presidente y los jefes de los ministerios que existieron hasta 1960.

También se exponen en esta sala los cuadros "Compromiso Constitucional", de Aurélio de Figueiredo y "Patria", de Pedro Bruno. thumb|276px|Vista de la escalera principal del Palacio de Catete, al llegar al segundo piso.

2.º piso Al llegar al segundo piso por la escalera principal, el visitante se encuentra con cuatro paneles murales que representan las alegorías de las artes que se integraron en la construcción del Palacio: Pintura, Dibujo, Arquitectura y Escultura. Aquí se representa el palacio tal y como era en el momento de su construcción, sostenido por uno de los dos ángeles que flanquean la figura femenina que representa la Arquitectura.