Las personas lesbianas, gays, bisexuales y transgénero (LGBT) en Sudán del Sur se enfrentan a desafíos legales y sociales que no experimentan los ciudadanos que no son parte de estas poblaciones. La actividad sexual entre hombres es ilegal y puede conllevar una pena de hasta 10 años de prisión. No obstante, las autoridades no aplican la ley activamente y no se tiene conocimiento de ninguna condena con base a este estatuto desde que Sudán del Sur obtuvo su independencia en 2011. A pesar de ello, las personas pertenecientes a la diversidad sexual sufren abusos y discriminación por parte de agentes del gobierno y se enfrentan a estigmatización generalizada por parte del resto de la población.

Historia Sudán del Sur formó parte de Sudán y se regía por su interpretación de la ley islámica (Sharia), según la cual la actividad homosexual era ilegal y las penas iban desde los latigazos hasta la pena de muerte. En 2008, el Gobierno autónomo de Sudán del Sur adoptó su propio código penal, que prohíbe las "relaciones sexuales contra el orden natural" y establece una pena de diez años de prisión.

Situación legal El Código Penal de 2008 penaliza la conducta sexual entre personas del mismo sexo bajo la designación de "delitos antinaturales". Estos se definen en el artículo 248 como "relaciones sexuales contra el orden natural" y se establece para ellos una pena máxima de diez años de prisión, una multa o ambas. Esta legislación preexistente se mantuvo como parte del código penal del país una vez que se estableció plenamente la independencia en 2011. Los informes anuales de derechos humanos del Departamento de Estado de los Estados Unidos han señalado que no se registraron casos de aplicación de esta disposición desde la independencia del país hasta 2022.

La ley también penaliza el travestismo masculino con una disposición que establece que "cualquier persona de sexo masculino que se vista o esté ataviada a la manera de una mujer" en público podrá tener una pena de hasta tres meses de prisión, en caso de ser declarada culpable.

Protecciones contra la discriminación El Informe de Derechos Humanos de 2022 del Departamento de Estado de los Estados Unidos encontró que "la mayoría de los ciudadanos abiertamente LGBTQI+" habían huido de Sudán del Sur "debido a la retórica y las acciones hostiles del gobierno", mientras que sus informes de 2018 a 2022 encontraron "denuncias" o "algunos informes" de incidentes de discriminación y abuso: "Las personas LGBTQI+ informaron que las fuerzas de seguridad las acosaban de forma rutinaria y, en ocasiones, las arrestaban, detenían, torturaban y golpeaban". El informe del Departamento de Estado de 2011, el primer año de la existencia independiente de Sudán del Sur, encontró una discriminación social "generalizada" contra hombres y mujeres homosexuales.

El país no tiene organizaciones conocidas de apoyo a las poblaciones LGBT. La Ley de Organizaciones No Gubernamentales (2016) regula organizaciones como las ONG y contiene una disposición que establece que estas no pueden contravenir la "soberanía" del país, (...) sus instituciones y leyes". Dado que la actividad sexual entre personas del mismo sexo sigue siendo ilegal, es posible que las organizaciones civiles que apoyan la diversidad de género o los derechos LGBT no tengan permitido operar en Sudán del Sur. Según informes, Access for All, una organización comunitaria que apoya los derechos LGBT, fue intimidada hasta el punto de cerrar sus puertas en 2017. La organización fue allanada por las fuerzas de seguridad y algunos miembros del personal fueron detenidos durante varios meses, pero liberados sin cargos, según el director ejecutivo de la organización, quien posteriormente abandonó el país.

Posturas políticas En septiembre de 2017, el ministro de Trabajo, Servicio Público y Desarrollo de Recursos Humanos, Gathoth Gatkuoth Hothnyang, declaró que el gobierno ordenaría a las fuerzas de seguridad arrestar a personas LGBT y detenerlas hasta que procrearan, aunque no hubo informes de detenciones. En julio de 2010, Salva Kiir Mayardit, entonces presidente de Sudán del Sur, declaró a Radio Netherlands Worldwide que la homosexualidad no forma parte del "carácter" de los sudaneses del sur. "Ni siquiera es algo de lo que se pueda hablar aquí, en Sudán del Sur en particular. No existe, y si alguien quiere importarla o exportarla a Sudán, no recibirá apoyo y siempre será condenada por todos", afirmó. En 2006, Abraham Mayom Athiaan, obispo de Sudán del Sur, lideró una escisión de la Iglesia Episcopal de Sudán por lo que consideraba una falta de condena suficientemente enérgica por parte de la jerarquía eclesiástica.

Véase también

Diversidad sexual en África Legislación sobre derechos LGBT en el mundo

Referencias

Sudán del Sur