El martirio de San Juan Bautista es un hecho narrado en los evangelios, que relata la muerte por decapitación de Juan el Bautista, considerado por algunas religiones cristianas como santo y el último de los profetas. En el Santoral Católico se celebra el 29 de agosto. En el arte, este episodio ha sido reproducido en numerosas ocasiones siendo conocido como Salomé con la cabeza del Bautista.
Como fuente no bíblica, el historiador judío Josefo también relata que Herodes mandó encarcelar y matar a Juan, afirmando, sin embargo, que la verdadera razón que tuvo Herodes para hacerlo fue "la gran influencia que Juan tenía sobre el pueblo", que podría persuadir a Juan "a levantar una rebelión (pues parecían dispuestos a hacer cualquier cosa que él aconsejara)". Josefo afirma además que muchos de los judíos creían que el desastre militar que más tarde cayó sobre Herodes era el castigo de Dios por su comportamiento injusto hacia Juan.
En los evangelios thumb|Cabeza de San Juan Bautista, Gaspar Núñez Delgado (Sevilla) 1591
El Evangelio de Marcos presenta a Juan el cumplidor de una profecía de Isaías (que, en realidad, es una compilación de frases del Segundo Isaías, del Libro de Malaquías y del Libro del Éxodo).Carl R. Kazmierski, John the Baptist: Prophet and Evangelist (Liturgical Press, 1996) página 31 Tras el pasaje del bautismo de Cristo en el río Jordán, se narra la muerte de Juan cuando el tetrarca Herodes Antipas, al escuchar historias de Jesús, piensa que Juan el Bautista ha resucitado de los muertos.
Según los evangelios sinópticos, Juan el Bautista reprobaba la unión de Herodes Antipas y Herodías por ser la mujer de su hermano, lo cual según la ley judía era un concubinato. A causa de esto, para contentar a su mujer, Herodes Antipas mandó a encerrar al profeta en un calabozo, pero no le mataba porque se entretenía escuchando sus historias y le temía, ya que era un hombre "recto y sagrado" y por temor a las protestas del pueblo. El día del cumpleaños de Herodes,en medio de una fiesta con los principales de Galilea presentes, Salomé realizó una danza para él, la cual agradó tanto al rey que este le permitió, bajo juramento, que le pidiese como regalo lo que quisiera. Aconsejada por su madre, Salomé pidió la cabeza de Juan el Bautista en una bandeja de plata. muy disgustado, como había dado su palabra, Herodes Antipas lo mandó decapitar, y un guardia se encargó de entregarle la cabeza a Salomé como la había pedido, que a su vez la entregó a su madre (, y ). Sus discípulos recogieron su cuerpo y lo enterraron. thumb|Salomé con la cabeza de Juan el Bautista, por Tiziano. Hacia 1515. Galleria Doria Pamphili, Roma. thumb|Salomé y la aparición de la cabeza del Bautista de Gustave Moreau. Acuarela, 1876. Actualmente en el Museo de Orsay, París, Francia. thumb| Icono de la decapitación de Juan el Bautista (Museo de Iconos, Recklinghausen)
Textos bíblicos Según san Mateo: (14; 1-12)
Según san Marcos (6; 14-29)
Según san Marcos (3; 19-20)
Interpretaciones de la Iglesia católica Este Herodes, denominado «Antipas», es el mismo que aparece en la pasión de Jesús. Era hijo de Herodes el Grande y gobernaba las regiones de Galilea y Perea. Estaba casado con una hija de un rey de Arabia aunque vivía en concubinato con Herodías. El historiador Flavio Josefo Flavio Josefo Antiquitates Iudaicae 18,116-119 proporciona otros detalles de este episodio tales como que ocurrió en la fortaleza de Maqueronte, o que la hija de Herodías se llamaba Salomé. El evangelista pone de manifiesto la estrecha relación entre el Bautista y Jesús.
La muerte del Bautista es como un anuncio de la de Cristo porque «el ávido dragón degustaba la cabeza del siervo, teniendo ansias de la Pasión del Señor». san Pedro Crisólogo, Sermones 174 Pero, desde la esperanza en Cristo, su muerte es una victoria: «¿Qué mal le ha causado su final a este hombre justo? ¿Qué ha podido hacer su muerte violenta? (…) No fue una muerte, sino una victoria lo que él recibió, no fue el fin de una vida, sino el comienzo de una mayor. Aprende a comportarte como un cristiano, y no sólo no te causará daño nada, sino que ganarás mejores recompensas» san Juan Crisóstomo, De Providentia 22,10 Por contraste, la historia de los constituidos en autoridad es una acumulación de despropósitos que acaban en el asesinato del Bautista: «Danza una joven, su madre siente rebosar crueldad, entre los placeres y lascivias de los comensales se jura temerariamente, e impíamente se cumple lo jurado» san Agustín, Sermones 307,1
La doctrina de la Iglesia enseña que no deben hacerse juramentos con ligereza, pues «la santidad del nombre divino exige no recurrir a Él por motivos fútiles» Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2155 Mucho menos pueden hacerse juramentos o promesas de orden inmoral y, si se han hecho, no deben cumplirse: «Es malo prometer el reino como recompensa por un baile, es cruel conceder la muerte de un profeta por mantener un juramento» san Ambrosio, De officiis 3,12,77Facultad de Teología. Sagrada Biblia: Universidad de Navarra (pp. 9135-9136). EUNSA Ediciones Universidad de Navarra
Finalmente, el evangelista Lucas anota la suerte última de Juan. Los otros dos evangelios sinópticos, Mateo y Marcos, hablan de la censura que hizo el Bautista del adulterio de Herodes; Lucas apunta también que Juan denunció «todas las maldades» del tetrarca. La arbitrariedad de esta acción la evoca asimismo Flavio Josefo cuando dice que Herodes, temeroso de que la autoridad del Bautista «indujera a sus súbditos a rebelarse, pues el pueblo parecía dispuesto a seguir sus consejos, consideró más seguro (…) quitarlo de en medio; de lo contrario, quizás tendría que arrepentirse más tarde, si se produjera alguna conjuración. Así que, por estas sospechas de Herodes, fue encarcelado y enviado a la fortaleza de Maqueronte». Por eso también, cuando Herodes fue aplastado por el rey de los nabateos, «los judíos creyeron que fue en venganza de su muerte [de Juan Bautista] por lo que fue derrotado Herodes, ya que Dios quería castigarlo» Flavio Josefo; Antiquitates iudaicae 18,5,2).Facultad de Teología. Sagrada Biblia: Universidad de Navarra (p. 9408). EUNSA Ediciones Universidad de Navarra.
Otras interpretaciones El teólogo católico alemán, Friedrich Justus Knecht escribió que: San Juan murió mártir de su vocación. Habiendo sido llamado por Dios para ser predicador de la penitencia, le representó el pecado de Herodes y le recordó la ley de Dios. Por este motivo murió violentamente a la edad de treinta y dos años. A él se aplica la octava bienaventuranza: "Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia". Su alma pasó directamente al Limbo, donde, como San José, esperaba la llegada del Mesías y la pronta realización de la obra de la Redención. Cuando Nuestro Señor ascendió al cielo, fue llevado con Él a la felicidad eterna. La Iglesia le honra como a un gran Santo, y el 24 de junio celebra su natividad, porque nació sin pecado original.
La historia posterior de Herodes y Salomé se relata en el gran comentario de Cornelio a Lapide: Por lo cual la justa venganza de Dios ardió contra todos los que participaron en este crimen. Herodes fue derrotado por Aretas IV. Después fue desterrado con Herodías a Lyon, y privado de la tetrarquía y de todos sus poderes por Calígula, a instigación de Herodes Agripa, hermano de Herodías, según relata Josefo (xvii. 10). Además, la cabeza de la hija danzante fue cortada por medio de hielo. Escuchad lo que dice Nicéforo: Una vez, en invierno, mientras viajaba y tenía que cruzar a pie un río helado, el hielo se rompió bajo ella, no sin la providencia de Dios. En seguida se hundió hasta el cuello. Esto la hizo bailar y retorcerse con todas las partes inferiores de su cuerpo, no en tierra, sino en el agua. Su malvada cabeza se cubrió de hielo, y al final fue separada de su cuerpo por las afiladas aristas, no del hierro, sino del agua helada. Así, en el mismo hielo, mostró la danza de la muerte, y proporcionó un espectáculo a todos los que lo contemplaron, que trajo a la memoria lo que había hecho.Cornelius Cornelii a Lapide; Thomas Wimberly Mossman El gran comentario de Cornelius à Lapide, Londres: J. Hodges, 1889-1896.
Relatos tradicionales Según los Evangelios sinópticos, Herodes, que era tetrarca, o subrey, de Galilea bajo el Imperio romano, había encarcelado a Juan el Bautista porque reprendió a Herodes por divorciarse de su esposa (Fasaelis, hija del rey Aretas de Nabatea) y tomar ilegalmente a Herodías, la esposa de su hermano Herodes Filipo I. En el cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías, a quien Josefo identifica como Salomé, bailó ante el rey y sus invitados. Su baile agradó tanto a Herodes que en su borrachera prometió darle todo lo que deseara, hasta la mitad de su reino. Cuando Salomé preguntó a su madre qué debía pedir, ésta le dijo que pidiera la cabeza de Juan el Bautista en una bandeja. Aunque Herodes se horrorizó por la petición, accedió a regañadientes e hizo ejecutar a Juan por decapitación en la prisión., , En el arte, el episodio se conoce como El festín de Herodes.
El historiador judío Josefo también relata en sus Antigüedades de los Judíos que Herodes mató a Juan, afirmando que lo hizo, "no fuera que la gran influencia que Juan tenía sobre el pueblo pudiera poner en su poder e inclinación [de Juan] levantar una rebelión, (pues parecían dispuestos a hacer cualquier cosa que él aconsejara), [por lo que Herodes] pensó que era mejor [darle] muerte." Además, afirma que muchos de los judíos creían que el desastre militar que cayó sobre Herodes a manos de Aretas, su suegro (el padre de Fasaelis), era el castigo de Dios por su comportamiento injusto.Flavio Josefo. Antigüedades judías XVIII, v, 2.
Ninguna de las fuentes da una fecha exacta, que fue probablemente en los años 28-29 d. C.(; ; ) después de encarcelar a Juan el Bautista en el año 27 d. C. (Mateo 4:12; ) a instancias de Herodías, su esposa y anteriormente de su hermano.(; );Harmonía de los Evangelios, The People's New Testament Commentary Según Josefo, la muerte tuvo lugar en la fortaleza de Maqueronte.
Comparación de los textos bíblicos La siguiente tabla comparativa se basa principalmente en la Nueva Versión Internacional (NVI) traducción inglesa del Nuevo Testamento. El relato de Flavio Josefo en Antigüedades de los judíos fue traducido por William Whiston.Flavio Josefo, Antigüedades judías 18. 5. 2. (Traducción de William Whiston). Griego original. Mateo Marcos Lucas-Hechos Juan Josefo Prólogo Lucas 1:5-80 Nacimiento de Juan Bautista Juan 1:6-18 Prólogo sobre la identidad y misión de Juan el Bautista Mateo 3:1-17 Juan el Bautista predicaba a la gente y la bautizaba en el río Jordán. Juan el Bautista bautizó a Jesús. Marcos 1:4-11 Juan el Bautista predicaba a la gente y la bautizaba en el Jordán. Juan el Bautista bautizó a Jesús. Lucas 3:1-22; Hechos 1:5, 1:21-22, 10:37-38, 11:16, 13:24-25, 18:25, 19:3-4 Juan el Bautista predicaba a la gente y la bautizaba en el Jordán. Juan el Bautista bautizó a Jesús. Juan 1:19-42, 3:22-36, 4:1 Juan el Bautista predicaba a la gente y la bautizaba en el Jordán. Negó ser el Mesías. No se dice si Juan el Bautista bautizó o no a Jesús. Insistió en que Jesús era superior: el Hijo/Cordero de Dios. Dos de los discípulos de Juan el Bautista, entre ellos Andrés el Apóstol, se pasaron a Jesús por insistencia del propio Juan. Juan el Bautista bautizó en Enon/Salim antes de ser arrestado. Sus discípulos le dijeron que Jesús había triunfado; Juan refrendó que Jesús era su superior y el Hijo de Dios. Jesús oyó el rumor de que tenía más éxito que Juan. Antigüedades Judías 18. 5. 2. Juan el Bautista predicaba a la gente y la bautizaba. Mateo 11:2-7, 14:6-12 Juan el Bautista criticó al rey Herodes Antipas por casarse con la mujer de su hermano, Herodías. Juan el Bautista fue arrestado por Herodes Antipas.