José Hilario López Valdés (Popayán, 18 de febrero de 1798 - Campoalegre, 27 de noviembre de 1869) fue un militar y político colombiano, presidente de la República de la Nueva Granada entre 1849 y 1853 y miembro fundador del Partido Liberal Colombiano.

Prócer de la independencia de Colombia, su trayectoria militar llegó hasta comandar el ejército. También fue jefe militar de Santafé y gobernador de Cartagena; embajador ante los Estados Pontificios, senador y secretario de estado en varias administraciones. La presión de los artesanos y la división de los conservadores lo llevaron a la presidencia, aboliendo la esclavitud y sentando las bases para que Colombia abandonara el sistema colonial. López asumió el comando del ejército del Sur para combatir la dictadura de José María Melo en 1854 y la del general Mosquera en 1867.

Primeros Años José Hilario López nació en Popayán el 18 de febrero de 1798, en el seno de una familia de militares de la región. Su educación y cuidado estuvo a cargo de José Félix de Restrepo tras el fallecimiento de su padre y el deterioro mental de su madre. Se inclinó por la carrera militar al notar su destreza al cazar. López se unió al ejército patriota bajo las órdenes de José María Cabal en 1812, y luego a la Campaña del Sur, participando en la batalla del Alto Palacé.

Como cadete se destacó en la Batalla de Calibío, al arrojarse valientemente a bayoneta sobre el enemigo, tras recibir la orden del general Cabal, que estaba al mando de una unidad camuflada que pudo atacar por sorpresa el flanco izquierdo realista. López, José Hilario (1857). Memorias de José Hilario López. París: Imprenta de D´Aubusson y Kugelmann. p. 20. Por el flanco derecho avanzó el batallón Granaderos de Cundinamarca, haciendo que el movimiento desbaratara dicho flanco, permitiendo a los patriotas capturar la artillería. Por su desempeño, López recibió el grado de subteniente y un escudo de honor. López, José Hilario (1857). Memorias de José Hilario López. París: Imprenta de D´Aubusson y Kugelmann. p. 21. López participó también en la Pasto.

En el periodo de la Reconquista Española, López fue apresado en la batalla de la Cuchilla del Tambo y trasladado a Popayán para ser juzgado, donde se le conmutó la pena de muerte por el degradante oficio de pregonero, que no aceptó y lo llevó a ser fusilado, orden que no llegó a ejecutarse y terminó remitido a Santafé junto a sus compañeros de capilla Rafael Cuervo Rivera, Alejo Sabaraín Ramos y Mariano Vásquez Posse y Galavís, donde conoció a los hermanos Ambrosio Almeida Zumalabe y Vicente Almeida Zumalabe y a Policarpa Salavarrieta, quienes tramaban un levantamiento que condujo a la captura de los cabecillas. López asistió obligado al ajusticiamiento de Policarpa Salavarrieta. Su pena fue compensada por prestar servicios al ejército realista, recibiendo el indulto el 24 de julio de 1819.

Trayectoria Republicana

Sublevaciones de 1828 y 1830 izquierda|miniaturadeimagen|257x257px|Fragmento litográfico en que aparece López, 1843. Museo Nacional de Colombia, Bogotá.

Con el triunfo de la Campaña Libertadora, se reintegra a las filas con el rango de capitán, para luchar en Venezuela al lado del general José Antonio Páez. El vicepresidente Francisco de Paula Santander le nombró jefe militar de la provincia de Cauca y ascendió a teniente coronel el 6 de abril de 1823. Tomás Cipriano de Mosquera invitó a López a apoyar a Simón Bolívar en sus intentos por sostenerse en el poder, posición que López rechazó e hizo explícita luego de la Convención de Ocaña y la Conspiración Septembrina en 1828, al levantarse en armas contra el gobierno en su calidad de jefe del Estado Mayor General y comandante general del departamento de Azuay, proyecto en el que lo acompañó José Antonio Obando.

Ante las hostilidades entre la Gran Colombia y Perú, Bolívar expidió un indulto en favor de los comprometidos en el alzamiento y envió comisionados con propuestas para un convenio con López y Obando, que se concretó en el tratado de Juanambú del 2 de marzo de 1829. Bolívar sustentó sus razones para desconocer la Constitución de Cúcuta después de lo ocurrido en Venezuela con el movimiento separatista de La Cosiata dirigido por José Antonio Páez.

López recibió el grado de General de brigada el 30 de abril de 1830 y asumió el comando general de la provincia de Popayán. Como se presentara el asesinato en Berruecos del general Sucre y se le acusara junto con Obando de la autoría intelectual del crimen, tanto López como Obando solicitaron que se les procesara para demostrar su inocencia. La caída del gobierno del presidente Mosquera que llevó al poder el 5 de septiembre de 1830 al general bolivariano Rafael Urdaneta, precipitó la solicitud de López y de Obando, a partir de la comunicación del nuevo secretario de guerra, general Joaquín París que les ordenó presentarse en Bogotá para asumir el juicio.

Tanto López como Obando ignoraron la orden del gobierno y usurparon sus cargos, para sublevarse contra la dictadura, que se hallaba fortalecida ante su propósito de garantizar el retorno de Bolívar a la Presidencia. Como Bolívar no aceptaba las reiteradas solicitudes de Urdaneta y falleciera el 17 de diciembre, la legitimidad del gobierno se debilitó en favor de la sublevación de López, que pudo controlar Popayán y avanzar hasta Tocaima en respaldo al depuesto gobierno de Mosquera. Como el general Caycedo se declarara en ejercicio del poder ejecutivo, Urdaneta propuso un cese de hostilidades y un espacio de negociación que condujo al Convenio de Apulo, firmado el 28 de abril de 1831, que acordó la renuncia y exilio de Urdaneta. Debido a que el presidente Mosquera había salido del país, el general Caycedo terminó su periodo presidencial y nombró a López como comandante en jefe del ejército de la Nueva Granada.

Altos Destinos Políticos Tras la disolución de la Gran Colombia, el gobierno de Francisco de Paula Santander destinó a López como jefe militar de Bogotá, y en 1834 como gobernador de Cartagena. El presidente José Ignacio de Márquez lo nombró secretario de guerra, cargo que ejerció del 1° de abril de 1837 hasta marzo de 1838, cuando fue enviado a Roma para hacerse cargo de los negocios con los Estados Pontificios, ante el Papa Gregorio XVI.

El general López regresó a Colombia en 1840, poniéndose al servicio del gobierno de Márquez durante la Guerra de los Supremos, lo que lo llevó de regreso a la Secretaría de Guerra. En 1844, López fue elegido senador por la provincia de Neiva, designado presidencial para el periodo 1845-1846 y vicepresidente del Senado para el periodo marzo-mayo de 1846, en el cual le fue autorizado al gobierno del presidente Mosquera a hacer la guerra con Ecuador, ante las pretensiones manifiestas de Juan José Flores de hacerse a territorio colombiano. López, en ejercicio de la gobernación de Popayán, ofreció sus servicios al gobierno ante la tensión creciente con Ecuador. El presidente Mosquera llamó al servicio activo a López el 10 de noviembre de 1846, designándolo comandante general del Istmo y de la activada IV División del Ejército, cargo en el que lo reemplazó el coronel Pedro Carrasquilla el 29 de agosto de 1847.

López resultó elegido para el Congreso de 1848, en el que fue elegido vicepresidente del Senado, mientras que la presidencia la ocupó Juan Clímaco Ordóñez.

Presidente de la Nueva Granada izquierda|miniaturadeimagen|271x271px|López como presidente

En 1848 nació el Partido Liberal como grupo político en torno al ideal del abogado Ezequiel Rojas. Los liberales lanzaron la candidatura de López, que resultó elegido en una polémica sesión el 7 de marzo de 1849, aprovechando la división de los conservadores y con el apoyo de los artesanos y sus Sociedades Democráticas quienes, según la versión conservadora, amenazaron de muerte a los legisladores que debían dirimir la elección, si no le elegían. De hecho existe la anécdota en la que Mariano Ospina Rodríguez uno de los líderes de los ministeriales (después conservadores) afirmó al hacer su voto: "Voto por el General López para que los diputados no sean asesinados".

Gobierno Su gobierno se distinguió por una serie de reformas políticas, económicas y sociales: la manumisión de los esclavos, la ley agraria, la separación de la Iglesia y el Estado, la libertad de prensa y la federalización. La resistencia contra la abolición de la esclavitud (especialmente en el Cauca) provocó una rebelión armada conservadora dirigida por Julio Arboleda Pombo, la cual fue derrotada por López. miniaturadeimagen|224x224px|Alegoría de la manumisión de los esclavos. En la imagen aparece López. En el sur los enfrentamientos fueron particularmente violentos, en especial en Cali, donde el conflicto entre los terratenientes y la población municipal alrededor de los ejidos, era explosivo. La derrota esclavista provocó en el Valle del Cauca un alzamiento de los antiguos esclavos y los campesinos, que aprovecharon para echar abajo las cercas de las haciendas y azotar a sus antiguos amos. El escándalo que esto provocó en la prensa y los medios políticos fue contestado por López, quien afirmó que se trataba de retozos democráticos.

Durante su administración se dio vía libre al proceso de disolución de los resguardos Indígenas, todas las prohibiciones para la venta de los resguardos y ayudó a la política, a tener recursos políticos. La medida que fue la primera que puso en contradicción a López con las Sociedades democráticas, benefició a la élite agro exportadora, ya que favoreció el desplazamiento de mano de obra indígena hacia las áreas productoras de tabaco, cuyo comercio había sido sacado del monopolio estatal. Significó, igualmente, el aumento en el precio de los productos agrícolas para el consumo interno, por cuanto buena parte de la producción indígena en los resguardos había alimentado este mercado a bajos costos.

Una de las decisiones más controversiales que tomó durante su gobierno, fue la de volver a expulsar a los jesuitas del país, quienes apenas cinco años antes habían retornado luego de ser también expulsados de sus colegios y misiones en la selva.

El 30 de marzo de 1852, el general López presentó su renuncia al Congreso de la República, el cual la rechazó por unanimidad.

Gabinete Los secretarios que integraron el gobierno del general López fueron:

SecretaríaNombrePeriodoRelaciones Exteriores Manuel Murillo Toro GE José Acevedo Tejada Victoriano De Diego Paredes José María Plata Soto José María Plata Soto Gobierno Francisco Javier Zaldúa Manuel Murillo Toro Domingo Antonio Maldonado Calvo Manuel Dolores Camacho José María Plata Soto Patrocinio Cuéllar Hacienda Ezequiel Rojas Rafael de Porras Manuel Murillo Toro Rafael de Porras Rafael de Porras Juan Nepomuceno Gómez Rafael de Porras Guerra y Marina CO Tomás Herrera CO Valerio Francisco Barriga CO Thomas Murray Aill

Posgobierno thumb|Placa ubicada en la tumba original de José Hilario López.

El 30 de mayo de 1853, el expresidente López fue nombrado como gobernador de la provincia de Neiva.Gaceta Oficial, junio 18 de 1853, pág.512 En 1854, un año después de finalizado ya su mandato, se unió a las tropas conservadoras y liberales que combatieron contra la revolución de los artesanos, depusieron al general José María Melo e impusieron la libre importación.

En la Guerra civil colombiana de 1860-1862 militó en las filas liberales radicales defensoras de la federación y la autonomía de los estados. López fue elegido como presidente del Tolima, cargo que asumió al llegar a Neiva en julio de 1863. En 1865 aceptó la candidatura para presidir los Estados Unidos de Colombia, pero fue derrotado por Tomás Cipriano de Mosquera.

En 1867 el entonces presidente Mosquera cerró el Congreso, por lo cual fue a su vez depuesto. López fue nombrado jefe del ejército por el nuevo gobierno de Santos Acosta. Después se retiró de la vida pública.