Guillermo Colesbery Rawson Rojo (San Juan, Provincias Unidas del Río de la Plata, 24 de junio de 1821 - París, Francia, 2 de febrero de 1890)Conferencia sobre el Doctor Guillermo Rawson, por Eliseo Cantón, Academia y Facultad de Medicina de Buenos Aires, 1921Dr. Guillermo Rawson, por Dr. Enrique Otharán, Ediciones Médicas, consultado el 3 de enero de 2014 fue un médico, higienista y político argentino, que se desempeñó como Ministro del Interior durante la presidencia de Bartolomé Mitre, entre 1862 y 1868. Además, impulsó la creación de la Cruz Roja Argentina, junto a Toribio Ayerza, en junio de 1880.
Hijo de un médico estadounidense, Rawson realizó sus estudios primarios en su ciudad natal. Se trasladó a Buenos Aires para realizar sus estudios secundarios y posteriormente se doctoró en medicina. Regresó a San Juan y se opuso al gobernador Nazario Benavídez, quien ordenó su arresto en 1853. Tras ser liberado, fue elegido diputado para el Congreso Nacional, que tuvo lugar en Paraná; allí se opuso a Justo José de Urquiza.
Infancia y juventud Antecedentes familiares Amán Rawson, nacido en Montague, Massachusetts (Estados Unidos), en 1794, era un joven médico estadounidense, proveniente de una familia de noble sangre inglesa; de hecho, descendía de guerreros, magistrados, abates, obispos y primados, y su padre, Edmund Rawson, había luchado en la guerra de Independencia de Estados Unidos. Tras realizar varios viajes ejerciendo su profesión en una corbeta de guerra, Rawson se trasladó a la ciudad de San Juan en 1818, donde se estableció. Había llegado al país invitado por el doctor Colesbery, un amigo y compatriota suyo, quien residía en Mendoza, ejerciendo como médico de José de San Martín. Establecido en dicha pequeña y lejana ciudad interior, Rawson contrajo matrimonio en 1819 con María Justina Rojo Frías, hija de una distinguida familia de unitarios afincada en la provincia.
Nacimiento y estudios primarios miniatura|En 1839, su hermano Benjamín Franklin Rawson realizó un retrato al óleo suyo, el cual tituló Guillermo Rawson. Guillermo Colesbery Rawson nació el 24 de junio de 1821 en la ciudad de San Juan; le debe su segundo nombre, citado también como Collisbery, al doctor Colesbery, quien invitó a su padre a radicarse en San Juan. Era el segundo hijo del matrimonio entre Amán Rawson y Justina Rojo, quienes ya eran padres de Benjamín Franklin Rawson (1819-1871), quien sería un pintor; Rawson tenía también un medio hermano menor fruto del segundo matrimonio de su padre, Juan de Dios Rawson (1833-1902), quien lucharía en la guerra de la Triple Alianza. Realizó sus estudios primarios en su ciudad natal, en la escuela del agrimensor Donet.
Rawson tenía conocimientos de italiano, ya que hacia 1837 lo estudió junto a Domingo Faustino Sarmiento; al respecto, Gregorio Aráoz Alfaro comenta que "¡Debía requerirse un singular deseo de instruirse para dedicarse a estudiar italiano, en San Juan, en 1837!" Es considerado un integrante de la Generación del 37, junto a otros intelectuales como Juan Bautista Alberdi, Benjamín Villafañe, Esteban Echeverría, Juan María Gutiérrez, Vicente Fidel López, Juan Thompson, José Mármol, Bartolomé Mitre, Miguel Cané, Félix Frías, Jacinto Peña, Carlos Tejedor y Domingo Faustino Sarmiento, quienes eran liderados, intelectualmente, por Echeverría. Con tan solamente dieciocho años formaba parte del Grupo de los Cinco, un grupo de discusión política integrado por Manuel Quiroga Rosas, Antonino Aberastain, Indalecio Cortínez, Dionisio Rodríguez y él mismo. Colaboraron con Sarmiento en la creación del diario El Zonda, publicado por primera vez en 1839.
Estudios secundarios thumb|left|Guillermo Rawson a los 17 años. Ese mismo año se trasladó a Buenos Aires para continuar sus estudios en el Real Colegio de San Carlos, ubicado junto a la Iglesia de San Ignacio y perteneciente a la Compañía de Jesús (Jesuitas); allí compartió sus estudios con José Benjamín Gorostiaga, Luis Sáenz Peña, Federico Pinedo, León Federico Aneiros, Eduardo Costa y Bernardo de Irigoyen, entre otros. Con tan solamente diecinueve años descubrió los principios básicos del telégrafo, cinco años antes de que Samuel Morse transmitiera su primer mensaje; esto ocurrió en una clase de electricidad, en la que le planteó al Padre Gomila, su profesor, que mediante la transmisión de descargas eléctricas que tuvieran un significado convencional se podrían transmitir palabras a grandes distancias, y que así "yo podría conversar con mi padre, que está en San Juan".
Estudios universitarios
miniatura|izquierda|Mientras estudiaba medicina, Rawson fue muy elogiado por sus compañeros y profesores.
Tras finalizar sus estudios, Rawson ingresó a la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires. Tuvo como profesores a Claudio Mamerto Cuenca, Teodoro Álvarez, Martín García y a Juan José Fontana, entre otros, y compartió su aprendizaje con José María Bosch y nuevamente con Sáenz Peña. Recibió los elogios de sus compañeros y profesores, quienes decían que "sus buenos y sólidos conocimientos en varios ramos de instrucción literaria, su aplicación y rápidos progresos de la muy difícil ciencia del hombre, anuncian días de satisfacción y de triunfo para la universidad. Estos días han llegado: sus exámenes y muy particularmente, el general y práctico, con que se ha despedido de las aulas, han sido brillantísimos".
Las aptitudes demostradas por Rawson impulsaron a sus profesores, quienes mediante una carta le pidieron al rector de la universidad, Paulino Gari, que se le entregara a Rawson el grado de Doctor en Medicina sin rendir la tesis, amparándose en el artículo trece del Superior Decreto del 21 de junio de 1827, que permitía que la universidad le otorgase este grado a todo aquel que fuese "ilustre y eminente en alguna facultad". El rector no aceptó, ya que consideraba que lo que se le pedía se encontraba fuera de sus atribuciones; sin embargo, le encomendó al profesor Cuenca que tras la lectura de la disertación de Rawson, le dirigiese la palabra en nombre de la facultad y le entregase el título de médico.
De esta forma, Rawson se recibió en 1844, con su tesis acerca de La transmisión de las facultades fisiológicas y patológicas en el hombre por vía de la herencia, la cual fue publicada en 1845 por "un admirador de su mérito"; el tema elegido, las leyes de la herencia, era una de las incógnitas más importantes de la época, por lo que no era elegido por el resto del alumnado. Tras entregarle su título, Claudio Mamerto Cuenca pronunció un elogioso y exaltado discurso en representación de la facultad, que Alberto B. Martínez describe como "una muestra de sincera admiración y de profundo reconocimiento". Además de los elogios de sus profesores y compañeros, Rawson fue elogiado por Domingo Faustino Sarmiento, quien posteriormente sería presidente de la Nación y su principal adversario político; dijo que "gozaba de una reputación superior a sus años por sus talentos precoces y las recomendaciones de sus profesores, a cuyas envidiables dotes se unía un acendrado patriotismo y una energía y nobleza de carácter que atemperaban la moderación de carácter y la unción de sus palabras".
Inicios en la política Legislador en San Juan
miniatura|izquierda|Al regresar a su provincia, Rawson comenzó a ejercer como médico y luego se involucró en la política. En 1844, tras concluir sus estudios universitarios, Rawson regresó a su provincia natal, donde comenzó a ejercer su profesión; allí, se desempeñó como el médico de las principales familias, incluso la del gobernador Benavídez, quien le dio un trato especial. La provincia estaba gobernada, según Martínez, en forma despótica por Nazario Benavídez, un caudillo federal, fiel seguidor de Juan Manuel de Rosas, aunque más bondadoso, manso y dúctil que aquel; si bien había suprimido las libertades y hacía imperar su voluntad, también ahorró a su provincia sufrimientos crueles y persecuciones sangrientas. Rawson se había propuesto, junto a Juan Francisco Seguí, provocar un levantamiento en contra de Rosas; sin embargo, no coincidían en quien debía hacerlo: mientras Seguí creía que el indicado era Justo José de Urquiza, gobernador de Entre Ríos, Rawson sostenía que sería más simple convencer a Benavídez. En consecuencia, se separaron prometiéndose trabajar con perseverante empeño para minar la tiranía.
En dichas circunstancias, la poca importancia que se lo otorgaba a la Legislatura en la época permitió que Rawson accediera a la cámara en 1844, ya que fue incluido en la lista el mismo día de la elección por un grupo de amigos; posteriormente, fue reelecto en el cargo, esta vez junto a su amigo Tadeo Rojo. Juntos, se comprometieron a mover los ánimos y despertar al pueblo, convirtiendo a la Legislatura en una constante fragua de opinión y cambiando incluso la actitud de los pobladores. Convencidos de que ningún despotismo podía enfrentarse a pobladores educados, Rawson y Rojo impulsaron la sanción de una ley de educación primaria para la instrucción de los ciudadanos, la cual fue vista con agrado por Benavídez; también promovieron una ley que amparaba la creación de municipalidades rurales, consideradas como la escuela primaria de la libertad, la cual no recibió el apoyo del gobernador, quien los acusó de salvajes unitarios que querían despojarle de su autoridad. A pesar de su disconformidad, Benavídez continuó dejándolos hacer, aunque comenzaron a ser vistos como "enemigos".
En 1851, Rosas le ordenó a los gobernadores federales que le entregasen el título de Jefe Supremo de la Confederación, además de la suma del poder público y el ejercicio de su suprema autoridad, con el objetivo de evitar el pronunciamiento de Justo José de Urquiza y su alianza con el Imperio del Brasil y el Uruguay. Antes de enviar el proyecto a la Legislatura, Benavídez se reunió en su hogar con ciertos ciudadanos para aconsejarse; entre ellos estaba Rawson, quien le solicitó que rechazase el pedido de Rosas. Sin embargo, a pesar del entusiasmo de Rawson, Benavídez no creía contar con el poder suficiente para enfrentarse al Restaurador y consideraba que el único capaz de realizar dicha acción era Urquiza; por su parte, Rawson mantenía correspondencia con Sarmiento, a quien llegó a decirle que el éxito es seguro, infalible. Con este marco, Benavídez envió el proyecto a la Legislatura, que se reunió inmediatamente para tratar el asunto.
miniatura|Rawson creía que Nazario Benavídez, gobernador de la provincia, era el hombre indicado para luchar contra Rosas; sin embargo, al no conseguirlo, organizó un levantamiento en su contra.
Rawson anunció que hablaría en la Legislatura, oponiéndose a las pretensiones rosistas, lo que hizo que muchas personas presenciaran aquella sesión. Todos los diputados avalaron el proyecto, excepto Rawson, quien se opuso fervientemente y pronunció una de sus más magistrales arengas, en la que pedía que se rechazase la petición de Rosas. A pesar de que dicha arenga fue escuchada con recogimiento y asombro y conmovió los espíritus no solamente de los amigos y ciudadanos, sino de los mismos federales, de los militares y de los asociados en la mazorca, el proyecto fue sancionado y uno de sus artículos obligaba a que fuese firmado por todos los legisladores. Obligado a firmar, Rawson lo hizo sosteniendo que por el hecho de haber manifestado públicamente su pensamiento, salvaba su responsabilidad ante sus conciudadanos y ante la historia; sin embargo, haber firmado el documento fue utilizado varias veces en su contra.