La estela del portador del cactus es un monolito o estela de una sola pieza de granito, perteneciente a la cultura chavín del Perú antiguo y que permanece en su emplazamiento original, en el lado noroeste de la plaza circular en el sitio arqueológico denominado centro ceremonial de Chavín de Huántar en la región de Áncash, Perú. Fue descubierta en la temporada de excavaciones de 1972 por el arqueólogo peruano Luis Guillermo Lumbreras.
En 2001 se encontró en la plaza circular un fragmento de otra estela que muestra una imagen espejo exacta de la estela del portador del cactus. Este fragmento sugiere que existían cuatro estelas con esta misma representación: dos en el cuadrante noreste y dos en el cuadrante sureste, todas mirando hacia la escalera que lleva a la galería del Lanzón de Chavín.
La importancia de esta estela radica principalmente en que es el hallazgo iconográfico más claro respecto al uso ancestral y ritual del cactus Echinopsis pachanoi en los Andes. La presencia de este cactus enteógeno en el arte lítico chavín ubicado en una de las estructuras principales del centro ceremonial ha generado varias interpretaciones sobre la función del sitio arqueológico.
Ubicación thumb|left|250px|Plaza circular en Chavín de Huántar, de 21 metros de diámetro. En el cuadrante noroeste se ubican hoy las seis lápidas encontradas en 1972.
La estela del portador del cactus se ubica en su emplazamiento original, esto es, en el cuadrante noroeste dentro de la plaza circular en el sitio arqueológico de Chavín de Huántar. El sitio se encuentra en el distrito homónimo, en la provincia de Huari, en la región Áncash.
La plaza circular se ubica frente al edificio denominado "B", Templo Viejo o Templo Antiguo. Es semihundida con una profundidad de 2,5 metros, cuenta con dos accesos (al este y oeste) y tiene un diámetro de 21 metros.
La lápida del portador del cactus fue encontrada en 1972 junto a otras cinco lápidas y se estima que en total deben haber sido 28 estelas de similares dimensiones en los cuadrantes norte y sur del hemiciclo oeste de la plaza.
Las lápidas halladas del cuadrante noroeste muestran seres antropomorfos como si caminasen en una procesión de derecha a izquierda hacia la escalera este, la mayoría portando algún objeto en su mano.
Debajo de esa hilada de lápidas de 80x70cm se encuentra otra hilada de lápidas rectangulares de 36x69cm con representaciones de felinos con motas, también avanzando en la misma dirección que los seres representados en la hilada superior.
Descubrimiento y cronología
Descubrimiento La lápida fue parte del descubrimiento de la plaza circular por el equipo liderado por el arqueólogo peruano Luis Guillermo Lumbreras en la campaña de 1972, el 14 de noviembre, dentro del Proyecto Chavín de Investigaciones Arqueológicas llevado a cabo entre 1966 y 1973.
El 2001, durante la temporada de excavación del Programa de Investigación Arqueológica y Conservación Chavín de Huántar de la Universidad de Stanford y liderado por el arqueólogo John W. Rick, se encontró en la plaza circular un fragmento de otra estela que muestra una imagen espejo exacta de la estela del portador del cactus del cuadrante noroeste. Este fragmento muestra la mayor parte de la pierna izquierda del individuo, una serpiente colgante que desciende del cinturón del individuo, y la estructura inferior del tallo y la raíz del cactus.
La evidencia hallada con el fragmento del 2001 sugiere que la hilada superior de las lápidas también estaban presentes originalmente en el cuadrante suroeste y que las placas pueden haber sido pares emparejados, totalizando cuatro estelas con la misma representación: dos mirando hacia la derecha y dos mirando hacia la izquierda, ambas mirando hacia la escalera que desciende hacia el oeste desde la galería del Lanzón.
Cronología La cronología del sitio ha sido discutida a lo largo de las investigaciones durante varias décadas. En 1989, Lumbreras situó el inicio de la cultura chavín en el 1200 a. C. Luego, en 2001, de acuerdo al arqueólogo John W. Rick y su equipo de la Universidad de Stanford, el sitio arqueológico como centro cultural habría iniciado sus actividades hacia 1500-1300 a. C. Las últimas investigaciones de 2019 del arqueólogo y antropólogo Richard Burger de la Universidad Yale —sobre la base de análisis de los resultados de espectrometría de masas con acelerador (AMS, siglas del inglés para Accelerator mass spectrometry) en huesos obtenidos en el sitio— sitúan el inicio de la ocupación de Chavín de Huántar en el 950 a. C.
Sí existe consenso entre los investigadores en que el centro ceremonial fue construido a lo largo de varias secuencias constructivas. Algunos investigadores establecen tres fases como Burger (basándose en la datación por radiocarbono en material cerámico), otros cuatro fases y algunos hasta cinco como Rick. Es luego de las primeras fases de construcción cuando se agrega a las construcciones existentes —alrededor del 750 a. C.— la de la plaza circular (con todas sus lápidas), la galería de las Caracolas, la galería de las Ofrendas y las escaleras de acceso este y oeste.
De acuerdo a las investigaciones de Burger de 2019, la construcción de la plaza circular, sus lápidas en bajorrelieve (incluida la estela del portador del cactus) y las galerías asociadas fueron desarrolladas en la segunda fase constructiva denominada fase cerámica Chakinani, del 800 al 700 a. C. Esta fase Chakinani es posterior a la primera fase constructiva denominada fase cerámica Urabarriu, del 950 al 800 a. C., y anterior a la última fase constructiva llamada fase cerámica Janabarriu, del 700 al 400 a. C.
Descripción
Contexto miniaturadeimagen|Imagen con las seis estelas encontradas en la plaza circular por Lumbreras en 1972 —la del portador del cactus es la primera de la derecha— y la escalera este. La estela se encuentra ubicada en la plaza circular del sitio arqueológico, al este del Templo Antiguo. Esta es una plaza semihundida con una profundidad de 2,5m, un diámetro de 21m y dos accesos al oeste y al este. De las seis estelas halladas, cinco muestran seres antropomorfos como si caminasen en una procesión de derecha a izquierda hacia la escalera este. Se interpreta que son miembros antropomorfizados de la casta sacerdotal de Chavín —incluidos músicos y danzantes— que van en procesión junto a los jaguares (esculpidos en las estelas rectangulares en el friso inferior) hacia la escalera este que lleva a la galería del Lanzón, donde se ubica la principal representación escultórica en piedra del templo: el Lanzón o gran huanca de Chavín.
Dada la situación de esta área frente a la galería del Lanzón ubicada en el Templo Antiguo, a esta parte estructural del monumento arqueológico se la denominó el 'atrio del Lanzón'. El atrio del Lanzón incluye la plaza circular, la galería de las Ofrendas, la galería de las Caracolas, la escalera este (que va desde la plaza circular hasta la galería del Lanzón) y la escalera oeste.
Se considera que la estela de portador del cactus es parte de un conjunto de lápidas grabadas y ubicadas originalmente en la plaza: seis halladas en 1972 y otras 22 desaparecidas, dando un total de 28 lápidas (catorce para el cuadrante noroeste y catorce para el suroeste de la plaza). Esto se calculó sobre la base de las dimensiones de las estelas y el hemiciclo. Junto a la estela del portador del cactus, catalogada como la lápida VI-NW12, se encontraron, de izquierda a derecha, las siguientes estelas:
Lápida VI-NW6, en un estado muy erosionado, pero sí se distingue un ser antropomorfo en posición hacia el frente del cual aparentan salir «una suerte de rayos saliendo de sus cuatro costados». Lápida VI-NW7 ('trompetero, 'pututero'), contigua al personaje en la lápida VI-NW6, se representa a un ser antropomorfo de perfil, caminando hacia la escalinata occidental (o escalera suroeste) sosteniendo una caracola o pututo con su brazo derecho y soplándola. Lápida VI-NW8 ('trompetero', 'pututero'), idéntica y contigua a la VI-NW7. Lápida VI-NW9, muy erosionada, un personaje de perfil en actitud de caminar hacia la escalinata occidental con el brazo derecho levantado portando un objeto (indistinguible).
Asociada a la plaza circular y al lado norte de la misma se encuentra la galería de las Ofrendas. Esta galería fue excavada inicialmente en 1966 y 1967 por Lumbreras y su equipo. Encontraron más de 800 artefactos de cerámica, piedra, hueso y concha, en su mayoría rotos. Asimismo, se encontraron miles de huesos rotos de roedores, cérvidos, camélidos, cánidos, aves, peces y humanos. Se ha interpretado que los artefactos y los huesos fueron colocados a manera de ofrendas en un gran evento ritual o gran banquete supracomunal.
Ubicada al lado sur de la plaza circular, la galería de las Caracolas fue descubierta también en 1972. En aquel entonces se encontraron en la galería y sus siete celdas una gran cantidad de fragmentos grandes de caracolas marinas Titanostrombus galeatus (antes Strombus galeatus) y valvas de Spondylus crassisquama (antes Spondylus princeps) «dispuestos como formando un piso», de acuerdo a Lumbreras. En 2001, en esa misma galería, John Rick realizó excavaciones y encontró veinte caracolas (pututu en quechua) esculpidas en bajorrelieve.
La estela miniaturadeimagen|Dibujo de la imagen esculpida mostrando al portador del cactus con cabellos de serpiente, colmillos de felino y pupilas hacia arriba.|alt= La estela muestra un ser antropomorfizado con cabellos de serpientes, boca con colmillos, un cinturón con una serpiente de dos cabezas y garras, que en su mano derecha sostiene lo que aparentaría ser un cactus San Pedro de cuatro nervaduras o estrías.
La descripción que hizo Lumbreras de la lápida es la siguiente:
Identificación de la especie de cactus miniaturadeimagen|El cactus San Pedro (Echinopsis pachanoi) contiene mescalina y es utilizado como enteógeno en el curanderismo norteño en Perú.Se ha argumentado que el cactus representado en la estela es el cactus enteógeno Echinopsis pachanoi, comúnmente llamado San Pedro. Aparte de la estela del portador hallada por Lumbreras en 1972 y el fragmento de estela hallado por Rick en 2001, también existen dos piezas adicionales encontradas en Chavín con representaciones de cactus:
una cabeza clava miniatura recuperada en 1935: de los ojos del ser antropomorfo con colmillos brotan tallos de cactus de tres nervaduras; un fragmento de cerámica con lo que parece ser la corona de un cactus de cuatro nervaduras en un basural de la época Chavín en el sector Wacheqsa, donde se juntan los ríos Mosna y Huachecza. miniaturadeimagen|Fragmento cerámico con lo que se interpreta como la corona de un cactus de tres nervaduras hallado por Mesía Montenegro en Chavín. Del mismo periodo denominado Horizonte Temprano se han encontrado cerámicas y un textil con representaciones del cactus en las regiones de Lambayeque e Ica. En sitios como Tembladera y Cupisnique en la región Lambayeque se han hallado más de 32 representaciones en cerámicas del cactus San Pedro asociadas a felinos con manchas, serpientes y aves de rapiña.
Se han encontrado restos arqueobotánicos del cactus San Pedro. El hallazgo más antiguo corresponde al de la cueva de Guitarrero realizado por el arqueólogo Thomas F. Lynch en el Callejón de Huaylas, a 120km de Chavín de Huántar, datados alrededor de los 10 000 años antes del presente. La arqueóloga Rosa Fung Pineda halló restos de cortezas enrolladas que asume del cactus San Pedro en el sitio arqueológico de Las Aldas en la costa central en la región Áncash, ocupado en el periodo de 1200 a 900 a. C. En 2016 un grupo de arqueólogos halló esta vez un tallo de cactus muy bien conservado del género Echinopsis enterrado en Huaca El Paraíso en la región Lima datado en el 2000 a. C.