El Regimiento Acorazado «Pavía» n.º 4, es uno de los cuatro Regimientos Acorazados creados en la reorganización del Ejército de Tierra español de 2016. Como los otros tres regimientos, incluye un batallón de infantería de carros de combate, el «Flandes» I/4, y un grupo de caballería acorazado, el «Húsares de la Princesa» II/4. En esta reorganización el Regimiento «Pavía» quedó encuadrado en la Brigada «Aragón» I; previamente era un Regimiento Ligero Acorazado de Caballería encuadrado en la ahora disuelta Brigada de Caballería «Castillejos» II. El «Pavía» comenzó su andadura en 1684; durante el fue un regimiento de dragones y, tras pasar por distintos institutos, fue convertido en 1859 en un regimiento de húsares.

Antecedentes

La asociación de Pavía con los ejércitos españoles se remonta a 1521, cuando, tras la toma de Milán por las tropas imperiales, la ciudad de Pavía decidió también abrirles sus puertas. El general en jefe imperial, Prospero Colonna, ordenó entonces que 3000 tropas españolas, bajo el mando de Antonio de Leyva, ocuparan esta ciudad.María de Sotto (1853), III pp. 62-69 Fue así que se creó la primera formación española con el nombre de «Pavía», la llamada Pequeña armada de Pavía, distinguiéndose esta fuerza en la defensa de la ciudad y la posterior batalla de Pavía.María de Sotto (1859), XV pp. 290-293

El antecedente más antiguo del Regimiento «Pavía» fue un cuerpo compuesto por cinco compañías de jinetes croatas que se formó en Pavía, parte entonces del Estado de Milán, el 1 de mayo de 1684 por orden del gobernador general, conde de Melgar. El 9 de abril de 1685, cuando ya constaba de doce compañías, fue convertido en Tercio de Dragones Arcabuceros bajo el mando del conde de Sheldon.María de Sotto (1859), XV pp. 296-302

Regimiento de dragones (1689-1818)

thumb|Un dragón en su uniforme reglamentario de 1703, al estilo francés, que incluía la característica dragona de cordón en el hombro derecho. Los dragones iban armados entonces con fusil, bayoneta de doble filo, sable curvo y pistola.María de Sotto (1854) V p. 317-318 El color principal del uniforme se cambiaría a amarillo en 1718, y el gorro, por un sombrero.María de Sotto (1854) V p. 329-330

En 1689 el tercio pasó a llamarse Regimiento de Dragones del Estado, mandado entonces por el italiano Prospero Crivelli, y en 1690 pasó a estar mandado por el español Antonio de Rojas.Martínez de Merlo, Álvarez Abeilhé (2015), pp. 470-473 En 1692 se trasladó al Piamonte para intervenir en la guerra de los Nueve Años del lado de Saboya y en contra de los franceses, participando en la toma de Embrun en 1692, la del fuerte de Santa Brígida y la batalla de Marsaglia en 1693, y la toma de Casale en 1695. Tras la Paz de Turín en 1696, el regimiento regresó a Pavía.

En 1701, al comenzar la guerra de sucesión española, se unió al ejército franco-español en el norte de Italia para combatir a los austriacos. El regimiento se distinguió especialmente en la batalla de Luzzara, donde capturó un estandarte de la caballería austriaca, así como en la batalla de Cassano. Después de ser derrotados en la batalla de Turín, los franco-españoles se vieron forzados a evacuar el norte de Italia y el regimiento se trasladó a España en 1707 bajo el mando del marqués de Caylus. En España el regimiento combatió en Extremadura, venciendo a los anglo-portugueses en La Gudiña en 1709. En 1710 tomó Miranda de Duero, recuperó Carbajales, fue diezmado en la batalla de Zaragoza, pero se recompuso y triunfó a pie en Brihuega y a caballo en Villaviciosa. En 1711 volvió a Extremadura y luego se desplazó a Cataluña. Entre 1712 y 1714 combatió a bandas enemigas en Castilla, Aragón y Cataluña, siendo destinado a la baja Andalucía tras concluir la guerra.

En 1718, como al resto de los regimientos, se le asignó un nombre fijo, pasando a ser conocido como el Regimiento de Dragones de Pavía, y quedando organizado en tres escuadrones de a cuatro compañías. También recibió entonces sus correspondientes tres guiones con el emblema de una columna inmóvil de orden jónico batida por los cuatro vientos cardinales. Entre 1720 y 1721 combatió en Ceuta en el ejército del marqués de Lede.

El «Pavía» pasó a Cataluña en 1730 y en 1733 se embarcó en Barcelona con destino a la Toscana. De allí se unió a la reconquista del Reino de Nápoles, en lo que se llamaría la guerra de sucesión polaca, venciendo a los austriacos en la Batalla de Bitonto y asegurando así la corona del reino para el infante Carlos. Seguidamente participó en la reconquista de la isla de Sicilia, volviendo a España en 1736.María de Sotto (1859), XV pp. 302-305 En 1741 se determinó la antigüedad y precedencia de los regimientos, asignándosele al «Pavía» el número 4 de entre los regimientos de dragones.

thumb|Dragón de Pavía (1789)

En 1742 volvió a su nativa Italia septentrional para participar en la guerra de sucesión austriaca en contra de los austriacos y los sardos. En 1744 participó en la ocupación de Demonte y el sitio a Cúneo, batiendo a los sardos a costa de graves pérdidas en la batalla de Madonna del Olmo. En 1745 cruzó el Tanaro y combatió en Bassignana y en la conquista de Valenza y, nuevamente, de Casale. En 1746 combatió valientemente en la batalla de Plasencia, donde el ejército franco-español fue derrotado por los austriacos, forzando la retirada de los aliados. El «Pavía» volvió a España en 1747.

En 1750 pasó de Cataluña a Castilla la Vieja y en 1762 fue destinado a Chaves y después a Ciudad Rodrigo. En 1765 los regimientos de dragones estaban organizados a tres escuadrones de a cuatro compañías cada uno. En cada compañía servían un capitán, un teniente y un alférez; dos sargentos, un tambor, cuatro cabos, cuatro granaderos y treinta y nueve dragones. Treinta y tres de las plazas de cada compañía eran montadas y veinte desmontadas.María de Sotto (1854) V p. 336 Entre 1779 y 1783 el regimiento participó en el infructuoso asedio de Gibraltar.María de Sotto (1859), XV pp. 305-306

La ejecución en 1793 de Luis XVI por la Convención Nacional francesa hizo que Carlos IV declarara la guerra a la república, comenzando la guerra del Rosellón. El «Pavía» fue el primer regimiento de dragones en cruzar la frontera, avanzando por el litoral mediterráneo hasta alcanzar Rivesaltes. Tras unirse al resto del ejército del General Ricardos, participó en la batalla de Peyrestortes y en la de Truillás, tras lo que se replegó a Le Boulou. La derrota del ejército español en la batalla de Le Boulou en 1794 le forzó a retirarse. 150 dragones desmontados del «Pavía» se unieron a otros tantos de otros tres regimientos para formar un batallón que combatió como infantería, pasando a defender el castillo de Figueras hasta que tuvo que rendirse a los franceses. El regimiento recibió refuerzos para completar su plantilla y en 1795 se unió a la defensa de Gerona y participó en la batalla de Pontós. Tras la firma del Tratado de Basilea, el regimiento se trasladó a Córdoba, en 1796 pasando a guarnecer el Condado de Niebla y en 1801 las costas de Galicia.María de Sotto (1859), XV pp. 306-307

En 1803 se decidió eliminar el Arma de Dragones y el «Pavía» pasó a ser el 4.º Regimiento de Cazadores de la Caballería Ligera, pero en 1805 los dragones volvieron a aparecer, ahora como parte de la Caballería Ligera, y volvió a ser el 4.º de Dragones.

Guerra de la Independencia

Al inicio de la Guerra de la Independencia española, el «Pavía» se encontraba guarneciendo la Isla de León. Era entonces su teniente coronel Pedro de Alcántara Téllez-Girón y Pimentel, príncipe de Anglona, que luego sería también coronel del regimiento, director del Museo del Prado, gobernador y capitán general de Cuba y director de la Real Academia de San Fernando. El regimiento se unió al ejército de Andalucía mandado por el General Castaños, con su fuerza de 541 soldados y 408 caballos formando la caballería de la división de reserva.hgi Participó en la victoria en Bailén y continuó en el ejército de Castaños cuando este pasó a ser el del centro. Combatió en la batalla de Tudela, donde los españoles fueron derrotados, pero escapó hacia Corella y en el camino se unió al regimiento la compañía de lanceros de Alba de Tormes. Con el resto del ejército, retrocedió hacia la Mancha, contando entonces con 540 hombres y 244 caballos.María de Sotto (1859), XV pp. 307-312

En 1809 se unió a la segunda división de caballería y combatió en Mora, Consuegra, Manzaneque y en la batalla de Ciudad Real. De allí pasó a Andalucía y luego se unió al ejército de Extremadura, donde alcanzó una fuerza de 653 hombres y 435 caballos. Asistió a la batalla de Talavera y en septiembre fue agregado al ejército del centro. El 18 de noviembre la división de caballería en la que estaba encuadrado el regimiento se encontró en Ontígola con una división de caballería francesa, que resultó derrotada. En esta acción el dragón de Pavía Vicente Manzano mató al general francés. El día siguiente el regimiento participó en la batalla de Ocaña, tras la que se vio forzado a retirarse a Jaén.

Al comienzo de 1810 el ejército imperial invadió Andalucía, batiéndose con ellos el «Pavía» en Menjibar y Alcalá la Real. El regimiento se repliegó al Campo de Gibraltar. El coronel se separó del regimiento con ochenta caballos para contribuir a la formación del 1.º Provisional de Dragones y otros tres destacamentos con cincuenta caballos cada uno fueron destinados a Badajoz, Extremadura y Murcia. El resto del regimiento se embarcó con destino a Cádiz, donde su soldados montados pasaron al «Lusitania» y los desmontados al «Príncipe». El 1.º Provisional se desplazó a Murcia, donde se le unieron los dragones del «Almansa» y posteriormente el resto del regimiento. En 1811 se retiró hacia Valencia, y en 1812 sus restos se unieron al 2.º Provisional de Dragones, formando su primer escuadrón. En 1813 pasó a Andalucía y transfirió 150 de sus dragones montados al «Farnesio» y otras 60 yeguas al «Sagunto», disolviéndose el 2.º Provisional y quedando el «Pavía» con 250 dragones desmontados. En 1814 se integró en el regimiento el de cazadores de Numancia, quedado con 644 hombres y 564 caballos, y pasando a Castilla la Vieja.

Regimiento de Caballería Ligera (1818-1844)

En 1818 el «Pavía» pasó a ser el 4.º Regimiento de Caballería Ligera,María de Sotto (1856) VII p. 6 y el año siguiente se trasladó a Barcelona. Tras destinos en Lérida, Reus, Zaragoza y Palma de Mallorca, fue disuelto en esta última ciudad, junto con el resto del ejército constitucional, en 1823.María de Sotto (1859), XV pp. 312-313

El pronunciamiento de Riego en 1820 había iniciado el Trienio Liberal que restauró la vigencia de la Constitución de Cádiz, limitando el poder del Rey. Los partidarios del poder absoluto del Rey formaron partidas militares para sublevarse en contra del gobierno constitucional, que consideraban ilegítimo. La invasión de los cien mil hijos de San Luis en 1823 restauró al Rey en su poder absoluto y Fernando VII procedió a disolver todas la unidades del Ejército español, creando nuevas unidades a partir de las partidas absolutistas. Así se creó en 1823 el Primer Regimiento de Caballería del Ejército Real Lanceros de Fernando VII, que en 1824 pasó a ser el Segundo de Ligeros y en 1826 el León, 2.º de Ligeros. En 1833 este regimiento contribuyó con 52 hombres y 32 caballos a la creación del Regimiento de Caballería Húsares de la Princesa.María de Sotto (1859), XV pp. 313-316

thumb|Lancero del «León» en 1843.