La crisis política en Paraguay de 2017, conocida popularmente como Segundo Marzo Paraguayo o Marzo Paraguayo de Cartes, fue una serie de protestas iniciadas en Paraguay el 31 de marzo de 2017, durante las cuales manifestantes incendiaron el edificio del Congreso de Paraguay. Las manifestaciones ocurrieron en respuesta a una enmienda constitucional que permitiría al presidente de Paraguay Horacio Cartes postularse a la reelección presidencial, un movimiento descrito por la oposición como un «golpe de Estado». Se registró la muerte de un manifestante en Asunción debido a un disparo de escopeta atribuido a la policía. Asimismo, se reportaron múltiples heridos, incluyendo manifestantes, agentes de seguridad, periodistas y políticos. Un diputado de la Cámara Baja resultó lesionado por impactos de proyectiles de goma y requirió intervención quirúrgica.

El 17 de abril, el presidente Cartes anunció que renunciaba a cualquier posible candidatura para un segundo mandato presidencial. El 26 de abril, la Cámara de Diputados de Paraguay rechazó el proyecto de enmienda constitucional de reelección presidencial.

Antecedentes miniaturadeimagen|izquierda|Fernando Lugo, expresidente de Paraguay, quien apoyó la enmienda. La Constitución del Paraguay de 1992 limita al presidente de Paraguay a un único mandato de cinco años. La enmienda propuesta permitiría que los elegidos anteriormente como presidente vuelvan a postularse para la reelección. Una votación previa sobre la medida fue rechazada en agosto de 2016. Las normas del Congreso establecieron que el tema no podría ser tratado de nuevo hasta después de un año. Sin embargo, en la última semana de marzo de 2017, los legisladores lograron enmendar los reglamentos y llevar la iniciativa al Senado para su aprobación. La propuesta de enmienda constitucional permitiría a los presidentes y vicepresidentes del país postularse a un periodo más, de forma continua o alternada. Eso permitiría al entonces presidente Horacio Cartes y al expresidente Fernando Lugo postularse por otro período de cinco años.

Para que la enmienda sea ratificada, también tendría que pasar en la cámara baja, un resultado probable en una cámara donde el Partido Colorado controla 44 de 80 escaños. Esto sería seguido por un referéndum nacional. El presidente del Senado, Roberto Acevedo, del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) de la oposición, presentó una apelación ante la Corte Suprema de Justicia, argumentando que la votación violaba las reglas del Senado.

La Constitución paraguaya prohíbe la reelección presidencial desde 1992, después de la caída de la dictadura militar de Alfredo Stroessner, que se extendió entre 1954 y 1989. La administración Stroessner, del Partido Colorado, fue una de las más largas y represivas de la historia latinoamericana. La dictadura militar paraguaya dejó más de 400 desaparecidos, más de 18 000 torturados y más de 20 000 exiliados, según datos publicados en 2008 por la Comisión de Verdad y Justicia del Paraguay. Sin embargo, después de la caída y el exilio de Stroessner, el Partido Colorado continuó ganando elecciones y completó más de seis décadas consecutivas en el poder, hasta que en 2008, el centroizquierdista Lugo, del Frente Guasú, ganó las elecciones. Lugo fue destituido después de un juicio político en 2012, y en 2013, el Partido Colorado regresó al gobierno con Cartes.

El 28 de marzo, una discusión en el Congreso terminó con gritos en los pasillos del palacio legislativo de Asunción entre senadores de izquierda y del Partido Colorado que se dividieron en dos facciones: funcionarios del gobierno que apoyaban la reelección de Cartes, y disidentes, que la rechazaban. El congreso entonces estaba completamente rodeado de policías: carros lanza-agua y cientos de tropas antidisturbios impidieron el paso de la gente. Cientos de paraguayos, entre ellos diputados disidentes, senadores y líderes políticos paraguayos, demostraron hasta las primeras horas de la mañana del 29 de marzo de 2017 en el centro de Asunción contra la aprobación del proyecto presidencial de reelección.

Una votación a puerta cerrada del Senado sobre la enmienda fue programada para el 31 de marzo de 2017. Esto también coincidió con una reunión del Banco Interamericano de Desarrollo en Asunción, que llevó a la capital paraguaya a miles de empresarios extranjeros y funcionarios gubernamentales. La medida adoptada por los senadores del Partido Colorado, que necesitaba 23 miembros para pasar en la asamblea de 45 miembros, fue aprobada con 25 votos.

Protestas Después de la votación en el Senado, protestas estallaron en Asunción contra la legislación. Desirée Masi, líder del Partido Democrático Progresista de la oposición, declaró: «Se ha hecho un golpe. Vamos a resistir e invitamos a la gente a que resista con nosotros». Durante las protestas, las ventanas del Congreso fueron rotas y el edificio fue incendiado por los manifestantes. También fue derribado el cercado que rodeaba al edificio. La policía utilizó cañones de agua, gases lacrimógenos y balas de goma para dispersar a los manifestantes.

Rodrigo Quintana, de 25 años de edad, líder de Juventud Liberal, el ala joven del Partido Liberal Radical Auténtico, del distrito de La Colmena, Departamento de Paraguarí, murió tras ser herido de gravedad en el torso por un oficial de policía después de que la policía invadió la sede del PLRA. El presidente del Partido Liberal Efraín Alegre confirmó la muerte. El momento de la irrupción de la policía a la sede del partido fue capturado en un video de circuito cerrado.

Al igual que en Asunción, en la madrugada del 1 de abril de 2017, Ciudad del Este fue escenario de una represión policial contra manifestantes antienmienda que se congregaron a la cabeza del Puente Internacional de la Amistad. Al menos 12 personas fueron detenidas. Alrededor de la 1:00 de la madrugada, agentes de la Policía Montada y del Grupo Especial de Operaciones iniciaron el despeje del paso fronterizo disparando a los manifestantes. La balacera duró aproximadamente una hora, dejando numerosos heridos con balas de goma. Los ciudadanos emprendieron corridas hacia los centros comerciales, tratando de refugiarse de los disparos, y algunos fueron sacados de esos lugares para ser aprehendidos. Entre los heridos se encontraba un fotógrafo de un periódico local.

En la madrugada del 1 de abril de 2017, miembros del grupo montado de la Policía Nacional del Paraguay atacaron la sede del periódico ABC Color utilizando balines y balas de goma. La puerta principal de la sede del periódico fue destrozada por una bala de goma y los fragmentos de vidrios hirieron a dos funcionarios.

Reacciones Internacionales Gobiernos : Con arengas en guaraní, paraguayos radicados en Buenos Aires se manifestaron frente a la embajada paraguaya en Argentina en la tarde del 1 de abril. El principal motivo de la movilización fue la indignación por la muerte de Quintana, y solicitaron la renuncia del presidente de Paraguay. La cancillería emitió un comunicado en el cual «lamenta los hechos de violencia» y espera que «las medidas e investigación dispuestas por el Presidente Cartes permitirán su pleno esclarecimiento y la determinación de las responsabilidades que correspondan».

: El presidente de Bolivia Evo Morales denunció la inacción del Secretario General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, en la crisis política desatada en Paraguay. «Congreso paraguayo convulsiona a su pueblo. Sr. Luis Almagro, Secretario General de la #OEA, ahora, ¿habrá Carta Democrática para #Paraguay?», escribió Moreles en su cuenta de Twitter.

: La embajada de los Estados Unidos condenó los actos de violencia y el incendio iniciado por ciudadanos en la sede del Congreso de Paraguay, e hizo un llamado al Gobierno y todas las partes involucradas a trabajar juntos y de forma transparente para resolver los problemas que desencadenaron los disturbios.

: Paraguayos que residen en España se congregaron en el Consulado paraguayo en Barcelona, elevando voces en contra del «atropello» en el Senado y los hechos ocurridos en la noche del 31 de marzo. Varios ciudadanos paraguayos realizaron una manifestación el 2 de abril frente al Consulado paraguayo en Madrid, España contra la enmienda, pidieron justicia para la muerte de Quintana.

: El papa Francisco pidió el 2 de abril evitar «toda violencia» y abogó por buscar «soluciones políticas» en Venezuela y Paraguay, a cuyas situaciones políticas aludió tras el rezo del Ángelus.

: Las fuerzas políticas del Uruguay, el Frente Amplio y el Partido Nacional, se pronunciaron sobre los hechos ocurridos a los alrededores del Congreso de Paraguay expresando su preocupacíon por la situación política paraguaya, manifestaron condolencias por el fallecimiento de Quintana y solicitaron que las diferencias políticas se resuelvan por medio del diálogo. El Gobierno de Uruguay expresó «mucha preocupación» ante los acontecimientos de violencia registrados durante las protestas.

Organizaciones supranacionales : El Secretario General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, llamó a las fuerzas políticas de Paraguay a la paz e instó al gobierno a investigar la muerte de Quintana. Almagro criticó las acciones del las personas que irrumpieron en el Congreso como así también la reacción sangrienta de las fuerzas policiales que provocaron la muerte de Quintana. Líderes opositores paraguayos del Partido Liberal Radical Auténtico y del Partido Demócrata Progresista presentaron una carta dirigida a Almagro en la que solicitan la aplicación del artículo 20 de la Carta Democrática tras los últimos «atropellos cometidos contra la democracia paraguaya» por parte del Gobierno paraguayo.

40px Banco Interamericano de Desarrollo: La Asamblea Anual del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) arrancó en Paraguay formalmente con una agenda centrada en la integración económica y el cambio climático, el mismo día en el que comenzaron las protestas. «Me quiero sumar al llamado a la paz y al diálogo», señaló Luis Alberto Moreno, presidente del BID, en una rueda de prensa en la sede del Comité Olímpico Paraguayo, lugar donde se está llevando la reunión. Afirmó que el BID brindaría su respaldo, solidaridad y apoyo al Paraguay. El presidente de la entidad aclaró que seguirían siendo un socio vital del Paraguay como hace seis décadas y lo seguiría haciendo por mucho tiempo más, apostando al enorme potencial del país.

Nacionales El expresidente del Paraguay Federico Franco culpó a Cartes por la crisis política en el país. Franco, que asumió el cargo en 2012 tras la destitución de Lugo tras un juicio político y fue sucedido por Cartes, dijo que el presidente «tiene que retirar esta enmienda de inmediato» para reducir la tensión en el país y aspirar a continuar en su posición. Franco también responsabilizó a Cartes de la muerte de Quintana.

El gobernador del Departamento de Presidente Hayes, Antonio Saldívar, condenó y lamentó «el pésimo actuar de los organismos de seguridad» que causaron la muerte de Quintana. También instó a las autoridades a buscar soluciones respetando las leyes.

El intendente de Asunción, Mario Ferreiro, solicitó que se retirara la enmienda constitucional del Congreso.

El obispo de Caacupé, monseñor Claudio Giménez, culpó a los tres poderes del estado paraguayo de la crisis política, expresando su preocupación por la situación del país como resultado de la crisis política y lamentó que «el ansia de poder y la incoherencia pudieran más». En la misa dominical en la iglesia católica de la ciudad de Acahay, el párroco Elamidio Sandoval cuestionó los sucesos registrados y los consideró culpa de la «ambición» de los reeleccionistas. El religioso pidió a los responsables «que cambien de rumbo y que dejen de generar robos y muertes y que obren con patriotismo».