El Museo Nacional de Escultura, perteneciente al Ministerio de Cultura de España, es un museo español situado en la ciudad de Valladolid (comunidad autónoma de Castilla y León).

Alberga esculturas desde la Baja Edad Media hasta inicios del , así como cierto número de pinturas de gran calidad (Rubens, Zurbarán o Meléndez, entre otros). Es la colección escultórica española más importante de la Península y una de las más destacadas de Europa de este ámbito temático.

Se llamó, desde 1933, Museo Nacional de Escultura, aunque en julio de 2008, se cambió su denominación a Museo Nacional Colegio de San Gregorio, con el objetivo de modernizar su nombre, como otros museos, y resaltar el renovado edificio histórico en el que se halla su núcleo expositivo. Sin embargo, en noviembre de 2011 el Consejo de Ministros recuperó su denominación original, al incorporarle los fondos del antiguo Museo Nacional de Reproducciones Artísticas, cerrado al público y carente de sede estable desde los años 1960.

El 18 de septiembre de 2009 concluyó la completa remodelación de su sede principal —obra maestra de la arquitectura del —, y la reestructuración y ampliación de su colección. Desde el 29 de febrero de 2012, sus fondos se encuentran distribuidos en el citado Colegio de San Gregorio, el palacio de Villena (situado enfrente) y el palacio del Conde de Gondomar o Casa del Sol (separada del primero por un jardín).; y BOE Real Decreto 1714/2011

Es un museo nacional de España adscrito al Ministerio de Cultura y es de gestión exclusiva de la Dirección General de Bellas Artes y Patrimonio Cultural.

Obtuvo el Premio Castilla y León de las Artes de 2018.

En 1962, el museo fue declarado monumento histórico-artístico, por lo que es bien de interés cultural con categoría de monumento.

Historia El Museo Nacional de Escultura es uno de los museos españoles más antiguos: fue fundado en octubre de 1842 como Museo Provincial de Bellas Artes. Su colección se formó con obras de arte procedentes de los conventos suprimidos en 1836 por el régimen liberal (Desamortización de Mendizábal), tal como sucedió en los países europeos cercanos, y que fueron instaladas en el Palacio de Santa Cruz de Valladolid, su primera sede. izquierda|mini|El palacio de Santa Cruz albergó la primera colección del entonces Museo Provincial de Bellas Artes desde 1842 hasta 1933 miniatura|Postal del Colegio de San Gregorio, mitad mini|Retablo de la capilla de San Gregorio

Debido a la calidad de los fondos custodiados —y para resaltar la riqueza de sus tallas—, este museo provincial recibió en 1933 la categoría de Museo Nacional de Escultura a iniciativa de la II República, y particularmente del historiador de la escultura española Ricardo de Orueta, director general de Bellas Artes, quien instaló la colección en una nueva sede: el actual Colegio de San Gregorio.

En el curso de su trayectoria, los fondos del Museo Nacional de Escultura se han venido acrecentado con donaciones y legados de particulares, depósitos y sobre todo con compras por el Estado de esculturas, y también de algunas pinturas, dada la pluralidad de los fondos. Hoy se cuenta entre los museos europeos más originales en ese terreno artístico.

Desde 1990 se ha llevado a cabo una renovación integral; partiendo del Palacio de Villena, adquirido en 1986, que se halla situado frente al Colegio. En 1998, se inició la restauración del Palacio, que concluyó pronto. Y, durante la instalación temporal de la colección en dicho Palacio, que se alargó diez años, se llevó a cabo una rehabilitación arquitectónica de la sede principal y la modernización de los equipamientos del Colegio de San Gregorio. Los arquitectos Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano, encargados de ella, recibieron el Premio Nacional de Restauración y Conservación de Bienes Culturales de 2007.

Debido al valor singular de este edificio, a su significado histórico y a su cercanía con buena parte de los fondos que custodiaba, en julio de 2008 pasó a denominarse Museo Nacional Colegio de San Gregorio. Sin embargo, con la redistribución de los Museos nacionales, a finales de 2011, ha recuperado de nuevo su nombre —Museo Nacional de Escultura— tras lograr una importante ampliación de fondos: los modelos escultóricos del pasado antiguo, del Museo Nacional de Reproducciones Artísticas, cuyo ideal era tanto ampliar la perspectiva escultórica, como hacer que los fondos de copias en yeso de obras clásicas cumpliesen con una función social y cultural en la formación artística.

Reforma, reapertura y nuevas exposiciones El 18 de septiembre de 2009 el Museo reabrió sus puertas al público. El restaurado edificio alberga, desde entonces, la exposición permanente en el antiguo Colegio de San Gregorio, que resalta por su singularidad y belleza: es una obra maestra de la arquitectura de finales del .

La recuperación global de esta antigua sede, la ampliación de sus espacios, la nueva presentación de su colección (más amplia que nunca), la modernización de sus equipamientos y la exposición de piezas —que cumple los requisitos de la museografía más exigente—, abren una nueva etapa en su historia. Se proyecta, entre otras cosas, el documental Fuego en Castilla, del cineasta José Val del Omar, rodado en el Colegio entre 1958 y 1960.

Se ha adecuado a continuación el Palacio de Villena, de modo que este segundo edificio está diariamente en activo: acoge una parte de la administración del Museo y ofrece una renovada sala de conferencias y proyecciones, además de disponer de una amplia biblioteca y de los talleres de restauración. Expone un interesante Belén napolitano, que ha sido restaurado parcialmente (textiles) y profundamente reelaborado en 2015-2016, y aún retocado en 2018: ahora está situado en la planta baja, con un escenario muy de la Italia meridional. En el palacio se acoge actualmente la gran biblioteca especializada en historia del arte, específicamente de escultura, y su archivo histórico, que conserva importantes documentos.

Además contiene las nuevas salas para exposiciones temporales, con una actividad continua: En 2010 se exhibió una importante muestra internacional, Lo sagrado hecho real, después de estar en la Galería Nacional de Londres, entidad que la organizó. En 2011 se mostró «Primitivos. El siglo dorado de la pintura portuguesa (1450-1550)», donde el arte de los Primitivos portugueses vino por vez primera a España, procedente de Lisboa (Museu de Arte Antiga) y de otras ciudades lusas. También se expusieron tanto El Museo Crece, con las adquisiciones de 2005-2010, como Figuras de la exclusión, a partir de piezas de la colección (se llevó al Museo San Telmo, en San Sebastián). En 2012, se expuso Josep M. Sert: El Archivo fotográfico del modelo, procedente de Barcelona y de San Sebastián, pero enriquecida con piezas del MNE. En 2013, se mostró Diálogos de lo sagrado, con esculturas de europeas, asiáticas y africanas. Asimismo en 2013 se produjo Instante blanco, con intervenciones de un creador actual, Bernardí Roig, entre las piezas de San Gregorio. En 2014, se ofreció Entre el Cielo y la Tierra. Doce miradas a El Greco cuatrocientos años después, que exploraba cómo se sitúa el influjo del Greco en el arte de hoy a través del trabajo de doce artistas actuales, junto al Apostolado del Greco del propio MNE, depositado en Oviedo. También en 2014 organizó, junto con AC/E, una exposición renovadora Esto me trae aquí. Ricardo de Orueta (1868-1939), en el frente del arte. Orueta —director general de Bellas Artes en la II República y un gran historiador de la escultura—, estudió a destacados autores del Museo, que él mismo fundó. Dirigida por el MNE, circuló luego la exposición por Málaga y Madrid. Entre julio y octubre de 2015, se expuso la importante Tiempos de melancolía, creada por el Museo, apoyado por La Caixa. Siguió itinerando por Valencia y Palma de Mallorca. Desde noviembre de 2015 se pudo ver, gracias a AC/E, Nada temas, dice ella. Cuando el arte revela verdades místicas, con destacado arte internacional que remitía a Teresa de Ávila. Últimos fuegos góticos, de esculturas alemanas del Bode Museum de Berlín, se mostró entre julio y noviembre de 2016; fue otro gran proyecto europeo. Armarse a la suerte. Figuras de tauromaquia en el MNE, entre diciembre de 2016 y febrero de 2017. Hijo del Laocoonte. Berruguete y la Antigüedad pagana, entre julio y noviembre de 2017: sobre el artista central del MNE. Tesoros eléctricos, desde el diciembre de 2017 hasta marzo de 2018 a partir de los fondos de reproducciones romanos depositados en el MNE. Luego, se prestó al Museo Arqueológico, Madrid, del 17-V a 9-IX de 2018 y el Museo de Bilbao. Baltasar Lobo. Un moderno entre los antiguos, del 5 de mayo al 28 de octubre de 2018. En la Casa del Sol. La invención del cuerpo, entre julio y noviembre de 2018, con fondos de MNE, El Prado, Lázaro-Galdiano, Valencia, Salamanca, Orléans, Le Mans, etc. A continuación, en el Museo San Telmo (San Sebastián). El diablo, tal vez. El mundo de los Brueghel, 2018-2019, sobre la familia Brueghel a partir de un óleo del museo pero incluyendo dibujos y videos de Antoine Roegiers. Almacén. El lugar de los invisibles, del 29 de mayo de 2019 a febrero de 2020, sobre el almacén del MNE. Prolongada medio año. Miró. La musa blanca, noviembre de 2019 a febrero de 2020. Non finito. El arte de lo inacabado, septiembre de 2021, organizado con Caixa; iniciada en Palma de Mallorca se prolonga en Caixa Forum de Zaragoza desde 9 febrero - hasta 29 de mayo de 2022

Museo Nacional de Reproducciones Artísticas

En noviembre de 2011, se recuperó oficialmente la original denominación de Museo Nacional de Escultura y al tiempo se incorporó a sus fondos la colección del Museo Nacional de Reproducciones Artísticas.

Fue creado por la Real Orden de 31 de enero de 1877 (luego se integraría en el Patronato Nacional de Museos con ese título, por Orden de 31 de agosto de 1968). Pero, en 1961, el Museo Nacional de Reproducciones Artísticas, instalado hasta ese momento en el Casón del Buen Retiro, se trasladó al edificio del Museo de América, aunque ya sin exponerse al público. No fue su sede definitiva: en 1990 se recogió, provisionalmente, en los sótanos del edificio del Museo Español de Arte Contemporáneo, hoy sede del Museo del Traje, exponiéndose tan solo un reducido número de obras en una única sala, situada en los bajos del edificio, más de cara a los estudiantes de la cercana Facultad de Bellas Artes, que acudían allí a dibujar los vaciados de las esculturas de la Antigüedad, que al público en general. Durante veinte años sus colecciones han estado almacenadas completamente o en su práctica totalidad, a la espera de su realojamiento en un espacio visitable. Fue suprimido en noviembre de 2011, al incorporar sus fondos al Museo Nacional de Escultura.BOE un Real Decreto 1714/2011

Sus colecciones están constituidas por copias de obras famosas hechas por importantes formadores europeos; se realizaron mediante la técnica del vaciado, es decir, con moldes especiales sacados de los propios originales. Ofrecen un excelente repertorio de obras maestras, principalmente de escultura, de toda la cultura occidental que van desde el arte egipcio y caldeo-asirio, deteniéndose sobre todo en el clásico grecorromano (más destacables), pero también por el arte medieval (románico-gótico), renacentista y barroco, hasta llegar al .

Se hicieron las copias en un momento de esplendor reproductivo, el , por los mejores museos europeos, de Londres, París, Berlín o Nápoles. De ahí la calidad de estos dobles de unos 'originales' que, además, como en el caso grecorromano -que destacan especialmente en esta colección-, eran ellas mismas copias, pues se perdieron o destruyeron los originales.