El LXIV Festival de la Canción de Eurovisión se celebró en el Pabellón 2 del Centro de Convenciones en Tel Aviv, Israel, el 14, 16 y 18 de mayo de 2019, tras la victoria de la cantante israelí Netta Barzilai y su canción «Toy» en el certamen de 2018, siendo la tercera vez que Israel ha organizado el festival, tras las ediciones de 1979 y 1999 en Jerusalén. El certamen fue presentado por Bar Refaeli, Erez Tal, Assi Azar y Lucy Ayoub.

El lema de esta edición es Dare to dream («Atrévete a soñar») y según Jon Ola Sand, simbolizaba «ser valiente y tener la confianza suficiente como para actuar en el escenario ante una audiencia mundial y atreverse a soñar con ganar el Festival de la Canción de Eurovisión», representando la diversidad, la inclusión, y la unidad. El lema venía acompañado de un emblema en el que tres triángulos (dos dorados y uno de neón) forman una estrella dorada que, según la emisora Kan, simboliza la reunión de las estrellas musicales del futuro en la ciudad Tel Aviv.

En esta edición del festival participaron 41 países en total, tras el abandono de Ucrania tres meses antes de la final, y la retirada de Bulgaria tras su participación en la edición anterior.42 countries to compete in Eurovision 2019

La encargada del acto del intermedio en la final fue la cantante estadounidense Madonna, que interpretó dos temas: Like a Prayer y Future, esta última incluida en su álbum Madame X con la colaboración del rapero Quavo.

Organización Sede del festival miniaturadeimagen|230px|derecha|Pabellón 2 del Expo Tel Aviv, sede del festival. Durante la rueda de prensa tras la victoria de Netta en el certamen de 2018, el supervisor ejecutivo de Eurovisión, Jon Ola Sand, hizo entrega de la invitación de acogida, así como del dosier de organizador del siguiente festival, a la televisión pública israelí, KAN.

El 13 de mayo de 2018, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, declaró en su cuenta de Instagram que el Festival de la Canción de Eurovisión 2019 se celebraría en Jerusalén. No obstante, este era un asunto que debía ser confirmado oficialmente por la Unión Europea de Radiodifusión y la televisión de Israel.

La Municipalidad de Jerusalén sugirió dos posibles recintos: el Pais Arena Jerusalem, con un aforo de 15 654 espectadores, y el Estadio Teddy Kollek, con una capacidad de 31 000 espectadores, el cual debería ser techado.

La cadena de televisión portuguesa RTP, anfitriona del Festival de Eurovisión 2018, manifestó su capacidad financiera para asegurar la realización del certamen en caso de que la UER y el ente público israelí KAN no llegasen a un acuerdo sobre la sede que asegurase la seguridad de las delegaciones participantes así como de todos los asistentes al evento.

Según algunos medios de comunicación israelíes, la UER trasladó a la televisión israelí que si los países participantes no estaban de acuerdo en que se celebrase en Jerusalén, debido a la disputa con Palestina sobre su estatus de capital de Israel, el festival se celebraría en otra ciudad.

Tras la incertidumbre creada en torno a Jerusalén como posible sede, la ciudad de Haifa anunció la presentación de una candidatura formal, ofreciendo el Estadio Sammy Ofer como recinto potencial. El Estadio Sammy Ofer, con capacidad de 30 000 espectadores, debería ser techado para acoger el certamen. A continuación, se anunció que se llevaría a cabo un proceso de licitación en el que, además de a Haifa, se invitó a presentar candidatura formal a Jerusalén, Tel Aviv y Eilat. El primer ministro Netanyahu declaró entonces que el gobierno israelí respetaría «cualquier decisión» de designación de la sede que tome la UER, desdiciéndose de su insistencia anterior por Jerusalén.

El 19 de junio de 2018, se produjo un encuentro en la sede de la Unión Europea de Radiodifusión de Ginebra, donde Kan se reunió con miembros de la UER y con representantes de anteriores países anfitriones (incluyendo Reino Unido, Países Bajos e Italia) para aclarar aspectos sobre la edición de 2019. Estos recibieron un informe de la radiodifusora nacional portuguesa Radio y Televisión de Portugal (RTP), que organizó el Festival en 2018, sobre la organización y los requisitos necesarios para ser los anfitriones. Finalmente, la reunión llegó a buen puerto, siendo Israel oficialmente confirmado como el país organizador (después de las polémicas noticias que afirmaban que Austria, que se clasificó en tercer lugar en 2018 y organizó el Festival en 2015, sería la alternativa a Israel como país anfitrión) y estableciendo que las decisiones sobre la ciudad sede y las fechas de las semifinales y la final sería anunciadas en septiembre de 2018.

Kan formalizó la apertura del proceso de licitación el 24 de junio de 2018. Aunque inicialmente se consideró a Jerusalén como favorita, las complicaciones con la observación del Shabat y los potenciales boicots, junto con la dimisión del alcalde de Jerusalén Nir Barkat, crearon dudas sobre su candidatura. Un oficial superior del Ministerio de Finanzas israelí declaró el 24 de junio al diario israelí Haaretz que Tel Aviv era la sede más probable, siendo el Pabellón 2 del Centro de Convenciones de Tel Aviv (posteriormente renombrado Expo Tel Aviv) el recinto adecuado, en lugar del previamente considerado Menora Mivtachim Arena. A diferencia del Mivtachim Arena, el Centro de Convenciones puede acoger hasta 10 000 espectadores en vivo, por encima del mínimo exigido de 8000.

El 26 de junio de 2018, Dov Litvinoff, alcalde del Concejo Regional de Tamar, anunció el envío de una candidatura del yacimiento arqueológico de Masada. Aunque no se considera una ciudad habitada, ha acogido conciertos de hasta 20 000 personas al aire libre (las condiciones de la UER exigen un recinto techado).

El 10 de julio de 2018, Kan abrió el plazo para que los ayuntamientos enviasen de manera formal sus proyectos antes del 17 de julio. Además, hizo públicos los requisitos técnicos que deben cumplir las ciudades y los recintos candidatos a acoger el festival: El recinto sede debe estar techado y debe tener un aforo de entre 8000 y 12 000 espectadores entre asientos y platea con asistentes de pie. El recinto sede debe estar disponible desde al menos dos meses antes para la construcción del escenario y la adecuación del edificio. El centro de prensa debe poder acomodar al menos 1550 periodistas de todo el mundo. El centro de prensa debe estar disponible al menos dos semanas. La ciudad sede debe proporcionar una capacidad hotelera de al menos 3000 habitaciones para recibir a delegaciones, periodistas y espectadores. La ciudad se debe comprometer a producir de manera normalizada la gran final, además de todos los ensayos y trabajos técnicos planificados para los fines de semana, a pesar de coincidir con el Shabat.

Según se dio a conocer el 22 de julio de 2018, ni Haifa ni Masada habían presentado finalmente su candidatura formal dentro del plazo estipulado, quedando Eilat, Jerusalén, y Tel Aviv como candidatas oficiales. Se dio a conocer que la candidatura Jerusalén presentaba el Pais Arena en lugar del Estadio Teddy como recinto predilecto, que la candidatura de Tel Aviv confirmaba el Pabellón 2 del Centro de Convenciones en lugar del Mivtachim Arena, y que la candidatura de Eilat proponía unir dos hangares de su puerto mediante un nuevo pabellón.

El 24 de julio, el diplomático israelí Michael Oren, cercano al primer ministro Netanyahu, afirmó que Jerusalén no cumplía todos los requisitos de la UER para acoger el festival, confirmando a Tel Aviv como candidatura favorita. Poco después, distintos medios israelíes señalaron que el gobierno israelí no estaba dispuesto a pagar la fianza de 12 millones de euros necesaria antes del 1 de agosto para garantizar la celebración del certamen, y la Kan alcanzó un acuerdo con la UER para ampliar el plazo hasta el 14 de agosto y poder continuar las negociaciones. El 12 de agosto, en ausencia todavía de un acuerdo con el gobierno, la Kan amenazó con renunciar a acoger el evento si el ejecutivo no depositaba la fianza dentro de 48 horas. Netanyahu, por su parte, amenazó con cerrar el ente público si renunciaba a acoger el festival, argumentando que la fianza debía salir de los 178 millones de presupuesto anual de la radiodifusora. La UER señaló tener establecidos planes alternativos en caso de que una televisión pública no pueda cumplir con los requisitos mínimos. Finalmente, el 14 de agosto, se llegó a un acuerdo por el cual la Kan adquirió un préstamo bancario de 12 millones de euros transferidos a la UER, con el aval de que el Ministerio de Finanzas se hará cargo de cancelar el préstamo en caso extremo de que por cualquier motivo el evento no se celebre en Israel.

Tras la inspección por parte de la UER de los tres potenciales recintos, el 30 de agosto de 2018 se decidió que la candidatura de Eilat quedara eliminada, quedando Jerusalén y Tel Aviv como finalistas. El 7 de septiembre, la prensa israelí avanzó que el festival se celebraría en Tel Aviv los días 21, 23 y 25 de mayo de 2019, aunque sin oficialización a falta de que la decisión pasase por los distintos estamentos del Estado israelí.

Finalmente, el 13 de septiembre de 2018, la UER anunció que Tel Aviv había sido seleccionada como sede.

Candidaturas oficiales Ciudades finalistas Ciudad sede Ciudad eliminada en primera fase Ciudad Sede Capacidad InformaciónEilat Hangares del Puerto de Eilat10 000La candidatura dependía de la construcción de un pabellón que conectaría dos hangares existentes del puerto. Jerusalén Pais Arena Jerusalem15 654 – Tel Aviv Expo Tel Aviv (Pabellón 2)10 000 –

Fechas El 13 de septiembre de 2018, en el mismo anuncio en el que se confirmó que Tel Aviv sería la ciudad sede, se desvelaron las fechas de las semifinales, que se fijaron para el 14 y el 16 de mayo de 2019, y la de la final, que sería el 18 de mayo.

Identidad visual Como es costumbre, como acompañamiento del isotipo genérico de Eurovisión, la organización de esta edición creó una identidad visual propia para el desarrollo del Festival, la cual fue presentada el 8 de enero de 2019. El emblema principal de esta identidad gráfica mostraba tres formas triangulares que al unirse formaban una estrella dorada. Según palabras de la KAN, el triángulo «es un símbolo que se encuentra de manera universal en el arte, la cosmología, y la naturaleza, representando conectividad y creatividad. Cuando los triángulos se unen y combinan, se convierten en un nuevo símbolo que refleja el cielo estelar infinito, como las estrellas del futuro que se reúnen en Tel Aviv para el festival». El logotipo acompañó al lema «Dare to dream» («Atrevete a soñar» en español). La infografía, la decoración y el merchandising entre otros aspectos giraron en torno a este concepto artístico.

El logotipo se inspiró en el diseño del escenario, que fue encargado al escenógrafo alemán Florian Wieder, quien ya había estado detrás de la creación de los escenarios de Eurovisión en cinco ocasiones (2011, 2012, 2015, 2017 y 2018), además de trabajar en varias galas de premios de la MTV o el concurso The X Factor, entre otros. El escenario, simétrico, constó de una plataforma principal con forma de diamante y cuatro pasarelas conectadas con dos podios con forma de prisma y dos puentes con escaleras. El techo del escenario estuvo decorado con un sistema móvil de 300 triángulos, los cuales inspiraron el logo, y hubo pantallas led con proyección de imágenes tanto en el suelo como en el fondo del escenario.

Durante el festival, cada actuación estuvo precedida por un breve vídeo de introducción (conocido como «postcard» o «postal»). Los vídeos, grabados en diversas localizaciones de Israel, mostraron a los artistas participantes bailando junto a profesionales israelíes de la danza de distintos estilos.

Países participantes