Fresno es un municipio de Tolima (Colombia), ubicado a 130 km de Ibagué, la capital del Departamento. Se cree que su nombre se debe a que en la antigüedad en la época de la conquista se encontraron muchos y diversos tipos de árboles de fresno de los cuales quedan muy pocos.

Desde la época de la colonización antioqueña con Líbano, son el eje de la actividad socioeconómica de la cordillera Central en el norte del Tolima. Fresno tiene un activo comercio local, en el que confluyen los municipios de Casabianca, Palocabildo, Manzanares, Herveo y Padua. La actividad comercial de Fresno se relaciona hoy con unas actividades agropecuarias diversificadas y pujantes. Por las condiciones del cultivo, el café determina en gran parte la marcha de las actividades agrícolas, aunque otros cultivos y otras actividades pecuarias exceden en conjunto ampliamente la importancia del cultivo del café. La notable actividad comercial se explica también por un fuerte mercado local generado por el predominio de las pequeñas y medianas propiedades rurales. Fresno tiene un gran predominio de la pequeña y mediana propiedad, que se traduce en una relativamente equitativa distribución de la tierra.

A comienzo del , como respuesta a las demandas del crecimiento demográfico, se fundan, por iniciativa ciudadana, las primeras instituciones de educación y de salud: El Colegio San José y el Colegio María Auxiliadora y el Hospital San Vicente de Paúl. Hoy Fresno cuenta con una oferta educativa adecuada hasta secundaria y una limitada oferta en la educación superior. La atención en salud tiene una capacidad limitada.

Las actividades deportivas y culturales tuvieron en épocas anteriores un papel importante en el municipio, sin embargo, las instituciones que las promovían han desaparecido y se han dejado de llevar a cabo en gran parte.

Historia

Pobladores indígenas, conquista y colonia

Con posterioridad a la fundación de Santa Fe de Bogotá se encomendó al Capitán Baltazar Maldonado la visita a las tierras ubicadas al occidente del río Grande de la Magdalena en dirección a las cumbres nevadas donde según noticias de los indígenas de la sabana de Bogotá se encontraban importantes minas de oro. Muy pronto el grupo español debió enfrentar las tribus de los Guarinoes, Guasquias, Onimes y otros miembros de la familia de los Panches ocupantes de ambas bandas de terrenos adyacentes al río Magdalena. Dada la fuerte resistencia presentada por los grupos indígenas y las pérdidas sufridas, el Capitán español debió regresar al punto de partida.

Por los años 1550 y 1554, los Capitanes Hernán Vanegas y Francisco Núñez Pedrozo, fueron enviados como expedicionarios, logrando el primero la fundación de la ciudad de Tocaima y el segundo de ellos la de la ciudad de San Sebastián de Mariquita.

Debido al alzamiento continuado de los indios de la región, la Real Audiencia de Santa Fe encomendó a Gonzalo Jiménez de Quesada, el apaciguamiento de las tribus rebeldes, campaña dentro de la cual fundó una ciudad a la que dio el nombre de Santa Águeda del Gualí, de la que no se tiene conocimiento exacto del lugar y fecha de su fundación, creyéndose únicamente que existió cerca al lugar donde hoy está la población de Fresno. Con posterioridad a estos eventos no registra antecedentes bélicos de contiendas contra los indios. No figuran en los anales de la Colonia ni de la Independencia; apenas hizo acto de presencia en la Guerra de los Mil Días.

Fundación Asentamiento de los primeros pobladores, creación de un nuevo pueblo, solicitud de legalización de terrenos y expedición de normas de legalización.

A partir de 1850 comenzaron a asentarse en la región grupos de colonizadores antioqueños y ya en 1857 se estableció la población con un grupo conformado por Miguel María de los Ríos, Bonifacio Miranda, Celedonio Ospina, Norberto Gaviria, Miguel Calderón, Dionisio y Antonio Arango, Cipriano y Domingo Díaz, Lino Flórez y Francisco Pinilla. El nuevo pueblo se denominó Mosquesada, en memoria del Tomás Cipriano de Mosquera y de Gonzalo Jiménez de Quesada.

Era frecuentado por los viajeros que se dirigían desde las minas de Mariquita, Frías y Santa Ana (hoy Falan), a las que se explotaban allende la cordillera Central, de las cuales las más importantes y renombradas eran las de Anserma y Supía, explotadas desde la época colonial. Este asentamiento espontáneo se había tornado en posada obligada para los caminantes que hacían dicha travesía. A raíz de la fundación de la aldea de Mosquesada se restableció el tránsito de un camino que estaba abandonado desde Antioquia hasta Mariquita, pasando por el páramo de Herveo y por territorios del Fresno. Este camino había sido construido desde la lejana época de la Colonia, en el año de en 1776 por Felipe de Villegas, progresista vecino de Rionegro.

Para obtener la adjudicación de los terrenos, los colonos iniciales y otros inmigrantes que atraídos por las ventajas y riquezas de la región se asentaron en ella, acudieron a los oficios del coronel Anselmo Pineda, vecino de la nueva aldea en razón de los extensos terrenos que había recibido en lo que hoy se reconoce como Palocabildo, en recompensa por los servicios militares prestados al Gobierno Nacional.

Levantada la información de testigos para comprobar los baldíos al oeste de las posesiones mineras de Mariquita y Santana (Falan), cercanos al páramo de Herveo, demostrado el avecinamiento de más de doscientas personas en el sector, en su mayoría procedentes de Antioquia y comprobada la conveniencia social de la nueva colonia, con resolución ejecutiva de 10 de octubre de 1857 se cedieron 7680 hectáreas de terrenos baldíos en el lugar sugerido por los solicitantes y para los fines propuestos. Dicha resolución fue confirmada en el año siguiente con resolución del 27 de octubre de 1858.

Poco tiempo después se cambió el nombre de la aldea por el de Fresno, en conmemoración del árbol de igual nombre, de florescencias de color áureo intenso, abundante en la región.

Con posterioridad a la adjudicación inicial de baldíos, la Ley 62 de 1879 expedida por el Congreso de los Estados Unidos de Colombia, estableció: “Cédense a los pobladores de la aldea del Fresno, en el Estado Soberano del Tolima, veinte mil hectáreas de tierras baldías destinadas al fomento de la población”.

"El Fresno llevó el título de aldea por espacio de unos treinta años, desde su fundación hasta el 31 de octubre de 1887, año en que por virtud del Decreto No. 650 de fecha 31 de octubre, dictado en Ibagué por el gobernador del Departamento General Manuel Casabianca, fue elevado a la categoría de Distrito".

Finales del y De la minería a los cultivos agrícolas y consolidación como punto de paso y centro de comercio.

Durante la etapa inicial de su desarrollo, se destacó la industria minera debido a la abundancia de aluviones acuíferos en varias de las quebradas y arroyos del municipio. Una de las primeras minas se localizó en la hoya de la quebrada de Nicuá, en la cual se encontraron restos de los trabajos practicados antiguamente por los indios de la comarca. Esta mina fue titulada por su descubridor el señor Simón Almazán en el año de 1879. posteriormente se descubrieron y explotaron las minas de La Capilla, San Miguel, El Tablazo, El Placer, El Tesoro, Campeón, Providencia, Barreto, Medina y Ríosucio. En los años de 1940 sólo se explotaban las de San Miguel, El Centro, Gil, Chicalá y Barreto.

Alrededor de 1890 ingresa el café a la economía de la región y se constituye en una oportunidad de desarrollo con posibilidades de exportación y de igual forma, de compensación de los altibajos de la actividad minera.

Durante esta época Fresno constituye con Líbano el eje de la actividad socioeconómica de la cordillera central norte-tolimense. En el escenario de la colonización antioqueña a partir de 1850, Fresno (1857) y Casabianca, inicialmente Santo Domingo (1848), constituyeron los puntos iniciales para las fundaciones de las actuales diez cabeceras municipales de origen paisa, en el Departamento de Tolima.

Los requerimientos de una vía más adecuada para atender los flujos crecientes de mercancías y personas desde Fresno y Mariquita hacia Manizales y viceversa, impusieron la apertura de un camino a través de la cordillera central. "La obra fue adjudicada al señor Pantaleón González Ospina, quien con la asistencia de don José María Botero (alias Dn. Marucho) y don Manuel Grisales, acometieron los trabajos de la gigantesca obra, en 1887, que concluyeron en 1891. La obra de veinte leguas de extensión y de la cual quedan aún recuerdos en la región supuso un trabajo titánico y se recuerda todavía en la historia de la comarca como “El camino de la Moravia”.

Años más tarde y debido a las crecientes necesidades de la exportación cafetera que se efectuaba por entonces a través del río Magdalena y el puerto de Barranquilla, se diseñó e inició el cable aéreo entre las poblaciones de Mariquita y Manizales el 2 de septiembre de 1913, con un tiempo de construcción de 10 años, y poniéndose en servicio en 1923. Este es el cable aéreo más largo del mundo, de 72 km de extensión y 376 torres de acero, algunas de ellas con alturas superiores a los 68 m y la capacidad de transporte de carga en cada sentido fue de cien toneladas diarias y el viaje significaba de diez a quince horas. El sistema operó hasta el año de 1968.

La estación del cable en Fresno permitió una disminución importante de los costos del transporte, e hizo de Fresno un centro de trilla y comercialización de café producido en los municipios de Manzanares y Pensilvania. Fresno disfrutó una época de crecimiento económico y poblacional sin precedentes, hasta entonces.

En la difusión del café en Fresno se da crédito a la labor del Padre Juan B. Cortés, quien estuvo en una primera oportunidad en Fresno –entre noviembre de 1910 y agosto de 1921–. El padre fue el gran difusor enseñando su cultivo y manejo. Difundió también el cultivo de los pastos artificiales para la optimización de la ganadería, además del fique y aún de la planta de morera para que sirviera de base para la alimentación del gusano de seda y la proyectada instalación de una fábrica de textiles de seda.

desde 1910 hasta 1970 Se consolida como productor agrícola con cultivo de café y producción de panela principalmente, continúa su papel como centro comercial regional.

Este proceso de consolidación del cultivo de café se adelanta a partir de pequeñas plantaciones. Las pequeñas y medianas fincas cafeteras han desempeñado un papel importante como medio de vida para las familias que viven de ellas, asegurándoles el sustento y el bienestar y las posibilidades de ahorro.

El censo de las plantaciones, publicado en 1926 presenta a Fresno, con cerca de un millón y medio de cafetos sembrados, ocupando el puesto 86 dentro de los 450 municipios cafeteros del país. Había una altísima concentración de las pequeñas plantaciones cafeteras en Fresno durante los años veinte: casi el 70 % de las mismas disponía de menos de 1500 cafetos. Aparentemente en dicho momento, al igual que hoy, el café era una de las posibilidades productivas de la unidad familiar rural, estando asociado en la mayoría de los casos, con otros cultivos como caña de azúcar, plátano, yuca, arracacha y pastos.

"En 1930 se inaugura el Carreteable Manizales - Mariquita; como base de esta carretera sirvió treinta y nueve años después el antiguo camino de La Morabia; este había sido la ruta de integración comercial entre Manizales y el valle del río Magdalena".