thumb|right|250px|Esquema con el Departamento del Litoral. El paralelo 23°S pasa por la localidad de Mejillones y es, como su nombre lo indica, paralelo al 24°S que, a su vez era entonces la frontera entre Bolivia y Chile. La ocupación chilena de Antofagasta es el conjunto de hechos de carácter militar y político ocurridos durante febrero y marzo de 1879 que condujeron al control militar y luego político por parte de Chile del hasta entonces Departamento del Litoral de Bolivia. Es la primera campaña militar en el marco de la Guerra del Pacífico.

Tras la imposición de un impuesto de 10 centavos por 100 kg de nitrato exportado a la Compañía de Salitres y Ferrocarriles de Antofagasta (CSFA) a pesar de la expresa<ref> Cap. I "Apreciación sobre el estallido del conflicto chileno-boliviano": El gobierno de Daza violó la convención de 1873 y el tratado de 1874 al crear el impuesto de los diez centavos. Ante las reclamaciones, debió, sin duda, (como creyó Prado) aplazar la ejecución de esta ley y aceptar el arbitraje. Pero no solo esquivó esas fórmulas sino optó por la decisión violenta de rescindir el contrato celebrado con la compañía salitrera que protestaba contra el gravamen, y de incautarse de las propiedades de ella;</ref>: The company reacted predictably: citing the 1874 treaty, which explicitly prohibited the Bolivian government from taxing Chilean companies exploiting the Atacama Desert, the miners demanded that Daza rescind the impost: the additional export tax of ten centavos per quintal suddenly imposed by the bolivians in 1878 was clearly a breach of faith.Hugo Pereira, en La política salitrera del Presidente Prado: La crisis definitiva se inició el 14 de febrero de 1878, cuando el dictador boliviano Hilarión Daza, agobiado por la crisis internacional, decidió poner un impuesto de diez centavos a cada quintal del salitre exportado desde Atacama, en clara violación del tratado de 1874 prohibición de nuevos o aumentos de impuestos a empresas y personas chilenas en el Tratado de 1874 entre Bolivia y Chile, la CSFA se negó a pagar y, tras un año de fracasados intentos de solución, el gobierno boliviano de Hilarión Daza rescindió las licencias de explotación, confiscó los bienes de la compañía y los puso a remate para el 14 de febrero de 1879. Al conocer esta medida el 11 de febrero, el gobierno chileno de Aníbal Pinto Garmendia consideró terminadas las negociaciones y roto el tratado limítrofe y ordenó ese mismo día desde Valparaíso la reivindicación de los territorios al sur del paralelo 23°S, a cuyos derechos Chile había renunciado en los tratados de 1866 y 1874 a cambio de ciertos derechos económicos.

La ocupación del puerto de Antofagasta se realizó el 14 de febrero de 1879 y en pocos días los poblados de Mejillones y Caracoles, ambos al sur del paralelo 23°S, quedaron bajo control chileno sin resistencia y con el apoyo de la población que era mayoritariamente chilena.

El 22 de febrero salió del Callao una delegación peruana a cargo de José Antonio de Lavalle para mediar entre Bolivia y Chile, que duró hasta fines de marzo pero que no tuvo éxito. El primero de marzo el presidente boliviano Hilarión Daza declaró la guerra a Chile, la interrupción del comercio con Chile, el alistamiento de las tropas de reserva, la expulsión de todos los chilenos residentes en Bolivia y la confiscación de sus bienes.

Tras ese decreto y con el fin de impedir el uso de los puertos del Pacífico o concentraciones militares en la región, el gobierno chileno ordenó la ocupación militar del resto del Departamento del Litoral, esto es hasta el río Loa que era la frontera con Perú. Los poblados de Tocopilla (puerto), Cobija (puerto) Calama y San Pedro de Atacama fueron ocupados por tropas chilenas. Chile no pretendía derechos sobre esa región y solicitó a los empleados bolivianos continuar sus funciones sin intervenir en asuntos militares. Durante el avance militar en la zona ocurrió el combate de Calama el 23 de marzo.

Tras el fracaso de las negociaciones directas, la mediación peruana y el rechazo peruano a una declaración inmediata de neutralidad, Chile declaró la guerra a Perú y a Bolivia el 5 de abril de 1879. Cronológicamente la ocupación está al inicio de la guerra del Pacífico aunque no es considerada su causa primaria.

Geografía, toponimia y división administrativa

thumb|300px|Sección de un mapa de Antofagasta por Eduardo Espinoza en 1895, entre Río Loa y 24°S. Se debe tener presente que en 1879 no todos las vías señalados en el mapa existían. La línea férrea llegaba solo hasta Las Salinas, a mitad de camino a Calama. Meses después, en diciembre de 1879, la 5. División del ejército boliviano llegó hasta San Antonio de López (arriba, a la derecha) mas no logró avanzar debido a la falta de pertrechos y abastecimientos.

La región está ubicada en el Desierto de Atacama y por el este limita con el Altiplano. La zona es seca aunque el Río Loa permite agricultura a sus orillas. En 1879 los principales poblados eran Antofagasta (puerto), Salar del Carmen, centro de la explotación del nitrato, Mejillones (puerto), Tocopilla, Cobija (puerto), Calama y San Pedro de Atacama. También el Mineral de Caracoles, que había llegado a ser un importante centro de la explotación de la plata.

El departamento boliviano comprendía, por el sur, desde el paralelo 24°S, que era el límite entre Bolivia y Chile fijado por el tratado de 1874, hasta la desembocadura del Río Loa que era a menudo el término utilizado para denotar la frontera con Perú, dado que esa frontera completa nunca fue fijada en terreno y existen mapas contemporáneos con diferentes límites. (Ver el mapa de M. Paz Soldán, donde la frontera cruza el Río Loa y termina al sur de su desembocadura. En el mapa de Eduardo Idiaquez la frontera no cruza el río sino que coincide hasta la desembocadura).

La franja desde el paralelo 24°S hasta el 23°S fue la reivindicada por Chile en febrero de 1879. La zona norte del Litoral boliviano (Tocopilla y Cobija), entre el paralelo 23°S y la frontera del Perú, no fue reclamada ni ocupada por Chile inicialmente.

La frontera oriental del departamento no estaba consensuada entre Argentina y Bolivia y sería posteriormente objeto del Litigio de la Puna de Atacama.

El viaje desde la costa a La Paz a través del desierto, la cordillera de los Andes y el Altiplano demoraba 14 o 15 días por regiones prácticamente deshabitadas lo que impidió, por lo menos en parte, la explotación de la zona desde Bolivia, pero también su defensa.

Antecedentes

La empresa chilena Compañía de Salitres y Ferrocarriles de Antofagasta (CSFA), formada por capitales chilenos y británicos (la participación inglesa se remitía al 30% de propiedad de la firma Gibbs) había obtenido del gobierno boliviano licencias exentas de impuesto para la explotación de nitrato en Antofagasta. La CSFA también estaba protegida por artículo 4 del Tratado Limítrofe de 1874, en que Bolivia se había comprometido a no aumentar los impuestos existentes ni crear nuevos durante 25 años. Una controvertida resolución de la Asamblea Constituyente de Bolivia dio por aprobado el contrato de explotación de nitrato por parte de la CSFA a condición de pagar un impuesto de 10 centavos por quintal de salitre (100 kg) exportado. La CSFA solicitó la representación del gobierno chileno en su causa. En el gobierno de Chile había mucho más interés en salvar otras inversiones chilenas en Bolivia que quedarían embargadas en territorio aún bajo control boliviano en caso de conflicto, como Corocoro, Caracoles y Huancachaca.

Durante el año 1878 se buscó una solución diplomática, incluido el financiamiento chileno a una línea férrea desde Antofagasta al Altiplano, pero no hubo acuerdo. En noviembre de 1878 el encargado chileno en La Paz había advertido al gobierno de Hilarión Daza que nuevos impuestos sobre empresas chilenas significarían la anulación del tratado de 1874. En diciembre de 1878, Chile envió la fragata Blanco Encalada a la zona.

Finalmente, el 1 de febrero de 1879, Daza ordenó la confiscación y remate de las instalaciones de la empresa chilena, por no pagar el impuesto impagos desde hace un año. Tras este acto el gobierno chileno consideró roto el tratado Limítrofe de 1874.

El encargado de Negocios en Bolivia, Pedro Nolasco Videla, dejó una última nota en La Paz, donde se lee:

En la mañana del 11 de febrero durante una reunión del presidente de Chile y su gabinete se recibió un telegrama desde el norte que anunciaba la rescisión, embargo y remate de los bienes de la CSFA. El gobierno chileno consideró esas acciones como violación directa del tratado, porque ya no se remataría una salitrera por no cumplir una ley (que acababa de ser suspendida) sino que las embargaba por una acción de su gobierno. Pinto ordenó que el Cochrane y el O'Higgins, a la sazón en Caldera, zarparan a Antofagasta y junto con el Blanco Encalada reivindicaran los derechos que Chile había cedido a Bolivia en el tratado de 1874.

Revindicación de la franja del 24°S al 23°S thumb|derecha|300px|Compañías de Artillería de Marina y del Batallón N.º 3 de Línea, formados en columnas en la Plaza Colón tras el desembarco.

El 14 de febrero, a las 6:10 de la mañana arribaron a Antofagasta los buques chilenos Cochrane y O’Higgins, sumándose al Blanco Encalada que permanecía en el puerto desde el 26 de diciembre. A las 7:40 se desprendió del Cochrane una lancha que llevó al capitán José Manuel Borgoño en calidad de parlamentario ante las autoridades bolivianas. En el muelle ya lo esperaba el cónsul de Chile en Antofagasta, Nicanor Zenteno, quien, días antes y secretamente, había recibido del ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Alejandro Fierro, una comunicación fechada en Valparaíso el 12 de febrero y en ella le decía:

Borgoño y Zenteno se dirigieron a la Prefectura donde fueron recibidos por Severino Zapata, a quien entregaron una nota redactada por el coronel Emilio Sotomayor, jefe de las fuerzas de desembarco, que decía:

Entregada la misiva, el capitán de Artillería de Marina don José Manuel Borgoño, retornó al Cochrane. A las 8:40 comenzó el desembarco de una Compañía del Regimiento de Artillería de Marina y una Compañía del Regimiento de Infantería n.º 1 "Buin".

En forma simultánea a las maniobras de desembarco, soldados del Regimiento 2° de Línea transbordaron a la corbeta O'Higgins y al acorazado Blanco Encalada. El plan era que, mientras el Cochrane protegía el desembarco chileno en Antofagasta, la O'Higgins debería tomar posesión de Mejillones, el otro puerto al sur del paralelo 23°S.

El desembarco chileno en Antofagasta, se desarrolló sin contratiempos; los soldados chilenos llegaron a la playa sin ser molestados. Las tropas bolivianas, permanecieron en el local de la Prefectura del departamento de Cobija (también conocido como Lamar). Ya con la tropa desembarcada e incluso desembarcado el mismo coronel Sotomayor, recibió éste la respuesta del prefecto Severino Zapata, que decía:

Las órdenes dadas a Sotomayor eran: «la ocupación de los territorios comprendidos entre los paralelos 23 y 24, tenía que ser pacífica, dando a las autoridades bolivianas todas las facilidades para abandonarlo». Así se lo hizo saber al Prefecto boliviano. Se le hizo saber también a Zapata, que debía entregar las armas a la guarnición chilena desembarcada.

La guarnición boliviana de 35-40 hombres se retiró a Cobija. Severino Zapata y otras autoridades bolivianas se embarcaron dos días más tarde en el vapor Amazonas de la Pacific Steam Navegation Company.

Ese mismo día se ocupó también Mejillones por fuerzas llegadas con la corbeta O'Higgins comandada por Jorge Montt. También se envió por el ferrocarril existente fuerzas para ocupar Carmen Alto, en extremo este de la línea de ferrocarril y zona de extracción del salitre. Inmediatamente se envió desde Antofagasta al capitán Francisco Carvallo con setenta artilleros de Marina a ocupar Salar del Carmen y Caracoles.