La Villa 31, barrio 31 o barrio Padre Carlos Mugica es una villa miseria ubicada en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. Está repartida entre la Comuna 1, que contiene al barrio de Retiro, y la Comuna 2, correspondiente a Recoleta. El Barrio Mugica existe desde 1932. Allí fue cuando inmigrantes y obreros comenzaron a poblar la zona aprovechando la cercanía con el puerto de Buenos Aires. Durante décadas su población fue creciendo y aumentando de manera exponencial debido a la llegada de inmigrantes del interior del país y de países limítrofes. Se originó en 1932 como un asentamiento informal posterior a la crisis del año 1929 y a partir de allí se sucedieron diversos intentos de erradicación por parte de las autoridades, aunque éstos nunca lograron eliminarla por completo. Si bien no es el asentamiento irregular más grande de la Ciudad, es el más emblemático por su ubicación estratégica, ya que se encuentra junto al principal centro de trasbordo de pasajeros de la Capital y a escasos metros de los barrios más cotizados. En diciembre de 2009, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó una ley que imponía la urbanización de la Villa, según un proyecto elaborado por la Facultad de Arquitectura de la UBA. En 2016 comenzó el proceso de urbanización con la construcción de obras de infraestructura, escuelas, centros de salud y otras políticas de integración. En 2018 se sancionó la Ley 6129 que amplía las disposiciones de la ley anterior.
Datos demográficos
miniatura|izquierda|La Villa 31 junto la Autopista Illia en 1995.
El barrio Mugica (ex Villa 31) está ubicado entre la terminal de ómnibus de Retiro, las vías del ferrocarril San Martín, la avenida Ramón Castillo y la zona portuaria. La superficie total del barrio es de aproximadamente 72 hectáreas. Está distribuido en nueve sectores: San Martín, Inmigrantes, Güemes, Playón Este, Playón Oeste, YPF, Ferroviario, Cristo Obrero y Comunicaciones.
De acuerdo al último relevamiento (2017) la población es cercana a las 40 000 personas. Más del 51% de los habitantes son de nacionalidad argentina, el 25% de nacionalidad paraguaya, 13% de nacionalidad boliviana y el 11% de nacionalidad peruana.
Según el último relevamiento, el 54% de los habitantes del barrio son menores de 24 años.
Historia Contexto histórico
thumb|300px|Vista de Retiro y Puerto Nuevo. El espacio vacante estaba reservado para futuros proyectos gubernamentales.
Desde mediados del , el crecimiento del país fue tan acelerado que para 1887, el de Buenos Aires era considerado el decimosegundo puerto del mundo. El Puerto Madero, diseñado en 1882 y construido entre 1887 y 1898, pronto quedó obsoleto.
Durante el auge del modelo agroexportador, la ciudad de Buenos Aires creció de manera exponencial: entre 1880 y 1910, llegaron a la Argentina cuatro millones de inmigrantes, de los cuales el 60% se radicó en Buenos Aires.Aboy, Rosa; Viviendas para el pueblo, Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2005, pp. 23-24.
Por aquel entonces ya existían algunas "villas miseria" dentro del ámbito de la Capital Federal, principalmente asentadas al sur de la ciudad (Parque Patricios y Bajo Flores). Se trataba de barrios conocidos como "Las Ranas", "Las Latas" o "La Quema" (porque en ese momento la basura se vaciaba en un lugar para luego ser quemada). Sus habitantes se caracterizaban por revisar minuciosamente la basura, con el fin de encontrar algo que les sirviese para su uso u obtener alguna ganancia de su venta. A ellos se les asignó el apodo de “quemeros” o “cirujas”, proveniente de cirujano.
Muchos de los allegados europeos se instalaron inicialmente en "conventillos" (inquilinatos) céntricos y luego, gracias a la expansión de las redes de tranvías y a los loteos financiados, se trasladaron hacia los barrios suburbanos, donde aparecieron las famosas "casas chorizo". Diferentes iniciativas, tanto públicas (Comisión Nacional de Casas Baratas) como privadas (Cooperativa "El Hogar Obrero", Compañía de Construcciones Modernas, etcétera), se dieron para buscar una solución al problema de la vivienda.
En 1911, el Gobierno Nacional encaró la construcción de un nuevo puerto con un diseño de dársenas dentadas que se ubicaría al norte del anterior Puerto Madero. Se trataba de un ambicioso proyecto que implicaba el relleno de varias hectáreas del Río de la Plata. La primera parte de la obra fue inaugurada en 1919, y la habilitación de las dársenas se realizó por etapas, hasta 1928. Sin embargo, esto no significaba la ocupación total del área, ya que el relleno interior continuaría durante algunos años más.
El proyecto no sólo contemplaba la construcción de dársenas e instalaciones portuarias, sino que dejaba mucho espacio vacante para la instalación de edificios gubernamentales. Sin embargo nunca existió un proyecto integral que se mantuviera a lo largo del tiempo: siempre existieron numerosas tentativas que iban desde ciudades universitarias hasta polos judiciales. El primer organismo estatal en mudarse a Puerto Nuevo fue la Administración General de Ferrocarriles del Estado, que como no tenía una sede única, el Poder Ejecutivo le cedió por decreto un terreno en el puerto, en 1929. La excavación comenzó a principios de 1930 y el edificio quedó terminado en enero de 1936.
El origen del asentamiento
thumb|La crisis del 30 llevó a la aparición del primer asentamiento en Puerto Nuevo: "Villa Desocupación". thumb|Vista de la Villa Desocupación en 1932.
La instalación de las primeras viviendas en Puerto Nuevo se remonta a la década del 1920, con la llegada de los primeros trabajadores portuarios y ferroviarios a la zona. Sin embargo, en 1929 estalla una crisis económica mundial, tras lo cual muchos de los nuevos inmigrantes europeos se quedan sin trabajo.
Así es que en 1931 el Estado decide dar refugio a un contingente de inmigrantes polacos en unos galpones vacíos ubicados en Puerto Nuevo. Al año siguiente, surge sobre la avenida Costanera (también en Puerto Nuevo) un asentamiento de viviendas precarias construidas con chapas, de manera simétrica, con sus exteriores blanqueados y con pequeños jardines frente a ellas. Dentro del caserío existían callejuelas o senderos y era común ver el humo espeso de las ollas populares. El Ministerio de Obras Públicas cedió 30 vagones para que sirvieran de refugio a estos nuevos habitantes. El asentamiento, que existió entre 1932 y 1934, se denominó originalmente "Villa Desocupación" y posteriormente cambió su nombre a uno más optimista: "Villa Esperanza". Finalmente, en abril de 1935 el gobierno del General Agustín P. Justo emprendió la demolición de las casas precarias que comprendían el barrial. En el transcurso de la década de 1930, el tradicional modelo agroexportador entró en crisis, iniciándose una nueva etapa basada en la industrialización de las grandes ciudades del país. A su vez, se redujo el flujo migratorio transatlántico, en su lugar apareciendo movimientos poblacionales internos, producto de las dificultades económicas que estaban atravesando las economías regionales.
En la década de 1940 surgió nuevamente la villa de Retiro, cuando el Gobierno decidió proveer viviendas precarias a un grupo social muy castigado, de origen italiano. El asentamiento se conocería durante décadas como el “Barrio Inmigrantes” . Mientras tanto, unas cuantas manzanas más al norte, con el apoyo del gremio de La Fraternidad, se iniciaron nuevos asentamientos compuestos por familias de ferroviarios al costado de las vías del Ferrocarril Belgrano. Ese extremo norte de la Villa de Retiro sería conocido como "Villa Saldías". Más tarde llegaron nuevos pobladores, tanto bolivianos como habitantes del noroeste argentino, muchos de ellos zafreros, que habían perdido sus trabajos en los ingenios azucareros del Tucumán.
Hacia 1890, la ciudad tenía 440 000 habitantes, de los cuales 95 000 vivían en 37 000 casillas de zinc y de madera, de chapa o cartón. Después de 1890 el crecimiento de la población agrava el problema de la vivienda donde para 1910 la mayoría de la población obrera vive en la zona céntrica, en los conventillos o casas de inquilinato que proliferan en la ciudad.
De 1955 a 1976
thumb|300px|El Padre Mugica, figura icónica del asentamiento. Hijo de padres adinerados desempeñó su tarea pastoral en la Villa 31. Fue asesinado en 1974. thumb|300px|Cartel de bienvenida a la villa, usando su nombre alternativo: "Barrio Carlos Mugica".
En abril de 1956 la recién creada Comisión Nacional de la Vivienda (CNV) elevó al Poder Ejecutivo un censo que indicaba que en la Ciudad de Buenos Aires existían 21 villas, habitadas por 33 920 personas. En toda el área metropolitana habitaban unos 78 430 vecinos "villeros". Hacia 1959, tras el fin de la dictadura militar conocida como Revolución Libertadora, a las villas de Retiro, Bajo Belgrano y Lugano había que sumar una larga serie de nuevos núcleos villeros como Villa Fátima, Villa Piolín, Villa Medio Caño, Villa Tachito, Villa 9 de Julio, en tanto entre 1955 y 1959 la población de la villa se había cuadruplicado, como consecuencia de la liberalización de alquileres decretada en 1956 que disparó el precio de los alquileres.Girbal-Blacha, Noemí;Historia de Villas y Conventillos de La huelga de inquilinos de 1907 a la crisis de 2001, en “Historias de la Ciudad – Una Revista de Buenos Aires”, N° 5, Agosto de 2000.
En 1958, se constituyó la primera "Federación de Barrios y Villas de Emergencia" que articuló a las comisiones vecinales de diversas villas porteñas, con la presencia de algunos militantes del Partido Comunista y de la incipiente Resistencia Peronista.
Durante los años ´60 las villas miseria crecieron de manera acelerada, durante el mandato de Frondizi la extensión de la villa alcanzó su cenit con 35.000 personas asentadas.
La situación se radicalizó aún más en los años 1970. Eran épocas donde muchos predicaban la "Revolución", mientras que la Federación de Villas ya se encontraba abiertamente ligada al peronismo más duro y al Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, oponiéndose frontalmente a las erradicaciones y proponiendo la transformación de las villas en barrios obreros. Entre estos curas se destacó la imagen del padre Carlos Mugica, hijo de padres políticamente influyentes y adinerados, que había optado por trabajar fervientemente en la asistencia de las familias más empobrecidas. Desde los años ´60 el padre Mugica venía desempeñando su tarea pastoral en la entonces llamada Villa de Retiro o Villa del Puerto, donde fundó la parroquia "Cristo Obrero". A pesar de simpatizar con el peronismo, Mugica jamás apoyó la lucha armada y siempre sostuvo arduas discusiones sobre ese punto con los jóvenes a los que orientaba.
A comienzos de los ´70 ya había unas 16.000 personas asentadas en la Villa 31. Así, entre 1970 y 1971, el Estado proyectó el Conjunto Urbano Ciudadela 1 y 2 (Partido de 3 de Febrero), con el propósito de reubicar a los habitantes de la Villa 31, como parte del Plan de Erradicación de Villas de Emergencia (PEVE) iniciado en 1968. Se construyeron trece nudos, cada uno compuesto por tres edificios de entre once y trece pisos y un tanque de agua. La primera tanda de personas ocupó sus departamentos en mayo de 1973. También en 1973, se crea el Movimiento Villero Peronista (MVP), de tendencia revolucionaria. Apenas un año después de su creación, algunos entusiasmados activistas del MVP propusieron la idea de rebautizar a la Villa 31 como “Villa Montonera”.