La parálisis cerebral (PC) es un grupo de trastornos del desarrollo psicomotor que causan una limitación de la actividad de la persona, atribuida a problemas en el desarrollo cerebral del feto o del niño. Los trastornos psicomotores de la parálisis cerebral están a menudo acompañados de problemas sensitivos, cognitivos, de comunicación y percepción, y en algunas ocasiones, de trastornos del comportamiento. Las lesiones cerebrales de la parálisis cerebral ocurren desde el período fetal hasta la edad de 3 años. Los daños cerebrales después de la edad de 3 años hasta el período adulto pueden manifestarse como parálisis cerebral, pero, por definición, estas lesiones no son PC. Hay autores que recomiendan, en determinados casos, no establecer el diagnóstico de PC hasta los 5 años de edad.eMedicine - Cerebral Palsy : Article by Ari S Zeldin
La incidencia de este cuadro clínico en países desarrollados es de aproximadamente 2-2,5 por cada 1000 nacimientos. A pesar de avances médicos como la monitorización de las constantes vitales de los fetos, esta incidencia no ha bajado en los últimos 60 años no porque con la nueva tecnología no se pueda prever ni prevenir la PC, sino debido a que ha aumentado la posibilidad de mantener con vida a los bebés prematuros y de bajo peso mucho mejor que hace 60 años. De hecho, como se dice más abajo, esta incidencia se ha decuplicado (del 0,1 % al 1 %).
miniaturadeimagen La parálisis cerebral no tiene cura conocida. La intervención supone un paliativo, aunque, en algunos casos, también ayuda a prevenirla gracias a que la mejor tecnología permite monitorizar las constantes vitales fetales. Estos tratamientos para el desarrollo personal del paciente son crónicos y se mantienen durante toda la vida.
La parálisis cerebral es un término que agrupa diferentes cuadros. Hay que tener en cuenta que no hay dos personas con parálisis cerebral con las mismas características o el mismo diagnóstico. La parálisis cerebral está dividida en cuatro tipos (espástica, atetoide, atáxica y mixta) que describen los problemas de movilidad que presenta el paciente. Esta división refleja el área del cerebro que está dañada.
Definición La parálisis cerebral es un trastorno del cerebro inmaduro que principalmente compromete la función motora (E Bleck, 1992). También se le llama encefalopatía estática o disfunción motora central. Dependiendo de la localización y magnitud de la lesión, se pueden observar espasmos o rigidez en los músculos, movimientos involuntarios o trastornos en la postura y el equilibrio; también se pueden presentar manifestaciones asociadas en el área cognitivas, del comportamiento, disritmia cerebral (epilepsia) y disfunciones visuales, que desempeñan un papel muy importante en el grado de funcionalidad infantil.
La parálisis cerebral no es contagiosa y no es progresiva. Es causada por una lesión de una o más áreas específicas del cerebro. Esta lesión puede producirse antes, durante o después del parto. Entre 0,1 y 0,2% de los niños padecen alguna forma de parálisis cerebral; en el caso de bebés prematuros o de bajo peso, esta cifra aumenta al 1%.
La parálisis cerebral no tiene una sola causa; su etiología es múltiple, abarcando desde trastornos de desarrollo hasta alteraciones adquiridas en el cerebro inmaduro. En épocas anteriores se desconocía la génesis de más de la mitad de todos los casos, pero, hoy en día, con el desarrollo de la neurociencia, la mejor atención médica y la tecnología de neurodiagnóstico se han logrado grandes avances que permiten una mejor comprensión de los mecanismos de la lesión cerebral a edades tempranas y sus manifestaciones clínicas.
Características En primer lugar, los trastornos se deben a una lesión cerebral (encéfalo) que interfiere en el desarrollo normal del niño. Se produce en el primer año de vida, o incluso en el período de gestación, y puede ocurrir hasta los cinco años. Se distingue por el daño dominante de las funciones motrices, el cual afecta al tono, a la postura y al movimiento. Por último, hay un concepto generalizado de que la lesión no es evolutiva, pero sus consecuencias pueden variar en el niño. Los trastornos motores afectan en la mayoría de los casos a los órganos bucofonadores y dificultan el desarrollo de la alimentación y el habla. (En realidad, la afección es en el tono de los músculos que posibilitan el habla y la alimentación, por eso es frecuente el babeo y la necesidad de mucha concentración por parte del niño para evitarlo).
La parálisis cerebral es un grupo de trastornos motores por una alteración en el control de los movimientos y postura causados por una lesión cerebral en el cerebro inmaduro (desde el desarrollo prenatal a los 5 años de vida).
Causas Las causas que producen la parálisis cerebral van a depender y a variar de un caso a otro, por tanto no puede ni debe atribuirse a un factor único, aunque todos desarrollan como determinante común, la deficiente maduración del sistema nervioso central.
La parálisis cerebral puede producirse tanto en el período prenatal como perinatal o postnatal, teniendo el límite de manifestación transcurridos los cinco primeros años de vida.
En el período prenatal, la lesión es ocasionada durante el embarazo y pueden influir las condiciones desfavorables de la madre en la gestación. Suele ocasionar el 35% de los casos. Los factores prenatales que se han relacionado son las infecciones maternas (sobre todo la rubeola), la radiación, la anoxia (déficit de oxígeno), la toxemia y la diabetes materna. En el período perinatal, las lesiones suelen ocurrir en el momento del parto. Ocasionan el 55% de los casos, y las causas más frecuentes son: anoxia, asfixia, traumatismo por fórceps, prematuridad, partos múltiples, y en general, todo parto que ocasiona sufrimiento al niño. En el período postnatal, la lesión es debida a enfermedades ocasionadas después del nacimiento. Corresponde a un 10% de los casos y puede ser debida a traumatismos craneales, infecciones, desnutrición o malnutrición, accidentes vasculares, accidentes anestésicos, deshidrataciones, etc.
No siempre es un trastorno congénito, ya que también puede ser adquirida por accidentes donde haya traumatismos craneoencefálicos más o menos graves o también por consumo abusivo de drogas.
Clasificación Podemos establecer distintas clasificaciones basándonos en:
Efectos funcionales Según donde se localice la lesión cerebral se clasifican en las siguientes:
Espástico: este es el grupo más grande; alrededor del 75% de las personas con dicha discapacidad presentan espasticidad, es decir, notable rigidez de movimientos, incapacidad para relajar los músculos, por lesión de la corteza cerebral que afecta los centros motores. Los síntomas más frecuentes son: hipertonía, hiperreflexia e hiperflexión. La lesión está localizada en el haz piramidal. Atetósico: en esta situación, la persona presenta frecuentes movimientos involuntarios que interfieren con los movimientos normales del cuerpo. Se producen por lo común, movimientos de contorsión de las extremidades, de la cara y la lengua, gestos, muecas y torpeza al hablar. Las afecciones en la audición son bastante comunes en este grupo, que interfieren con el desarrollo del lenguaje. La lesión de los ganglios basales del cerebro parece ser la causa de este cuadro. Menos del 10% de las personas con parálisis cerebral muestran atetosis. La lesión está localizada en el haz extrapiramidal. Atáxico: en este cuadro la persona presenta mal equilibrio corporal, una marcha insegura y dificultades en la coordinación y control de las manos y de los ojos. La lesión del cerebelo es la causa de este tipo de parálisis cerebral, relativamente rara. Formas mixtas: es raro encontrar casos puros de espasticidad, de atetosis o de ataxia. Lo frecuente es que se presente una combinación de ellas.
La topografía corporal Según la distribución del trastorno neuromuscular o el criterio clasificatorio de topografía, que indica cual es la parte del cuerpo afectada, podemos distinguir entre: Hemiplejía: afecta a uno de los dos hemicuerpos (derecho o izquierdo). Cuadriplejía: los cuatro miembros están paralizados. Paraplejía: afectación de los miembros inferiores. Monoplejía: un único miembro, superior o inferior, afectado. Triplejía: tres miembros afectados. Hemiparesia faciobraquial crural. Afectada la cara, un brazo y una pierna
Según el grado de capacidad funcional Hay varias escalas para valorar el nivel de funcionalidad de los pacientes con parálisis cerebral. Una de ellas es el Gross Motor Function Classification System (GMFCS). Esta escala mide movimientos de la vida cotidiana como sentarse, caminar y uso de métodos para movilizarse. Es importante aclarar que una vez una persona sea clasificada en alguno de los niveles, es muy difícil que suba de nivel. Clase uno: Puede caminar en espacios fuera y dentro de la casa, puede subir escaleras sin necesidad de barandas, puede correr y saltar, pero la velocidad, el balance y la coordinación están disminuidos, son lentos. Clase dos: Los niños necesitan de barandas para subir escaleras, se les dificulta caminar largas distancias o en terrenos no planos. Las habilidades motoras gruesas se dificultan por lo que estos personas no podrán saltar o correr. Clase tres: La persona necesita asistencia para movilizarse dentro de la casa como barandas o silla de ruedas. Necesita de asistencia para subir escaleras y tiene que estar supervisado. Clase cuatro: Los niños necesitan asistencia para movilizarse tanto en espacios dentro o fuera de la casa Clase cinco: Los niños son totalmente dependientes de un cuidador.
Terapéutica Clase uno: sin necesidad de tratamiento. Clase dos: con necesidad de un mínimo de terapia y de ayuda. Clase tres: necesita ayuda y aparatos, así como la asistencia de los servicios de tratamiento para la parálisis cerebral. Clase cuatro: requiere de institucionalización por largo tiempo para su tratamiento.
Si bien la bibliografía de cabecera denomina a los trastornos neuromusculares con el sufijo "plejia", no constituyen verdaderas parálisis, ya que en realidad se halla una debilidad de la fuerza por disminución en la conducción del impulso nervioso a placa motora, generando paresia muscular.
Según el tono muscular isotónico: tono normal; hipertónico: tono incrementado; hipotónico: tono disminuido; fluctuante: tono inconsistente (hipotonía y espasticidad).
Otros trastornos médicos asociados o no discapacidad intelectual epilepsia (convulsiones) problemas de crecimiento visión y audición limitadas sensibilidad y percepción anormales dificultades para alimentarse, falta de control de los intestinos o vejiga y problemas para respirar (debido a problemas de postura) problemas de la piel (llagas de presión) problemas de aprendizaje pubertad precoz
No todos estos trastornos tienen que darse en todos los casos, ni de forma simultánea
Prevención En muchos casos, se desconoce la causa de la parálisis cerebral y, en consecuencia, no puede hacerse nada para prevenirla.