thumb|right|350 px|Un chubasco común descargando la precipitación tras un caluroso día. El chubasco, también conocido como aguacero o chaparrón, es un tipo de precipitación cuyas características principales son su gran intensidad y la rapidez con la que aparece y con la que finaliza. La precipitación es en forma líquida (lluvia) y cuando está acompañada de granizo es preferible usar el término granizada.
Concepto En el Diccionario de términos geográficos de F.J Monkhouse este término aparece como chaparrón:
En el Tomo 4 del Diccionario Enciclopédico Salvat, duodécima edición (1967), se hace referencia al chubasco como un término procedente del gallego chuvasco, de chuva, lluvia:
Una explicación más completa de este término meteorológico la ofrece Pablo Vila en su obra más destacada, Geografía de Venezuela, aunque hace más énfasis en los fuertes vientos que acompañan a los chubascos, que en las intensas lluvias que también se presentan durante breve tiempo:
Características
Entre las principales características de los chubascos podemos citar su brevedad, la intensidad de la lluvia, los fuertes vientos, la intermitencia y su escasa extensión sobre la superficie terrestre. Brevedad del fenómeno Se trata de un típico fenómeno de convección producido por una nube de desarrollo vertical, generalmente un cumulonimbo. En el desarrollo de este tipo de nube se presenta inicialmente el ascenso de aire caliente y húmedo debido a la concentración de calor en un área de la superficie terrestre relativamente reducida. Dicho ascenso produce inmediatamente un feedback o retroacción que acelera el proceso inicial de convección, es decir, de ascenso de calor transportado por la masa nubosa. Esta retroacción o realimentación se manifiesta mediante el descenso de aire muy frío y seco desde la cúpula del cumulonimbo hacia abajo alrededor del mismo y es ese aire frío, pesado y seco el que acelera el proceso de alimentación del propio cumulonimbo al introducirse como una cuña bajo el aire caliente de la superficie, fenómeno con el cual se acelera el proceso de convección, es decir, el proceso de conducción de calor en sentido vertical en la atmósfera.
En Venezuela y, en especial, durante la época de lluvias, los chubascos son muy frecuentes y de breve duración. Precisamente, en la canción Chubasco llanero se hace referencia a la brevedad de este tipo de lluvia.Chubasco llanero, en la voz de Neyda Perdomo.
Intensidad de la lluvia miniaturadeimagen|Chubasco en Valencia, España (13 de junio de 2015). Aunque no se puede decir que existe una correspondencia exacta entre la intensidad de un chubasco con la menor o mayor duración del mismo, lo cierto es que existe de alguna manera dicha correspondencia por la sencilla razón de que todos los fenómenos que originan las depresiones o ciclones atmosféricos tienen el mismo origen independientemente de su tamaño y duración. Así, un ciclón de reducida extensión o radio de giro puede dar origen a un tornado de gran violencia y muy destructivo aunque de breve duración mientras que un cumulonimbo de cierta extensión tendrá una duración mayor y sus efectos serán menos destructivos pero repartidos en una superficie mayor. La lluvia, el viento en la base del chubasco, la tormenta eléctrica y otros meteoros constituyen las maneras por las que se va disipando la energía almacenada en la masa nubosa.
Vientos en la superficie Los vientos durante los chubascos pueden ser muy fuertes aunque de escasa duración. La gran velocidad que alcanzan los vientos durante un chubasco se debe a que el motor que da origen al ascenso convectivo de la nube que origina ese chubasco es el propio descenso de aire frío de la propia cima de la nube que da origen al aguacero o chubasco: cuando se trata de nubes de convección, el ascenso de la masa nubosa que produce su enfriamiento y consiguiente precipitación, siempre se origina por el descenso previo de aire frío procedente de la parte superior de dicha nube. Es por ello que ese descenso de aire frío (su temperatura es la correspondiente al aire frío y pesado que se encuentra en la parte superior de la nube) se deja sentir como ráfagas de aire muy frío y seco que preceden al chubasco.
Intermitencia thumb|right|350 px|Desembocadura en el Atlántico del río Amazonas. Puede verse en la imagen satelital la carencia de nubes sobre los grandes ríos, fenómeno explicado en el artículo sobre la diatermancia ya que estos ríos actúan durante las horas de la mañana como áreas anticiclónicas (no hay convección sino subsidencia del aire) y ello impide o limita la formación de nubes sobre esos ríos En la zona intertropical (aunque no solo en ella) se puede ver fácilmente durante las tardes de la época lluviosa, el desplazamiento de los cumulonimbos como si fuera un tren de nubes. Este desplazamiento constituye un proceso de muy fácil explicación: En horas de la madrugada y la mañana, los vientos son muy débiles o inexistentes (calmas). Ello se debe a la situación anticiclónica típica en las noches y en las madrugadas (subsidencia de aire frío más pesado dejando el cielo libre de nubes), explicada en el artículo sobre la diatermancia. A medida que el sol calienta la superficie terrestre comienza a producirse la convección que produce las nubes típicas en esa situación (cúmulos). El desplazamiento de dichas nubes por los vientos se produce de este a oeste, la misma dirección del movimiento aparente del sol ya que es la radiación solar la que va ocasionando ese calentamiento de la superficie terrestre y el consiguiente proceso de convección. Inicialmente, los cúmulos se desplazan a baja velocidad a partir de media mañana, alcanzando su máxima velocidad a media tarde (2 a 3 de la tarde, hora solar), comenzando entonces a disminuir poco a poco (al alejarse hacia el oeste la fuente de la radiación solar). Los cúmulos son las nubes de convección típicas durante las horas iniciales de todo el proceso, pero con su desplazamiento de este a oeste, van acumulando energía en forma del agua que forma esas nubes (proceso conocido como calor de vaporización) y transformándose en nubes de un mayor desarrollo vertical que llegan a convertirse en cumulonimbos. Este es el fenómeno señalado (aunque no bien explicado) por el meteorólogo Jacob Bjerknes cuando habla de la "ralentización" de los alisios. Es un proceso simple: lo que los alisios pierden en velocidad lo ganan en altura y generan un incremento de la convección, es decir, un aumento del desarrollo vertical de las nubes. Por último, los cumulonimbos generan chubascos a su paso con lo que van perdiendo energía y se van deteniendo poco a poco, pero esos chubascos han dejado una huella ovalada acuosa en el suelo (charcas y lagunas) que actúa (lo mismo que los ríos en la imagen satelital de la desembocadura del Amazonas) como un área anticiclónica que impide que nuevos cumulonimbos descargue su lluvia allí: el cumulonimbo que sigue rodea por la derecha la zona ovalada dejada por la lluvia precedente dando origen así a una repartición bastante homogénea de las precipitaciones a lo largo y ancho de la cuenca amazónica. En resumen, todos estos procesos dan lugar a fenómenos relacionados con los chubascos y que han sido desarrollados por numerosos autores como Pablo Vila, Antonio W. Goldbrunner y otros.
En España, Antonio Machado se refiere a la intermitencia de los chubascos (entre nublado y nublado hay trozos de cielo añil) en su conocida poesía En abril, las aguas mil:
Extensión limitada Se trata de una consecuencia de la brevedad del fenómeno pero también explica la repartición bastante homogénea de las precipitaciones en las amplias llanuras de la zona intertropical, como es el caso de la Amazonia en el Brasil y en otros países de América del Sur. Dicha repartición ha intrigado a numerosos meteorólogos que han elaborado diversas teorías acerca de la enorme distancia que tienen que cubrir las nubes desde el océano Atlántico hasta el sur de Colombia, oriente de Ecuador y la Amazonia peruana y boliviana (unos 5000 km o más).
Causas e intensidades Los chubascos son la consecuencia de la inestabilidad que puede existir en la atmósfera. Se trata de una forma típica de lluvia de convección. Suelen producirse en días soleados y calurosos y se deben a la formación de nubes de desarrollo vertical (cumulonimbus). La precipitación suele producirse durante la tarde y a comienzos de la noche; en el mar se forman tras el paso de un frente frío. Según el grado de inestabilidad que haya en la atmósfera, pueden ir acompañados de tormentas e incluso granizo. A veces la precipitación puede contener partículas de barro que, cuando el agua se evapora, se quedan incrustadas en los vidrios u otros objetos.
thumb|right|350 px|Un cumulonimbo de gran desarrollo vertical pero de extensión relativamente reducida. Su gran altura puede dar origen a una lluvia de gran intensidad pero su reducido radio limitará su duración en el tiempo. Fuente: NASA. La intensidad de la lluvia es la fuerza con la que cae la lluvia y puede variar desde una llovizna fina hasta un aguacero torrencial. En el caso de los chubascos o aguaceros se trata de lluvias breves de gran intensidad pero cuya duración puede modificar sustancialmente los efectos de la misma. Los chubascos pueden tener diferentes intensidades pero casi siempre existe una relación inversa entre intensidad y duración:
Chubascos moderados: la precipitación es > 2 y ≤ 15 mm. Chubascos fuertes: la precipitación es > 15 y ≤ 30 mm. Chubascos muy fuertes: la precipitación es > 30 y ≤ 60 mm. Chubascos torrenciales: la precipitación es > 60 mm.
En un mismo chubasco, la intensidad de la lluvia puede variar considerablemente, desde una llovizna en el borde exterior hasta un chaparrón muy fuerte en su parte central: es muy frecuente que en un punto descargue un cumulonimbo una enorme cantidad de lluvia y a unos 100 metros de distancia no haya caído ni una gota. En el área donde el chubasco tiene su mayor desarrollo, el paraguas resulta poco eficiente para resguardarse de la lluvia, ya que el viento puede soplar en cualquier dirección. Es por ello que en estos casos se emplea una prenda impermeable llamada, precisamente, impermeable o chubasquero.
thumb|350 px|right|En el caso de una tormenta supercelular, el anillo exterior forma un frente con una lluvia muy intensa de breve duración (chubasco) seguida por una lluvia de menor intensidad, visible en la imagen con un color más claro. En el caso de una tormenta supercelular, el chubasco suele producirse en el anillo exterior, que es el lugar o línea donde se concentra el aire frío descendente del propio frente nuboso con el aire cálido que va encontrando a su paso.
Meteorología de los chubascos Aunque los chubascos pertenecen al dominio de los conocimientos meteorológicos, los meteorólogos los consideran algo secundario en el estudio científico de su ciencia y los tratan de manera similar a una simple lluvia, a pesar de que pueden llegar a ocasionar graves daños en zonas casi siempre reducidas. El motivo de ello se debe, desde luego, a la intensidad y corta duración de la lluvia durante un chubasco o aguacero, en un espacio limitado. Una excelente descripción de un chubasco, nos la muestra el médico, ganadero y escritor venezolano Fernando Calzadilla Valdés en su obra Por los Llanos de Apure, que hace referencia a la vida en los Llanos venezolanos del estado Apure durante las últimas décadas del sigo XIX y las primeras del XX: