El tabaquismo es la adicción al consumo de tabaco. El tabaquismo es uno de los efectos del tabaco en la salud. El consumo habitual de tabaco produce diferentes enfermedades, como cáncer, enfermedades cardiovasculares y enfermedades respiratorias, es particularmente perjudicial durante el embarazo. El tabaquismo contribuye a un deterioro general de la salud y puede causar discapacidades.

La Organización Mundial de la Salud define al tabaquismo como una epidemia. Según datos de la OMS, el tabaco es la primera causa de invalidez y muerte prematura,Drogas. Secretaría General de Sanidad y Delegación del Gobierno para el Plan Nacional Sobre Drogas. Ministerio de Sanidad y Consumo. Gobierno de España. 2008. y la primera causa de muerte evitable a nivel mundial. Más de 8 millones de personas fallecen cada año como consecuencia del tabaco, de las cuales 1,2 millones fallecen como resultado de la exposición al humo de segunda mano (fumadores pasivos).

Diversos estudios revelan que pocas personas comprenden los riesgos específicos para la salud que entraña el consumo de tabaco. Aquellos fumadores que entienden los riesgos del tabaco para la salud tienen más probabilidades de intentar dejar de fumar. El conocimiento sobre los hábitos de fumar disminuye las probabilidades de que las personas inicien en el hábito de fumar.

Las políticas públicas de salud que buscan disminuir la prevalencia del consumo del tabaco incluyen medidas como el control del tabaco, incluyendo prohibiciones de fumar en espacios públicos y el empaquetado neutro, junto con el desarrollo de programas profesionales de cesación tabáquica.

El tabaquismo requiere a menudo tratamiento medicinal, rehabilitación psicológica y re-educación social. El asesoramiento profesional, las terapias de cesación del tabaquismo y la medicación pueden duplicar con creces la probabilidad de que un fumador que desea abandonar el tabaco lo consiga y mejora el pronóstico del paciente de no experimentar recaídas a largo plazo. Sin embargo, a 2019, según la OMS, solamente 23 países ofrecían políticas completas de apoyo al abandono del tabaco; 116 países ofrecían algún tipo de apoyo en centros de salud con los costos total o parcialmente cubiertos, y 32 países ofrecían servicios de apoyo pero no cubrían su costo. No hay ningún tipo de asistencia para dejar de fumar en una cuarta parte de los países de bajos ingresos.

Dependencia física de la nicotina El tabaco es una sustancia adictiva, debido principalmente a su componente activo, la nicotina, que actúa sobre el sistema nervioso central. El fumador sufre una dependencia física y psicológica que genera un síndrome de abstinencia cuando el fumador no consume la sustancia. Esta enfermedad es lo que se denomina tabaquismo.miniatura|Comparación de los efectos negativos del tabaco con las otras 20 drogas más usuales (cuanto más a la derecha esté la droga, más daño producirá en el organismo, y cuando más arriba, más dependencia generará).

Existen diferentes tests desarrollados para medir la dependencia a la nicotina: el test de Fagerström, el índice de intensidad del tabaquismo o índice tabáquico (por sus siglas en inglés, HSI, Heavy Smoking Index), el cuestionario HONC (por sus siglas en inglés, Hooked On Nicotine Checklist), la escala del síndrome de dependencia a la nicotina (por sus siglas en inglés, NDSS), entre otros.

Test de Fagerström

Fumar compulsivamente La expresión fumar un cigarrillo tras otro o en cadena se refiere a la práctica de fumar varios cigarrillos en sucesión, y la práctica consiste a veces en encender el siguiente con la colilla encendida del cigarrillo terminado. A menudo, el término fumador empedernido se refiere a una persona que fuma de forma constante, aunque sin encadenar necesariamente un cigarrillo detrás de otro. Se aplica principalmente a los cigarrillos, aunque también puede usarse para describir la acción de fumar cigarros y pipas de forma incesante o compulsiva. Es una forma común de adicción. Coloquialmente, se usan las expresiones: fumar como un carretero (España), fumar como escuerzo (Argentina), fumar como un condenado (Chile), fumar como chino en quiebra (Perú) o fumar como chacuaco (México),Sobre la etimología de chacuaco (Consultado sábado, 27 de noviembre del 2021.) y a veces se compara a la persona con una chimenea.

Fumar compulsivamente es un ejemplo de comportamiento adictivo excesivo en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. En México, se publicó, en el 2021, un decreto que prohíbe la importación y exportación de cigarros electrónicos y vapeadores.Redacción (2021). Ssa reafirma compromiso contra el tabaco. La Jornada, nov 27, p. 6, sección Política: Pandemia. (Consultado sábado, 27 de noviembre del 2021.)

Efectos del tabaco sobre la salud

En ocasiones, el tabaquismo parece contrarrestar algunos malestares provocados por el virus de la gripe, apoyado por otros factores como la maleabilidad molecular y la viscosidad de las placas. Sin embargo, esto no significa que sea un remedio o una cura para esta enfermedad.

Tendencias en el consumo La OMS estimó que en 2022 existían en el mundo más de 1.245 millones de fumadores, lo que representa aproximadamente una quinta parte de la población mayor de 15 años. Por sexos, el 34,4% de los hombres y el 7,4% de las mujeres fumaban en este rango de edad. La prevalencia del consumo de tabaco es mayor en los países de ingresos bajos y medios (según la clasificación del Banco Mundial), lo cual se explica también porque la mayor parte de la población mundial vive en este grupo de países. Tanto para hombres como para mujeres, el segmento de edad con mayor proporción de fumadores es el comprendido entre los 35 y 54 años. Además, en los últimos 22 años, la prevalencia del consumo del tabaco ha ido disminuyendo, pasando del 32,7% en el año 2000, al 20,9% en 2022, y se estima que esta baje al 18,1% para el 2030.

Las mayores prevalencias mundiales se encuentran en Indonesia, Timor Oriental y Georgia en hombres (70,8%, 58,6% y 55,9%, respectivamente), mientras que Nauru, Bulgaria y Croacia la presentan en la población femenina (44,6% 38,7% y 37,3% respectivamente). Por su elevado volumen poblacional, China, India y Rusia son las que agrupan la mayor parte de fumadores del mundo.

En la Unión Europea existe una reducción progresiva del consumo, se mantiene la mayor prevalencia en hombres que en mujeres, excepto en Suecia, donde el consumo es algo mayor en mujeres (22 % hombres, 24 % mujeres). La mayor proporción de fumadores se encuentra en los países mediterráneos. La prevalencia en España para mayores de 16 años (2003) es del 31 % de la población. Desde la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) se hace especial hincapié en el carácter crónico del tabaquismo. El alto poder adictivo de las sustancias que contiene el tabaco disminuye exponencialmente las posibilidades de lograr mantener la abstinencia durante un tiempo prolongado tras una primera tentativa de abandono. El paciente tiende a desarrollar numerosas características propias de otras patologías no reversibles. La lucha contra la adicción al tabaco debe, pues, plantearse en un marco de acción a largo plazo. Se requiere una interacción estrecha entre los profesionales sanitarios y el fumador, siendo necesario actuar sobre determinados patrones educacionales, al mismo tiempo que se programa una terapia conductual adecuada y se lleva a cabo un seguimiento personalizado del enfermo. Si bien hasta el momento los profesionales sanitarios tendían a mostrarse reacios a la hora de asesorar a los pacientes sobre cuestiones de tabaquismo al considerar poco eficaz su labor en esta materia (la concienciación suele ser menor que en otras patologías crónicas como la diabetes o la hipertensión arterial), la situación tiende a revertirse.

Iniciación de las personas en el tabaquismo La mayoría de los fumadores comienzan a fumar durante la adolescencia o los primeros años de la edad adulta. Hay diversos factores asociados al inicio temprano en el tabaquismo. El consumo de tabaco tiene asociados elementos de riesgo y de rebeldía, que a menudo atraen a los jóvenes. La presencia de compañeros que fuman y los medios de comunicación con modelos de alto estatus asociados al tabaco también pueden alentar a fumar. También, algunos estudios muestran que el hábito de fumar también puede estar relacionado con depresión y ansiedad en los adolescentes. Debido a que los adolescentes están más influidos por sus compañeros que por los adultos, los intentos de los padres, las escuelas y los profesionales de la salud para evitar que las personas prueben cigarrillos a menudo no tienen éxito.

Los hijos de padres fumadores tienen más probabilidades de fumar que los niños con padres no fumadores. Así mismo, los hijos de padres que fuman tienen menos probabilidades de dejar de fumar. Un estudio comprobó que cuando alguno de los padres deja de fumar, los adolescentes suelen reducir el consumo, excepto cuando el otro progenitor continuaba fumando. Otro estudio probó la relación del tabaquismo adolescente con las reglas que regulan en qué lugares se permite fumar a los adultos en el hogar. Los resultados mostraron que las políticas restrictivas de fumar en el hogar se asociaron con una menor probabilidad de intentar fumar tanto para estudiantes de secundaria como de bachillerato.

La investigación conductual generalmente indica que los adolescentes comienzan sus hábitos de fumar debido a la presión de grupo y a la influencia cultural ejercida por los amigos. Sin embargo, también se encontró que la presión directa para fumar cigarrillos jugó un papel menos significativo en el tabaquismo entre los adolescentes, con los propios adolescentes percibiendo niveles bajos tanto de presión directa como de prohibición, para fumar o no cigarrillos. La simple exposición a vendedores u otros consumidores puede motivar el comportamiento de fumar en adultos.(Enlace roto: noviembre de 2018) Un estudio similar sugirió que las relaciones personales pueden desempeñar un papel más activo para comenzar a fumar de lo que se pensaba anteriormente, y que también deben tenerse en cuenta procesos sociales distintos a los de la presión de grupo. Los resultados de otro estudio indicaron que la presión de los semejantes se asoció significativamente con el comportamiento de fumar en todas los grupos de edad y género, pero que los factores intrapersonales fueron significativamente más importantes para el comportamiento de fumar en las niñas de 12 a 13 años que en los niños de la misma edad. Dentro del grupo de edad de 14 a 15 años, la variable de la presión de grupo surgió como un predictor significativamente más importante del tabaquismo en las niñas que en los niños. Se debate si la presión de grupo o la libre elección es la causa mayor de tabaquismo en los adolescentes.

Factores de riesgo Pacientes psiquiátricos A pesar de la progresiva disminución de la prevalencia de fumadores en la población general, estudios clínicos han mostrado un aumento de la prevalencia de fumadores entre los pacientes psiquiátricos, existiendo una relación entre la intensidad del cuadro clínico y la gravedad de la dependencia al tabaco. En MEDLINE se registran 356 artículos científicos publicados entre 2001 y 2011 centrados en la relación entre el tabaquismo y la esquizofrenia. La Sociedad Psiquiátrica Europea emitió una declaración en 2009 reconociendo que ciertos trastornos psiquiátricos como la esquizofrenia, el trastorno bipolar y la depresión son factores de riesgo para padecer tabaquismo, entre otras patologías.