miniaturadeimagen|Los doce Apóstoles (Gotinga Barfüßeraltar - 1424) El símbolo de los apóstoles o credo de los apóstoles (en latín: Symbolum Apostolorum o Symbolum Apostolicum) es un credo cristiano o símbolo de la fe, una declaración dogmática de los contenidos de la fe cristiana. Se trata del antiguo símbolo bautismal de la Iglesia de Roma.Misal Romano, ''Ordo Missae'', 19 Su autoridad le viene de este hecho: «Es el símbolo que guarda la Iglesia romana, la que fue sede de Pedro, el primero de los apóstoles, y a la cual él llevó la doctrina común» (S. Ambrosio, symb. 7).

El credo se originó más probablemente en la Galia del como un desarrollo del Antiguo símbolo romano (vetus symbolum romanum) o viejo credo romano, el antiguo credo en latín del . Ha estado en uso litúrgico en el rito latino desde el y, por extensión, en las varias ramas modernas del cristianismo occidental, incluyendo la liturgia y catequesis moderna de la Iglesia católica, el luteranismo, el anglicanismo, el presbiterianismo, el moravianismo, el metodismo y las iglesias congregacionales.

Si bien es más corto que el Credo niceno-constantinopolitano completo adoptado en el 381, es aún explícitamente trinitario en estructura, y contiene secciones que afirman la creencia en Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. No aborda algunos asuntos cristológicos definidos en el credo niceno. Por lo tanto, no dice nada explícitamente acerca de la divinidad de Jesús o del Espíritu Santo. Es por tal razón que se afirmaba en la tradición medieval latina que era anterior al credo niceno.

La expresión «Credo de los apóstoles» se menciona por primera vez en una carta del Sínodo de Milán con fecha de 390, refiriéndose a una creencia en esta época según la cual cada uno de los Doce Apóstoles contribuyó un artículo a los doce artículos del credo..

Historia miniaturadeimagen|Detalle del Credo de los Apóstoles - Iglesia de Nuestra Señora -Memmingen El uso eclesiástico de la palabra en latín symbolum para referirse a «credo»—en el sentido de «marca distintiva de los cristianos», a partir del sentido del griego σύμβολον, «signo o señal utilizado para la identificación»—aparece por primera vez a mediados del , en la correspondencia de San Cipriano y San Firmiliano, este último en particular hablando de la fórmula trinitaria como el «Símbolo de la Trinidad», y reconociéndola como parte integral del rito del bautismo.. El término Symbolum Apostolicum aparece por primera vez en una carta, probablemente escrita por Ambrosio, desde un Concilio en Milán al papa Siricio en torno al año 390 d.C. «Que den crédito al Símbolo de los Apóstoles, que la Iglesia romana siempre ha guardado y conservado sin mácula».. El término de Ambrosio se refiere aquí al Antiguo Credo Romano, el predecesor inmediato de lo que ahora se conoce como el Credo de los Apóstoles... La narración de que este credo había sido creado conjuntamente por los Apóstoles, aportando cada uno de los doce uno de los doce artículos, ya era corriente en aquella época.

El Antiguo Credo Romano había evolucionado a partir de textos más sencillos basados en Mateo 28:19, parte de la Gran Comisión, y se ha argumentado que este texto anterior ya estaba en forma escrita a finales del (c. 180)...

Está ligado a formas anteriores como «Jesús es el Señor»Ralf Kaemper: ¡Excepcional! El Señor y los hombres; Abschnitt „Kyrios en el Nuevo Testamento“, Unterabschnitt „Jesus es el Señor“. Aus: Perspektive 4/2001; página web Evangelisch-freikirchlichen Gemeinde Berlin, Hohenstaufenstraße. 22-Mayo-2015. y la fórmula trinitaria de Padre, Hijo y Espíritu Santo,Glaubens-ABC Dreieinigkeit – 2. Absatz. EKD: Evangelische Kirche in Deutschland. Abgerufen am 25. Mai 2015. que aparecen en el Nuevo Testamento, por ejemplo, en la tradicional confesión bautismal de Hipólito de Roma,Apostolisches Glaubensbekenntnis, Abschnitt „Taufbekenntnis“. Auf: Jesus-der-Christus.info; abgerufen am 28. Februar 2015.The Apostolic Tradition of Hippolytus of Rome, 21, 12–18. bombaxo.com; abgerufen am 28. Februar 2015 (englisch). en las reglas de fe y en Romano.

En tiempos posteriores se afirmó que el Credo de los Apóstoles surgió de los mismos doce apóstoles; así por ejemplo, en el , Rufino de AquileaRufin von Aquileia – Kommentar zum apostolischen Glaubensbekenntnis (Expositio Symboli), 2.1.. Bibliothek der Kirchenväter. Abgerufen am 25. Mai 2015. y Ambrosio de Milán. Sin embargo ya en el Lorenzo Valla demostró que esta tradición era históricamente insostenible.Rudolf Stählin: Apostolikum. In: Evangelisches Kirchenlexikon. Band 1. Vandenhoeck & Ruprecht, Göttingen und Zürich, 1956, 1961, 2. unveränderte Auflage, Sp. 185 Sin embargo, todavía se encuentran en muchas iglesias representaciones de los Doce Apóstoles, asignándole a cada uno de ellos una parte del Credo.

Mientras que las profesiones individuales de creencia que se incluyen en el Credo de los Apóstoles—incluso las que no se encuentran en el Antiguo símbolo romano—se encuentran en varios escritos de Ireneo, Tertuliano, Novaciano, Marcelo, Rufino, Ambrosio, Agustín, Nicetas y Eusebio Galo, la aparición más temprana de lo que conocemos como el Credo de los Apóstoles fue en el De singulis libris canonicis scarapsus (Extracto de los libros canónicos individuales) de san Pirminio (Migne, Patrologia Latina 89, 1029 ss.), escrito entre el 710 y el 714.. Bettenson y Maunder afirman que es primero del Dicta Abbatis Pirminii de singulis libris canonicis scarapsus (idem quod excarpsus, extracto), c. 750.. miniaturadeimagen|Esta iluminación de un manuscrito del muestra a los apóstoles escribiendo el Credo, recibiendo la inspiración del Espíritu Santo. El Credo probablemente se originó, en su forma actual, en la Galia, en el ,Jean-Louis Gindt: ¿Como hicieron los antiguos el Credo de la Iglesia? . Religionsunterricht en Europa. 26-Mayo-2015. (PDF; 25 kB). si bien están atestiguadas otras versiones más primitivas del mismo en autores como Tertuliano.. Un credo prácticamente idéntico al actual aparece escrito por Fausto de Riez. Es posible que Fausto tuviera un texto idéntico, ya que no se puede reconstruir con certeza el texto original escrito por Fausto. A finales del aparece escrita una versión idéntica a la actual con la única excepción de la palabra infera en lugar de inferos. Con todo, el Antiguo credo romano se mantuvo como el texto litúrgico estándar de la Iglesia romana entre los siglos IV y VII, y no fue sustituido por la versión «gala» del Credo de los Apóstoles sino hasta finales del , bajo Carlomagno, que lo impuso en todos sus dominios.Clemens Blume, Das Apostolische Glaubensbekenntniß (1893), 186f..

La frase descendit ad inferos («descendió a los infiernos») no se encuentra en el Credo Niceno. Se hace eco de Efesios 4:9, «κατέβη εἰς τὰ κατώτερα μέρη τῆς γῆς» («descendió a las regiones terrestres inferiores»).. Esta frase apareció por primera vez en una de las dos versiones de Rufino (m. 411), el Credo de Aquilea, y luego no volvió a aparecer en ninguna versión del credo hasta el año 650 d.C.. Cf. Del mismo modo, las referencias a la comunión de los santos no se encuentran ni en el Antiguo símbolo romano ni en el Credo niceno. La referencia a Dios como «creador del cielo y de la tierra» tampoco aparece en el Credo niceno del 325, pero sí en la versión ampliada del Credo niceno (el credo niceno-constantinopolitano) del 381.

La Iglesia ortodoxa no utiliza el Credo de los Apóstoles, no por una objeción a alguno de sus artículos, sino por sus omisiones necesarias para la definición del cristianismo niceno. Los delegados ortodoxos en el Concilio de Florencia (1431-1449) cuestionaron explícitamente la tradición occidental que atribuía el credo de los apóstoles a los Doce Apóstoles. Esta tradición también fue demostrada como históricamente insostenible por Lorenzo Valla. La Iglesia romana no afirma que el texto se remonte a los propios apóstoles; el Catecismo de la Iglesia católica explica, en cambio, que «[e]l Símbolo de los Apóstoles [es] llamado así porque es considerado con justicia como el resumen fiel de la fe de los Apóstoles».Patristic Bible Commentary, Catechism of the Catholic Church on the Apostles' Creed, citing St. Ambrose, Expl. symb. 7: PL 17, 1196.:194miniaturadeimagen|El Credo en latín.En el , creció su importancia, como consecuencia tanto del Movimiento ecuménico como de la reforma litúrgica.

Texto Latín (traducción español) Credo in Deum, Patrem omnipotentem, Creatorem caeli et terrae.

Et in Iesum Christum, Filium eius unicum, Dominum nostrum: qui conceptus est de Spiritu Sancto, natus ex Maria Virgine, passus sub Pontio Pilato, crucifixus, mortuus, et sepultus, descendit ad inferos: tertia die resurrexit a mortuis; ascendit ad caelos; sedet ad dexteram Dei Patris omnipotentis: inde venturus est iudicare vivos et mortuos.

Credo in Spiritum Sanctum, sanctam Ecclesiam catholicam, Sanctorum communionem, remissionem peccatorum, carnis resurrectionem, vitam aeternam. Amen.

Texto del Misal Romano. Creo en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra.

Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Texto del Misal Romano en lengua española para España (2016).

Uso litúrgico en el cristianismo occidental Las comunidades cristianas occidentales utilizan el Credo de los Apóstoles en su forma directa o en formas interrogativas en varios de sus ritos litúrgicos, en particular los del bautismo y la eucaristía.

Rito del bautismo El Credo de los Apóstoles, cuya forma actual es similar al credo bautismal utilizado en Roma en los siglos y , se desarrolló en realidad a partir de preguntas dirigidas a quienes solicitaban el bautismo. La Iglesia católica sigue utilizando una forma interrogativa del mismo en el rito del bautismo (tanto para niños como para adultos). El ministro del bautismo pregunta:

A cada pregunta, el catecúmeno, o, en el caso de un bebé, los padres o padrinos en su nombre, responde «sí, creo». Entonces el celebrante dice:

Y todos responden: Amén.

La Iglesia presbiteriana de Aotearoa (Nueva Zelanda) utiliza el Credo de los Apóstoles en su rito de bautismo, a pesar de las reservas de algunos de sus miembros respecto a la frase «que nació de María virgen».

La Iglesia episcopal de los Estados Unidos de América utiliza el Credo de los Apóstoles como parte de un pacto bautismal para quienes van a recibir el rito del bautismo. El Credo de los Apóstoles es recitado por los candidatos, padrinos y la congregación, siendo cada sección del Credo una respuesta a la pregunta del celebrante: «¿Crees en Dios Padre (Dios Hijo, Dios Espíritu Santo)?» También se utiliza »en forma interrogativa en la Vigilia Pascual en la Renovación de los Votos Bautismales.The Book of Common Prayer (1979). New York: Church Publishing. pp. 292–293.