Crepúsculo: la saga es una serie de películas románticas de fantasía vampírica basada en las novelas homónimas de Stephenie Meyer. La franquicia ha recaudado más de 3481 millones de dólares a nivel mundial. La primera entrega, Crepúsculo, se estrenó el 21 de noviembre de 2008. Le siguió Luna nueva, el 20 de noviembre de 2009, y Eclipse, el 30 de junio de 2010. La cuarta película, Amanecer – Parte 1, llegó a los cines el 18 de noviembre de 2011, mientras que la quinta y última, Amanecer – Parte 2, lo hizo el 16 de noviembre de 2012.
El proyecto cinematográfico comenzó a gestarse en 2004 en MTV Films de Paramount Pictures, donde se llegó a escribir una adaptación de Crepúsculo que difería notablemente de la novela original. Tres años después, Summit Entertainment adquirió los derechos de la película. Tras el éxito de Crepúsculo, que recaudó 35.7 millones de dólares en su día de estreno, la productora anunció el inicio de la producción de Luna nueva; ese mismo mes había obtenido los derechos de las novelas restantes. Aunque la crítica recibió la saga con reseñas negativas o mixtas, las películas tuvieron una acogida muy positiva entre los seguidores de los libros.
Desarrollo
Crepúsculo estuvo en desarrollo por aproximadamente tres años en MTV Films, una división de Paramount Pictures, durante los cuales se escribió una adaptación cinematográfica que difería significativamente de la novela.Por ejemplo, el guion transformaba a Bella en una atleta estrella. La versión era tan distinta que la propia Stephenie Meyer llegó a temer haber tomado la decisión equivocada al vender los derechos de su novela. Más tarde comentó: «Podrían haber estrenado esa [primera] película, haberle puesto otro título y nadie habría sabido que era Crespúsculo». Cuando Summit Entertainment se reinventó como estudio integral en abril de 2007, adquirió los derechos con la intención de crear una franquicia cinematográfica basada en el libro y sus secuelas. Erik Feig, entonces presidente de producción del estudio, garantizó una adaptación fiel a la novela. Meyer, por su parte, percibió que Summit estaba dispuesta a permitirle participar en el proceso creativo de la película.
La producción contrató a Catherine Hardwicke para dirigir la película, y poco después se incorporó Melissa Rosenberg como guionista. Rosenberg elaboró un esquema argumental a finales de agosto y trabajó en el guion con Hardwicke durante el mes siguiente; la directora actuó como una caja de resonancia creativa, aportando ideas que Rosenberg iba incorporando a las escenas que le enviaba para recibir comentarios. Debido a la inminente huelga de guionistas, Rosenberg trabajó a tiempo completo para finalizar el guion antes del 31 de octubre. En el proceso de adaptación, condensó la novela, combinando algunos personajes y omitiendo otros, con el objetivo de preservar los arcos argumentales y las trayectorias emocionales de los protagonistas, más que una traslación palabra por palabra. Hardwicke propuso utilizar la voz en off para transmitir el diálogo interior de Bella —ya que la novela está narrada desde su punto de vista— y, durante la preproducción, realizó algunos de los storyboards.
La directora mantuvo una comunicación fluida con Stephenie Meyer durante el desarrollo; por ejemplo, la consultó telefónicamente tras modificar ligeramente una escena, un grado de implicación que sorprendió gratamente a la autora, quien, pese a su escepticismo inicial, calificó su experiencia en la adaptación como «la mejor que podría haber deseado». Aunque en un principio estaba previsto su estreno para diciembre de 2008, Crepúsculo se adelantó al 21 de noviembre de ese mismo año a nivel mundial, después de que Harry Potter y el misterio del príncipe retrasara su lanzamiento de noviembre de 2008 a julio de 2009.
Casting
izquierda|miniaturadeimagen|(Izquierda a derecha) Director Chris Weitz, Kristen Stewart, Taylor Lautner y Robert Pattinson promocionando Luna nueva el 10 de noviembre de 2009, en París, FranciaKristen Stewart se encontraba rodando Adventureland cuando Hardwicke la visitó para una prueba de cámara informal que, según la directora, la «cautivó» de inmediato. Hardwicke no eligió inicialmente a Robert Pattinson para el papel de Edward Cullen; sin embargo, tras una audición en su casa junto a Stewart, terminó seleccionándolo, aunque, según se reportó en Business Insider, Pattinson no disfrutó particularmente interpretando a su personaje. No obstante, Meyer le permitió consultar el manuscrito inédito de Sol de medianoche —que narra los sucesos de Crepúsculo desde la perspectiva de Edward—, y la autora se mostró «entusiasmada» y «eufórica» con el casting de los dos protagonistas. Antes de la producción, Meyer se había mostrado partidaria de que Emily Browning y Henry Cavill interpretaran a Bella y Edward, respectivamente.
Peter Facinelli no fue la primera opción para encarnar a Carlisle Cullen: aunque a Hardwicke le gustaba, el estudio presionaba por otro actor cuyo nombre no trascendió y que, por razones desconocidas, no pudo asumir el papel, lo que permitió que Facinelli fuera finalmente elegido. La elección de Ashley Greene para dar vida a Alice Cullen generó críticas entre algunos seguidores, ya que la actriz supera por 18 cm la estatura descrita para el personaje en la novela; Meyer había comentado que Rachael Leigh Cook se aproximaba más a su idea visual de Alice. Por último, Nikki Reed, que interpretó a Rosalie Hale, había trabajado previamente con Hardwicke en la aclamada Thirteen (2003) —que ambas coescribieron— y en Lords of Dogtown (2005).
Por su parte, Kellan Lutz se encontraba en África rodando la miniserie de HBO Generation Kill cuando se realizaron las audiciones para el personaje de Emmett Cullen. Para cuando la producción de HBO concluyó en diciembre de 2007, el papel ya había sido asignado a otro actor, pero este «no dió la talla» para el proyecto. Lutz se presentó entonces a la audición y fue enviado a Oregón, donde Hardwicke lo eligió personalmente. Rachelle Lefèvre deseaba participar en la película principalmente por la dirección de Hardwicke; además, veía «el potencial de explorar un personaje a lo largo de tres películas» y le atraía la idea de interpretar a un vampiro, pues consideraba que «los vampiros eran la mejor metáfora de la ansiedad humana y las preguntas sobre la existencia». Christian Serratos audicionó inicialmente para Jessica Stanley, pero tras leer los libros «se enamoró por completo de Angela» y aprovechó una oportunidad posterior para audicionar para Angela Weber. El papel de Jessica Stanley recayó finalmente en Anna Kendrick, quien lo consiguió tras dos audiciones de prueba con distintos actores.El caso más significativo fue el de Taylor Lautner. Debido a los cambios físicos que experimenta el personaje de Jacob Black entre Crepúsculo y Luna nueva, el director Chris Weitz consideró reemplazar al actor en la secuela por alguien que pudiera reflejar con mayor fidelidad al «nuevo y corpulento Jacob Black». En un esfuerzo por conservar el papel, Lautner se sometió a un intenso entrenamiento y aumentó 14 kg de peso. En enero de 2009, Weitz y Summit Entertainment anunciaron que Lautner continuaría interpretando a Jacob en The Twilight Saga: New Moon.
A fines de marzo de 2009, Summit Entertainment publicó la lista de actores que integrarían la «manada de lobos» junto a Lautner. La selección del resto de los personajes de la tribu quileute estuvo a cargo de la directora de reparto Rene Haynes, especializada en producciones con amplios elencos nativoamericanos como Dances with Wolves y Bury My Heart at Wounded Knee. A mediados de 2009 se anunció que Bryce Dallas Howard reemplazaría a Rachelle Lefevre en el papel de Victoria para la tercera película, The Twilight Saga: Eclipse. Summit Entertainment atribuyó el cambio a conflictos de agenda, mientras que Lefevre declaró sentirse «atónita» y «profundamente apenada» por la decisión. Para el personaje de la recién convertida Bree se incorporó a Jodelle Ferland. Completaron el reparto de la tercera entrega Xavier Samuel como Riley, Jack Huston como Royce King II, Catalina Sandino Moreno como Maria, Julia Jones como Leah Clearwater y Booboo Stewart como Seth Clearwater.
Producción La fotografía principal de Crepúsculo duró 44 días, tras más de una semana de ensayos, y concluyó el 2 de mayo de 2008. Siguiendo la línea de su ópera prima Thirteen, Hardwicke optó por un amplio uso de la cámara en mano para dotar al filme de una sensación de realidad. Meyer visitó el set en tres ocasiones y fue consultada sobre distintos aspectos de la historia; además, tiene un breve cameo en la película. Para dotar de mayor elegancia a sus movimientos corporales y familiarizarse con el estilo de lucha de sus personajes, el elenco que interpretaba a vampiros participó en ensayos con un coreógrafo de danza y observó la forma de moverse de distintos felinos. Las escenas ambientadas en el instituto Forks no se rodaron en ese centro real, sino en el Instituto Kalama y el Instituto Madison. Otras secuencias se filmaron en St. Helens (Oregón), y Hardwicke realizó algunas nuevas tomas en Pasadena (California) durante el mes de agosto.
En la saga literaria, Edward conduce un Volvo S60-R plateado y brillante, un automóvil de aspecto discreto pero altas prestaciones que no llama la atención sobre la riqueza de la familia Cullen. Para la película de 2008, la franquicia cinematográfica colaboró con Volvo para incluir un Volvo C30, al considerar que este modelo se adecuaba mejor a la personalidad de un vampiro de 108 años que aparenta ser un estudiante de secundaria de 17. Tras el estreno, Volvo registró un incremento en las ventas del C30 en el mercado estadounidense, lo que contribuyó a cambiar la percepción de la marca entre los compradores más jóvenes, que comenzaron a ver a Volvo como un vehículo «cool». La colaboración continuó a lo largo de la saga: en Luna nueva se utilizó un Volvo XC60, y en Amanecer se retomó el modelo S60.
A principios de noviembre de 2008, Summit anunció que había adquirido los derechos de las novelas restantes de Stephenie Meyer: Luna nueva, Eclipse y Amanecer. Al día siguiente del estreno de Crepúsculo, el 22 de noviembre de 2008, la productora confirmó que comenzaría a trabajar en Luna nueva. Melissa Rosenberg ya había estado adaptando la novela antes del lanzamiento de la primera película y entregó el borrador durante el fin de semana de estreno de Crepúsculo.
A principios de diciembre de 2008 se anunció que Catherine Hardwicke no regresaría para dirigir la secuela, alegando problemas de agenda como motivo de su salida. En su lugar, contrataron a Chris Weitz, director de The Golden Compass y codirector de American Pie, para hacerse cargo de The Twilight Saga: New Moon. El rodaje de Luna nueva comenzó en Vancouver a fines de marzo de 2009 y se trasladó a Montepulciano en Italia a finales de mayo del mismo año. A comienzos de 2009, antes incluso del estreno de Luna nueva, Summit confirmó que iniciaría la producción de Eclipse. Dado que Weitz se encontraría en plena posproducción de New Moon cuando comenzara el rodaje de la tercera entrega, no pudo continuar como director. El elegido para tomar las riendas fue David Slade, mientras que Melissa Rosenberg repitió como guionista. El rodaje se llevó a cabo en los Vancouver Film Studios entre el 17 de agosto y finales de octubre de 2009, con la posproducción iniciándose a comienzos de noviembre. En abril de 2010 se reveló que fueron necesarias nuevas tomas; Slade, quien previamente había afirmado que no participaría en ellas, fue visto en el set junto a Stephenie Meyer y los tres protagonistas principales.