thumb|El Teatro Nacional de Costa Rica en 1909, símbolo de la Costa Rica liberal y progresista de finales del siglo y principios del siglo .
Se conoce como Estado Liberal a un período histórico costarricense que se dio aproximadamente entre 1870 y 1940. Respondió al dominio hegemónico en lo político, ideológico y económico de la filosofía liberal. Se le considera un periodo de trascendental importancia para la historia costarricense, pues es cuando finalmente se da la consolidación del Estado nacional y sus instituciones. La llegada de los liberales al poder significó un profundo cambio que afectó todos los aspectos esenciales de la política, la economía, la sociedad y la cultura costarricenses. El paso de Costa Rica de provincia colonial a nación soberana no se dio de manera mecánica, sino que debieron ocurrir toda una serie de transformaciones en todos los ámbitos para que el Estado lograse consolidarse como tal. La filosofía liberal fue uno de los fundamentos esenciales del nuevo modelo político implementado especialmente a partir de 1890, donde los sistemas jurídico y educativo adquieren especialmente relevancia. Las directrices del discurso liberal de progreso y desarrollo, vinieron a definir el norte a seguir por el Estado durante su proceso de consolidación. La ruptura del país con el viejo orden poscolonial se dará en este periodo, pues fueron los gobiernos liberales posteriores a 1880 los que generaron cambios en la legislación, emitiendo una serie de códigos de orden público, en las que disputaron el control que ejercía la Iglesia católica sobre la sociedad civil hasta ese momento.
Durante esta etapa de la historia nacional, el desarrollo de una economía capitalista basada en un modelo agroexportador permitió a Costa Rica su inserción en el mercado mundial y la generación de los recursos necesarios para desarrollar sus instituciones y crear obras de infraestructura, siendo la más significativa el ferrocarril al Atlántico. La consolidación de las exportaciones de café primeramente, a mediados y finales del , y más tarde las de banano, a finales del y principios del , como motores del desarrollo nacional, generarán una serie de cambios culturales que le darán a la nación costarricense mucha de su fisonomía actual. La consolidación de una burguesía agroexportadora aliada al capital extranjero también desencadenó una serie de cambios a nivel social que va a impulsar a los sectores populares y trabajadores a luchar por una serie de reformas sociales que se consolidarán hacia el final del periodo.
Historia
Antecedentes
Costa Rica se independizó del Imperio español el 15 de septiembre de 1821, junto a las otras provincias que conformaban el Reino de Guatemala. No obstante, entre 1821 y 1849, el país vivió un periodo de acomodo, donde la pugna por el poder siempre estuvo presente entre los diversos bandos que se conformaron en el país luego de la independencia. A pesar de ello, el país se mantuvo relativamente estable, con dos cortas guerras civiles (la guerra de Ochomogo y la guerra de la Liga, a lo que se suma el golpe de Estado de Francisco Morazán) y logró ciertos avances hacia la consolidación de un estado, en especial durante los gobiernos de Juan Mora Fernández, Braulio Carrillo y José María Castro Madriz, quien proclamó la república en 1848.
Entre 1849 y 1859, el gobierno de Juan Rafael Mora Porras logró el fortalecimiento de la capacidad del país en la generación de recursos que permitieran su desarrollo, con la fundación de instituciones y la introducción de Costa Rica en el mercado mundial gracias al café. Sin embargo, entre 1856 y 1857, Costa Rica tuvo que enfrentar la mayor amenaza a su existencia independiente con la llegada de los filibusteros a la vecina Nicaragua, lo que llevó a la Campaña Nacional de 1856-1857, enfrentamiento bélico tuvo amplias repercusiones en la estabilidad del país. Mora fue derrocado y fusilado en 1860 por sus enemigos, y este hecho permitió que, en la siguiente década, el país tuviera un nuevo periodo de inestabilidad política, con varios golpes de Estado perpetrados por los militares en favor de los intereses de los grupos económicos de turno, encarnados en la oligarquía cafetalera.
El orden constitucional fue restablecido durante el gobierno de Jesús Jiménez Zamora a finales de julio de 1868, una vez que el presidente logró subordinar al ejército, obligando a renunciar a los generales Máximo Blanco y Lorenzo Salazar, que hasta ese momento ejercían el poder mediante el control personal de las Fuerzas Armadas. Si bien esto permitió el fortalecimiento del Ejecutivo, no significó el retorno total de la estabilidad, pues el presidente Jiménez tuvo conductas autoritarias que motivaron la oposición a su gobierno y se buscó derrocarlo, lo que significó la llegada al poder, en 1870, del general Tomás Guardia Gutiérrez, hecho histórico que generalmente se considera como el inicio del Estado liberal en Costa Rica.
Costa Rica bajo la dictadura de Tomás Guardia (1870-1882)
thumb|200px|Tomás Guardia Gutiérrez.
El 27 de abril de 1870, Jesús Jiménez Zamora fue derrocado por Tomás Guardia Gutiérrez, luego de que este y sus aliados tomaran por la fuerza los cuarteles del ejército en San José y Cartago. Este golpe se recuerda con el sobrenombre de "golpe de las carretas", porque Guardia y sus allegados ingresaron al Cuartel de Artillería de San José ocultos en par de carretas cubiertas de guate. Hubo un intento de restituir a Jiménez en el cargo, pero los golpistas llegaron a un acuerdo con los jefes militares y los representantes diplomáticos de España y Francia. Se depusieron las armas y el gobierno recayó en el presidente provisorio Bruno Carranza (abril-agosto 1870), quien luego renunció y el Congreso entregó el poder a Guardia en agosto de 1870. El derrocamiento de Jesús Jiménez y la llegada al poder de Tomás Guardia se considera el cierre del periodo histórico conocido como Estado Oligárquico y el inicio del Estado Liberal propiamente dicho.
La administración del general Tomás Guardia Gutiérrez significó una verdadera transformación de la política costarricense. Su régimen (1870-1882), al igual que el de sus sucesores, Próspero Fernández Oreamuno (1882-1885) y Bernardo Soto Alfaro (1885-1889), tuvo carácter autoritario, pese a lo cual, la administración pública se expandió y se configuró un círculo de políticos e intelectuales de orientación reformista, que se conoció como Generación del Olimpo. El propósito principal de este grupo fue el de modernizar el Estado y la sociedad, introduciendo una serie de reformas liberales principalmente a partir del decenio de 1880.
El proceso se orientó hacia el fortalecimiento del Ejecutivo, la expansión de una economía agrícola capitalista, basado primeramente en el café y más tarde, en el cultivo del banano, y en la civilización de los sectores populares. Guardia protagonizó un gobierno duro y progresista, desterrando a muchos de sus enemigos políticos. El hito más importante de su gobierno fue la redacción de la Constitución Política de Costa Rica de 1871, en la cual prohibió la pena de muerte, decretó la libertad de culto, fortaleció la educación y separó los tres poderes de la República.
En 1876, Guardia dejó la primera magistratura y le sucedió Aniceto Esquivel Sáenz, pero el general retuvo el puesto de jefe del ejército y mantuvo siempre el control del país. El gobierno de Aniceto Esquivel fue breve (mayo-julio 1876), pues su distanciamiento del general Guardia significó que este le derrocase y se proclamara a Vicente Herrera Zeledón (1876-1877) como presidente provisorio, aunque en la práctica, Guardia fue el verdadero gobernante, tomando de nuevo el poder en 1878 y lo mantendrá hasta su muerte en 1882. Este segundo periodo destacó por la concesión para la construcción del primer ferrocarril al Atlántico, obra encargada al ingeniero estadounidense Minor Cooper Keith, que a la postre también desencadenó la explotación del banano como recurso de exportación. La construcción del ferrocarril inició en 1871-1872, pero no se completó debido a dificultades técnicas, falta de fondos y corrupción. También significó las primeras inmigraciones masivas de italianos, jamaiquinos y chinos para trabajar en la construcción del ferrocarril.
Gobierno de Próspero Fernández Oreamuno
Guardia murió en el cargo y fue sucedido por Próspero Fernández, quien preparó al país para una eventual guerra contra las intenciones del general guatemalteco Justo Rufino Barrios, que intentó reunificar Centroamérica por la fuerza, pero con la muerte de Barrios se evitó la guerra. En su gobierno se redactaron nuevos códigos civil, militar y fiscal. Fernández también expulsó del país, en 1884, a los jesuitas, junto con el obispo Bernardo Augusto Thiel, acusando al clero de tener injerencia política.
Gobierno de Bernardo Soto
A la muerte de Fernández en el cargo, el gobierno pasó a Bernardo Soto Alfaro, quien dedicó su gestión al desarrollo cultural y material del país. Durante su gobierno se destacó la labor de Mauro Fernández Acuña, quien fundó la Escuela Normal, para formación de personal docente, firmó la Ley General de Educación Común, que ampliaba la educación secundaria, así como la fundación del Liceo de Costa Rica, el Instituto de Alajuela y el Colegio Superior de Señoritas entre 1887 y 1888, y el cierre de la Universidad de Santo Tomás. En 1887, se creó el Museo Nacional de Costa Rica. Durante esta década, también, se inauguró el servicio nacional de teléfonos. En 1888, se introdujo el matrimonio civil y el divorcio, así como la secularización de los cementerios.
Durante el gobierno de Soto, se estableció en el país la Cruz Roja y se creó la lotería nacional para el financiamiento de hospitales. Tras las elecciones de 1889, el gobierno de Soto intentó desconocer el resultado que daba ganador, por abrumadora mayoría, a José Joaquín Rodríguez Zeledón. El 7 de noviembre de ese año, la población entera, bajo el liderazgo de Rafael Yglesias Castro, se levantó a favor del triunfo electoral de Rodríguez en la primera jornada cívica y popular de la historia costarricense, por lo cual ese día es recordado como el Día de la Democracia Costarricense. Soto prefirió apartarse del poder antes que reprimir a la población, entregando el gobierno al Dr. Carlos Durán Cartín, primer designado, quien seis meses después entregó el gobierno a Rodríguez.
Gobierno de José Joaquín Rodríguez Zeledón thumb|left|220px|Fotografía histórica de la Inauguración del Monumento Nacional de Costa Rica el 15 de septiembre de 1895. El gobierno de Rodríguez Zeledón se caracterizó por actuaciones arbitrarias en el ejercicio de sus funciones. Durante su gobierno se inauguró el monumento a Juan Santamaría (1891).
Gobierno de Rafael Yglesias Castro
Le sucedió en el cargo Rafael Yglesias Castro, cuya administración fue dinámica y progresista. En su gestión se inauguró el Monumento Nacional de Costa Rica (1895), la Escuela de Bellas Artes y el Teatro Nacional (1897), se implantó el Patrón Oro, se inició la construcción del ferrocarril al Pacífico y se efectuaron muchas otras obras de progreso. En 1899, se fundó la compañía transnacional United Fruit Company, que llegó a controlar la producción y exportación del banano durante el siglo siguiente, y cuya presencia fue desencadenante de importantes movimientos sociales en el .
Durante el segundo período de Rafael Yglesias, en 1900, se inauguró el tranvía en San José, se publicaron las primeras novelas costarricenses (El Moto y Las Hijas del Campo, de Joaquín García Monge) y se introdujo el primer automóvil, propiedad de Enrique Carranza. En 1902, Yglesias fue sucedido por Ascensión Esquivel Ibarra, cuyo gobierno fue austero y con una severa economía. Durante este gobierno, se adoptó la actual letra del Himno Nacional, escrita por José María Zeledón Brenes.
Don Cleto y Don Ricardo