Las divisiones inferiores del Club Atlético Boca Juniors comprenden la reserva, la cuarta, quinta, sexta, séptima, octava, novena división y las categorías infantiles.
A lo largo de su historia, el club formó a numerosos futbolistas destacados. Entre ellos se encuentran Roberto Mouzo —jugador con mayor cantidad de presencias en la institución—, Ángel Clemente Rojas, conocido como «Rojitas», considerado uno de los grandes ídolos del club, y los mediocampistas Antonio Rattín y Natalio Pescia, quienes desarrollaron toda su carrera en Boca Juniors, hecho poco frecuente en el fútbol argentino.
Asimismo, el jugador más laureado de la historia del club, Sebastián Battaglia, surgió de la cantera «xeneize» y obtuvo 17 títulos oficiales con la institución. Según un estudio del Centro Internacional de Estudios del Deporte (CIES), Boca Juniors es el mayor formador de futbolistas profesionales en el mundo, con 78 jugadores surgidos del club en actividad entre 286 instituciones de 15 ligas analizadas.
Entre los futbolistas surgidos de sus divisiones inferiores en las últimas dos décadas figuran Fernando Gago, Sebastián Battaglia, Aníbal Matellán, Clemente Rodríguez, Nicolás Burdisso, Carlos Tévez, Éver Banega, Nicolás Gaitán, Leandro Paredes, Willy Caballero, Nahuel Molina y Rodrigo Bentancur, entre otros.
Las divisiones juveniles de Boca han aportado seis futbolistas campeones del mundo con la Selección de fútbol de Argentina, repartidos en tres títulos diferentes.
Desde 2020, el área de juveniles cuenta con Blas Giunta como coordinador general, en reemplazo de Carlos Navarro Montoya, quien ocupó el cargo entre enero y septiembre de ese año.
Historia
Amateurismo
thumb|right|125px|Producción de El Gráfico del año 1922 con el valor «xeneize» Américo Tesoriere como portada.
El fútbol base en el fútbol argentino existe aproximadamente desde que los clubes se empezaron a agrupar y a competir desde ellos, esto data desde comienzos del , pudiendo decirse que las divisiones inferiores «xeneizes» existen desde la etapa denominada amateur, continuando hasta el profesionalismo que se extiende hasta la actualidad.
Con el correr del tiempo se le fue dando mayor importancia a los frutos que cosechaban los clubes desde su misma cantera, a tal punto de que hoy en el fútbol mundial es un requisito indispensable en los funcionamientos de los clubes, destinándose a estos un gran presupuesto y atención.
Las mayores figuras de las divisiones inferiores «xeneizes» en el amateurismo fueron el arquero Américo Tesoriere, el delantero Pedro Calomino y el polifuncional Alfredo Garasini, estos jugadores son considerados de los primeros grandes ídolos del club.
thumb|right|285px|Equipo campeón en 1919, contaba con los canteranos Américo Tesoriere, Pedro Calomino y Alfredo Garasini.
thumb|left|150px|Ernesto Lazzatti, quien llegó muy jovencito desde Puerto Comercial y se terminó de formar en Boca Juniors. Destacó al ser campeón como jugador y DT.
Estos jugadores fueron los mayores artífices del éxito que cosechó la institución en la denominada época amateur del fútbol argentino, conquistando así torneos de la Primera División de Argentina, además de copas nacionales. Tesoriere integró el plantel que viajó a Europa con éxito en la denominada Gira europea de Boca Juniors en 1925. Un evento de vital importancia, que sirvió al fútbol argentino para mostrar sus talentos en el extranjero.
Además cabe destacar la gran actuación que brindo Tesoriere vistiendo la camiseta de la Selección Argentina, con la que conquistó la hoy llamada Copa América en sus ediciones de 1921 y 1924, ambas con la valla invicta.
Década del 30
En la década del 30 surgen tres grandes nombres que harían historia: Ernesto Lazzatti, Antonio Alberino y José Marante. Los tres tendrían destacadas actuaciones y conseguirían un buen número de títulos con la entidad de la ribera. Cabe mencionar que en esta década el xeneize se consagraría campeón en los años 1931, 1934 y 1935.
El más destacado durante esta época fue Ernesto Lazzatti, quien fuera ídolo absoluto de la parcialidad xeneize y recibiera el apodo de "Pibe de Oro". Disputó un total de 379 partidos y marcó siete goles, además de ganar un total de diez títulos con el club, lo que en momento significó un récord absoluto. Se caracterizaba por su juego limpio y leal, de depurada técnica. Estuvo un total de 13 temporadas sin recibir amonestaciones ni expulsiones. Además fue el entrenador del equipo que conquistaría el Campeonato de Primera de 1954, tras diez años de sequía.
Década del 40
Durante la década del 40, una de las más destacadas de la institución en cuanto a logros, se contó con el apoyo de muchos jóvenes talentos de la institución, algunos que llegaron a la primera en estos años y otros que ya contaban con cierta experiencia al haber debutado muchos años atrás (tales son los casos de Lazzatti y Marante.
Las grandes apariciones que se hacen presente son Pio Corcuera, Natalio Pescia, y Mario Boyé. Los tres se catapultarían como grandes estrellas en la historia del club. Corcuera como un gran valor en el mediocampo, Pescia un estandarte todoterreno que disputaría la totalidad de su carrera en el equipo que lo vio nacer y Mario Boyé como uno de los más temibles goleadores de la década del 40 y que además de brillar en Boca también lo haría en Racing Club.
Los tres futbolistas alcanzarían la condición de ídolos, pero el más destacado de los tres fue Natalio Pescia, quien fue considerado por mucho tiempo el máximo ídolo de la institución, hasta la aparición posterior de figuras que fueron ocupando ese lugar. Pescia disputó la enorme cifra de 365 partidos con la camiseta xeneize, anotando cinco goles. Ganó un total de siete títulos y fue un habitúe de la Selección Argentina, logrando tres Copa América con la misma. Por su parte, Corcuera disputó 187 partidos, convirtió 97 goles y se consagró campeón un total de seis veces como xeneize. Mario Boyé convirtió 124 goles en 228 partidos y fue campeón un total de seis veces. Al igual que Natalio Pescia, Mario Boyé lograría consagrarse tres veces consecutivas con la Selección Argentina en las ediciones de Copa América de los años 1945, 1946 y 1947.
thumb|left|205x205px|Severino Varela (uruguayo), Mario Boyé, José Marante y Natalio Pescia, los últimos tres son producto del fútbol base del club.
Década del 50
La mayor aparición de la cantera xeneize durante esta década se produjo en el año 1956, debutando con la camiseta xeneize Antonio Rattín, ampliamente considerado como un ídolo del club, además de contar con la particularidad de uno de los únicos dos futbolistas profesionales que abarcaron la totalidad de sus carrera jugando en un solo equipo, este récord es compartido con Natalio Pescia. Rattin disputó un total de 382 partidos con la camiseta azul y oro. Ganó un total de cinco torneos y está considerado uno de los mejores número 5 de la historia del fútbol argentino. Llegó a ser capitán de la Selección Argentina en los Mundiales de 1962 y 1966.
En aquel 1956 debuta también Juan José "Yaya" Rodríguez, quien 101 partidos y marcara 38 goles. Sería recordado como un ídolo del club Racing Club por los éxitos internacionales de Copa Libertadores y Copa Intercontinental.
Década del 60
thumb|right|287x287px|Antonio Rattín, capitán del equipo junto a Pelé en la final de la Copa Libertadores 1963
Grandes irrupciones se volvieron a dar, esta vez en la década del 60. Destacan nombres como "Rojitas" y Rubén Omar Sánchez. Siendo Rojas considerados uno de los ídolos más grande del club en toda su historia.
Rojas se caracterizaba por su habilidad, por su ingenio y picardía a la hora de gambetear. Su cintura quedó mitificada en la escena del fútbol argentino para la posteridad. Por su parte, Sánchez aguardó durante varios años una oportunidad en el arco, que tenía dueño, nada más y nada menos que Antonio Roma, pero cuando tuvo la oportunidad de sumar partidos lo hizo con creces y se ganó el puesto durante varios años. Sánchez es el arquero surgido de las inferiores del equipo que más presencias suma, disputando así un total de 219 partidos con la azul y oro. Otro futbolista destacado de la década de los 60 fue Omar Larrosa, un habilidoso delantero que se consagrara campeón con la institución, pero que también lo hiciera con los clubes Independiente y Huracán, siendo el mayor logro de su carrera el haberse consagrado campeón de la Copa Mundial de Fútbol de 1978, disputada en Argentina y ganada por la selección albiceleste. De esta manera, el Club Atlético Boca Juniors aportaría el primero de sus cuatro campeones del mundo al seleccionado nacional.
Probablemente la mayor irrupción de toda la década se produjo en Rubén José Suñé, conocido por su apodo "El Chapa", quien se convirtió en amo y señor del mediocampo durante una considerable cantidad de años y que pasó a la historia por haber sido el autor del único gol convertido en la única final disputada entre los equipos que conforman el denominado Superclásico del fútbol argentino. Además, el "Chapa" fue un aprote muy valioso al equipo en las conquistas internacionales de la Copa Libertadores en sus ediciones de 1977 y 1978, además de la primera gran conquista mundial del club, la Copa Intercontinental 1977, ganada en Alemania frente al Borussia Mönchengladbach.
thumb|right|150px|Rubén Omar Sánchez atajando un cabezazo imposible a Adolfo Bielli.
Otros nombres que aparecieron como destacado en esta época fueron Armando Ovide, destacado defensor central, quien disputaría 200 partidos en total, convertiría 5 goles y coleccionaría un total de cinco títulos con la institución. También es de destacar la aparición de Oscar Pianetti, delantero veloz y de peligrosas diagonales, de estilo perforador, ganó cuatro títulos y disputó 182 partidos, marcando 41 goles.
En 1966 hace su aparición el delantero italiano nacionalizado argentino Nicolás Novello, campeón de tres título y autor de 23 goles en 135 partidos. Al año siguiente, en 1967 se da la aparición de Miguel Nicolau, de posición marcador central, que se hizo presente en 142 partidos y convirtió 30 goles.
Es de destacar además el surgimiento e Rubén Omar Sánchez, de posición arquero, quien fuera un histórico suplente del legendario Antonio Roma. Tras esperar su chance, finalmente Sánchez se asentó en el arco, llegando a disputar un total de 219 partidos, cosechando tres títulos. Ostenta el récord de ser el arquero surgido de las inferiores de Boca con mayor cantidad de títulos, siendo así el más destacado guardameta que floreció del fútbol base xeneize.
Década del 70
En la década del 70 surgen nombres de la talla de Alberto Tarantini (quien se consagrara campeón mundial con la Selección de Fútbol de Argentina en el año 1978), Marcelo Trobbiani (al igual que Tarantini, fue campeón, pero de la edición de 1986), Roberto Mouzo (mayor cantidad de presencias en el club), José Luis Tesare (formó parte, al igual que Mouzo, de los grandes logros internacionales del club a finales de esta década) y Osvaldo Rubén Potente (quien no tuvo la fortuna de consagrarse campeón con el «xeneize» pero que de igual manera se consagró como un ídolo para la afición por su temple, calidad futbolística, cantidad de goles convertidos y anotaciones hechas al máximo rival, River Plate).
thumb|left|150px|Alberto Tarantini y "Chapa" Suñé aparecen en la portada de El Gráfico celebrando la conquista del título obtenido en 1976.