El gobierno constitucional de Nicolás de Piérola en el Perú se inició el 8 de septiembre de 1895 y culminó el 8 de septiembre de 1899.
Piérola había ya gobernado al Perú, de 1879 a 1881, como Dictador en plena Guerra del Pacífico, gobierno considerado muy controversial y al cual se ha criticado por supuestos yerros en la conducción de las operaciones militares contra el invasor. Sin embargo, los historiadores concuerdan que su segundo gobierno (1895-1899), nacido constitucionalmente tras una sangrienta guerra civil, fue muy positivo para el Perú. Jorge Basadre dice que realizó un gobierno «diligente, creador y eficaz». Hizo importantes reformas económicas y administrativas (creación de la Sociedad Recaudadora de Impuestos, establecimiento del Patrón de Oro, etc.); logró la estabilidad política en el país, consolidando el sistema presidencialista; devolvió el origen por voto popular a las autoridades municipales; se esforzó en moralizar la administración pública e impulsar el ahorro nacional; reformó la ley electoral que estableció el voto público y directo, pero que prohibió el voto a los analfabetos; impulsó la construcción de caminos, en especial los que conectaban con la selva amazónica (vía del Pichis); impulsó la educación pública con la construcción de escuelas; estableció el servicio militar obligatorio, en reemplazo del sistema de enganche; contrató una misión militar francesa para modernizar la fuerza armada; impulsó el comercio y la industria; acrecentó la exportación de productos agrícolas y mineros; fundó el Ministerio de Fomento y Obras Públicas, cuyos titulares fueron ingenieros, etc.
Fue, en definitiva, el gobierno que consolidó la Reconstrucción Nacional iniciada tras la guerra del Pacífico y el que inauguró una nueva etapa llamada la República Aristocrática, que se prolongaría durante las dos primeras décadas del .
Antecedentes La guerra civil
Tras el fallecimiento del presidente de la República Remigio Morales Bermúdez, el general Andrés Avelino Cáceres impidió que el primer vicepresidente de la República Pedro Alejandrino del Solar ocupara la presidencia y favoreció al segundo vicepresidente, Justiniano Borgoño, quien se ofreció a llevar a cabo nuevas elecciones. Esto generó descontento entre la población, dado que el gobierno militar había tenido un desgaste y entre 1893-1894 ocurrió una desaceleración económica debido, entre otros, a la caída del precio de la plata. Asimismo, los militantes del Partido Civil y el Partido Demócrata se oponían a la reelección de Cáceres y a la prolongación del predominio militar en la política peruana. De esta manera, los civilistas y demócratas hicieron un pacto histórico, que fue de gran ventaja para ambos partidos. Esto posibilitó el llamado a armas de Nicolás de Piérola (líder de los demócratas) contra Cáceres, con una amplia base popular, que produjo la llamada Revolución de 1895. Tras un breve y sangriento asalto a la ciudad de Lima, Piérola logró tomar control de Palacio de Gobierno y Cáceres fue obligado a exiliarse. De esta forma se logró el objetivo principal de ambos partidos que era eliminar a Cáceres e imponer un gobierno civil.
Ideología política La ideología del Partido Demócrata de Piérola se puede resumir en tres puntos. Favorecían un gobierno constitucional, en donde las leyes civiles predominan sobre la fuerza. Aunque se adherían a las ideas económicas del liberalismo clásico, estaban menos opuestos a la intervención estatal en la economía. Mantenían posturas conservadoras respecto a las libertades civiles, moldeadas por tradiciones católicas e hispanas. En este sentido, Piérola favorecía la continuidad de la posición privilegiada de la iglesia en la sociedad peruana.
Proceso electoral
Tras la firma de armisticio del 19 de marzo de 1895 entre las partes beligerantes, se formó una Junta de Gobierno, presidida por Manuel Candamo, que se dedicó principalmente a convocar elecciones. Debido al pacto entre los civilistas y los demócratas, Nicolás de Piérola fue candidato único en las elecciones de ese mismo año, que se realizaron el 15 de agosto. Para estas elecciones, la ley electoral que rigió fue la de 1861. Es importante resaltar que se utilizó el sistema de sufragio indirecto en el que se escogía primeramente a electores de la República, que se reunían en colegios electorales, los cuales finalmente elegían al presidente. Asimismo, el Congreso de 1895 confirmó la enmienda de 1890, en la cual se establecía que solo los alfabetos tenían el derecho a votar. De esta manera, se excluía a gran parte de la población, los analfabetos, quienes habitaban mayormente en las zonas rurales, además de las mujeres.
De un total de 5180 electores de la República, 4310 electores concurrieron a los colegios electorales, y 4150 (96.3%) votaron por Piérola. El resto votaron en blanco o nulo.
La primera vicepresidencia le correspondió a Guillermo Billinghurst con 893 votos para Pedro A. Arana y la segunda vicepresidencia le correspondió a Augusto Seminario y Váscones con 803 votos para Augusto Durand.
Gobierno
Aspecto político Los gabinetes ministeriales El primer gabinete ministerial de Piérola lo presidió el empresario minero y antiguo militante del Partido Demócrata, Antonio Bentín y La Fuente, que se hizo cargo a la vez del portafolio de Gobierno. Le acompañaban: Melitón F. Porras Osores (Relaciones Exteriores), Augusto S. Albarracín (Justicia e Instrucción); el coronel Domingo J. Parra (Guerra y Marina) y Francisco Bresani (Hacienda). El periodo de este gabinete fue breve (de septiembre a noviembre de 1895). Sucedió que, cuando el ministro Bresani se presentó ante el Congreso proponiendo la abolición de la contribución, surgió un animado debate entre los parlamentarios (21 y 22 de noviembre de 1895). Hubo en las galerías personas que se mostraron hostiles contra los parlamentarios contrarios a la propuesta, y en la calle algunos de estos fueron apedreados por la turba. Ello llevó a que los diputados Germán Leguía y Martínez y W. Ugarte propusieran una moción de censura contra el gabinete, al considerar que el gobierno no había hecho nada por defender la dignidad del Congreso. Los demás diputados secundaron esta propuesta. Ante ello, Bentín presentó su renuncia, originando así la caída del gabinete. Piérola apoyó públicamente a sus ministros y consideró inconstitucional la moción de censura.
El segundo gabinete lo presidió el abogado Manuel Antonio Barinaga (Justicia e Instrucción), y lo conformaban: Ricardo Ortiz de Zevallos y Tagle (Relaciones Exteriores); Benjamín Boza (Gobierno); el coronel Juan Ibarra (Guerra y Marina); y Manuel Jesús Obín (Hacienda). Bajo este periodo se creó el Ministerio de Fomento y Obras Públicas del Perú, cuyo primer titular fue el ingeniero Eduardo López de Romaña. Cuando la prensa extendió la especie de que el gabinete sería censurado por el Congreso, Barinaga dimitió el 4 de julio de 1896. Insistió en su dimisión el 5 de agosto, siendo esta finalmente aceptada. Entre otros asuntos que pudo haber originado dicha censura, está el apresamiento de tres diputados por posesión de armas provenientes del Estado, ordenando el gobierno que se los juzgara por el delito de contrabando. Acción que no se habría ceñido a la ley y que se consideró que violaba la dignidad del parlamento. miniaturadeimagen|El gabinete ministerial presidido por Manuel Pablo Olaechea, el tercero del gobierno de Piérola. El tercer gabinete lo presidió el abogado Manuel Pablo Olaechea, connotado líder del partido pierolista, que asumió el portafolio de Justicia e Instrucción. Le acompañaban: Enrique de la Riva Agüero (Relaciones Exteriores); José María de la Puente (Gobierno); Ignacio Rey (Hacienda); el coronel Juan Ibarra (Guerra y Marina); y Manuel J. Cuadros (Fomento). Asumió sus funciones el 8 de agosto de 1896. Surgió por entonces una discusión sobre las atribuciones de los poderes Legislativo y Ejecutivo. El Congreso había aprobado leyes en sesiones extraordinarias; sin embargo, el Ejecutivo se había resistido a ejecutarlas sosteniendo que la promulgación de leyes no se encontraba dentro de las actividades que se podían realizar en las legislaturas extraordinarias. Así lo hizo saber Piérola en un mensaje reservado que envió al Congreso, fechado el 11 de septiembre de 1897. En respuesta, fechada el 21 de octubre, el Congreso aprobó un voto de extrañeza, manifestando su preocupación por la conducta del Ejecutivo al no haber dado cumplimiento a las leyes promulgadas por el presidente del congreso en sesiones extraordinarias. El gabinete Olaechea realizó su descargo en una nota dirigida al congreso y señaló que el voto de extrañeza era totalmente desconocido en el Perú, cuestionando su aprobación sin haberse seguido el trámite normal que debía seguir toda moción. El 29 de octubre, Olaechea renunció al cargo después de que se discutiera una probable censura en el congreso. El voto de extrañeza contra el gobierno de Piérola es el primero que se registra en la historia republicana del Perú.
El cuarto gabinete lo presidió Alejandro López de Romaña Alvizuri (Gobierno). Del gabinete anterior permanecieron Riva Agüero (Relaciones Exteriores) y Rey (Hacienda). Los cambios fueron: José Antonio de Lavalle y Pardo (Justicia e Instrucción); el coronel José Rosa Gil (Guerra y Marina); y Ricardo L. Flores Gaviño (Fomento). Asumió sus funciones el 25 de noviembre de 1897, pero al cabo de un mes, López de Romaña renunció en solitario, para no refrendar el cúmplase a la ley del matrimonio civil (que el presidente Piérola hubo de firmar por insistencia del Congreso), ya que, según él, iba contra sus principios y convicciones católicas. A consecuencia de esta reticencia, el gabinete Romaña había sido calificado de ultramontano.
El cuarto gabinete lo encabezó el canciller Enrique de la Riva Agüero Riglos, el 23 de diciembre de 1897. Como ministro de Gobierno fue investido José María de la Puente, que era prefecto de La Libertad. Todos los demás ministros permanecieron en sus puestos. Este gabinete duró hasta el 13 de mayo de 1898, cuando Riva Agüero dimitió por desacuerdos con los demás miembros del gabinete.
El quinto y último fue presidido por el magistrado José Jorge Loayza (Justicia e Instrucción). Continuaron en sus funciones De la Puente (Gobierno) y Rey (Hacienda); volvieron al gabinete Melitón F. Porras Osores (Relaciones Exteriores) y Manuel J. Cuadros (pero esta vez en Guerra y Marina); y asumió el despacho de Fomento Francisco Almenara Butler. Este gabinete asumió sus funciones el 16 de mayo de 1898. Cuadros falleció en septiembre del mismo año y fue reemplazado por el coronel José R. de la Puente.
Lista de los presidentes del Consejo de Ministrosː
Oposición al gobierno Piérola no tuvo una verdadera oposición. El país gozó de las más amplias libertades sin producirse desbordes populares.
El Partido Civil que formaba parte de la Coalición Nacional colaboró en su gobierno y varios civilistas fueron sus ministros. La Unión Cívica también colaboró con el gobierno. El Partido Constitucional de Cáceres se abstuvo de participar en la vida política.
No se produjeron movimientos revolucionarios, a excepción del ocurrido en Loreto, donde Manuel Madueño intentó crear un estado federado conocido como el Estado Federal de Loreto (1896). También ocurrió la rebelión de los indígenas de Huanta, en protesta por el impuesto a la sal, que fue reprimido severamente (1896-1897). Ya finalizando el gobierno, se levantó en Huánuco el líder liberal Augusto Durand, sin que su acción tuviera mayor trascendencia. izquierda|miniaturadeimagen|332x332px|Manuel González Prada, enconado opositor de Piérola.