El continente africano está fragmentado políticamente en 54 estados, con bajos niveles de desarrollo pero con importantes recursos naturales en sus territorios. Es por ello escenario de una intensa dinámica geopolítica en la que participan actores a escalas extracontinental, continental, regional, nacional y local trazando un complejo mapa de realidad e influencias. Entre los países estratégicos están Ruanda, Sudáfrica y Nigeria. También resulta clave considerar el papel de la piratería en las costas de Somalia, la situación del Sahel o la inestabilidad de Libia. miniatura
Colonización o imperialismo El concepto más común para referirse al significado de colonización se asocia a la ocupación de tierras de un grupo o varios a territorios extranjeros. Y es precisamente la colonización la responsable de grandes descubrimientos principalmente a los continentes de América, África y Oceanía.
Existen diversas versiones de la historia acerca las consecuencias de la colonización, la mayoría de ellas negativas para los territorios colonizados, pero el continente africano tiene una característica particular que hasta se podría pensar en una condenación; hablamos de una bendición en recursos que lo ha llevado a una eterna odisea. ¡África ha tenido mala suerte! África es un tesoro. La geografía le ha dotado de una riqueza natural incomparable, y la geología le ha colocado junto al Viejo Continente. Dos hechos que, desde que los europeos tuvieron la capacidad técnica para desembarcar en costas ajenas, propiciaron que ese bendito tesoro, repleto de recursos naturales, pasara a ser un lastre para África. A lo largo de la historia, los africanos apenas han podido disfrutar de sus riquezas. Siempre se les ha adelantado un hombre extranjero.
Las grandes exploraciones que se realizaron en los continentes africanos y por parte de los europeos, con el fin de descubrir las riquezas minerales y los recursos fluviales que poseen, se constituyen en el preludio de los procesos de invasión y colonización de sus territorios y pueblos. Obviamente, durante la época marcada por el imperialismo europeo en estas zonas “periféricas”, no cabía ninguna posibilidad de afianzar las riquezas de las diversidades culturales de estos pueblos que habitualmente terminaban siendo despreciados como “salvajes” o de “salvajismo”; lo que justificaba la necesidad europea de civilizar y educar a estas “tribus” africanas y asiáticas. Pues, de todos modos, lo que más importaba era alimentar la codicia europea para la exploración de los recursos naturales, y así, abrir paso a la explotación y el dominio.
África endeble La principal arma del colonizador es ser oportunista, En África predominaban los Estados de origen tribal, pequeños territorios gobernados por monarquías familiares históricas. La mayoría de estos Estados desaparecieron conforme avanzaba el y llegaban masivamente los colonos europeos. Los antiguos reyes y sultanes africanos fueron reemplazados por gobernadores ingleses y franceses, y los califatos e imperios pasaron a ser productivas colonias.
La llegada de los europeos al África subsahariana provocó la desarticulación de los antiguos patrones comerciales y del intercambio biocultural. Aunque en torno al año 1800 la presencia continental de europeos se limitaba a la Colonia del Cabo ingleses, franceses y a las costas angoleñas y de Mozambique portugueses, lo cierto es que las potencias europeas sí tenían varios enclaves portuarios por toda la costa africana. España tenía puertos en el Golfo de Guinea, así como Inglaterra y Francia, que tenía puertos desde Senegal hasta Gabón.
Los europeos explotaron una forma de comercio (el marítimo) que los reinos africanos no habían desarrollado. Los portugueses fueron pioneros instalándose en las costas orientales Aparecieron imperios comerciales, que basaban toda su economía en la exportación de materias primas (madera, goma, oro, cera, marfil, pieles…), pero que, pese a su poder, no pudieron hacer nada contra la invasión europea.
Conforme avanzaba el , los exploradores europeos aumentaron en número y ambiciones. Los enclaves portuarios no eran suficiente implantación como para controlar las riquezas del interior del continente. El descubrimiento de la riqueza mineral del sur de África en la década de 1870 detonó la lucha por esos territorios entre los países europeos. Esa rápida carrera que llevó a siete países europeos a controlar todo un continente en menos de treinta años (alrededor del año 1900 toda África estaba bajo control occidental) atropelló a los inestables Estados africanos, que vieron cómo unos extranjeros desembarcaban en sus tierras y les arrebataban todo.
Conferencia de Berlín Debido a distintos problemas encontrados por los exploradores europeos en el terreno, tales como las divisiones y disputas internas, las potencias decidieron reunirse en Berlín con el fin de encontrar unos acuerdos y elaborar estrategias comunes para superar sus rivalidades y enemistades en el territorio africano: así nació la conferencia de Berlín que inició en noviembre de 1884 y terminó en febrero de 1885. Esta conferencia reunió a 14 países europeos: Alemania, Austria- Hungría, Bélgica, Dinamarca, España, Francia, Gran Bretaña, Italia, Países Bajos, Portugal, Rusia, Suecia-Noruega (cuya unión real subsistió de 1814 hasta 1905), Turquía y Estados Unidos. De todos ellos, Alemania, Francia, Gran Bretaña y Portugal se erigieron en actores clave a lo largo de la conferencia. Pero los pueblos africanos no contaron con ningún representante en esta conferencia. Así mismo, las decisiones en torno al futuro de África fueron tomadas sin ninguna consideración a los intereses de las sociedades africanas, ni tampoco a sus características sociales, culturales, económicas y política.
Todo lo anterior se realiza también con base en el principio ético o moral del “deber de civilizar a los africanos”; de allí, deriva la receta de los 3C “Colonizar, Cristianizar y Comercializar” que va de mano con la fórmula de los 3M (“Misioneros, Mercaderes y Militares”).
En resumen, la colonización formal del África duró de 1885 hasta 1957: se saldó por la violación de los derechos humanos, los territorios y las estructuras políticas tradicionales, la destrucción de casi todas formas tradicionales de organización política, el destrozo, el bloqueo de formaciones sociopolíticas endógenas, el dominio total, etc.
Perspectiva geopolítica actual de África Conflicto de Ruanda La República de Ruanda tiene como su capital Kigali. Con 8.1 millones de habitantes en 26.338 km² de superficie. Entre esos 8.1 millones de personas el porcentaje de cristianos es de 74 %, las religiones indígenas un 25 % y el islam 1 %.
Ruanda es de los países más pobres de África, su economía está colapsada debido a sus conflictos, y a su escasez de recursos naturales. Sus sectores económicos son la agricultura y los servicios pero estos no representan un crecimiento positivo.
Ruanda posee tres comunidades: 1% twa, 14 % tutsi y 85 % hutu. Los twa eran pigmeos que subsistían mediante la caza y la recolección. Al llegar los Hutus, los Twa perdieron terreno, los hutus llegan desde Burundi entre los siglos y . Eran agricultores con una sociedad basada en clanes, estos dominaron la zona hasta el . Y Los tutsis eran grupos de pastores que llegaron del norte y formaron clanes independientes.
En el , estos clanes forman un estado, cerca de Kigali, y En el , los tutsi empezaron un proceso de expansión que continuó hasta el final del sirviendo esto como proceso de integración política. Y que desembocó en un sistema feudal y social basado en la casta en el que los tutsis eran los conquistadores y los hutus los sujetos de conquista.
El ganado estaba dominado por los tutsis y quedando lejos del alcance a los hutus. Y Se consideró a los hutus como esclavos y los tutsi se encargaban de ejercer el poder. Si poseía las suficientes propiedades un hutu podía ascender de clase y llegar a ser tutsi.
A pesar de que hay poca diferencia entre la raíz cultural de los tutsis y hutus, ya que hablan el mismo idioma y tienen la misma religión, los hutus han estado históricamente sometidos por los tutsis, que han monopolizado el Ejército, la política y la economía. Esta es la explicación del odio y a una división artificial, agravada por la escasez de tierras y su débil economía sustentada en la exportación de café.
Con la llegada de los belgas que dieron el poder político a los se realizaron análisis científicos de estos grupos, Los tutsis eran más altos, su cráneo era más grande, y tenían la piel más clara que los hutus. Así en Europa se creía que los tutsis tenían ascendencias caucasianas, y que eran superiores a los hutus. Los tutsis se aprovecharon de su estatus de superioridad y utilizaron su poder contra los hutus, que representaban la mayoría.
Con las tendencias colonialistas se dio que en 1910, Alemania conquistó Ruanda y Burundi y en la Primera Guerra Mundial, los belgas ganaron control sobre Ruanda y Burundi. En 1923, la Liga de Naciones dejó Ruanda y Burundi bajo el dominio de Bélgica, bajo el requisito de promover la integración ruandesa en el proceso político.
En 1952, Bélgica implanta el plan “Diez Años de Desarrollo”, una serie de reformas para promover el progreso político y la estabilidad social. Pero otorgando la dominación política, económica y social a la minoría tutsi sobre la mayoría hutu.
En 1959, ya con siete años de disturbios civiles entre los hutus y los tutsis, los belgas declaran el estado de emergencia y usan fuerzas de tierra para restaurar el orden. Se organizaron nuevas elecciones municipales con la esperanza de difundir el desequilibrio del poder tutsi.
Con la ayuda de la ONU, Bélgica recomendó la formación de un estado unido, Ruanda- Burundi. Después de las elecciones adelantadas de 1960, las autoridades belgas otorgaron de hecho el reconocimiento al Estado Republicano de Ruanda.
Pero el daño generado por el racismo y la lucha de clases era irreparable, los campesinos hutus dieron comienzo a una matanza con machetes, azadas y lanzas contra 20.000 tutsis. Esto llevó al final de la monarquía y el sistema feudal, y el poder pasó a los hutus. Pero los hutus no habían derrotado a sus amos por completo.
En junio de 1962, Ruanda adquirió su independencia y se formó el primer gobierno hutu. En 1963 y 1965 hubo ataques por los tutsis asentados en Burundi, que se cobraron la vida de 20.000 individuos de la etnia tutsi.
Aprovechando la situación crítica de Burundi en 1973, donde 100.000 hutus fueron asesinados, el ejército ruandés mediante un golpe de Estado asume el mando del país. Aquí comienzan los conflictos dentro de la comunidad hutu, ya que el antiguo presidente Kayibanda era de un clan hutu liberal moderado del centro del país, y el nuevo presidente de un clan radical del noroeste. En esta época de dictadura, un tutsi podía llegar a ocupar cargos importantes si era fiel, y un hutu podía acabar en la cárcel si criticaba el poder.
En 1987 se funda el Frente Patriótico Ruandés (FPR) con el objetivo de derrocar al presidente pero la oposición al régimen no la formaban sólo los tutsis, sino también numerosos hutus moderados.
El conflicto adquirió el valor añadido del choque entre la dictadura y la democracia. La noche del 30 de septiembre de 1990, el FPR entró en Ruanda atacando al gobierno en Kigali, y dando comienzo a la guerra civil.
Habyarimana pidió ayuda a Francia y desde Uganda llegaron aviones y soldados franceses. El régimen incrementó la represión contra la población para acabar con la rebelión. Una tregua en el mes de octubre de 1990, entre Uganda, Burundi y Zaire llegó a un acuerdo el mantenimiento de la paz, pero en enero de 1991 volvieron a estallar las revueltas.