thumb|right|300px|Cañón Dahlgren calibre XX (500 mm; 20 pulgadas), de 1000 libras (bolas de casi 450 kg) y ánima lisa para la defensa del Callao. De este cañón, fabricado en Estados Unidos y cuyo peso era de casi 45 toneladas, se fabricaron solo cuatro unidades, una de las cuales fue vendida al Perú. Tras la ocupación del Callao fue trasladado a Arica, pero se desconoce su paradero actual. Las armas usadas en la guerra del Pacífico fueron las herramientas utilizadas contra seres humanos en tareas de ataque, defensa y destrucción de fuerzas o instalaciones enemigas, o simplemente como una efectiva amenaza durante la guerra del Pacífico. Las más modernas fueron compradas en Europa y los Estados Unidos. Algunas fueron copiadas y producidas en los países beligerantes. Otras fueron transportadas en partes y ensambladas en el país comprador. Por muy excelentes que sean las armas, más importante aún son la educación, destreza y disciplina de los que las sirven.(Machuca, CCG, Cap, VIII)

Infantería

Existían, a fines del , dos teorías de trincheras. Según algunos, (Sater) cualquier ataque de infantería a una trinchera bien defendida con ametralladoras y fusiles de retrocarga estaba condenado al fracaso por la verdadera cortina de fuego que el defensor podía verter sobre el atacante. Como ejemplo se cita la guerra de trincheras en que quedó la Primera Guerra Mundial. Otra teoría pretendía que un ataque bien organizado y preparado podía vencer la defensa de cualquier trinchera. Como ejemplo se cita la guerra franco-prusiana, donde los prusianos vencieron las defensas francesas a pesar de las metralleras y los fusiles franceses.

Fusiles

No existía normas técnicas para la construcción de los fusiles como calibre o peso de la munición. Estas eran acordadas entre el fabricante y el enviado de gobierno encargado de la compra. Por esa razón las características técnicas de los fusiles usados variaban ostensiblemente aún en el caso de una misma denominación. Por ejemplo, el fusil denominado Comblain era fabricado en modelos diferentes para Bélgica, Brasil, Perú y Chile.

Un caso interesante es el del fusil Chassepot. El original, que llamamos aquí de aguja, con cartucho combustible de papel y gasa de algodón, fue comprado por Perú para más tarde ser devuelto a Europa donde se le modificó para poder disparar un cartucho metálico, modelo que llamamos Castañón, en otras obras Chassepot transformados, reformados o modificados y un tercer modelo del Chassepot fue el Bornemueller o peruano, un modelo basado en el Chassepot pero fabricado desde un comienzo para el uso de cartucho metálico.

+ Lista de fusiles usados durante la guerra del PacíficoWihlhelm Eckdahl, "Historia Militar de la Guerra del Pacífico entre Perú, Chile y Bolivia (1879-83", Santiago de Chile, Soc. Lit. y Imp. Universo, Tomo I. Características Remington Remington M/1871 ChassepotBonnmueller ChassepotCastañón Chassepotde aguja Comblain Gras Snider-Enfield Spencer Peabody Martini-Henry Kropatschek Beaumont Winchesterde cerrojo X X X X X X de palanca X X X X X avancarga retrocarga X X X Cartucho metálico X X X X X X X X X X X X X Calibre (mm) 11-12,7 11 11 11 11 11 11 14,6 13,2 10,4-1111,43 11 11,3 7,62-9Longitud (m) 1,3 1,321,35 1,3 1,3 1,3 1,3 1,4 0,94 1,3 1,2 1,24 1,32-1,8 1,17Cadencia (tiros/minuto) 8 16 6 6 6-8 10 9-10 10 15-20 10 20 9 9 20-25Peso (kg) 4,2 4,2 4,5 4,1 4,0 4,3 4,2 4,3 3,8 4,2 4,2 4,5-5,14,4-4,7 3,9Vel. inicial (m/s) 390 410 432 375 375 430 430 380 360 435 400 430 405 360Alcance (m) 914 914 1.2001.100-1.2001.100-1.6001.2001.200-1.800540-2.500250-1,000457 540-2.5002,900 200-1800 300-1.000Bala gr 26 25 32 25 25 25 25 31 20,8-22 19,1 31,1 25 44 13? Disponibilidad en arsenales al comienzo de la guerraBolivia Chile 12.500Ekdahl,Tomo 1, pág. 42 2.000 2.000Perú 1.800 5.0005.000 9.047 2.000 7.000Durante la Campaña de Lima, según J.Basadre, Tomo 9, pág.140

thumb|250px|left|Arriba, un cartucho metálico para un Fusil Gras Modelo 1874, y abajo, un cartucho de papel para un Fusil Chassepot. El cartucho metálico protege la pólvora de la humedad, reduce la cantidad de humo y residuos que deja la combustión de la pólvora y el papel e impide que la ceniza afecte la vista del soldado y trabe el mecanismo del fusil.

Los países beligerantes usaron una variedad de fusiles que traían diferentes características de acuerdo al avance de la técnica al momento de la compra en Europa, pero esos adelantos técnicos modificaban las condiciones del combate que a su vez, citamos a Jorge Grieve, ... la mayor dificultad estuvo en que los hombres que las emplearon, educados en la teoría de las armas de percusión o de pistón, tenían que educarse y persuadirse del cambio que tenían que introducir en todas las nociones adquiridas, tanto desde el punto de vista de la balística pura, cuanto desde el punto de vista, más general, de la táctica.

En los arsenales existieron fusiles: de retrocarga, en los que la munición se carga por la parte trasera del cañón (Remington Rolling Block, Snider-Enfield). Tenían mayor cadencia de tiro y podían ser cargados con el fusil en cualquier posición. de cerrojo, en los cuales su recarga se efectúa mediante una pieza similar al cerrojo de una puerta. de palanca, que pueden ser de repetición, o monotiro (Cerrojo levadizo). En los de repetición, la palanca unida al guardamonte acciona el cerrojo para la carga y recarga de un nuevo cartucho, armando también el martillo. En los de cerrojo levadizo, la palanca hacía bajar el cerrojo y extraía el casquillo vacío de la recámara, teniendo que introducir manualmente el siguiente cartucho. de cartucho metálico, que protegía la pólvora de la humedad y el agua, además de contener la ceniza de la combustión sin afectar al soldado ni al mecanismo. de cartucho de papel, cuya combustión producía humo y ceniza que enceguecían al soldado y ensuciaban el mecanismo. El humo era causado por la combustión de la pólvora y del papel que la envolvía y sostenía también la bala. de avancarga, en los que la pólvora y la bala son introducidos por la boca del cañón con ayuda de una baqueta.

Los fusiles con mayor cadencia de disparo eran los fusiles de palanca Winchester o el Kropatschek de cerrojo, que quedaron reservados para la caballería y para los sirvientes de la artillería. En los fusiles de palanca, varias balas son almacenadas en el fusil (en un depósito tubular dentro de la culata o debajo del cañón), listas para ser cargadas por un movimiento de palanca y disparadas.

Compras peruanas Jorge Basadre señala que 30.000 fusiles y 60 ametralladoras llegaron al Perú hasta antes de la batallas de Lima, pero que no pudo hacerse pública para no dar informaciones al enemigo y ha sido desdeñada más tarde bajo el influjo de la derrota ("y de la pasión política" agrega la versión pdf de su obra)

El Ejército Peruano estaba armado con fusiles que ya eran considerados obsoletos en esa época. Bolivia le prestó 2.200 fusiles Remington Rolling Block en junio, que fueron devueltos el mes siguiente.

Los primeros fusiles de cerrojo fueron comprados por el gobierno de Pedro Díez-Canseco a Pierre Gavard, que eran una copia del fusil de aguja Chassepot Modelo 1866. Llegaron 5.000 al Perú hasta 1870. Estos fusiles fueron hechos por la fábrica belga Gillion y resultaron defectuosos ya que su uso continuo generaba un desgaste en sus obturadores de caucho que protegian al tirador del estampido de la deflagración de la pólvora y adicionalmente el desgaste de la aguja que ingresaba al cartucho de papel para golpear al fulminante. Ese año, el gobierno compró fusiles Chassepot Modelo 1869 originales. Además, Nicolás de Piérola introdujo al Perú unos miles de estos fusiles durante sus sublevaciones. Los Chassepot eran muy deficientes: luego de 50 a 100 tiros se tenía que limpiar el fusil, desarmar el cerrojo para reemplazar la aguja percutora que ingresaba al cartucho durante el disparo, cambiar en la aguja percutora que golpeaba el fulminante y cambiar los obturadores (arandelas de caucho que aseguraban la hermeticidad de la recámara), operaciones que eran complicadas de hacer en combate.

En 1870 los coroneles Francisco Bolognesi y Emilio Castañón fueron enviados a Europa para comprar 2.000 fusiles Comblain II de calibre de 11 mm, antes de que estos fueran adoptados por el ejército belga en 1871.

Posteriormente, en junio de 1873, el gobierno peruano envió al coronel Castañón y al sargento mayor Jorge Anschutz a comprar 5.000 fusiles Comblain II, pero no pudieron ser producidos porque la fábrica estaba ocupada con un pedido de Chile por 9.000 fusiles y uno de Brasil por 12.000 fusiles. Castañón viajó a Alemania y en Suhl examinó al Mauser Modelo 1871, que tampoco pudo adquirir. En cambio, Castañón contrató con el fabricante Bornmüller la fabricación de un diseño primerizo conocido como Modelo Peruano, cuyo cañón sería en dimensiones, calibre y rayado igual al de un Chassepot, excepto la recámara, que sería apropiada para alojar un cartucho metálico, con la misma carga y proyectil que el Beaumont, lo mismo que la mira y con un resorte de acero templado; el seguro debía ser como el del Mauser 71. Este fusil fue producido en dos fábricas: la de Schaller y la de Funk. Sus características eran: alcance máximo de 1.600 m, rayado de 4 estrías, 9 tiros por minuto y cartucho metálico con un proyectil de 25 g. Los fusiles peruanos tuvieron muchos defectos: su sistema de cerrojo no funcionaba con precisión, los cartuchos de la fábrica de Funk quedaban 1/2 milímetro más adentro de la recámara, por lo que el percutor no alcanzaba el fulminante del cartucho y el resorte también tenía serios defectos, lo cual se consideraba insalvable en esa clase de sistemas.

También se enviaron a Europa los 5.100 fusiles Chassepot fabricados por Gillion para ser modificados al sistema Peruano, es decir, con cartucho metálico, pero solo se modificaron 2.040, pues muchos no resistieron el proceso de transformación. Estos fusiles fueron conocidos en Perú como Fusil Chassepot reformado. En 1877 muchos estaban en malas condiciones para el servicio, lo que llevó a las autoridades a nombrar una comisión integrada por los coroneles Francisco Bolognesi, Mariano Vargas y Enrique Bonifaz para que sugirieran soluciones al problema de los fusiles. La comisión acogió las sugerencias del armero Adolfo Brim, pero estas no solucionaban el defecto del resorte del cerrojo, lo que llevó a Emilio Castañón a rechazar las sugerencias de modificaciones. Este defecto que se encontraba presente tanto en los fusiles Chassepot, como los fusiles Modelo Peruano y los Chassepot reformados era que el resorte era corto y el percutor no alcanzaba a golpear el fulminante.

Al 31 de diciembre de 1877, los fusiles en los arsenales peruanos eran (en sus 3 tamaños: fusil, mosquetón y carabina): 6.198 Peruanos (1.000 carabinas y el resto fusiles), 235 Winchester Modelo 1866, 546 Comblain II, 3.557 Chassepot reformados, 1.417 Snider-Enfield, 58 Martini-Henry, 9.062 Chassepot, 108 Wilson, 16 Rampard, 27 Henry, 763 Springfield y 351 Sharps. Además había varios miles de fusiles de avancarga Minié, ya anticuados para esa época pero que fueron muy usados en la guerra. La gran cantidad de fusiles de diversos sistemas hizo difícil el amucionamiento para los diversos cuerpos del ejército.

En plena guerra, el Perú hizo compras de fusiles que aumentaron el problema de calibres en el ejército. Se adquirieron miles de Peabody-Martini y Remington Modelo Español, además que Costa Rica pagó una vieja deuda al Perú con la entrega de 5.000 Remington egipcios.

Los Peabody-Martini eran fusiles utilizados por el ejército turco en la Guerra Ruso-Turca de 1877-1878. Los rusos vendieron los fusiles capturados durante la guerra a Estados Unidos y de ahí fueron comprados por Perú. Este fusil estadounidense era una copia del fusil británico Martini-Henry, de 7 estrías, pero de calibre 11,43 mm (0.45 in).