El origen de los gitanos, también conocidos como pueblo rom, roma o romaní, es todavía hoy objeto de controversia. Existen varias razones que explican la oscuridad que envuelve a este asunto. Su historia ha sido estudiada siempre por los no romaníes, con frecuencia a través de un tamiz fuertemente etnocentrista. Los primeros movimientos migratorios datan del , de manera que mucha información se ha perdido. Es importante señalar también que los primeros grupos de gitanos llegados a la Europa occidental fantaseaban acerca de sus orígenes, atribuyéndose una procedencia misteriosa y legendaria, en parte como estrategia de protección frente a una población ante la que eran minoría, en parte como puesta en escena de sus espectáculos y actividades.

thumb|231px|Un campamento gitano cerca de Arlés, visto por el pintor Vincent van Gogh

Las principales fuentes de información son los testimonios escritos, los análisis lingüísticos y la genética de poblaciones.

El término gitano y la cuestión de su origen geográfico

El término español «gitano» parece ser una corrupción de egiptano, Existen otras etimologías para el término. aplicado a este pueblo por la creencia errónea de que procedía de Egipto. En el , el estudio del idioma romaní, propio de los gitanos, confirmó que se trataba de un idioma índico, muy similar al hindi occidental.La variante tradicionalmente hablada en España del idioma romaní recibe el nombre de caló. Esto indicaba que el origen del pueblo gitano se halla en el noroeste del subcontinente indio, precisamente en la región de Rayastán. Este descubrimiento lingüístico se ha visto además respaldado por estudios genéticos.

Orígenes legendarios La procedencia de los gitanos ha sido objeto de todo tipo de fantasías. Han sido considerados descendientes de Caín, o relacionados con la estirpe de Cam. Algunas tradiciones los han identificado con magos caldeos de Siria o con una tribu de Israel extraviada en el Egipto faraónico. Una antigua leyenda balcánica los hace forjadores de los clavos de Cristo, motivo por el cual habrían sido condenados a errar por el mundo, si bien no hay ninguna prueba que sitúe a los gitanos en Oriente Medio en esa época.

Primer movimiento migratorio del siglo X Los estudios genéticos y lingüísticos parecen confirmar que los rom son originarios del subcontinente indio, en lo que hoy es el estado de Rayastán. La causa de su diáspora continúa siendo un misterio. Unas teorías sugieren que fueron originariamente individuos pertenecientes a una casta inferior reclutados y enviados a luchar al oeste contra la penetración musulmana. O tal vez los propios musulmanes conquistaron a los rom, los esclavizaron y los trajeron al oeste, donde formaron una comunidad separada. Esta última hipótesis se basa en un relato de Mahmud de Gazni, que informa de cincuenta mil prisioneros durante una invasión turco-persa de la India. Por qué los rom escogieron viajar al oeste en lugar de regresar a su tierra constituye otro enigma, aunque la explicación puede haber sido el servicio militar bajo dominio musulmán.

Lo que es aceptado por la mayoría de los investigadores es que los romaníes podrían haber abandonado la India en torno al año 1000 y haber atravesado lo que ahora es Afganistán, Irán, Armenia y Turquía. Varios pueblos similares a los gitanos viven hoy en día en la India, aparentemente originarios del estado desértico de Rayastán, y a su vez, poblaciones gitanas reconocidas como tales por los propios gitanos habitan todavía en Irán con el nombre de lurios.

Si bien las pruebas documentales comienzan a ser fiables sólo a partir del , algunos autores contemporáneos han rebajado la fecha del año 1000 o incluso antes. Ciertos datos sugieren que las primeras referencias escritas de la existencia del pueblo rom son anteriores: un texto que relata cómo Santa Atanasia de Egina repartió comida en Tracia a unos «extranjeros llamados atsigani» (del griego ατσίνγανος') durante la hambruna del , en plena época bizantina. Incluso antes, a principios del mismo siglo, Teófanes el Confesor escribe en 803 que el emperador Nicéforo I echó mano de la ayuda de ciertos atsigani, que con su magia le habrían ayudado a contener una revuelta popular.

Atsinganoi fue un término usado también para referirse a adivinadores ambulantes y ventrílocuos y hechiceros que visitaron al emperador Constantino IX en 1054. Un texto hagiográfico (Vida de San Jorge anacoreta) refiere cómo los atsigani fueron llamados por Constantino para ayudarle a limpiar los bosques de fieras. Más tarde serían descritos como hechiceros y malhechores y acusados de intentar envenenar el galgo favorito del emperador. La extensión de ese término generaría los modernos sustantivos tzigane, Zigeuner, zingari y zíngaros.

Un relato histórico-legendario del titulado Crónica Persa, de Hazma de Ispaham, menciona a ciertos músicos solicitados al rey de la India, a los que llamó zott. El Libro de los Reyes (o Shahnameh, del poeta Firdusi, fechado en 1010) cuenta una historia similar: varios miles de Zott, Rom o Dom ('hombres') habrían partido del actual Sind (puede que del río Indo) con objeto de entretener al rey de Persia con sus espectáculos. El rey había recibido a doce mil juglares o trovadores, mujeres y hombres a los que asignó tierras y también les dio trigo y animales a fin de que tuvieran de qué vivir y pudieran divertir gratuitamente a su pueblo. Después del primer año, esta gente había descuidado lo que el rey les había dado y malgastado los recursos, hallándose carenciados. El rey Behram, indignado, les ordenó que recogieran sus asnos y sus instrumentos de música y recorrieran el país, ganándose su sustento cantando. Por lo tanto estas personas desde ese momento, según el relato, van de un lado a otro del mundo buscando un sustento.

A partir de ahí, tras una larga estancia en esa región, y ya descritos como un pueblo que rechazaba vivir de la agricultura, se habrían esparcido en dos grupos migratorios: uno hacia el sudoeste y Egipto, otro hacia el noroeste y Europa.

Si bien no existe consenso definitivo sobre esta cuestión, la opinión más extendida se ve avalada por las siguientes evidencias del origen asiático de los gitanos.

Evidencias lingüísticas del origen asiático de los gitanos

Desde su llegada a tierras europeas, uno de los rasgos de la comunidad gitana que más llamó la atención de los demás pueblos era su extraño idioma, muy diferente de los hablados en Europa. La primera reproducción escrita del idioma romaní se remonta a una enciclopedia de título First Book of the Introduction of Knowledge (Primer libro de introducción al saber), cuyo autor fue Andrew Boorde. Esta obra, completada en 1542 y publicada en 1547, recogía ejemplos de frases en lo que el autor llamaba Egipt speche (‘habla egipcia’), conque daba por válida la creencia de que los gitanos procedían de Egipto.Fraser, Angus: Los gitanos, pág. 26 y sig.

Durante los dos siglos siguientes aparecen más menciones escritas del idioma romaní. En España, el marqués de Sentmenat publica alrededor de 1750 un pequeño vocabulario del romaní hablado en la península ibérica.«A brief history of romani linguistics», cronología de lingüística romaní, en la página web del Proyecto Romaní de la Universidad de Manchester (Reino Unido).

Uno de los primeros o el primer documento en que se propone identificar el idioma romaní como un idioma indio es un trabajo de Szekely de Doba en la Gaceta de Viena en 1763. En este artículo se comenta que el predicador Vali, de la Universidad de Leiden, estudió el idioma de unos estudiantes de Malabar del distrito de Zigania, nombre que le recordó el de los zíngaros y que posteriormente expuso el vocabulario a gitanos de Almasch (Komora, Eslovaquia), comprobando que estos entendían las palabras.De Sales Mayo, Francisco (1870): El gitanismo. Historia, costumbres y dialecto de los gitanos, Madrid, págs. 44 y siguientes.

A nivel académico, el descubrimiento del origen indio del romaní corresponde al alemán Johann Rüdiger, catedrático de la Universidad de Halle. En 1782 Rüdiger publicó un artículo de investigación lingüística en el que analizaba el habla de una mujer gitana, Barbara Makelin, y la comparaba con el idioma recogido en una gramática alemana del hindustaní (el nombre con el que se conocía antiguamente a los actuales hindi y urdu).Rüdiger, Johann C. C. Von der Sprache und Herkunft der Zigeuner aus Indien, In: Neuester Zuwachs der teutschen, fremden und allgemeinen Sprachkunde in eigenen Aufsätze, 1. Stück, Leipzig 37-84. Disponible en Internet en traducción inglesa: On the Indic Language and Origin of the Gypsies. Una discusión académica interesante sobre el artículo de Rüdiger es la de Yaron Matras: The Role of Language in Mystyfying and De-mystifying Gypsy Identity. En dicho artículo, Rüdiger reconocía la influencia en sus investigaciones del diccionario de romaní de Hartwig Bacmeister, de 1755, a quien ya en 1777 había comunicado sus ideas, así como su deuda hacia su profesor Christian Büttner, que años antes había aventurado la posibilidad de un origen indio o acaso afgano de los gitanos. Sin embargo, fue Rüdiger quien estableció, mediante su comparación entre la descripción gramatical del hindustaní y el habla de Barbara Makelin, que las similitudes entre ambas variedades lingüísticas evidenciaban un origen común.

Estudios subsiguientes del idioma romaní han mostrado un estrecho parentesco con el hindi occidental, tanto en su vocabulario fundamental como en sus estructuras gramaticales y en los cambios fonéticos. Las investigaciones de Alexandre Paspati (Études sur les Tchinghianés, publicadas en Constantinopla en 1870), de John Sampson (The dialect of the gypsies of Wales, 1926) y de los suecos Gjerdman y Ljungberg (La lengua del gitano sueco trabajador del cobre Dimitri Taikon, publicado en 1963) evidencian que existe una unidad dentro del romaní que se extiende por toda Europa. Los estudios citados recogían muestras del romaní griego, galés y sueco, respectivamente. Queda demostrado así que el vocabulario básico coincide de manera relevante: +Coincidencias en el vocabularioNo se transcribe la grafía original.CastellanoSánscritoHindiGrecorromaníRomaní galésRomaní kalderash (sueco)grandevadrabarabarabarobarócabelloválabalbalbalbal Determinadas características gramaticales índicas se mantienen en el romaní contemporáneo (y algunas incluso en el caló español actual): el final en -e para el masculino y en -i para el femenino la formación de abstractos por añadido de -ben o -pen: taco ('cierto') se convierte en taciben ('verdad'). sustitución del genitivo por un final adjetivado: dadésko gras ('el caballo del padre', donde dad es 'padre' y gras 'caballo').

Evidencias lingüísticas de la migración gitana

De acuerdo con los estudios de Terrence Kaufman (1973), el origen del idioma romaní, basado en los dialectos europeos, puede localizarse en la India central y posteriormente pueden documentarse préstamos lingüísticos que ha ido adquiriendo en los territorios por donde migraba, que irían desde el al Así, tiene préstamos del persa de su paso por Persia, pero no del idioma árabe, lo que suciere que su paso por Persia fue anterior a su islamización hacia 900 d. C. De hacia los siglos tiene préstamos de idiomas del Cáucaso (oseta, georgiano y armenio). Luego se detecta la migración hacia Turquía, donde recibe préstamos del griego, pero no del turco, lo cual indica que su paso fue anterior a la invasión turca. Hacia 1300 d. C. se produciría la entrada en los Balcanes, donde adquirió préstamos de los idiomas eslavos. Posteriormente los dialectos europeos del romaní se dividen, aunque Kaufman indica una distinción entre los que tienen influencia léxica del idioma rumano y los que no, que serían los gitanos de Bulgaria y los de España.

Evidencias genéticas del origen asiático de los gitanos