Historieta gaucha, término que incluye aquellas obras del género historieta, sean serias u humorísticas, en las que el personaje principal es un gaucho y su trama se desarrolla en un ámbito rural o suburbano.

Características

Bajo el concepto de Historieta Gaucha se agrupan las obras del género historieta que desarrollan su trama en un espacio rural o suburbano y que hacen de la figura del gaucho, el protagonista principal de sus historias, lo que permite distinguir entre los géneros literarios, ya sea a partir del uso particular de la voz del gaucho, que no es el que reprodujo la literatura gauchesca o desplegando una original representación de su efigie, sin igualarlo al héroe figurado por el Criollismo literario.

Esta definición excluye a: aquellas historietas que presentan la figura de un gaucho como personaje secundario, ocasional, sin que la trama tenga relación con las prácticas del campo; o las que desarrollan su trama en ámbitos rurales o suburbanos sin la presencia del gaucho, como en el caso de las historias de militares, indios o de algunos cowboys que anduvieron por nuestras pampas; las que pretenden señalar la argentinidad del protagonista vistiéndolo de gaucho. Un caso especial es la tira Smith y Churrasco, aventura de dos detectives, publicada desde 1913 en la revista PBT, que “introdujo la novedad de un personaje fijo forzadamente argentino (desde el nombre hasta su vestuario gauchesco) y se destaca en el dibujo del dúo protagónico la facilidad con que el británico Smith adoptó la figuración plástica del mono caricaturesco, en tanto que el nativo Churrasco resistía en cierto realismo”); las que tienen personajes antropomórficos que visten, hablan y se comportan como gaucho, que requieren otra categorización, independiente del argumento. Un caso particular es la historia de Rulito, un gato atorrante, publicada por la revista El Tony, que luego de tres años sin mucho suceso, se convierte en un gaucho con espuelas y alpargatas. Rulito… “deja de ser la historia que cuenta las peripecias de un felino para transformarse en un folletín que transcurre en el campo. El animal, convertido en gaucho, baila malambos, recita relaciones y toma mate”; . las que refieren a biografías de personajes históricos identificados como un gaucho o bien aquellos que en sus andanzas fueron acompañados por gauchos, como la historieta que relata la vida del caudillo Facundo Quiroga: El Tigre de los Llanos publicada en 1928 por la revista El Tony. Estas obras se agrupan dentro de las biografías sin hacer distinciones de argumento.

Contexto Un repaso del contexto histórico permite señalar algunas semejanzas con los procesos sociales, políticos y económicos ocurridos en tiempos en que la Literatura gauchesca y el Criollismo literario hicieron su emergencia. Momento de fuertes luchas sociales donde se destacó el ascenso y consolidación de la clase obrera y su acceso al poder. En este contexto no sólo los actores sociales mudaron sino que las ciudades redefinieron el espacio urbano, con una vertiginosa migración de personas desde el campo a la ciudad que exigió una fuerte inversión en la obra pública para contener las masas de población y atender las necesidades de infraestructura productiva.

Primeras historietas gauchas Transcurrieron más de veinte años desde la publicación de la primera historieta de producción nacional, para que una historieta ubicara a la figura del gaucho como protagonista principal de una obra. En la segunda mitad de la década del '30 fueron las revistas las pioneras en enmarcar al gaucho en las viñetas con nuevas técnicas y argumentos para sus historias.

En este primer período sus páginas dieron a luz tres títulos de variada repercusión entre los lectores de la época: Don Cirilo Blanco, publicada en la revista Pololo; escrita y dibujada por Carlos Clemen.

Cuentos de Fogón, publicada en la revista Mundo Argentino; escrita y dibujada por Carlos Roux.

El Gaucho Rendija, publicada en la revista Figuritas; escrita y dibujada por Juan Oliva.

Cirilo El Audaz Cirilo “El Audaz” , es la tira precursora que organiza, ordena el campo y establece las reglas de este subgénero.

Se publicó desde el día 1 de junio de 1939 en el Diario La Razón y narró las aventuras de Cirilo Cuevas, un gaucho huido de la justicia que busca protección en las líneas del ejército rosista. El argumento y los dibujos estuvieron a cargo de Enrique Rapela, un pintor apasionado por la vida de campo.

Las viñetas de Enrique Rapela entregaron al lector una renovada imagen del gaucho, como figura de un hombre maduro, de expresión adusta y varonil, fuerte, inteligente; poseedor de una destacada belleza física; aventurero incasable, capaz de sobreponerse con éxito a los más crudos avatares que le depara el destino; depositario de la tradición y respetuoso de los códigos de los hombres de patria. Limpio en su atuendo y en su espíritu; ahora sólo ostenta un bigote prolijo. Para este gaucho no hay tormentos. El lamento se anula y su voz se alza sólo frente a quienes intentan doblegarlo. Cirilo eclipsa la imagen del gaucho impuesta por el Martin Fierro, aquella que refiere a un gaucho pobre, huido y derrotado, que lamenta su vida desdichada. Tampoco se halla en Cirilo la impronta de los gauchos folletinescos de Eduardo Gutiérrez. Cirilo es un hombre que no sólo lucha por trazar su destino sino que además es cuerpo del ejército y como tal forma parte de una disputa política que pretende instituir un modelo de país. Esta lucha une su suerte al destino de la Patria. Cirilo es un héroe que mata por la Patria y no para defender su vida o engalanar su imagen. Ya no se destaca la verborragia, el atrevimiento o la intemperancia de la juventud de Hormiga Negra, Juan Cuello o Santos Vega. La adultez de Cirilo reúne el cálculo, la sabiduría, la sensatez y la inteligencia de un hombre que pelea por un ideal que supera su condición de gaucho y lo hace vencedor.

El dibujo atiende tanto al detalle de la figura humana y al de su vestimenta, que por tanto realismo se impuso en el imaginario de los lectores como una imagen genuina y fidedigna de aquel gaucho que alguna vez deambuló por las pampas argentinas. Al respecto Gociol y Rosemberg destacan que los gauchos de Rapela “son personajes arquetípicos. La fuerza y la inteligencia siempre les permiten ganar. Con una visión algo nacionalista y reivindicatoria del campo, Rapela no cuestiona la violencia del medio ni el pecado original del personaje. Asumido esto con naturalidad, sobre esa base construye el arquetipo de un gaucho que todo lo puede: su fuerza, su astucia y cierto azar lo convierten inevitablemente en vencedor”

Formato El género historieta es un género narrativo mixto que combina texto e imágenes para contar una historia. El formato de Cirilo “El audaz” se define por una estructura mixta. Combina la organización básica de cuatro viñetas, sin recurrir al uso del globo y opta por volcar importantes bloques de textos al pie de cada ilustración. El resultado es una historieta con viñetas que exige una lectura rigurosa y mayores esfuerzos de interpretación.

La tira se editó de lunes a sábado bajo el formato Continuará... Junto a ella aparecía una historieta de ciencia ficción: Mas Allá, escrita y dibujada por Raúl Roux, que narraba la aventura de un equipo de científicos argentinos en el espacio exterior.

Trama En la escena inaugural de Cirilo “El Audaz” hallamos signos, escenas y personajes que remiten al Género gauchesco. La cita recoge elementos característicos del Martin Fierro: la fiesta, la borrachera, el duelo, la muerte del negro, el enfrentamiento con la justicia, la fatalidad, el desgraciarse, la fuga, la pérdida del oficio, etc. Al mismo tiempo hay alianzas políticas; hay guerras, ley diferencial, distribución de voces y de nombres. Las alianzas tienen nombre propio: Coronel Molina, General Rosas y Coronel Dorrego; en cambio el enemigo es impersonal, se lo nombra como género: el negro, el agente de policía, el pulpero. Hay desafíos y lamentos que señalan amigos y enemigos. Hay definiciones de la palabra gaucho. Y especialmente hay un gaucho/soldado y una voz/arma. El fundamento de la trama es un gaucho que una vez desgraciado busca amparo en las tropas del General Rosas (alianza política): sirviendo como soldado (uso del cuerpo) combate contra el ejército enemigo y narra su lucha contra las iniquidades de los salvajes unitarios (uso de la voz). Josefina Ludmer sostiene que “el pasaje a lo escrito de la escena oral tiene efectos de ‘producción de realidad’. Por ello un gaucho nunca habla igual que un militar o un extranjero. A la vez, estas diferencias de habla se distinguen de la letra del guionista cuyos textos “están escritos en el mismo castellano –hoy anticuado– del resto del diario” El guionista aparece como un escritor/cronista que introduce la narración y luego cede al gaucho el relato para que sea su voz la que complete la historia. Hay un presentador que contextualiza la escena, introduce la acción y anuncia a los oradores. Luego desaparece y cede la palabra al locutor: a la oralidad, a la voz del gaucho. La voz estricta y sincera del gaucho se vuelve un sello de verdad: la voz que certifica la palabra del que escribe. La autoridad del testimonio y la aceptación de este como voz verdadera descansan en el reconocimiento de una voz que ya se oyó y se hizo carne en la figura de Martin Fierro: la voz de un narrador gaucho que “se apoya en las inflexiones y en el vocabulario de una variante dialectal y arcaizante del español hablado en la llanura bonaerense hacia la década del sesenta”

1945-1955: la década peronista Los años '40 y '50 constituyen la época de oro de la historieta argentina, sea por el elevado número de publicaciones cómo por la excelente calidad gráfica y narrativa de los argumentos.

Para los diarios la publicación de historietas comenzó a ser tan importante como la cobertura deportiva de la semana. Durante este período se publicaron en diarios y revistas el 55% de las historietas gauchas producidas en el país. De los 36 títulos que representan la producción total del género, 22 fueron los que hicieron su aparición en estas dos décadas. Solo en la década peronista se concentró la mayor publicación del género gaucho, con la incidencia de 13 títulos que significaron el 36% de la producción total.

La siguiente planilla permite visualizar el desarrollo de la Historieta gaucha en nuestro país y repasar su relación con los medios gráficos.

HISTORIETAAUTORESAÑO DEPUBLICACION APARICION Don Cirilo BlancoCarlos ClemenFinales de la década del '30Pololo (R)Cuentos de FogónRaúl RouxFinales de la década del '30Mundo Argentino (R) Editorial HaynesEl Gaucho RendijaJuan OlivaFinales de la década del '30Figuritas (R)El Puñal de los GauchosEnrique RapelaFinales de la década del '30El Tony (R)Cirilo, el audazEnrique Rapela1939La Razón (Argentina) (D)El Gaucho AquiloLucas AnsolDécada

del '40Pampa Argentina (R)El Gaucho Juan PereiraPedro GutiérrezDécada

del '40Figuritas (R)RancaguaJuan OlivaDécada

del '40Figuritas (R)Ño CiriacoGuillermo Guerrero1944/45Bichofeo (R)Ocaso, el gauchitoJosé Dib1944/45Bichofeo (R)El Gaucho Malambo (guitarrero y pendenciero)Pedro Gutiérrez1945Don Fulgencio (R)Abrojo, un hombre duroLuis Destuet1946La Razón (Argentina) (D)Ño ToribioJosé Villanueva1946El Laborista (D)Fierro a FierroRaul Roux1946Patoruzito (revista)Juan CuelloWalter Ciocca1949La Razón (Argentina) (D)Aurelio, el audazAlberto y João MottiniDécada

del '50Patoruzito (revista)Varela, el rastreadorJosé María Taggino y SolvanaDécada