miniaturadeimagen|261x261px|Plan de organización viaria en París Eugène Alfred Hénard (1849–1923) fue un arquitecto francés, considerado uno de los expertos más influyentes en el campo de la planificación urbana entre los siglos y . Fue pionero en la utilización de las rotondas, siendo el primero en introducirlas en París en 1907.
También en París planificó varias actuaciones urbanas importantes, incluyendo la red principal de grandes viales radiales que enlazan el centro de la ciudad con una nueva ronda, y la expansión de la Place de l'Opéra, siendo un decidido defensor del incremento de los espacios verdes en las ciudades. Propuso un novedoso concepto de "bulevar escalonado", en el que los edificios se disponen en ángulo con respecto a la línea de la calle, maximizando la luz que llega a los apartamentos. Sus visiones futuristas influyeron fuertemente en arquitectos posteriores, especialmente en Le Corbusier.
Biografía
Primeros años Eugène Hénard nació en 1849. Su padre, Antoine-Julien Hénard, profesor de arquitectura en la École des Beaux-Arts, era conocido como el "arquitecto del 12º" por su trabajo en el Distrito XII de París, y fue profesor de su hijo en la École. Eugène demostró ser un estudiante capaz y ganó varios premios, aunque no llegó a ganar el Gran Prix de Rome.
Obtuvo el título de arquitecto en 1880, y en 1882 consiguió una plaza en el Travaux de Paris, la Oficina de Obras Públicas de la ciudad, permaneciendo en este departamento durante toda su vida laboral. Inicialmente, su principal responsabilidad fue el diseño de edificios para escuelas.
Ingeniero y arquitecto thumb|248px|Sección transversal de la acera móvil propuesta por Hénard para la Exposición Universal de París (1889). Durante la planificación de la Exposición Universal de París (1889), Hénard propuso la instalación de un innovador sistema de acera móvil continua para trasladar a los visitantes por el recinto de la feria, reduciendo la fatiga y mejorando su movilidad. El tren continuo o acera en movimiento habría sido impulsado mediante motores eléctricos. Su diseño incluía un conjunto de 320 plataformas rodantes que formaban un bucle continuo con una longitud de 2080 m, recorriendo la exposición sobre raíles situados en una zanja. Las plataformas estarían provistas de tarimas de madera enrasadas al nivel del suelo, y se movería de forma relativamente lenta. Los pasajeros jóvenes y ágiles podrían entrar o salir en cualquier momento, deteniéndose cada cierta distancia para facilitar el acceso de mujeres, niños y pasajeros de más edad.
El proyecto de la acera en movimiento fue rechazado, pero Hénard fue designado subinspector para la supervisión de la construcción de la enorme Galería de las Máquinas, siendo uno de los asistentes de Ferdinand Dutert, quien diseñó este edificio. El edificio abovedado más grande hasta ese momento era la Estación de St. Pancras, construida en Londres en 1868, con una luz de 73 m y la altura de 25 m. El Palacio de las Máquinas tenía una luz de 115 m y una altura de 45 m. Refiriéndose la estructura, Hénard señaló que combina con éxito el aspecto estético con la funcionalidad de su ingeniería, siendo los dos objetivos complementarios. El pabellón fue reutilizado para la Exposición de 1900, pero fue desmantelado en 1910 a pesar de que intentó preservarla como monumento arquitectónico.
thumb|240px|Chateau d'Eau y Palacio de la Electricidad del Campo de Marte En 1889 Hénard se convirtió en miembro de la prestigiosa Societé Centrale des Architectes, y fue confirmado como subinspector del municipio de Paris. En 1896 fue nombrado director adjunto de servicios de arquitectura de la Exposición Universal de París (1900), y en 1897 fue relevado de sus responsabilidades municipales.
Diseñó el Palacio de la Electricidad para la Exposición, que estaba situado al final del Campo de Marte frente a la Torre Eiffel. Este pabellón de hierro y vidrio fue el punto culminante de la Exposición, y también suministró energía a todos los demás pabellones. Edmond Paulin creó la enorme torre de agua que servía de fachada al edificio, una estructura extraordinaria que incluía una enorme cascada y estaba coronada por una estatua del genio de la electricidad de más de 6 m de altura.
Hénard también diseñó el Salón de las Ilusiones, una estructura hexagonal con apariencia morisca donde las paredes interiores estaban cubiertas de espejos. El caleidoscopio gigante creado para esta sala se conserva en el Pasaje Jouffroy. Por su trabajo en la Exposición de 1900, Hénard recibió una medalla de oro de arquitectura y fue nombrado caballero de la Legión de Honor.
Urbanista En 1901 Hénard volvió a trabajar para la ciudad como inspector, y en 1907 fue nombrado arquitecto de la Sección 8, que comprende los Distritos 9 y 17 de París. Entre 1901 y 1913 fue responsable de varios proyectos de obras públicas en estos distritos. Dirigió la Comisión sobre las perspectivas monumentales 1910-1911, y fue nombrado miembro del Consejo de Edificios Civiles.
thumb|300px|Plan detallado para la transformación de la Place de l'Opéra en un Carrefour à Girations (rotonda)
Hénard también trabajó con varias organizaciones dedicadas a la salud, la filantropía o los servicios profesionales como experto en consideraciones de planificación urbana.
En 1908 se dirigió una de las dos comisiones del Musée Social, una institución privada dedicada a la investigación social y urbanística. Su comité era responsable de identificar problemas de higiene urbana y rural y proponer soluciones, mientras que el otro comité estaba encargado de redactar la legislación y encontrar métodos legales para la implementación de las propuestas del grupo.
En noviembre de 1911 Henri Prost fue asignado para ayudar a Hénard debido a sus problemas de salud. Prost desarrollaría después una notoria carrera en el campo de la planificación urbana.
En 1913 Hénard fue uno de los fundadores de la Sociedad Francesa de Arquitectos Urbanos, que se convertiría en la Société française des urbanistes (SFU). Hénard fue su primer presidente.
Reclamó una ley que requeriría la planificación urbana para todas las ciudades de Francia con más de 10.000 habitantes. Llegó a ser reconocido internacionalmente por la serie de artículos sobre los aspectos de los planes urbanos de París que publicó entre 1903 y 1908, incluyendo sus planes para reutilizar las antiguas fortificaciones de tierra como jardines y para dotar a la ciudad de una gran carretera de circunvalación, la Grande Ceínture. El sexto artículo, publicado en marzo de 1905, analizaba el crecimiento del volumen de tráfico y la necesidad de arterias radiales. El séptimo, publicado en mayo de 1906, estudiaba la disposición de las intersecciones como glorietas. Entre otras innovaciones que propuso en su Études sur les transformations de Paris se incluían los cruces de múltiples niveles; las vías de tren y las líneas de metro; así como los elevadores.
Hénard estaba preocupado con la búsqueda de soluciones al creciente problema del tráfico en París, y dedicó gran parte de su carrera a este tema. Preparó numerosos estudios y planes para mejorar el sistema vial de París, preservando los edificios importantes y sus monumentos. Pretendía desarrollar mejores vías radiales, aprovechando la oportunidad presentada por la demolición de las antiguas fortificaciones de la ciudad para construir una carretera de circunvalación y nuevos parques y alojamientos. Las nuevas unidades de vivienda tendrían una disposición escalonada a fin de maximizar la luz recibida por cada apartamento y para crear más espacio de recreo.
Su idea recibió un fuerte apoyo de organizaciones como el Musée Social y de otros planificadores urbanos, pero fue rechazada por los inversores inmobiliarios que temían su impacto sobre las 75.000 unidades de apartamentos inicialmente planificadas. Después de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) la mayor parte del área de fortificaciones que se iba a utilizar para sus proyectos se vendió en lotes independientes a distintas inmobiliarias.
Eugène Hénard murió en 1923.
Innovaciones thumb|240px|Ilustración de un Carrefour à Giration, una de las propuestas de transformación de Hénard. Téngase en cuenta que la mayoría de los vehículos representados están siendo tirados por caballos.
Estudio estadístico de los flujos de tráfico En 1906 se estimaron en 65
543 vehículos los que circulaban por las calles de París. Hénard fue un pionero en los estudios de tráfico, iniciando el recuento de vehículos por tipo (por ejemplo, de uso doméstico, comercial o profesionales) y las estadísticas de cada tipo de tráfico en función de la hora del día. Comparó París con Londres, Berlín y Moscú, ciudades que tenían menos problemas de tráfico, y llegó a la conclusión de que la razón era que las otras ciudades tenían arterias radiales conectados a las carreteras de circunvalación, de las que París carecía. Sus diagramas de las principales ciudades de Europa, donde se resaltaron sus patrones de vías radiales y anillos, fueron utilizados para diseñar planes urbanos en Estados Unidos, como los de San Francisco y Chicago, elaborados por Daniel Burnham.
Mejora de las intersecciones Hénard propuso diversas soluciones al problema del flujo de tráfico eficiente en las intersecciones de carreteras, que incluye un tipo de enlace en forma de trébol. En 1905 Hénard propuso la regla de que en las intersecciones muy transitadas los vehículos que acceden por la derecha tenían el derecho de paso. Los experimentos con esta norma se iniciaron en 1907, y se incluyó en las primeras normas de tráfico oficiales publicadas en 1912. La regla se sigue utilizando en la actualidad.
También diseñó una intersección de dos niveles, en la que los peatones estaban separados del tráfico rodado.
Las rotondas, a menudo con un monumento cívico en el centro, tienen una larga historia. Hasta que el creciente volumen de tráfico del forzó la situación, no había ninguna norma estándar para moverse en torno a ellas. En 1897, Holroyd Smith propuso para Londres el flujo de tráfico "giratorio", con la circulación alrededor del círculo en un sentido definido.
Hénard propuso la misma solución para París en 1903, denominando a las glorietas Centros de giro. La primera prueba de la idea se realizó en el Columbus Circle de Nueva York, terminado en 1905. En 1907, el concepto fue introducido en París en la Place de l'Étoile y en la Plaza de la Nación. Las rotondas se introdujeron en Gran Bretaña y en Alemania poco después, y se hicieron más comunes en estos dos países que en la propia Francia.
Bloques escalonados 240px|thumb|right|Muestra del diseño de un bulevar con bloques escalonados. Eugène Hénard era partidario, en la planificación urbana, de la idea de combinar las soluciones a las necesidades prácticas, en particular las derivadas del desarrollo de la automoción, con objetivos estéticos explícitos. En su opinión:
En la visión tradicional de la salubridad urbana heredada del Barón Haussmann, se pensaba que las amplias avenidas arboladas y rectas que atraviesan la ciudad reducirían el peligro de epidemias al dejar que el aire circulase libremente. Tras el descubrimiento de las bacterias, al poco tiempo se vio como una necesidad la disposición de fachadas planas y uniformes a lo largo de las calles para maximizar la circulación del aire, aunque el aire fresco, la luz solar y un buen sistema de alcantarillado seguían siendo muy importantes.
Hénard afirmaba que para que una vía pública proporcione todas las prestaciones que requiere un tráfico intenso, es necesario que esté pavimentada y alineada correctamente, y que su anchura sea uniforme; pero esto no implica la alineación rigurosa de los edificios con respecto a la calle.