miniatura|350px|Los primeros años de la Segunda Guerra Mundial en Europa (1939-1941). Obsérvese la posición de Irlanda respecto al Reino Unido y la Alemania Nazi.

La Emergencia (en inglés: The Emergency, en irlandés: Ré na Práinne) fue un eufemismo oficial usado por el Gobierno de Irlanda durante la década de 1940 para referirse a su posición política durante la Segunda Guerra Mundial. El Estado fue oficialmente neutral durante la II Guerra Mundial, pero declaró un estado de emergencia el 2 de septiembre de 1939, y aprobó el Acta de Poderes de Emergencia al día siguiente. A través de dicha ley se daban nuevos poderes al gobierno durante el periodo en que duró "La Emergencia", tales como el internamiento sin juicio, censura de la prensa y correspondencia y el control de la economía por parte del gobierno. El término ha permanecido en uso, por ejemplo, en contextos culturales e históricos, o en libros de texto. El Acta fue derogada el 2 de septiembre de 1946. Desde entonces, y aunque el estado de emergencia como tal no fue rescindido hasta el 1 de septiembre de 1976, no se aprobó ninguna legislación de emergencia que explotase esa anomalía.

Antecedentes

En 1939, los 26 condados del sur de Irlanda eran un dominio británico, denominados habitualmente por el anglicismo de su nombre en Irlandés (Eire). Desde 1932 el partido gobernante era el republicano Fianna Fáil, dirigido por Éamon de Valera. De Valera consiguió promulgar una nueva constitución en 1938, que distanciaba a la República de Irlanda del Reino Unido. Mantenía buenas relaciones con el Primer Ministro Británico, Neville Chamberlain y no solo fue capaz de conseguir que este aceptara la nueva constitución, sino que había resuelto ciertas diferencias económicas y negociado la entrega de los Puertos del Tratado (los tres puertos irlandeses que habían permanecido bajo jurisdicción británica después del Tratado Anglo-Irlandés).

El mayor desacuerdo entre los dos países era el estatus de Irlanda del Norte, que había permanecido como parte del Reino Unido tras el Tratado. Mientras los irlandeses la veían como una parte integral de la nación de Irlanda, los británicos eran reticentes a abandonar a la mayoría unionista de esa región a una Irlanda unificada. Dentro de la misma Irlanda, el IRA armado, que se veía a sí mismo como el "auténtico" gobernante de Irlanda, rechazó el acuerdo y se mostró dispuesto a expulsar a los británicos por la fuerza si era necesario.

Declaración de La Emergencia

Hacia septiembre de 1939, era inevitable que se produjera una guerra de carácter general en Europa. El 2 de septiembre, de Valera le dijo al Dáil Éireann que la neutralidad era la mejor política para el país. Recibió el apoyo casi unánime del el Dáil, y de la población en general (incluyendo los elementos pro-británicos). La constitución irlandesa fue modificada para permitir al gobierno tomar poderes de emergencia, aprobándose el "Acta de Poderes de Emergencia" en 1939. Esto permitió al gobierno tomar control de la vida económica del país bajo el mando del nuevo Ministro de Provisiones, Sean Lemass. Se hizo un uso generalizado de estos poderes. El internamiento sin juicio, aprobado en dicha ley, de aquellos que hubieran cometido un crimen (o se supusiera que estaban a punto de cometer uno) se usó de modo extensivo contra el IRA.

La censura de la prensa y de la correspondencia estaba a cargo del Ministro de Coordinación de Medidas Defensivas, Frank Aiken. Se creyó necesario prevenir la publicación de asuntos que pudieran minar la neutralidad de Irlanda, evitando que se convirtiera en centro de operaciones de cuerpos de inteligencia extranjera. Sin embargo, después del periodo de emergencia empezó a usarse para propósitos políticos más partidistas, tales como evitar la publicación de la cantidad de soldados irlandeses que servían en las fuerzas armadas del Reino Unido, o en cuestiones acerca de disputas industriales dentro de Irlanda.Girvin, p.84ff Adicionalmente, la información que se hacía pública al pueblo irlandés era cuidadosamente controlada. De Valera hacía las labores de Ministro de Asuntos Exteriores, aunque el secretario para el Departamento de Asuntos Exteriores, Joseph Walshe tuvo una fuerte influencia.

En la declaración de la "Emergencia", Walshe pidió al embajador alemán en Dublín, Eduard Hempel que le asegurara que Alemania no usaría su cuerpo diplomático para labores de espionaje ni para atacar el comercio irlandés con el Reino Unido. Viajó posteriormente a Londres, el 6 de septiembre, donde se encontró con el Secretario de Dominios, Anthony Eden, que fue conciliador y defendió la neutralidad irlandesa en sucesivas reuniones del gabinete británico. Además, se acordó el nombramiento de Sir John Maffey como representante británico en Dublín.

La posibilidad de la neutralidad irlandesa había sido discutida desde antes del Tratado Anglo-Irlandés en 1921. Una de las objeciones británicas a la independencia irlandesa era que Irlanda podía caer bajo la influencia de un poder extranjero, o ser usada como puerta de entrada para una invasión del Reino Unido. Se había sugerido que Irlanda podría satisfacer las objeciones británicas declarando una neutralidad perpetua, similar a Suiza. Para el gobierno de Irlanda, la neutralidad significaba no mostrar parcialidad por ningún bando. Por un lado, eso significaba el anuncio abierto de actividad enemiga tal como el avistamiento de submarinos o la llegada de paracaidistas, y la supresión de cualquier actividad de inteligencia extranjera.

Por el otro, el gobierno no mostraba ningún tipo de preferencia pública hacia cualquier bando, a diferencia por ejemplo de los Estados Unidos en 1940 y 1941. Esto se debió en parte a que de Valera tenía que mantener la unidad nacional, lo que implicaba contentar a la gran parte de la sociedad irlandesa que rechazaba todo lo que tuviera que ver con los británicos, y que admiraban a Alemania hasta cierto punto. Esas actitudes eran compartidas por Aiken,Girvin, p.199 Walshe,Girvin, p.125. Walshe parecía estar un tanto cómodo con el gobierno principalmente católico del Mariscal Pétain en la Francia de Vichy. y hasta cierto grado por de Valera, quien rechazó aceptar el peligro que para la democracia en Europa representaba la Alemania nazi. Durante la primera parte de la guerra, Aiken y Walshe predijeron la derrota británica, creyendo además que sería ventajoso para Irlanda. El gobierno de Fianna Fáil desarrolló su labor en solitario y no incorporó a ningún otro partido en la toma de decisiones.Girvin, p.143ff

Eventos significativos

Éamon de Valera, que era Taoiseach (primer ministro) durante La Emergencia, introdujo el Acta de Poderes de Emergencia y Ofensas Contra el Estado y la Corte de Criminales Especiales para eliminar al IRA, muchos de cuyos miembros buscaban provocar un enfrentamiento entre el Reino Unido e Irlanda. Esta legislación represiva fue introducida después de que el IRA robara las reservas de munición del Ejército irlandés de su almacén en la llamada Redada de Navidad en diciembre de 1939. El gobierno empezó a reclutar por si se daba el caso de una invasión.

En julio de 1940, tres agentes de la Abwehr (Inteligencia alemana) fueron arrestados fuera de Skibbereen después de desembarcar cerca de Castletownshend, Condado de Cork. La misión de los agentes era infiltrarse en el Reino Unido vía Irlanda. La captura de un espía alemán más exitosa fue la de Hermann Goertz, que fue capturado en posesión del "Plan Kathleen"- un plan del IRA que detallaba un plan de invasión de Irlanda del Norte apoyado por los Nazi. Al principio de la guerra, de Valera rechazó las demandas de Winston Churchill de abrir los antiguos Treaty Ports a embarcaciones británicas.

En 2005 se hicieron públicos documentos de la Oficina de Registro Público del Reino Unido en referencia a contactos entre de Valera y un oficial del MI6 británico en 1942 sobre la alianza entre los aliados e Irlanda. Detalles de estas reuniones no fueron hechos públicos pero se cree que los británicos hicieron una vaga oferta a de Valera de una Irlanda unida. De Valera no tomó la oferta seriamente.

Bombardeos en Belfast

Mientras, Irlanda del Norte (como parte del Reino Unido) estaba en guerra y los astilleros Harland y Wolff en Belfast estaban entre los objetivos estratégicos para los ataques alemanes. La Luftwaffe llevó a cabo un ataque aéreo en Belfast el 7 de abril de 1941 donde ocho personas murieron. No había ninguna defensa de la ciudad. El Martes de Pascua, 15 de abril de 1941, 180 bombarderos de la Luftwaffe atacaron Belfast. De nuevo, no había defensas de la RAF, solamente 7 baterías antiaéreas. De cualquier manera dejaron de disparar por temor a dañar los aviones (ausentes) de la RAF. Más de 200 toneladas de explosivos, 80 minas terrestres atadas a paracaídas y 800 bombas incendiarías fueron lanzadas. Más de 1.000 personas murieron y 56.000 casas (más de la mitad de las viviendas de la ciudad) fueron dañadas dejando 100.000 personas temporalmente sin hogar. Fuera de Londres, ésta fue la pérdida de vidas más grande en un ataque aéreo nocturno durante la Batalla de Inglaterra sobre todo debido a la falta de defensas aéreas en Belfast. A las 4:30AM Basil Brooke pidió ayuda a Éamon de Valera. En dos horas, 13 camiones de bomberos de Dublín, Drogheda, Dundalk y Dún Laoghaire estaban de camino a cruzar la frontera irlandesa para ayudar a sus colegas de Belfast. De Valera pronunció, después, su discurso de "ellos son nuestro pueblo" y protestó formalmente ante Berlín. Aunque después hubo un ataque el 4 de mayo, éste sólo dañó los muelles y astilleros.

Bombardeos de Dublín

En la noche del 30 de mayo del mismo año, el Norte de Dublín fue el objetivo de un ataque aéreo de la Luftwaffe. Treinta y ocho personas murieron y setenta casas fueron destruidas en Summerhill Parade, North Strand y la North Circular Road. El gobierno alemán dijo que el ataque había sido un error y Alemania pagó compensación después de la guerra. Sin embargo se ha discutido que este bombardeo aéreo fue una advertencia deliberada por parte de Alemania de no ayudar al esfuerzo aliado (debido a que los bomberos de Dublín habían ayudado a apagar los incendios en Belfast y por tanto los astilleros habían entrado en funcionamiento más rápido), aunque en realidad parece más bien un error. En ese momento, Alemania se disculpó diciendo que los vientos altos habían desviado los aviones. Eduard Hempel, cabeza de la Delegación Alemana en Dublín dijo que eran aviones capturados siendo pilotados por británicos. El 13 de octubre, la agencia de noticias alemana anunció que el gobierno alemán pagaría compensación por el lanzamiento de bombas sobre Dublín. Winston Churchill después admitió la posibilidad de que los ataques hubieran sido el resultado de un invento británico que distorsionaba los sistemas de navegación de la Luftwaffe sacando a los aviones de curso.Tim Pat Coogan de Valera ‘long fellow, short shadow’ página 585Joseph T Carroll “Ireland in the War Years” página 109

Neutralidad

La posibilidad de la neutralidad irlandesa ha sido discutida desde antes del Tratado Anglo-Irlandés de 1921. Una de las objeciones británicas a la independencia irlandesa era que Irlanda podía caer bajo la influencia de un poder extranjero o ser usada como puerta de entrada para una invasión del Reino Unido. Se sugirió que Irlanda podría satisfacer las objeciones británicas declarando neutralidad perpetua, similar a Suiza.