miniaturadeimagen|369x369px|En varios niveles diferentes, desde neurotransmisores mediante activación de neuronas hasta la actividad general, el cerebro aparenta un crecimiento de actividad que precede al movimiento. Esta imagen muestra el Potencial de Preparación (RP, por las siglas de Readiness Potential), una actividad creciente medida en un Electroencefalograma (EEG). El inicio del RP se presenta antes del inicio de una intención consciente, o urgencia de actuar. Algunos han argumentado que esto indica que el cerebro inconscientemente se compromete a tomar una decisión antes de la percepción consciente. Otros argumentan que esta actividad previa se debe a fluctuaciones aleatorias en la actividad cerebral, que arbitrariamente influyen en movimientos sin propósito. La neurociencia del libre albedrío, aparte de la neurofilosofía, es el estudio de las interconexiones entre el libre albedrío y la neurociencia.
Con el avance tecnológico, se ha vuelto posible estudiar el cerebro vivo del humano, los investigadores han comenzado a observar el proceso de toma de decisiones en el trabajo. Los hallazgos traen consigo implicaciones en nuestro sentido de autonomía, responsabilidad moral y nuestra comprensión de la conciencia en general. Uno de los estudios pioneros en esta área fue diseñado por Benjamin Libet, mientras que otros estudios han intentado predecir las acciones de los sujetos experimentales antes de que ellos las hagan.
thumb|350px|Algunas áreas del cerebro humano implicadas en desórdenes mentales que podrían estar relacionados con el libre albedrío. El área 25 se refiere al área de Brodmann, relacionada con la depresión a largo término. Este campo es altamente controvertido. No hay un acuerdo entre los investigadores sobre la importancia de sus hallazgos, su significado o qué conclusión puede ser deducida. El rol preciso de la conciencia en la toma de decisiones queda incierta debido a esto.
Pensadores como Daniel Dennett o Alfred Mele tienen cierta preocupación por el lenguaje usado por los investigadores. Ellos explican que “libre albedrío” significa cosas diferentes para diferentes personas (por ejemplo, algunas percepciones del libre albedrío son dualistas, otras no). Dennett recalca que muchas concepciones importantes y comunes del libre albedrío son compatibles con la evidencia emergente de la neurociencia.
thumb|350x350px|Un monje meditando. La autonomía humana, habilidad de afectar el mundo que rodea a uno puede ser o no ser resultado de la elección consciente , sino un resultado del entrenamiento inconsciente de hábitos.Jeffrey Schwartz and Sharon Begley, The mind and the brain: Neuroplasticity and the power of mental force, New York: Regan Books, 2002. ISBN 0-06-039355-6. Page 370.
Descripción
Un hallazgo significativo de los estudios modernos, es que el cerebro de una persona parece tomar ciertas decisiones incluso antes de que la persona se vuelva consciente de que las ha tomado.
Los investigadores han encontrado retrasos de alrededor de medio segundo (discutido en la siguiente sección). Con la tecnología de escaneo cerebral contemporánea, científicos en el 2008 fueron capaces de predecir, con una precisión de 60%, si los sujetos presionarían un botón con su mano derecha o izquierda hasta 10segundos antes de que el sujeto se volviera consciente de haber tomado esa decisión. Esto junto con otros hallazgos han llevado a los científicos, como Patrick Haggad, a rechazar algunas formas de libre albedrío. Aclarando, ningún estudio declina todas las formas de libre albedrío. Esto se debe a que el término “libre albedrío” puede referirse a diferentes hipótesis, las cuales deben ser consideradas una por una en caso de que exista evidencia empírica.
Un modelo antiguo de la mente, conocido como el modelo de los cinco agregados es útil para mostrar claramente la neurociencia del libre albedrío. Este modelo describe que todas nuestras experiencias incluyen manifestaciones momento a momento en forma de materiales, sentimientos, percepciones, voluntad y consciencia sensorial. Usando este modelo la manifestación de la experiencia de tanto el sujeto a investigar que participa en el experimento como la del investigador, pueden ser analizadas por separado. En el caso del participante, cuando se le dan instrucciones a él o ella que deben llevar a cabo en el experimento (consciencia sensorial mediante estímulos visuales o auditivos), después de que el participante entiende las instrucciones (percepción), la intención de iniciar la actividad (voluntad). En términos del flujo mental del investigador que también se manifiesta de momento a momento, primero está la planificación del experimento, después la realización del experimento (voluntad). Después observa la actividad de la corteza cerebral del participante (estímulo visual sensorial), siguen las conclusiones (percepción) referentes a la actividad cerebral del participante. Investigaciones científicas representan un análisis de nivel sobre una persona ajena y las experiencias subjetivas representan un análisis de nivel personal en el que incluye la mente (cambiando continuamente las impresiones sensoriales y fenómenos mentales) que se manifiesta momento a momento. Se han presentado problemas debido a los estudios sobre el libre albedrío. Particularmente en los primeros experimentos, la investigación dependía demasiado de la introspección de los participantes, pero los estimados no eran precisos. Muchas de las mediciones de la actividad cerebral son insuficientes y primitivas y no hay ninguna medida, independiente de las funciones del cerebro, de la generación consciente de intenciones, elecciones o decisiones. Las conclusiones que se han obtenido también son refutables, ya que no expresan, por ejemplo, la repentina inmersión en las lecturas que se representan. En otras palabras, la inmersión no tiene relación alguna con las decisiones inconscientes, ya que otros procesos mentales ocurren mientras se lleva a cabo la tarea. Algunas de las investigaciones que serán mencionadas han sido más avanzadas, incluso registran neuronas individuales en voluntarios conscientes.
El investigador Irzhak Fried dice que los estudios sugieren que el estado consciente se adquiere después de la etapa en la que se toma la decisión de lo esperado, retando cualquier versión de libre albedrío en el que la intención ocurre al inicio del proceso de la toma de decisión.
El libre albedrío como ilusión thumb|left|140px|Una actividad como tocar el piano puede ser intencional, pero generalmente requiere la práctica de muchas acciones. Estudios sugieren que el presionar cada tecla podría ser iniciado inconscientemente. Es muy probable que sea un gran rango el de las operaciones cognitivas necesarias para presionar un botón. Las investigaciones sugieren que nuestro "yo" consciente no inicia la acción. En vez de esto, el "yo" consciente de alguna manera es alertado de cierto comportamiento que el resto del cerebro y el cuerpo ya están planeando y realizando. Estos hallazgos no previenen que la experiencia consciente participe en un rol moderador, aunque es posible que alguna parte del proceso inconsciente sea lo que causa la modificación en la respuesta de conducta. Puede darse que el proceso inconsciente juegue un rol de mayor importancia de lo que se había pensado.
En ese caso, puede ser posible que nuestra intuición sobre el rol de nuestras intenciones conscientes, nos haya llevado por el camino incorrecto; puede que se haya confundido "correlación" con "causalidad" al creer que la percepción consciente causa necesariamente el movimiento corporal. Esta posibilidad ha sido reforzada por los hallazgos en neuroestimulación, daño cerebral, pero también por la investigación sobre las ilusiones introspectivas. Dichas ilusiones muestran que los humanos no tienen acceso completo a varios procesos internos. El descubrimiento de que los humanos poseen una determinada voluntad tendría implicaciones sobre responsabilidad moral. El neurocientífico y autor Sam Harris, cree que estamos equivocados al creer intuitivamente que la intención inicia la acción. De hecho, Harris critica la idea de que el libre albedrío sea intuitivo: dice que la introspección cautelosa expresa cierta duda acerca del libre albedrío. Argumenta que: “Los pensamientos simplemente surgen en el cerebro. ¿Qué otra cosa podrían hacer? La verdad sobre nosotros es aún más extraña de lo que podemos suponer: La ilusión de libre albedrío es en si, una ilusión”."The Moral Landscape", p. 112 Sin embargo, el filósofo Walter Jackson Freeman III habla incluso sobre el poder de los sistemas inconscientes y acciones para cambiar el mundo de acuerdo a nuestras intenciones. Él escribe: “nuestras acciones intencionales fluyen continuamente al mundo, cambiando el mundo y las relaciones de nuestros cuerpos con él. Este sistema dinámico en el yo en cada uno de nosotros es el agente a cargo, no nuestra percepción consciente, y que constantemente está intentando ir a la par con lo que hacemos”.Freeman, Walter J. How Brains Make Up Their Minds. New York: Columbia UP, 2000. p. 139. Para Freeman, el poder de la intención y de las acciones pueden ser independientes de la consciencia.
Debate sobre importancia de la investigación científica Algunos pensadores, como la filósofa y neurocientífica Adina Roskies piensan que estos estudios solamente pueden probar, como sería esperado, que antes de tomar una decisión hay varios factores físicos actuando en el cerebro. Por el contrario, Haggard cree que “Sentimos que elegimos, pero no lo hacemos”. El investigador John Dylan Haynes agrega: “¿Cómo puedo llamar una voluntad 'mía' si ni siquiera sé cuando ocurrió y qué ha decidido?”. Los filósofos Walter Glannon y Alfred Mele piensan que algunos científicos entienden la parte científica, pero malinterpretando a los filósofos modernos. Esto se debe principalmente a que “libre albedrío” puede significar muchas cosas: No es claro a qué se puede referir una persona cuando dice “No existe el libre albedrío”. Mele y Glannon dicen que los resultados de investigaciones son mayormente evidencia contra cualquier noción dualista del libre albedrío, pero esto es “algo fácil de refutar por los neurocientíficos”. Mele dice que la mayoría de los debates sobre el libre albedrío se dan ahora en términos materialistas. En estos casos “libre albedrío” tiene un significado más cercano a “no obligado a” o que “la persona puede actuar de manera diferente al último momento”. La existencia de estos tipos de libre albedrío es refutable. Mele concuerda en que la ciencia continúa revelando detalles críticos sobre lo que sucede en el cerebro durante la toma de decisiones.
Este problema puede ser controvertido por una buena razón: Hay evidencia que sugiere que las personas normalmente asocian una creencia en el libre albedrío, con la capacidad de afectar sus vidas. El filósofo y autor de Elbow Room, Daniel Dennett, también simpatizante del libre albedrío determinista, cree que los científicos se arriesgan a cometer un error. Argumentó que existen tipos diferentes de voluntad que son incompatibles con la ciencia moderna, pero dice que esos tipos de libre albedrío no son deseables. Otros tipos de libre albedrío son fundamentales para el sentido de responsabilidad de las personas y su propósito, y muchos de estos tipos son realmente compatibles con la ciencia moderna.. Discussion of free will starts especially at 24 min.