Los afroargentinos o argentinos negros son los argentinos de ascendencia total o mayormente africana negra y se destacan por tener la piel oscura, estos son descendientes del comercio de esclavos que llegó a la Real Audiencia de Buenos Aires durante la colonización española.
Han contado con un papel importante en la historia del país ya que según el censo de 1778 del Virrey Vértiz habían 68 465 negros lo que era el 36,82% de la población (aunque incluyendo a los mulatos) y ejercieron un profundo impacto en la cultura nacional. Pero estos disminuyeron marcadamente en número y porcentaje a lo largo del siglo debido a múltiples factores, entre ellos la alta tasa de mortalidad infantil de la época, la guerra de la Triple Alianza, las epidemias de cólera y fiebre amarilla entre los siglos y , y la gran inmigración europea y sirio-libanesa entre los siglos y hacia lo que era uno de los territorios menos poblados de la América española que, junto con los criollos que ya para 1778 eran el 37,54%, llevó a la población a un mestizaje muy desequilibrado que dio como resultado un blanqueamiento casi total de la nación.
Hoy la población negra en el país se divide en dos grupos diferentes, están los afroargentinos quienes descienden de la era virreinal española, y los que descienden de los inmigrantes que llegaron en el de origen caboverdiano. Respecto al primer grupo, el 22% de los que llegaron directo desde África provenían desde los puertos de Loango, Cabinda, Luanda y Benguela en el África Occidental Portuguesa y los Reinos del Congo y Loango (actuales costas centro y norte de Angola y las costas del Congo) aunque se estima que uno de cada cinco esclavos en promedio moría en los barcos ya que el viaje desde Angola tomaba dos meses por las corrientes marítimas y las condiciones de vida a bordo eran pésimas, lo cual causaba una gran mortalidad. Otros puertos destacados eran Bisáu y Cacheu en la Guinea Portuguesa (actual Guinea-Bisáu) y San Juan Bautista de Ajudá en el golfo de Guinea. Cabe aclarar que por ser migrantes forzados, estos han perdido toda relación con su tierra de origen y la mayoría de los vínculos con su pasado, además resulta imposible rastrear la pertenencia a distintas etnias, naciones o tribus.Página 12: Sobre las relaciones entre Argentina y Angola. Los prejuicios de los civilizados.
A estos dos grupos se les sumaron, ya en los últimos años, los inmigrantes de origen senegalés, estadounidense y de otros países latinoamericanos (especialmente de Brasil, Uruguay, el Perú y el Caribe).Educar Argentina. Pasado y presente de los Negros en Buenos Aires. Buenos Aires, Octubre de 1997.
Desde 2010, el gobierno de Argentina realiza una encuesta en los censos étnicos para poder contar el número de "negros/afrodescendientes" que hay en el país. Sin embargo la pregunta que se formula se basa fundamentalmente en la autopercepción o autoidentificación de la persona censada, no en criterios genealógicos, documentales o genéticos. La pregunta que se hacía en el último censo era, textualmente, "¿Se reconoce afrodescendiente o tiene antepasados negros o africanos?". De este modo, las cifras obtenidas mide la identidad social declarada, que no siempre coincide con la ascendencia genética o genealógica. Para muchos investigadores esa diferencia es importante y debe tenerse presente al interpretar las cifras del censo.Laura Cecilia López, De transnacionalización y censos. Los "afrodescendientes" en Argentina, publicada en AIBR. Revista de Antropología Iberoamericana, vol. 1, n.º 2 (2006).En el censo de 2010 la pregunta no se le realizó a todos los censados sino que formaba parte del cuestionario ampliado,que se aplicó solamente a una muestra de hogares, y luego el INDEC proyectó esos resultados al conjunto del país. Con este método se concluyó que 149.493 de ciudadanos se reconocerían afrodescendientes, sobre una población total de 40.117.096 personas (0,37%).https://www.abc.es/internacional/20140719/abci-negros-argentina-201407151849.html Para el Censo de 2022 la pregunta ya se le hizo a todos los censados y el número ascendió en un 102,6%, a 302.936 personas, el cual representaba el 0,66% de la población argentina. Esto llevó al INADI a estimar que entre el 4% y el 6% de la población tiene al menos un ancestro negro lejano aunque sean blancos, mestizos o indígenas. Este sorprendente ascenso llamó la atención del mismo INDEC. Si bien durante ese período hubo inmigración desde países latinoamericanos y africanos con mayor proporción de población afrodescendiente, la magnitud de esas corrientes migratorias no alcanza por sí sola para explicar un incremento de más de 150.000 personas; los demógrafos suelen atribuir un peso mucho mayor a los factores metodológicos y de autoidentificación.
Demografía miniatura|Un afroargentino durante el patio gastronómico en Buenos Aires. miniatura|Población negra en el Gran Buenos Aires según el censo de 2022.
Según el censo de 1778 (año de la creación del Virreinato del Río de la Plata) realizado por el Virrey Vertiz, de los 24.205 habitantes de la ciudad de Buenos Aires, el 64,98% eran blancos, el 16,96% negros, el 13,03% mulatos, el 2,78% mestizos y el 2,25% amerindios, existiendo algunas ciudades del virreinato con hasta 46% de la población con una apariencia física total o parcialmente africana subsahariana (es decir, sumando negros, mulatos y zambos). El total de población censada en 1778 en todo el virreinato fueron 420 mil habitantes,https://www.elhistoriador.com.ar/la-poblacion-de-la-argentina-1550-2010/ aunque parte de los mismos vivían en territorios que actualmente no pertenecen a Argentina sino a países limítrofes.
La llegada de africanos subsaharianos al territorio actualmente argentino se debió originalmente al comercio atlántico de personas esclavizadas que llegaban directamente desde África o desde otros lugares de América, especialmente del actual Brasil, durante la etapa de la dominación española en la región y durante las primeras décadas posteriores a la independencia argentina.
Aparte de esa inmigración forzada original, a fines del comenzaron a llegar inmigrantes negros oriundos de Cabo Verde; pero estos no lo hicieron como esclavos sino por voluntad propia debido a la fuerte crisis económica y social que había en la entonces colonia portuguesa. Dicho flujo migratorio continuó en pequeña escala (con un gran incremento en la década de 1920) hasta la década de 1940, y actualmente se calcula que en Argentina habitan alrededor de 300 caboverdianos, en tanto que los descendientes (con un grado significativo de ascendencia) del total histórico de esa inmigración son más de 10.000. Fotorreportaje: Cabo Verde, en Buenos Aires Diario Clarín 12/08/2009
miniatura|Senegaleses musulmanes durante el día del inmigrante en Buenos Aires. thumb|300px|Vendedores afroargentinos en Buenos Aires.
En este momento existe una pequeña oleada de inmigrantes procedentes de África occidental (principalmente de Senegal) que comenzó en la década de 1990, en tanto que hay una minoría de negros entre los inmigrantes procedentes de países americanos desde los cuales la inmigración se viene dando desde antes de mitad del (como Perú, en menor medida, Brasil), pero más numerosa desde otros donde la misma comenzó en el (como Colombia, Venezuela, República Dominicana y Haití).
La principal razón de la marcada disminución de la población negra local, ocurrida en el , fue el mestizaje (desde la era colonial) con los grupos más numerosos, que son las poblaciones blanca y amerindia respectivamente. La primera, aunque ya era una parte relevante de los habitantes, pasó a ser mayoría mediante la gran ola inmigratoria que hubo entre mediados de los siglos y , que fue fomentada por la Constitución de 1853 y que provino principalmente de Europa, Medio Oriente y Norte de África. De hecho, Argentina es el tercer país en el mundo que recibió mayor cantidad de inmigrantes en ese período histórico, con 6 millones de personas (aunque solo la mitad se asentó definitivamente en el país), debajo solamente de Estados Unidos y Uruguay, con 36 millones, y por encima de países como Canadá, Australia, Brasil etc. Esto hizo que con el paso de los años el mestizaje produzca un fenómeno de absorción de la minoría no-blanca (amerindia y negra) por parte de la mayoría blanca, aunque la población amerindia fue menos afectada que la negra por ser más numerosa y sobre todo posteriormente por la ola de inmigración de sudamericanos que hay en el país desde principios del , que se conforma en buena medida por amerindios (aunque generalmente provenientes también de una mezcla racial de varias generaciones), lo que hace que desde entonces (pero especialmente desde la década de 1950, cuando se detuvo la llegada en cantidad de inmigrantes blancos europeos y mediorientales) su cantidad haya incrementado en número, y también porcentualmemte sobre el total de la población, con respecto a fines del .
En cambio el número de negros, quienes para la época de la independencia ya tenían un importante grado de mestizaje (porque el mismo se fue dando fuertemente en esa parte de la población desde principios del ), en la segunda mitad del continuó su disminución pero con mayor velocidad ya que, por un lado, la llegada de esclavos se detuvo prácticamente por completo (además de que ya estaba en franco declive desde fines del siglo anterior, al igual que la esclavitud en sí misma), y por otro, sus descendientes continuaron sucesivamente teniendo hijos mayormente con blancos (más frecuentemente todavía que hasta entonces debido a la numerosa inmigración) o amerindios, de manera que los genes africanos subsaharianos fueron disminuyendo en grado paulatinamente en cada generación posterior resultante de esas uniones (al tiempo que aumentaban los genes de otros orígenes, especialmente europeos) hasta el punto en que pasaron a ser una pequeña parte del genotipo y dejaron de ser evidentes en la apariencia física.
thumb|Un integrante de la "Comparsa Negros Argentinos" en Merlo con una masacalla. Esto contribuyó a que más tarde se origine la creencia de que los negros habían "desaparecido" de Argentina, porque ya a principios del casi todos los descendientes de africanos subsaharianos tenía a su vez ancestros europeos, mediorientales o indígenas americanos y generalmente en un grado mayor, por lo que presentaban un aspecto ambiguo o bien eminentemente blanco o amerindio, además de que normalmente no existía conciencia de ellos mismos de tener parte de su ascendencia procedente del África subsahariana. Por ello, debido a dicho mestizaje, casi todos los descendientes actuales de los negros de la época colonial y el son blancos o, en menor medida, amerindios. Sin embargo, la población negra aumentó levemente en las últimas décadas con los extranjeros arribados en las corrientes migratorias más recientes.