Las telecomunicaciones en Argentina se brindan en forma telegráfica, telefónica, postal, emisión de canales de televisión, radios y provisión de conexión a internet, abarcando todo el territorio nacional.
El servicio postal, que cubre todo el país, es de propiedad mixta (privada y estatal). El principal exponente del sector es el Correo Argentino.
Hay casi 1500 estaciones de radio, de las cuales 260 son AM y 1150 son FM.
Telegrafía
thumb|300px|Tapa aún existente en el barrio de Belgrano.
La historia de la telegrafía argentina encuentra sus primeros antecedentes en su variante óptica en 1815, poco después de la Revolución de Mayo de 1810, aunque su mayor desarrollo se daría con la difusión de la telegrafía eléctrica, durante la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento. Argentina recién dispondría de un enlace autónomo con Europa en 1910, aunque la red telegráfica con relación a su población llegaría a ser una de las mayores del mundo, ya que en su presidencia se tendieron 5000 kilómetros de líneas telegráficas.
Los objetivos de esta tecnología de la comunicación consistían en analizar y observar las tácticas que eran realizadas por el Estado, para conseguir generar una presencia en los territorios de difícil control. También funcionaba para mejorar el tráfico comercial, y progresar a través de la construcción de caminos y vías ferroviarias entre Argentina y Chile que utilizó gran parte de la población.
Telefonía En 1878 se realizó la primera comunicación telefónica en el país, dos años después del patentamiento de la tecnología. La realizaron dos ingenieros argentinos, Carlos Fayol y Fernando Newman conectando el diario La Prensa con la Administración de Telégrafos del Estado. Posteriormente formaron una sociedad para vender la prestación y le solicitaron al gobierno la exclusividad en la prestación del servicio, pero nunca obtuvieron respuesta a su pedido y tampoco pudieron comenzar a funcionar como empresa. En los años sucesivos empezaron a instalarse en el país empresas extranjeras para aprovechar el potencial del negocio
Primeras licencias de telefonía Durante la presidencia de Roca se firmaron tres decretos otorgando licencias de explotación del servicio telefónico a la Compañía de Teléfonos Gower-Bell de capitales ingleses, a la belga Société du Pantéléphone L. de Locht y a la Compañía Telefónica del Río de La Plata subsidiario de la estadounidense Bell. Estas licencias otorgadas no daban exclusividad de ningún tipo en ninguna zona, podían entrar nuevos competidores, tampoco imponía obligaciones y el Estado no intervenía de ninguna forma. El área de cobertura de estas licencias eran la Capital Federal y sus alrededores.
Las tres operadoras dieron comienzo de inmediato a la explotación del servicio telefónico convirtiendo a Buenos Aires en la ciudad con más líneas telefónicas de América Latina, y la competencia entre las tres empresas llegó hasta la destrucción mutua de bienes tecnológicos usados para la prestación del servicio.
Este hecho de violencia derivó que en 1882 la Pantéléphone se fusione con la Compañía Telefónica del Río de La Plata estableciendo su sede en Londres e incorporando capital británico conformando la empresa The United Telephone Company of the River Plate que cuatro años después adquiere a su competidora Gower-Bell pasando a denominarse The United River Plate Telephone Company o Unión Telefónica (UT) manteniéndose en el mercado durante 43 años extendiéndolo por la Región Pampeana.
Esta fusión de las tres operadoras existentes en el mercado provocó que el servicio sea monopólico, las tarifas aumentaron y la calidad del servicio disminuía. Un grupo de usuarios disconformes con el producto que se les ofrecía creó la Sociedad Cooperativa Telefónica en 1887 y fue durante treinta años la única competencia disponible en la zona más conveniente del país, en 1926 se sancionó la Ley de Cooperativas y cambio su nombre por el de Compañía Telefónica Argentina.
Hasta mediados de 1910 Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe eran las únicas ciudades con servicio telefónico, era donde le convenía invertir a la Unión Telefónica. Fue a mediados de la década de 1910 y comienzos de la del 20 que se fueron creando operadoras locales y regionales en el interior del país y en localidades que no eran lo suficientemente convenientes para las empresas comerciales se fueron formando cooperativas. Se formó una estructura de tecnología heterogénea superponiéndose en las localidades más rentables pero no pudiendo interconectarse entre sí. En 1913 se contabilizaron 83 empresas en todo el país llegando a 94 en 1922, pero con el 90% de las líneas instaladas en la Región Pampeana especialmente en Buenos Aires siendo la Unión Telefónica la empresa más grande.
Entre las operadoras que se crearon en esta época se destacaron la Compañía Entrerriana de Teléfonos (CET) que se fundó en 1916 a partir de la adquisición de una red existente en la Región Mesopotamica y en 1927 comenzó en Mendoza la Compañía Argentina de Teléfonos que se extendió por el Cuyo. La sueca Ericsson se relacionó con estas empresas proveyendoles el equipamiento primero, tomando control accionario posteriormente para terminar con el control total de ambas. La participación de estas empresas en el mercado telefónico argentino representó el 7% del total de líneas operando en zonas donde la Unión Telefónica no lo hacía y tratando de monopolizar el servicio en sus zonas.
En 1927 se instaló en el país International Telephone and Telegraph Corporation (ITT) que se creó en Estados Unidos para participar del mercado mundial de las comunicaciones brindando equipamiento y servicios. La primera acción en el país fue comprar la Compañía Argentina de Teléfonos que tenía problemas financieros, y también adquirió tres compañías chicas en la zona pampeana.
La expansión de las tres compañías más grandes la Unión Telefónica, la CET y la CAT concentró relativamente el negocio pasando de 89 compañías en 1936 a 43 en 1941. La cantidad de abonados aumentó considerablemente, de 205000 en 1927 se pasó a 460587 en 1941, valor que representaba casi el 40% de las líneas totales en América Latina. Pero todavía no era obligatoria la interconexión de las líneas lo que producía que los usuarios del servicio en el norte del país de la CAT no podían hacer llamadas a los usuarios de la UT en la región pampeana pero podían llamar a Europa y los clientes de la UT no podían llamar a Mendoza pero si hacerlo a Estados Unidos o a Europa.
Regulación estatal Entre 1910 y 1912 y de acuerdo a como se venía procediendo a nivel mundial, se estaban nacionalizando y unificando los monopolios de telecomunicaciones en varios países de Europa, se intentó darle mayor intervención pública. La ley 7501 de 1910 que disponía la ejecución de los estudios necesarios para la construcción nacional de una red de comunicaciones en el país y que terminó en un proyecto que pretendía adquirir las redes troncales de las operadoras.
En 1912 Sáenz Peña estableció por decreto las Bases para las concesiones telefónicas limitando las concesiones a treinta años tras lo cual el Estado Nacional pasaba a tener la propiedad de las redes (podía rescatarlas con anterioridad), también retenía el control tarifario, se establecía la cobertura obligatoria y también la interconexión obligatoria. Además disponía de una operadora telefónica por ciudad sin afectar aquellas localidades que tenían más de una. Las nuevas medidas no fueron bien recibidas por la compañía y en 1913 el gobierno había flexiblizado su posición y no obligaba al cumplimiento de las mismas. Finalmente en 1920 Yrigoyen las derogó por considerarlas inaplicables en forma parcial y en la práctica no se podían ejecutar, volviendo a quedar el servicio sujeto a la Ley de Telégrafos hasta que otra reglamentación se sancione.
En 1935 Justo sancionó un decreto haciendo obligatoria la interconexión entre las diferentes redes para paliar los inconvenientes que causaba su carencia, y además alentaba un proceso de intercambio de redes entre compañías para permitir la unificación entre regiones. Y un año después estableció la "Reglamentación completa del servicio público telefónico nacional" estableciendo a las comunicaciones como servicio público dependiendo de la órbita nacional bajo el control de la Dirección Nacional de Correos y Telégrafos estableciendo condiciones para la explotación y desarrollo del servicio, así también como la regulación de las tarifas. Además estableció que las licencias de explotación podían ser canceladas por el Estado. Este decreto también recibió la oposición de las operadoras, tuvo problemas técnicos para su implementación pero de a poco las redes se fueron interconectando, la regulación tarifaria recibió trabas y por varias décadas se siguió operando el servicio con base en los antiguos permisos locales.
Estatización El 3 de septiembre de 1946 Perón creó la Empresa Mixta de Telefonía Argentina estatizando la empresa ITT el 18 de marzo de 1948 se llamó al rescate de las acciones de la EMTA pasando el Estado a ser titular y propietario del 100% de las mismas creando la Compañía de Teléfonos del Estado. Por la operación el Estado argentino desembolso 95 millones de dólares a la empresa estadounidense ITT y esta empresa seguía dando asesoramiento por diez años a cambio de un pago del 3% de los ingresos brutos de la nueva compañía y la empresa subsidiaria Standard Electric mantuvo la exclusividad de la provisión de equipos y repuestos. La ley 12864 del Congreso de la Nación ratificó la negociación.Esta estatización no afectó al resto de empresas y cooperativas que existían, la regulación se siguió haciendo con base en los decretos de 1935 y 1936 basada en los diferentes acuerdo municipales y provinciales que pese a ser considerados precarios en esas normativas continuaron aplicándose.
ENTel
El 13 de enero de 1956 el Poder Ejecutivo creó la Empresa Nacional de Telecomunicaciones de capitales estatales administrada por un concejo de administración integrado por el subsecretario de comunicaciones, el gerente general ocupando el cargo de vicepresidente y cinco vocales, uno de ellos al menos integrante de las Fuerzas Armadas y además se dictamino un marco jurídico para el desarrollo de la empresa.
Servicios de telefonía thumb|250px|Locutorio de Telefónica en Rosario.
El sistema de telefonía argentino fue privatizado durante la década de 1990. La privatización trajo consigo un cambio en los números de los teléfonos fijos y un marcado crecimiento en el mercado de la telefonía móvil desde la recuperación económica.La Nación (22/08/06) Estadísticas sobre el uso de celulares
Líneas fijas : 8,9 millones (mayo de 2006). Móviles: 50,4 millones (126 cada 100 personas). Teléfonos públicos : 13 000 (septiembre de 2010).
La red de Telefonía doméstica se envía por repetidores de microondas de radio y un sistema de satélite con 40 estaciones en tierra. En un mes de servicio hay 908 763 000 llamadas locales, 188 869 000 llamadas interurbanas y 14 239 000 llamadas internacionales (datos de febrero de 2006).
Las comunicaciones internacionales usan tres satélites: tres Intelsat (en el Océano Atlántico, dos puntos de acceso cerca de Buenos Aires y el Atlantis II, que es un cable submarino. Pronto esto será reemplazado por cables de fibra óptica, pudiendo correr a 2,5 GB/s.
Compañías En los años 1990, el sistema telefónico argentino (el cual era propiedad de ENTel, compañía que pertenecía al estado) fue vendido a dos corporaciones privadas que querían invertir en Argentina: Telefónica, una empresa española, y la entonces compañía de capitales ítalo-franceses Telecom hoy pertenece al Grupo Clarín. El país se dividió en dos zonas, la región norte, que se transfirió a Telecom, y la región sur, correspondiente a Telefónica.