La vegetación de Brasil comprende el conjunto de formaciones vegetales distribuidas por todo el [territorio] brasileño. El [Brasil] posee diferentes tipos de [vegetación]. Los principales son: La [Selva Amazónica] en el norte, el Bosque de los Cocais en el medio-norte, el Bosque Atlántico desde el nordeste hasta el sur, el Bosque de las Araucarias (Mata de los Pinos piñoneros) en el sur, la Caatinga en el nordeste, el Cerrado en el centro, el Complejo del Pantanal en el suroeste, los campos en el extremo sur con manchas dispersas en algunos estados del país y la vegetación litoral desde el Amapá hasta Río Grande del Sur.

Formaciones de los bosques

Bosque Amazónico derecha|miniaturadeimagen|200x200px|Río Amazonas en Brasil. También conocida como Hiléia o floresta latifoliada ecuatorial, recubre cerca del 49,29% del territorio nacional, extendiéndose por la Amazonia y parte de las regiones Centro-Oeste y Nordeste. Constituye una de las más extensas áreas forestales del mundo.

Muy densa y cerrada, con gran variedad de especies, la Floresta Amazónica se caracteriza por gran humedad, altos índices de lluvia, elevadas temperaturas y pequeña amplitud térmica. El nombre latifoliada deriva del latim (lati = "ancho") e indica la predominancia de especies vegetales de hojas anchas.

Acompañando esa floresta hay una enmarañada red de ríos, que corren en un relieve donde predominan tierras bajas (llanuras y bajas planicies). Los suelos son, en general, poco fértiles.

A pesar de su aparente uniformidad, la Floresta Amazónica abriga tres tipos de asociaciones, así divididas: bosque de igapó: constantemente inundado, está formada principalmente por palmeras y árboles no muy altas, emarañadas por lianas. Es bastante rica en especies vegetales; bosque de várzea: más compacto, sufre inundaciones periódicas. Presenta árboles grandes, sobresaliendo el árbol del caucho, por su valor económico; bosque de tierra firme: poco inundado, es el que presenta árboles más altos. En ella son comunes el castaño, el guaraná y el caucho. Las quemadas para la apertura de pastos, instalación de haciendas para cría de ganado y plantaciones de diversos productos agrícolas, las deforestaciones para retirada de madera y la minería son los principales impactos provocados por la ocupación humana en la Amazonia.

La Floresta Amazónica es una verdadera farmacia natural al aire libre, cuyos árboles, bejucos y otras especies suministran remedios para todos los males del cuerpo humano, desde enfermedades del corazón hasta diabetes. Por eso ha sido codiciada por los mayores laboratorios del mundo, que han extraído de ella una infinidad de medicamentos.

Bosque de los Cocais izquierda|miniaturadeimagen|200x200px|Mata de los Cocais. Comprende predominantemente los estados del Maranhão y Piauí (Medio-Norte), pero se distribuye también por el Ceará, Río Grande del Norte y Tocantins. Está en una zona de transición entre los ecosistemas de la Floresta Amazónica y de la caatinga. Es clasificada como una formación forestal, pero, en la realidad, constituye una formación vegetal secundaria, por su acentuada deforestación. En ese ecosistema predominan dos tipos de palmera muy importantes para la economía local: Babaçu, de cuya almendra se extrae el aceite; las hojas son usadas para la cobertura de casas y el palmito como alimento para el ganado. Una rica artesanía emplea sus hebras para confeccionar esteras, cestos y bolsas. De la cáscara del coco, pueden ser retirados el alquitrán y el acetato.

Carnaúba, cuyo producto más conocido es la cera. Cómo todo lo de esa palmera puede ser aprovechado (hojas, hebras), el nordestino la denominó "árbol de la providencia". En la Mata de los Cocais, las altas temperaturas son constantes. Los pastos representan el principal impacto ambiental en ese ecosistema.

Mata Atlántica derecha|miniaturadeimagen|200x200px|Mata Atlántica. Se extiende desde el Río Grande del Norte hasta el Río Grande del Sur, junto al litoral, casi sin interrupciones. Predominando en regiones de clima caliente y húmedo, con veranos suaves, surge en las pendientes de las sierras litorales. Topográficamente, surge en sierras elevadas (escarpas del Planalto Atlântico) en formas redondeadas, llamadas "mares de morros". Esta formación vegetal se presenta muy densa, emarañada y con gran variedad de vegetales hidrófilos (adaptados a ambientes húmedos) y perennes.

Debido a su localización geográfica es la formación vegetal brasileña que más devastaciones ha sufrido, principalmente en tramos menos elevados del relieve. Ese impacto ambiental es una de las consecuencias de la intensa urbanización e industrialización que se produjo en Brasil.

Mata Intermediaria Es la misma floresta húmeda de las pendientes, pero se desarrolla en las vertientes de las sierras, a la retaguardia del mar, no influenciadas directamente por la humedad marítima. Muy densa, presenta especies bastante altas y de troncos gruesos. Sin embargo, cuando se desarrolla en suelos e arenisca, o calcáreos, el aspecto de la floresta se modifica completamente: se hace menos densa, con árboles más bajos y de troncos finos. Casi enteramente devastada, por poseer suelos fértiles para la agricultura, restan, de su formación original, solo, algunos tramos dispersos.

El nombre latifoliada deriva del latín e indica la predominancia de especies vegetales de hojas anchas.

Mata de Araucária izquierda|miniaturadeimagen|200x200px|Mata de Araucarias Predomina en regiones de clima subtropical y tropical de altura, que presentan regular distribución de las lluvias en todos los meses del año, se extiende desde el sur de São Paulo hasta el norte del Río Grande del Sur, en tramos más empinados del relieve (Campos del Jordão, por ejemplo). Es muy común en el planalto Meridional, en los estados de Paraná y Santa Catarina.

El nombre aciculifoliada viene del latim (aciculi = "pequeña aguja") e indica el predominio de especies que presentan hojas puntiagudas.  Destaca la Araucaria angustifolia, más conocida como abeto del paraná, pero aparecen también otras especies, como la imbuia, el cedro, el ipê y la hierba mate.

Los suelos en que se desarrolla, en general de origen volcánico, son más fértiles que los de las áreas tropicales lo que explica la grande devastación sufrida por esa vegetación para el aprovechamiento agrícola.

Además de esas formaciones forestales aparecen aún en Brasil algunos otros subtipos, mereciendo destacarse la mata de los Cocais y los bosques de galería.

A mata de los Cocais es una formación de transición entre la Floresta Amazónica y la Caatinga, comprendiendo áreas del Maranhão, Piauí y Tocantins. El babaçu es la especie predominante.

Los bosques de galería son florestas que se desarrollan a lo largo de los cursos de agua, cuya humedad las mantiene. Prácticamente devastadas por la ocupación humana, se restringen a tramos del cerrado o de los campos del Río Grande del Sur.

Se calcula que el 5% del área original de los piñeiros está preservada. La retirada de la madera, para la producción de muebles y papel de periódico, y la agropecuaria son los principales factores de su devastación acentuada y compleja .

Formaciones complejas

Cerrado derecha|miniaturadeimagen|200x200px|Cerrado. Tras la Floresta Amazónica, es la formación vegetal brasileña que más se esparció, predominando en el planalto Central, pero apareciendo también como manchas dispersas en otros puntos del país (Amazonia, región de la caatinga del Nordeste, São Paulo y Paraná), recubriendo más del 20% del territorio nacional. Predomina en áreas de clima tropical, con dos estaciones: verano lluvioso e invierno seco.

No es una formación uniforme, lo que permite identificar dos áreas: el cerradão y el cerrado propiamente dicho. En el cerradão existen más árboles que arbustos. En el cerrado, bastante ralo, aparecen pocos arbustos y árboles bajos, de troncos sinuosos y corteza espesa, que presentan ramas retorcidas, con hojas muy duras; entre los árboles y los arbustos, se esparce una formación continua de gramíneas altas. izquierda|miniaturadeimagen|200x200px|Imagen de satélite con el cerrado destacado. El cerrado se esparce por las mesetas y por algunas escarpas acentuadas.

De entre los factores que explican la fisionomía del cerrado, además de la escasez de agua, se destacan la profundidad de la capa freática y la naturaleza de los suelos, ácidos y con deficiencias minerales.

La expansión agropecuaria, los garimpos, la construcción de carreteras y ciudades como Brasilia y Goiânia, son los principales aspectos provocados por la acción humana, que redujeron ese ecosistema a pequeñas manchas distribuidas por algunos estados brasileños.

El cerrado fue declarado "Sitio del Patrimonio Mundial" por la Unesco en 13 de diciembre de 2001.

Caatinga derecha|miniaturadeimagen|250x250px|Caatinga: formación vegetal xerófila que aparece en el Polígono de las Sequías. Predominando en la región de clima semiárido del Nordeste es una formación vegetal típicamente xerófita, o sea, adaptada a la escasez de agua. Es una vegetación dispersa, que se esparce por los macizos y mesetas, por donde corren ríos, en general intermitentes.

Desarrollándose en suelos casi rasos y salinos, se presenta muy heterogénea: en algunos tramos, predominan árboles dispersos; en otros, arbustos aislados; y en otros, aún, solo rodales de gramíneas altas.

La falta de agua impone múltiples adaptaciones a los vegetales en la caatinga, que van desde la pérdida de las hojas en la estación más seca hasta la aparición de largas raíces, en búsqueda de lechos subterráneos de agua. Entre las principales especies de árboles, están el juazeiro, el angico, la barriguda, y, entre los arbustos, las cactáceas, como el xiquexique y el mandacaru.

Actualmente, la Caatinga viene siendo agredida al sufrir el impacto del riego, drenaje, creación de pastos, latifundios y de la desertización.

Pantanal Ocupando la llanura del Pantanal Sur Mato-Grossense, es una formación mixta que presenta especies vegetales propias de las florestas, de los campos, de los cerrados y hasta de la caatinga.

Se pueden identificar en esa formación tres áreas diferenciadas: las siempre inundadas, en las cuales predominan las gramíneas; las periódicamente inundadas, en las cuales se destacan diversos tipos de palmeras (buritis, paratudos y carandás); y las que no sufren inundaciones y son más densas, apareciendo en ellas el quebracho y el angico.

Formaciones campestres

Campos meridionales Formaciones de campo limpio, o sea, constituidos predominantemente por gramíneas, aparecen en manchas dispersas, a partir de la latitud de 20°S. En São Paulo, en Paraná y en Santa Catarina reciben la denominación de campos del planalto; en Río Grande del Sur, son conocidos como campos de la Campaña o Campaña Gaúcha; y en Mato Grosso del Sur, donde aparecen en tramos dispersos, son llamados campos de vacaria. En el suroeste del Río Grande del Sur, los campos meridionales surgen en un relieve dominado por colinas suaves y de vertientes poco acentuadas conocidas como coxilhas.

Campos sucios Presentan una emarañada mezcla de gramíneas y arbustos, generalmente procedente de la degradación de los cerrados. Sus límites son bastante indefinidos.

Campos de la Hiléia Conocidos como campos de la várzea, se caracterizan por estar inundados en la época de las crecidas. Aparecen en el bajo Amazonas y en tramos del estado del Pará, principalmente en la parte oeste de la isla de Marajó.

Campos serranos Surgen en porciones más elevadas del territorio nacional, en puntos donde el relieve sobrepasa los 1.500 m, como en las sierras de la Bocaina y del Itatiaia. Menos densas que las otras formaciones campestres, presentan algunas especies vegetales adaptadas a la altitud.

Formaciones litorales