Standard Oil Co. Inc. fue una empresa petrolera estadounidense fundada en 1870, que llegó a ser la más importante en su rubro.

Abarcaba todos los aspectos de la comercialización, desde la producción, el transporte, la refinación, hasta la venta final de los productos. Surgida como una empresa de Ohio (Estados Unidos), llegó a ser el mayor refinador de petróleo en el mundo y una de las primeras y más grandes corporaciones multinacionales del planeta.

John D. Rockefeller fue presidente y principal accionista de la compañía, además de haber sido uno de sus fundadores. En poco tiempo, la empresa creció de manera exponencial, gracias a sus acuerdos secretos con las empresas ferroviarias para abaratar las tarifas de transporte. En contrapartida, y por su enorme capacidad de producción, la Standard Oil ofrecía a las empresas ferroviarias un flujo uniforme y constante, lo cual les permitía reducir costos operativos. Esta estrategia comercial permitió que el precio del petróleo y sus derivados bajara drásticamente en poco tiempo, beneficiando a los consumidores finales. Sin embargo, el abuso de estos tratos preferenciales estaba generando la quiebra de muchas empresas pequeñas y medianas del sector. Las prácticas de la Standard Oil fueron cada vez más criticadas por el público estadounidense, mientras que el propio Rockefeller se transformaba en el hombre más rico de la historia moderna.

Para comienzos del , ya con una posición dominante en el mercado, la Standard Oil decidió no cometer más abusos, ni realizar políticas desleales contra las otras empresas del sector. El incremento de la competencia generó que la cuota de mercado de la Standard Oil se redujera considerablemente en muy poco tiempo. Simultáneamente, comenzaron a surgir demandas contra la compañía argumentando que la misma ejercía un monopolio.

Finalmente, en 1911, la Corte Suprema de los Estados Unidos confirmó que la estructura y el desempeño de la Standard Oil se ajustaban al término de «monopolio» según la Ley Sherman Antitrust, exigiendo en consecuencia su desmembración. El holding se dividió en 34 empresas independientes. Dos de estas nuevas compañías fueron la Jersey Standard (antigua Standard Oil Company of New Jersey), que finalmente se convirtió en la empresa Exxon, y la Socony (antigua Standard Oil Company of New York), que años después se transformó en la empresa Mobil.

miniaturadeimagen|Edificio de la antigua Standard Oil en Nueva York.

Historia

Origen

thumb|300x300px|Vista actual de la ciudad de Cleveland, Ohio, Estados Unidos. Ubicada al nordeste del país, fue la sede de la Standard Oil durante muchos años. thumb|300x300px|Acción de Standard Oil.

Desde los años de 1850, la ciudad de Cleveland (Ohio), había estado experimentando un acelerado crecimiento, especialmente en los sectores industriales, dando como resultado que para 1861, la ciudad fuera una de las más modernas y productivas de los Estados Unidos. En medio de este ambiente, un joven inversor denominado John D. Rockefeller, siguió de cerca el crecimiento paulatino que la industria petrolera comenzaba a experimentar y fue lo bastante brillante para entender que ese combustible pronto se convertiría en la fuente de energía del mañana.

Cuando en 1863 el ferrocarril extendió sus vías hasta Cleveland, poniendo a esta ciudad en contacto directo con Nueva York, Rockefeller supo que había llegado el momento indicado. Por aquel entonces tenía 23 años e invirtió 4000 dólares como socio comanditario en la nueva firma Clark, Andrews & Co, que comenzó instalando sus propias refinerías y en cuestión de muy poco tiempo adquirió a otras competidoras aumentando su tamaño en forma considerable. Las diferencias entre Clark y Rockefeller hacen que este último se termine quedando con la compañía en 1865, renombrándola Rockefeller & Andrews, siendo para aquel entonces la mayor refinería de Cleveland, con una capacidad de 500 barriles por día y ganancias de un millón de dólares por año, que se duplicarían al año siguiente.

A partir de entonces, Rockefeller inició una carrera depredadora, obligando a que la competencia se decidiera a venderle o negociar con él, ya que de lo contrario se encargaría de quebrarlos y llevarlos a la bancarrota. Él mismo deja muy en claro su visión con la frase «la competencia es un pecado, por eso procedemos a eliminarla».

Su próximo paso fue negociar secretamente con el ferrocarril tarifas preferenciales, ya que ese descuento sería un arma esencial para expandirse a nivel nacional. Una vez establecido el acuerdo, Rockefeller constituyó una nueva sociedad: nacía la Standard Oil.

Esta nueva empresa fue fundada en Ohio en 1870 como una sociedad entre John D. Rockefeller, su hermano William Rockefeller, Henry Flagler, el químico Samuel Andrews, Stephen V. Harkness y Oliver Burr Jennings. El capital inicial fue de 1 millón de dólares y de las 10000 acciones iniciales, John D. Rockefeller, recibió 2667; Harkness recibió 1334; William Rockefeller, Flagler, y Andrews recibieron 1333 cada uno; Jennings recibió 1000, y la empresa comercial Rockefeller, Andrews & Flagler recibió otras 1000. Para aquel entonces, la Standard Oil ya había absorbido o destruido a la mayoría de las empresas competidoras en Ohio y poco después haría lo mismo en todo el nordeste de los Estados Unidos.

John D. Rockefeller (principal accionista) llevó las riendas de la sociedad desde el comienzo, convirtiéndose en la figura más destacada de la industria del petróleo en aquellos años. La Standard Oil se expandió rápidamente por todo el país, ya fuese instalando o comprando empresas. El objetivo era dominar toda la industria y, para 1878, Rockefeller ya controlaba el 90 % de las refinerías de petróleo de los Estados Unidos y poco después ejercería un monopolio sobre los oleoductos del país.

Sin embargo, para aquel entonces, el gobierno ya comenzaba a tener injerencia en la reglamentación de la libre competencia entre empresas, con el objetivo explícito de limitar el tamaño de las compañías. Debido a ello, Standard Oil ya no podía adquirir de forma corriente todas las empresas que deseaba controlar, porque de hacerlo, las autoridades intervendrían para evitarlo. Rockefeller y sus socios tuvieron que desarrollar métodos de organización innovadores, que se cristalizaron en la invención del trust: una especie de holding o conglomerado de empresas que concentraría diversas inversiones en el mundo del petróleo y los combustibles, no sólo en Estados Unidos sino en otros países del mundo.

Trust significa en inglés confianza. Bajo este esquema, distintas empresas podrían estar bajo una misma dirección, ya que el control legal de las sociedades constituyentes se confería a la junta de administradores, cambiándose las acciones de las compañías por los certificados del trust. De esta manera, Rockefeller lograba unir a las distintas empresas, bajo una misma dirección central con la finalidad de ejercer un control de las ventas y la comercialización del petróleo.

La idea de Rockefeller se materializó en 1882, creándose así la Standard Oil Trust, donde las empresas funcionarían de una manera cooperativa, centralizando todas las decisiones en la oficina principal de la Standard Oil of Ohio (Ciudad de Cleveland), que funcionaba como cabeza del grupo. Este tipo de organización tuvo tanto éxito que otras grandes empresas también comenzaron a adoptar la forma de trust. En paralelo irían surgiendo nuevas leyes estatales y federales antitrust para evitar dichas tácticas. Sin embargo, para aquel entonces, Rockefeller ya era el dueño de la industria petrolera de los Estados Unidos y por ahora nada podría cambiar esa situación.

La clave del éxito

thumb|316x316px|John D. Rockefeller en 1875.

La compañía creció de forma acelerada, aumentando sus ventas y comprando a las empresas competidoras, varias de las cuales fueron cerradas tras su adquisición. Sin embargo, como ya se mencionó, la clave del temprano y rápido éxito de la Standard Oil fue un acuerdo secreto realizado en 1868 entre Rockefeller y la compañía Lake Shore Railroad, parte de la megaempresa ferroviaria Nueva York Central. Dicho acuerdo establecía una tarifa de un centavo de dólar por galón, o cuarenta y dos centavos de dólar por barril transportado por Rockefeller, lo cual equivalía a un descuento efectivo del 71 % en las tarifas de transporte. En contrapartida, la empresa de Rockefeller debía enviar al menos 60 furgones diarios de petróleo y manejar la carga y descarga por su cuenta. Evidentemente, dicho acuerdo eliminaba cualquier posibilidad de competencia para las empresas más pequeñas, que debían pagar una tarifa muy superior para el transporte de sus productos.

Las tácticas empresariales de la Standard Oil y sus acuerdos secretos para abaratar las tarifas de transporte ayudaron a que el precio del queroseno bajara de 58 centavos de dólar en 1865 a 26 centavos de dólar en 1870. Estas prácticas comerciales estaban destruyendo a la competencia, pero inicialmente fueron bien recibidas por los consumidores, quienes pudieron acceder a precios más bajos. Como la Standard Oil se formó cuando el petróleo solo servía para generar luz o calor, esto le permitió crecer de manera relativamente fácil hasta convertirse en el principal proveedor del mercado. Cuando el boom de los automóviles hace estallar la demanda de petróleo a comienzos del , la compañía ya estaba en condiciones de controlar todos los aspectos de la industria.

Otro aspecto importante para entender su exponencial desarrollo fueron las concesiones, a esta empresa y filiales suyas, hechas por gobiernos normalmente militares y dictatoriales, impuestos en su mayoría por el gobierno estadounidense y sus élites capitalistas. Estas concesiones eran un regalo por parte de los gobiernos a esta empresa estadounidense (y otras como la Gulf). Normalmente los gastos y las inversiones corrían por parte del gobierno y sus arcas. De esta manera, pudieron crecer de una manera abismal, controlando además las economías los países donde realizaban estas explotaciones, controlando así los precios de extracción y los impuestos a pagar. Jugada maestra de la Standard Oil y otras empresas más, que sin duda no está exenta de derramamientos de sangre de trabajadores, sindicalistas, y demás implicados en las causas contra esta explotación, sin contar los golpes de estado, a los que se vieron obligados a recurrir para mantener el control económico y político.Eduardo Galeano, 1971, Las venas abiertas de América Latina, Uruguay Por denuncia de Pompilio Guerrero, se comprobó que la Standard Uil había tendido un oleoducto clandestino de Bolivia al territorio argentino, cometiendo así un doble delito: defraudar al país, afirmando que no tenía pozos en producción, y proveerindirectamente de petróleo al Paraguay, entretanto que nuestro ejercito debía abastecerse del Perú y Venezuela: Céspedes, Augusto (1968). El Dictador Suicida: 40 años de historia de Bolivia; p.162.

Mientras tanto, poco tiempo después del nacimiento de la Standard Oil, Thomas A. Scott, presidente de la Pennsylvania Railroad (Ferrocarril de Pensilvania) crea una empresa denominada "South Improvement Company", a fines de 1871. El objetivo de esta compañía era el de beneficiar tanto a los ferrocarriles como a las refinerías más importantes. El acuerdo secreto resultaba interesante para ambas partes, ya que las grandes empresas, como la Standard Oil, conseguirían importantes descuentos de los principales ferrocarriles, mientras que estos a su vez se beneficiaban al contar con un caudal constante y uniforme, reduciendo costos operativos. Rockefeller se une a la South Improvement Company en 1872, ya que al formar parte de la empresa, percibiría reembolsos por gastos de envío y simultáneamente perjudicaba a los productores independientes y a las refinerías pequeñas, quienes deberían pagar una tarifa 100 % superior a la de la Standard Oil.