«Like a Prayer» es una canción interpretada por la cantante estadounidense Madonna, incluida en su cuarto álbum de estudio del mismo nombre. La compañía Sire Records la publicó como el sencillo principal del disco el 3 de marzo de 1989 y figuró posteriormente en los recopilatorios The Immaculate Collection (1990) y Celebration (2009). Compuesta y producida por Madonna y Patrick Leonard, supuso un enfoque más personal y artístico en la obra de la cantante, quien creía que su música necesitaba atraer a un público más adulto. La propia artista la describió como una canción sobre una joven apasionada y enamorada de Dios que se convierte en la única figura masculina en su vida.
De género pop rock, incorpora música góspel así como un coro y una guitarra de rock. Madonna introdujo textos litúrgicos en la letra, pero cambió el contexto para que tuviera un doble sentido. Fue aclamada por la crítica y varios medios de comunicación la escogieron como la más destacada de la artista. Asimismo, ha sido incluida en diferentes listas de las mejores canciones de todos los tiempos, tales como en Rolling Stone, Blender y NME, entre otras. Desde el punto de vista comercial, fue su sexto y séptimo número uno en Reino Unido y Estados Unidos, respectivamente, y también llegó a lo más alto en casi todos los mercados musicales.
Mary Lambert dirigió el videoclip; en él, Madonna es testigo del asesinato de una mujer a manos de supremacistas blancos. Cuando arrestan por error a un hombre negro por el crimen, se esconde en una iglesia para pedir fortaleza y así declarar como testigo. Aunado a ello, se muestran símbolos católicos como estigmas, cruces en llamas al estilo Ku Klux Klan y escenas en las que besa a un santo negro en un sueño. El Vaticano condenó el vídeo luego de su estreno y grupos familiares y religiosos protestaron contra su transmisión. Además, boicotearon productos de la marca Pepsi, que había utilizado la canción en un comercial protagonizado por la cantante, de manera tal que la compañía canceló su contrato publicitario, aunque se le permitió conservar el pago de cinco millones de dólares.
Madonna incluyó «Like a Prayer» en el repertorio de siete de sus giras mundiales, la más reciente en Celebration Tour (2023-2024), y múltiples artistas grabaron una versión. La canción destacó por el caos que causó el videoclip y las diversas interpretaciones de su contenido, lo que condujo a discusiones entre académicos y críticos de música y cine. Junto con el álbum homónimo, ha sido considerada un momento decisivo en su carrera y fue entonces cuando la crítica empezó a reconocerla como una artista relevante en lugar de una mera estrella de pop.
Antedecentes thumb|230px|Madonna, rodeada de sus coristas y bailarines, cantando el tema en el Blond Ambition World Tour (1990) Durante la mayor parte de 1988, Madonna no había grabado música. A raíz del fracaso comercial y crítico de las películas Shanghai Surprise (1986) y ¿Quién es esa chica? (1987), actuó en la producción de Broadway Speed-the-Plow, pero nuevamente las reseñas negativas le causaron incomodidad. Su matrimonio con el actor Sean Penn había terminado y la pareja solicitó el divorcio en enero de 1989. Sumado a todo ello, había cumplido 30 años, la misma edad que tenía su madre cuando murió a causa de un cáncer de mama, por lo que experimentó más confusión emocional. En una entrevista concedida a la revista Rolling Stone en marzo de 1989, comentó que su educación católica siempre le causó un sentimiento de culpa: Una vez que eres católico, siempre lo serás, en términos de tus sentimientos sobre la culpa, el remordimiento, si has pecado o no. A veces me siento atormentada por la culpa cuando no necesito estarlo, y eso, para mí, me queda de mi educación católica. Porque en el catolicismo naces siendo pecador y [lo] eres toda tu vida. No importa cuánto intentes alejarte de él, el pecado está dentro de ti todo el tiempo.
Llegó a la conclusión de que era momento de alejarse del mercado adolescente y atraer a un público más adulto y más amplio para lograr longevidad dentro del mercado discográfico. Además, quería que su nuevo sonido fuera calculador e indicativo de lo que estaba de moda y que siguiera las tendencias cambiantes de la música. Para la canción principal del álbum, eligió temas que hasta ese entonces habían sido meditaciones personales que nunca había compartido con el público de manera tan abierta y directa. En otra entrevista con la revista SongTalk, reveló que «en el pasado escribí muchas canciones que revelaban [mi yo interior], pero sentí que eran demasiado honestas o muy aterradoras y decidí no grabarlas». Leyó detenidamente sus diarios y apuntes personales y comenzó a considerar opciones; recordó: «¿Qué era lo que quería decir? Quería que el álbum hablara de cosas en mi mente. Fue un momento complejo en mi vida».
Desarrollo
A la vez que Madonna consideraba sus alternativas, los productores Patrick Leonard y Stephen Bray empezaron a experimentar individualmente con varias pistas instrumentales e ideas musicales para presentárselas. Ambos querían aportar su estilo único al proyecto y compusieron música para la canción principal. Finalmente, Madonna sintió que la música que le presentó Leonard era más interesante y decidió trabajar con él. Una vez que conceptualizó la forma en que interpondría sus ideas con la música, escribió la letra de «Like a Prayer» en aproximadamente tres horas. Compuesta y producida junto con Leonard, fue la primera que se creó para el álbum. La cantante la describió como la canción de «una joven apasionada tan enamorada de Dios que es casi como si Él fuera la única figura masculina en su vida».
La mayor inspiración de Madonna para la canción provino de la creencia católica de la transubstanciación. Introdujo textos litúrgicos en la letra, pero cambió el contexto para que tuviera un doble sentido. Con letras pop «superficiales» sobre sexualidad y religión a primera vista, contó con un significado diferente para provocar la reacción de los oyentes. Leonard explicó que no estaba cómodo con la letra y las insinuaciones sexuales presentes; como ejemplo citó el primer verso When you call my name, it's like a little prayer, I'm down on my knees, I wanna take you there («Cuando dices mi nombre, es como una plegaria, estoy de rodillas, quiero llevarte allí»), que podía referirse a alguien realizando una felación. Horrorizado, le pidió que cambiara la línea, pero ella persistió en mantenerla.
Grabación thumb|upright|Andraé Crouch y su coro participaron en la grabación de «Like a Prayer». Para ello, previamente analizó la letra pues quería «descubrir cuál sería el propósito de la canción»
Madonna quería incorporar música góspel, prácticamente sin instrumentación, solo el sonido de un órgano y su canto, por lo que en un principio empezó experimentando usando su voz. Luego la cantante y Leonard compusieron el puente y, una vez que todo estuvo completo, en septiembre de 1988 decidieron grabar la canción junto con un coro. Para ello, ambos se reunieron con el músico Andraé Crouch y el vocalista Roberto Noriega y contrataron a su coro para que participara en la grabación. Crouch analizó la letra dado que quería «descubrir cuál sería el propósito de la canción. Somos muy exigentes al elegir con qué trabajamos, y nos gustó lo que oímos». Tras haber escuchado la demo en su coche, reunió a su coro en los estudios Johnny Yuma, ubicados en la ciudad de Burbank (California), y les aclaró lo que debían hacer en las sesiones. El coro se grabó por separado y Leonard decidió que se lo añadiera durante la posproducción.
La grabación tomó más tiempo de lo habitual debido a que Madonna y Leonard pelearon «con uñas y dientes» en el estudio. Según Lucy O'Brien, en la biografía Madonna: Like an Icon (2007), la cantante quería demostrar que su segunda oportunidad como productora, después de su trabajo anterior True Blue (1986), no había sido casualidad. Leonard comenzó a trabajar en los cambios de acordes para los versos y en el estribillo y contactó al guitarrista Bruce Gaitsch y al bajista Guy Pratt para que colaboraran en el tema; a su vez, Pratt había contratado a algunos bateristas adicionales. Sin embargo, en el día de la grabación los músicos contratados no asistieron, lo que hizo irritar a Madonna, quien comenzó a gritar y maldecir profusamente a Leonard y a Pratt. El productor luego contrató a otros guitarristas británicos como Chester Kamen, David Williams y Dann Huff. Comentó que la elección fue intencionada ya que era admirador del rock británico y quería esa clase de actitud y «extravagancia» de los músicos en «Like a Prayer», así como en las otras canciones del álbum. Pratt no fue despedido, pero luego notó que Madonna no lo había perdonado: lo llamaba a altas horas de la noche para solicitarle su opinión o le pedía que fuera urgentemente al estudio de grabación, para luego echarlo de allí.
La artista tenía su propia opinión sobre cómo debían tocarse los diferentes instrumentos para lograr el sonido que tenía en mente. Pratt recordó que luego de que se grabara el estribillo intermedio, notificó a los músicos sobre algunos cambios en la producción: «Jonathan, haz menos del hi hat en el puente y un poco más de un fill hacia el final. Guy, quiero huevos de pato [semibreves] al final, y Chester, usa tu guitarra en el segundo verso». El equipo revisó las instrucciones una vez más e hizo una grabación final con voces y otra con cuerdas. Gaitsch escuchó a Madonna decirle a Leonard que no se harían más grabaciones para la canción. El productor luego le entregó la pista a Bill Bottrell para el proceso de mezcla, pero consideró que los bongós y las percusiones latinas sonarían realmente diferentes si se agregaba el coro de Crouch, por ello los quitó.
Para la introducción se utilizaron algunas grabaciones de guitarra de Prince, quien había sido invitado inicialmente para que participara en «Love Song», incluida en el álbum. Tras escuchar la grabación de «Like a Prayer» y haberle gustado, quiso «hacer algo al respecto», por lo que Madonna le envió un casete. En una entrevista con Billboard en 2014, Leonard recordó que no habían quedado conformes con las grabaciones de Prince, pero decidieron dejar una pieza y usarla en la introducción. Añadió que no se agregó ninguna otra música del cantante, pero algunos efectos en los estribillos podrían haber sido suyos. Para la remezcla de la versión de 12", el DJ Junior Vasquez superpuso el sonido del coro con el sencillo «Let's Go», de Fast Eddie.
Publicación y portada «Like a Prayer» fue enviada a las estaciones de radio el 3 de marzo de 1989 como el primer sencillo del álbum homónimo. Ese mismo día salieron a la venta las ediciones en casete y en vinilo de 7", con «Act of Contrition» como lado B. Para la portada del disco, Madonna colaboró con Herb Ritts, cuyas fotografías iban a usarse también en el sencillo. Durante las sesiones, vistió un top de chifón de color malva con un crucifijo y un pantalón vaquero con un cinturón «hippie». La foto que se eligió inicialmente para la portada del sencillo era un grabado borroso de Madonna exhalando humo mientras sostenía un cigarrillo en la mano izquierda. Sin embargo, cuando empezó a grabar el videoclip sintió que una de sus fotografías tomadas en un campo era «extremadamente hermosa», por lo que la eligió como la portada oficial de la versión de 7".