thumb|Lemus sosteniendo su trabajo en su taller ubicado en Ciudad Nezahualcóyotl, Estado de México. Sotero Lemus Gervacio es un artesano de cartonería que es conocido por su fabricación de juguetes y figuras tradicionales de gran tamaño. Aunque reside en el área metropolitana de la Ciudad de México, su obra y estilo se basan en las tradiciones cartoneras de Celaya, Guanajuato. Pertenece a la cuarta generación de cartoneros de una familia reconocida en Celaya por su artesanía. Su obra se ha vendido y exhibido en diversas partes del mundo, incluyendo Estados Unidos, Europa y América Central.
Desde 2005, también se ha dedicado a la creación de obras de mayor formato para exposiciones, comenzando con una imagen de doce metros de altura de Don Quijote a caballo, que recorrió México durante aproximadamente un año.
Descendencia familiar
Lemus es descendiente de una prominente familia cartonera (papel maché) en la ciudad de Celaya, destacada en esta actividad desde mediados del . Es un artesano de la cartonería de cuarta generación, que aprendió de su abuelo, Bernardino Lemus Valencia, quien se hizo muy conocido y apreciado por su trabajo, aunque este nunca se tradujo en seguridad económica. Otros descendientes de Bernardino aún trabajan en la cartonería, pero la familia de Sotero trabaja de forma independiente.
De Celaya a Ciudad Nezahualcóyotl La principal razón de la separación fue la decisión del padre de Sotero, Leobardo Lemus Flores, de trasladar a la familia de Celaya a la zona de la Ciudad de México. Leobardo tenía una larga trayectoria en la cartonería, habiendo aprendido a los trece años en 1949 de Bernardino e incluso perfeccionando algunas técnicas, manteniendo el estilo tradicional. Leobardo se incorporó al oficio en un momento de auge, justo antes de que la introducción de artículos de plástico producidos en masa, especialmente juguetes, lo diezmara. Fue por esta razón que Leobardo se trasladó a la Ciudad de México en la década de 1970, primero a la ciudad propiamente dicha. Trabajó como albañil y en otros trabajos de construcción, pero el salario era muy bajo.Leobardo y su esposa, Leonor Gervasio Mendoza, quien también tenía antecedentes familiares en la cartonería, decidieron volver a fabricar juguetes de cartonería para venderlos como actividad secundaria. Su éxito llegó con la venta de piezas en las inmediaciones del antiguo Museo Nacional de Artes y Oficios Populares, cerca del Parque Central de la Alameda, lo que atrajo la atención de la institución. A pesar de esto, las piezas eran lentas de hacer y se vendían por muy poco dinero. Leobardo murió en 1988 a la edad de 52 años, pero no sin antes enseñar la técnica a varios miembros de la familia, incluyendo Sotero, quien comenzó a trabajar en el oficio a los diez años, aprendiendo al estilo de un aprendiz.
Taller en la Ciudad Nezahualcóyotl thumb|Judas de tamaño monumental construida por Lemus y su familia siendo levantada en el centro cultural de Santa Maria la Ribera para la Feria Anual de Cartonería de la Ciudad de México. En la década de 1980, la familia se mudó a Ciudad Nezahualcóyotl, una pequeña ciudad junto a la Ciudad de México, en el Estado de México. Sotelo continuó con el negocio familiar, trabajando con su madre y su hermana, Lucia Lemus. La casa familiar se compone de varios departamentos de dos plantas con vista a un patio. Se localiza en la zona del barrio de José Vicente Villada, cuyo taller es un área cubierta en el techo.
Sotero ha trabajado en mejorar técnicas y diseños, manteniendo la esencia de las piezas tradicionales, siendo reflejado especialmente en los juguetes. Sus moldes son de Celaya o han sido réplicas hechas por la familia. El taller todavía tiene moldes con una antigüedad de casi 100 años, recolectados por la familia con el paso de los años.
Sotero ha distinguido su obra tanto por su propia creatividad como por la ampliación de los contactos familiares. Sin abandonar el estilo de los viejos moldes, Sotero comenzó a crear versiones actualizadas, llegando incluso a tomar clases de escultura en la Academia de San Carlos. La mejora en el valor artístico fue recompensada en 1987, cuando Sotero ganó el primer lugar en una competición artesanal en Celaya.
Uno de los contactos de Sotero es Juan Jiménez, un coleccionista y promotor cultural quien tuvo la idea de crear una monumental imagen de Don Quijote en su caballo en 2004. Las piezas de gran tamaño no son del todo nuevas, pero antes del año 2000 rara vez superaban los dos metros de altura, con lo que Lemus tenía experiencia. Sin embargo, este proyecto era mucho más ambicioso. Al final, medía doce metros de altura y tuvo que construirse por partes para ensamblarlas y poder trasladarla y exhibirla. Se construyó completamente con materiales y técnicas tradicionales, utilizando 1000 tiras de junco, setenta kilos de alambre y 200 tiras de madera. No se utilizó pegamento ni clavos para fijar detalles como narices u orejas, solo pasta y alambre.
Un aspecto que no fue tradicional en la escultura de Don Quijote es que fue hecho con características mexicanas en lugar de europeas. Aunque los vecinos inicialmente consideraron el proyecto una tontería, la figura atrajo la atención y fue inmediatamente invitada para ser exhibida en varios edificio municipales locales, pasando luego al Palacio Nacional en la Ciudad de México y el Festival Cervantino en Guanajuato (nombrado así por el autor de Don Quijote). Posteriormente Don Quijote regresó a Ciudad Nezahualcóyotl, siendo colocado en el palacio municipal de gobierno después de aproximadamente un año de gira. El éxito del proyecto ha dado lugar a diversas piezas y monumentos, como una colección de una docena de águilas reales (el símbolo de México) para la galería de Historia del Museo del Caracol.
Muchos de lo trabajos de Lemus han sido exhibidos en calles y avenidas de México, así como han sido llevadas a España, Francia, Alemania, Estados Unidos y América Central, recibiendo patrocinio de varias entidades no lucrativas y agencias gubernamentales.
A pesar del éxito de la familia, las ventas no están garantizadas, por lo que Soltero también da clases para complementar sus ingresos de las ventas.
Técnicas thumb|Moldes de principios del para producir muñecas en el taller de Lemus, Celaya. El trabajo de la familia Lemus sigue siendo de tradición, con la actualización de los detalles en lugar de cualquier cambio radical. Las piezas más comunes son las muñecas, figuras de animales y máscaras. Aunque los populares alebrijes son considerados tradicionales por muchos artesanos de la cartonería, Lemus no ha ampliado la producción familiar a estos. Todas las piezas utilizan papel de periódico o papel rígido (de manualidades o cartón) y pegamento. Algunas piezas tienen resortes de alambre que unen las extremidades, especialmente la cabeza, para permitir el movimiento. Excepto por la pintura acrílica, no se utilizan materiales modernos como el plástico para la decoración, lo que les da a las piezas un aire antiguo, incluso cuando son nuevas.
Referencias
Categoría:Artesanos de México