Resident Evil 5 —cuyo título original es — es un videojuego de terror y de acción-aventura de disparos en tercera persona desarrollado y publicado por Capcom. Se lanzó para las consolas PlayStation 3 y Xbox 360 en marzo de 2009, y para Windows en septiembre de 2009. Se relanzó para PlayStation 4 y Xbox One en junio de 2016.
La trama gira en torno a la investigación de una amenaza terrorista llevada a cabo por Chris Redfield y Sheva Alomar en Kijuju, una región ficticia de África Occidental. Chris descubre que debe enfrentarse a su pasado, encarnado en un viejo enemigo, Albert Wesker, y en su antigua compañera, Jill Valentine.
La jugabilidad es similar a la de Resident Evil 4 (2005), aunque es el primer título de la serie diseñado para el modo cooperativo para dos jugadores. Se le consideró el primer juego principal de Resident Evil en alejarse del género de terror de supervivencia, ya que la crítica señaló que se asemejaba más a un juego de acción. Se utilizó captura de movimiento para las cinemáticas. Varios miembros del equipo original de Resident Evil trabajaron en Resident Evil 5. La versión para Windows fue desarrollada por Mercenary Technology.
Resident Evil 5 recibió una acogida positiva, a pesar de algunas críticas por su esquema de control. El juego recibió algunas quejas de racismo, aunque una investigación realizada por la Junta Británica de Clasificación de Películas encontró que las quejas no estaban fundamentadas. La versión original siguió siendo el lanzamiento individual más vendido de Capcom hasta marzo de 2018, cuando fue superado en ventas por Monster Hunter: World, y siguió siendo el juego más vendido de la serie Resident Evil hasta septiembre de 2025, cuando fue superado en ventas por el remake de 2019 de Resident Evil 2.
Argumento Eventos previos Tras el colapso de la compañía farmacéutica internacional Corporación Umbrella, todas sus armas biológicas y proyectos fueron tomadas y posteriormente vendidas ilegalmente en el mercado negro por terroristas con el fin de seguir los experimentos biológicos de la desaparecida compañía. Esto puso la estabilidad del mundo en jaque, debido a que se acrecentaban los casos de bioterrorismo, lo cual llevó a los gobiernos del mundo a la creación de la B.S.A.A. (Bioterrorism Security Assessment Alliance); la cual tiene por fin la neutralización de dichas armas y el arresto de los traficantes.
Chris Redfield y su compañera Jill Valentine (ambos protagonistas de anteriores Resident Evil), son enviados a arrestar e interrogar a uno de los ex-fundadores de Corporación Umbrella, Oswell E. Spencer, quien tras la caída de la misma se convirtió en el responsable de la muerte de cientos de miles de personas inocentes y por ende el hombre más buscado por la B.S.A.A.; pero aunque llegan hasta el escondite de Spencer, se topan con un antiguo enemigo: Albert Wesker (antiguo capitán del equipo S.T.A.R.S, y exagente encubierto de la Corporación Umbrella). Wesker (quien supuestamente había muerto a manos del B.O.W. Tyrant en el laboratorio secreto de la mansión Spencer ocho años antes) había asesinado a Spencer antes de que los agentes llegasen, entonces se desata una pelea entre los tres ex-compañeros de la desaparecida S.T.A.R.S.; Chris y Jill son superados por los sobrehumanos poderes de Wesker. Este intenta darle un golpe mortal a Chris, pero Jill se adelanta, y ambos (Jill y Wesker) caen por un ventanal a un precipicio. Chris y el resto de los agentes de la B.S.A.A. buscaron los cuerpos de ambos por tres meses pero no son encontrados, por lo tanto se les da por muertos a ambos.
Trama Cinco años después de los acontecimientos de Resident Evil 4, en el 2009, Chris Redfield como miembro de la B.S.A.A., es enviado a un lejano poblado africano, precisamente a Kijuju, siguiendo los pasos de un bioterrorista llamado Ricardo Irving, quien es buscado por la B.S.A.A. por vender armas biológicas a los terroristas. En la misión le asignan como compañera a una joven agente de la división africana de la B.S.A.A. llamada Sheva Alomar, junto a varios agentes regados por todo Kijuju (conocidos como el Grupo Alpha). Ambos agentes se dirigen hacia el punto de encuentro en donde se reúnen con Reynard Fisher (agente encubierto de la B.S.A.A en el pueblo). Una vez alistados, Chris y Sheva se encuentran con el primer majini, una persona infectada con una especie de organismo parásito que los transforma en salvajes seres con el único propósito de eliminar a los agentes; algo muy similar a lo que el agente Leon S. Kennedy reportó en el incidente sobre la secta religiosa en España llamada los Iluminados, quienes habían implantado unos parásitos llamados "Plaga" a los habitantes volviendolos salvajes y hostiles. Al seguir explorando, se encuentran con que Reynard fue capturado; luego, frente una muchedumbre, es ejecutado por un verdugo con un hacha. Los majini divisan a los agentes, y ambos resisten hasta la llegada de Kirk Mathison (piloto de la B.S.A.A), quien los apoya en un helicóptero.
Mientras los agentes se dirigen hacia la base del Equipo Alpha, reciben mensajes de auxilio de parte del capitán de la unidad, Dan DeChant. Al llegar al lugar, los agentes se encuentran con los cadáveres del equipo, cubiertos de lo que parece ser brea negra. Entre ellos, se encuentra DeChant, moribundo. Este le entrega un disco con evidencia de los movimientos de Irving, y luego fallece, producto de las heridas. En el camino, se enfrentan a Uroboros, un arma bio-orgánica que es una masa de pústulas negras surgida de uno de los cadáveres del equipo. Usando una incineradora, logran reducir la masa a cenizas. Chris logra contactar al cuartel general, quienes ordenan que se continúe la misión.
Yendo a la estación de tren (según los reportes de los últimos movimientos de Irving) son asaltados por majinis, debiendo Kirk intervenir de nuevo. En este caso el helicóptero es saboteado por varios Kipepeos (criaturas aladas que salen de los cadáveres de los majinis) y cae en picado. El cuartel ordena a las unidades que se dirijan al punto de impacto del vehículo, por tanto Chris y Sheva se dirigen allí. En el transcurso del recorrido, se enfrentan cara a cara contra un majini con una motosierra (similar a los vistos en Resident Evil 4). Al llegar al lugar, encuentran el helicóptero destruido y el cadáver de Kirk incinerado. En una emboscada, varios majini en motocicletas toman por sorpresa a los agentes, quienes se ven rodeados. No obstante, reciben apoyo del Equipo Delta, quienes también llegaron a la zona de impacto.
Después del ataque, Chris se reúne con el capitán del Equipo Delta, Josh Stone, que también fue entrenador de Sheva. Josh les informa de que Irving se encuentra en las minas, y le entrega una tarjeta de memoria a Chris. En ella encuentra varias fotografías de una instalación secreta, y entre ellas halla una foto de Jill, quien parece estar en una especie de estado criogénico.
Tras atravesar las cuevas, llegan hasta la posición de Irving, pero cuando intentan capturarlo, una misteriosa mujer encapuchada atraviesa la ventana y ayuda a Irving a escapar. Al llegar al final de la carretera, un camión bloquea la misma, y se abre el contenedor del mismo, liberando a Popokarimu (un murciélago con mutaciones extremas producto del virus). Sin embargo, no es rival para Chris, quien lo hiere gravemente y cae al abismo del precipicio. Tras ello, llega uno de los agentes del Equipo Delta, Dave Johnson, quien los lleva de nuevo al pueblo en un humvee.
De camino al pueblo, son atacados por varios majinis en motocicletas, pero Chris y Sheva los repelen usando las armas del vehículo. Al llegar al destino, encuentran al Equipo Delta totalmente eliminado, y a Josh desaparecido. Al bajar del humvee, Dave se adelanta para verificar los cuerpos, y es aplastado por un Ndesu (gigante que también aparece en el anterior Resident Evil). Usando las ametralladoras logran neutralizar al gigante.
Tras indagar más a fondo el lugar y enfrentarse a un sin fin de salvajes y extrañas criaturas derivadas de los experimentos del virus, siguen a Irving por todo el desierto y lo matan en su propio barco (en una forma totalmente amórfica), este antes de morir les informa a Chris y Sheva sobre una cuevas, y que allí encontrarán respuestas. Cuando cruzan el río en un barco, Chris y Sheva llegan hasta las cuevas y siguen indagando por el subterráneo hasta llegar a un lugar que parece un laboratorio abandonado de Umbrella donde encuentran un archivo sobre una mujer rubia muy parecida a Jill. Chris llega a la conclusión de que Irving era sólo un traficante de bioterrorismo, y de ser así, los verdaderos terroristas y orquestadores del caos debían de ser otras personas. Chris decide buscar a Jill siguiendo y husmeando en el laboratorio, donde conocen a una misteriosa mujer de nombre Excella Gionne, que no sólo les advierte que se vayan de ese lugar, sino también les dice que no tiene idea de quién es Jill y se va del lugar. No obstante Sheva piensa que Excella está mintiendo y ofrece su apoyo a Chris en seguir a Excella a los sótanos del lugar.
miniaturadeimagen|izquierda|Cosplay de Albert Wesker y Jill Valentine de Resident Evil 5. Una vez que ambos llegan a donde está Excella, son atacados por la mujer con máscara, quien no sólo era la cómplice de Irving sino que es la guardaespaldas de Excella. Cuando Chris y Sheva están a punto de ser vencidos, Chris logra darle un disparo certero en la cara a la mujer pájaro causando que su máscara se rompa, es entonces que una voz muy conocida para Chris se hace presente, Albert Wesker. Chris no se hace esperar y ataca sin piedad a Wesker para hacerle pagar por lo de Jill. Sin tener éxito, Chris es sometido por Wesker con facilidad y le dice que no debe odiarlo, pues su compañera Jill no está muerta y que seguramente "una persona se pondrá muy feliz de verlos". Entonces Wesker le retira la capucha a la mujer "guardaespaldas" y Chris observa asombrado que se trata de Jill. Sin responder a sus preguntas y sin mediar palabra con él, Jill ataca sin piedad a Chris y a Sheva. Chris le reclama a Wesker por lo que le ha hecho a Jill, Wesker responde que "es la única y la misma, sólo que esta vez está de su lado y que ha llegado el momento de arreglar las cuentas, después de todo ahora son dos contra dos". Tras una larga pelea, justo cuando Jill está a punto de matar a Chris, él la llama por su nombre completo y entonces Jill lo suelta y Wesker, al darse cuenta, usa un control remoto con el cual la controla, y ella comienza a retorcerse del dolor por el dispositivo que le implantaron en el pecho, pero no puede negarse a obedecer mientras siga bajo el control del mismo. Wesker observa y decide que quizás es mejor dejar a los “compañeros” solos, pues necesita ocuparse de su plan final y tras irse deja todo en manos de Jill. Chris y Sheva ahora saben que si logran quitarle a Jill ese aparato del pecho, podrán volverla en sí.
Aunque no les resulta fácil, Chris logra extirparle el dispositivo con lo que Jill vuelve en sí pidiéndole disculpas a ambos, y les explica que podía escucharlos y mirarlos, pero no podía detener sus acciones. Tras una breve conversación, Jill les dice que deben detener a Wesker antes de que propague el virus Uroboros por todo el mundo. En la conversación, al observar la insistencia de Chris para que los acompañe, Jill le pregunta a él qué si no confía en su nueva compañera o por qué no se va y detiene a Wesker, tras comprenderlo, Chris y Sheva se miran y saben que se ha creado un lazo de amistad y responsabilidad muy fuerte y deciden seguir la misión dejando a Jill sola para que descanse.