La casa profesa de Valladolid (o casa profesa de San Antonio) fue una residencia de la Compañía de Jesús en Valladolid.

Historia Los primeros jesuitas llegaron a Valladolid el 18 de marzo de 1545 procedentes de la corte de Juan III de Portugal. Fueron estos los padres Antonio de Araoz y Pedro Fabro. A su llegada a la ciudad, entonces corte de España, fueron ayudados por el nuncio en España, Giovanni Poggio; el cardenal Juan de Tavera o Antonio de Fonseca (después obispo de Pamplona) e incluso Juan Martínez Silíceo, entonces obispo de Cartagena (y desde 1546, arzobispo de Toledo), que después sería contrario a la instalación de la Compañía en Toledo.

La II Congregación General de la Compañía decretó que debía de existir una casa profesa por cada una de las provincias jesuíticas. Así, el 14 de agosto de 1567 se desgajó su función como colegio, formándose el colegio de San Ambrosio y quedando la casa únicamente como casa profesa. Hacia 1579 se realizaron los planos que han sido a diferentes arquitectos (el jesuita Juan de Tolosa, otro jesuita, Giuseppe Valeriano; y Juan de Nates).

Las dificultades económicas de la casa profesa desde finales del siglo XVI y principios del siglo XVII se fueron haciendo patentes.

En 1627, la casa profesa sería definitivamente transformada en colegio bajo la advocación del fundador de la orden con objeto de asegurar rentas perpetuas que no se permitían en las casas profesas. Este colegio duraría hasta 1767, año en que los jesuitas fueron expulsados de España.

Descripción El templo de la casa profesa contaba con una planta de cruz latina y una sola nave con capillas laterales a ambos lados de la nave. La iglesia contaba con una importante decoración mueble, incluyendo ricos retablos barrocos que fueron conservados en sucesivas etapas del templo.

Referencias

Bibliografía

Valladolid Categoría:Instituciones de la Compañía de Jesús en Valladolid