La historia del SITVA se remonta a la década de 1950, para ese entonces el municipio ya contaba con un sistema de transporte público organizado; para esa década, la alcaldía de Medellín contrató al arquitecto español Josep Lluís Sert y al urbanista austriaco Paul Lester Wiener, quienes elaboraron un Plan Piloto para Medellín.
La primera línea, la línea A del metro de Medellín, fue inaugurada el 30 de noviembre de 1995 por los entonces: presidente de la República Ernesto Samper Pizano, el alcalde de Medellín Sergio Naranjo Pérez, el gobernador de Antioquia Álvaro Uribe Vélez y Alberto Valencia Ramírez, gerente de la ETMVA. Posteriormente se habilita la Línea B el 28 de febrero de 1996 y finalmente entra en operación todo del sistema del metro el 30 de septiembre de 1996 con la inauguración del tramo entre la estación Poblado y la estación Itagüí.
Antecedentes
Tranvía
Durante el , el medio de trasporte predominante en la ciudad eran los vehículos de tracción animal. El 23 de enero de 1887, entra a funcionar el servicio de «tranvía de mulas» también conocido como «tranvía de sangre». En 1899, Carlos Corialono Amador Fernández, empresario y filántropo antioqueño, estrenó el primer vehículo particular que rodó por las calles de Medellín.
Durante el , en 1913, Ricardo Olano importó de Alemania algunos vehículos de transporte público, sin embargo no pudieron ser usados por las condiciones de las vías de la ciudad. En 1919 se iniciaron los trabajos del tranvía eléctrico. En octubre de 1921, se inauguró la primera línea del tranvía: La América con 4.68 km. En noviembre de este mismo año, comenzó la operación de la línea del barrio Buenos Aires. En 1923, el tranvía contaba con cuatro líneas y 12 carros y movilizaba cerca de 9150 pasajeros diarios. En noviembre de 1927, entró en operación la última línea del tranvía, que se llamaba El Salvador y tenía una extensión de 2.03 km. En la década de 1920, también circuló el bus eléctrico conocido como Los Ángeles. Su trayecto era entre la estación Cisneros del Ferrocarril de Antioquia y el barrio Los Ángeles. Para 1930, ya circulaban por las calles de Medellín algunos buses de servicio público. En 1950, el bus toma auge, debido a que era un servicio más versátil porque podían cubrirse más rutas que fueron necesarias por el crecimiento de la ciudad.
Buses
Liquidada la empresa del tranvía, Medellín empezó a organizar un sistema de transporte de buses a gasolina. La llamada tercera sección de la Empresa de Servicios Públicos de Medellín, y más tarde de las Empresas Varias de Medellín, fueron las oficinas encargadas de manejar este servicio para la comunidad, pero con tan mal resultado que éste hubo de ser liquidado en el año de 1965, en vista del lastre económico que significaba para la administración municipal. En el momento de liquidación de la empresa eran tan malas sus situaciones que por cada bus existente había que pagar tres conductores, lo que significaba que mientras uno trabaja dos descansaban en los talleres. Ante la situación creada, se pensó entonces por primera vez en un sistema de transporte que integrara el Valle de Aburrá. Existía la vía férrea que unía a Medellín con los municipios del norte del valle, como un ramal del ferrocarril a Puerto Berrío, y la que comunicaba también a Medellín con los municipios del sur del Aburrá, ramal del antiguo ferrocarril de Amagá. Por otra parte, la canalización del río Medellín había dejado a lado y lado del cauce del mismo unas amplias fajas que habían sido cedidas al municipio por la nación y, por una de estas fajas, podía hacerse correr el tren que integraría todo el Valle.
A lo anterior hay que agregar otras ventajas que presentaba el proyecto. En el viejo ferrocarril de Antioquia se había formado un personal idóneo que había laborado en los famosos talleres de Bello y ese personal era capaz de construir muchos de los implementos necesarios para poner en marcha el proyecto de Transporte del Aburrá.
Inclusive se constituyó una empresa encargada de promover y poner en ejecución la obra. Dicha empresa llevó el nombre Transporte Masivo del Valle de Aburrá, que fue dirigida y orientada por personajes del sector empresarial antioqueño. Sin embargo, a pesar de estas favorables circunstancias, el proyecto nunca pudo convertirse en realidad, y fue entonces cuando surgió la idea del metro.
El Plan Director de Medellín thumb|260x260px|Sección pública del corredor de transporte alrededor del río Medellín
Aprovechando la faja cedida por la nación después de la canalización del río, se proyectó un sistema de transporte masivo con criterio optimista, por decir lo menos. En primer lugar se habló de un volumen de pasajeros irreal de un millón de personas diariamente, demanda que, lógicamente, dio como resultado un diseño sobredimensionado, razón suficiente para que un presupuesto inicial de la obra calculado en US$580 000 000 (quinientos ochenta millones de dólares) se convirtiera en US$2 174 000 000 (dos mil ciento setenta y cuatro millones de dólares), es decir, que casi se cuadriplica.
El Plan Piloto de Medellín realizado por los arquitectos Josep Lluís Sert y Paul Lester Wiener nace a partir de la expedición de la Ley 88 de 1947 que por primera vez incluye la obligación de elaborar planes reguladores para direccionar y reorientar el desarrollo urbano de las ciudades. Este estudio realiza por primera vez una planificación física del territorio de alcance metropolitano que involucraba las obras de canalización del río Medellín, la infraestructura vial, el uso del suelo, la industria y las áreas residenciales.
El plan piloto fue adoptado mediante el Decreto Municipal 683 de 1951, posteriormente, con base en las directrices de este, pero con algunas modificaciones, se expide el acuerdo 92 de 1959 como Plan Director de Medellín. A partir de la creación de la Oficina de Planeación Municipal en 1960 se establece como proyecto prioritario el denominado Espina Dorsal del Valle de Aburrá, incorporándose en el Plan Vial de 1970, el cual buscaba reservar en la zona del río, una franja de 60 metros a cada costado para los proyectos de canalización, el plan de vías, los puentes, la red de colectores de aguas grises y negras, la red de energía eléctrica, la red férrea nacional y una red de transporte masivo.
Pero además de la sobre estimación de los pasajeros a movilizar, que ya por sí indujo a errores en el estimativo presupuestal, los cambios hechos al diseño original implicaron, necesariamente, un encarecimiento del proyecto. La línea que inicialmente recorrería la orilla del río fue trasladada al centro de la ciudad lo que obligó a la construcción de un costoso tramo elevado, que nadie sabe, hasta hoy, cuál fue el mayor valor que representó. Ahora al menos se ha tratado de corregir los errores que inicialmente se presentaron al momento pero que no fueron tenidos en cuenta. Una de las áreas que alberga mayor población en Medellín es la zona nororiental, que se extiende desde el barrio Manrique hasta el municipio de Bello. A los habitantes de ese sector el tren tal como fue concebido no los beneficiaba, pues llegaban primero al centro de la ciudad en el rutinario bus, que a cualquier estación del sistema de transporte masivo. Por eso el Metrocable —impulsado por el grupo de dirección del metro en el 2005—, es una importante innovación, que no sólo sirve para integrar la comunidad, sino que también para agregarle pasajeros al Metro.
Fue durante la administración del alcalde Jorge Valencia Jaramillo, en el año de 1978, cuando por primera vez se habló del sistema de transporte masivo.
En 1979 da inicio la elaboración de los estudios de factibilidad técnica y económica del metro, los cuales fueron realizados por la firma Mott, Hay and Anderson Ltda., y cuyo contrato se extendió hasta desarrollar los pliegos de la licitación internacional. Para llevar a cabo el proyecto, se asociaron en partes iguales Medellín y Antioquia, posibilitando la creación de la empresa Metro de Medellín Ltda.
Metropolitana del Aburrá S.A. El 8 de mayo de 1969 se constituye la Sociedad Promotora del Sistema de Transporte Masivo y Terminales de Transporte del Valle de Aburrá S.A., también llamada Metropolitana del Aburrá S.A., su objetivo era construir y explotar una o más terminales de transporte de pasajeros y establecer un sistema de transporte masivo para el Valle de Aburrá. Para 1971 la firma Integral Ltda presentó el documento Estudio de transporte en el área metropolitana del Valle de Aburrá que analizó la población, los estimativos de crecimiento, movimientos de pasajeros y flujos de población estableciendo una matriz origen destino de los desplazamientos.
Se realizó una clasificación de viajes de acuerdo a su motivación y a los focos de concentración de viajes en la región que establecieron las rutas para el eje troncal de un sistema de transporte masivo, con énfasis en una tipología férrea que utilizara la infraestructura existente y las rutas de alimentación para este, al igual que los equipos, capacidad de transporte, características del sistema motor y un análisis preliminar de factibilidad técnica y económica.
Empresa de Transporte Masivo del Valle de Aburrá (ETMVA)
El Departamento de Antioquia y el Municipio de Medellín realizan en 1977 un estudio de anteproyecto para un sistema de transporte masivo con la asesoría de las firmas Francorail y Sofrerail denominado Anteproyecto de transporte masivo para el Valle de Aburrá, el cual planteaba un sistema férreo de conexión suburbana entre Bello e Itagüí, con la posibilidad de atender al centro de Medellín con una estación. Posteriormente, la Oficina del Plan Metropolitano en conjunto con la Empresa de Desarrollo Urbano del Valle de Aburrá (EDUVA), fijan los criterios generales del sistema y publican el estudio Línea de transporte rápido masivo del Valle de Aburrá, planteando una línea de tren eléctrico desde el sector de Niquía en Bello hasta Itagüí, utilizando el espacio del corredor del paralelo al río Medellín reservado para el transporte masivo, de igual forma el documento enfatizó la creación de una empresa para su diseño e implementación.
La Asamblea Departamental de Antioquia y el Concejo de Medellín, mediante la ordenanza 42 del 30 de noviembre de 1977 y el Acuerdo 31 de 13 de diciembre de 1977, autorizan la creación de la Empresa de Transporte Masivo del Valle de Aburrá (ETMVA). Su objetivo era adelantar los estudios para el diseño, la construcción, la operación y la administración de un sistema de transporte masivo. El 31 de mayo de 1979 se perfecciona la constitución de la ETMVA como empresa industrial y comercial del estado colombiano de responsabilidad limitada.
El proyecto del Metro de Medellín
thumb|260x260px|Trazado inicial del Metro de Medellín thumb|260x260px|Imaginario estación Parque Berrío thumb|260x260px|Maqueta de la estación La Macarena thumb|260x260px|Imaginario Estación Cisneros thumb|260x260px|Imaginario del viaducto sobre la carrera 51 avenida Bolívar.
La primera acción de la ETMVA fue la apertura de un concurso de méritos para la elaboración de un estudio de factibilidad técnica y financiera, el cual se adjudica a la consultora británica Mott, Hay & Anderson International Limited y al banco Kleinwort Benson. La selección de la tecnología para el corredor se hizo con base en una evaluación de sistemas donde se consideraron las siguientes alternativas: autobús a diésel o gasolina, autobús eléctrico o trolebús, tren rápido liviano y tren rápido pesado.
Dicha evaluación confronta las distintas alternativas con su capacidad de satisfacer una serie de criterios del nivel nacional y metropolitanos. El informe Selección del sistema y su factibilidad técnica y económica realizado por la consultora fue entregado al Departamento Nacional de Planeación (DNP) en noviembre de 1979 y posteriormente actualizado en 1981.