Texas o Tejas, también referida como Tejas española, fue una de las Provincias Internas del Virreinato de Nueva España desde 1690 hasta 1821.

Localización El Texas Español (o Tejas) fue una provincia del noreste del Virreinato de la Nueva España. Limitaba al sur con la provincia de Coahuila, en la línea formada entre los ríos Medina y Nueces, al noreste del río Grande.Edmondson (2000), p. 6. Al este limitaba con la Luisiana francesa. Para España la frontera oriental estaba en el río Rojo. Los franceses reclamaban el territorio entre el río Rojo (Red River) y el río Sabina (Sabine), más al oeste.Edmondson (2000), p. 10. Después de la Independencia de México, entre 1824 y 1835, Texas fue parte del estado de Coahuila y Tejas.

Historia España había reclamado la propiedad del territorio que comprendía lo que hoy es el estado de Texas, incluyendo las tierras al norte de los ríos Medina y Nueces, pero recién inició la población cuando tuvo evidencias de la existencia de la colonia francesa de Fort Saint Louis en 1689. En 1690, Alonso de León escoltó a varios misioneros hasta el este de Texas, donde establecieron la primera misión española de Texas. Ante la oposición de los indios nativos, los misioneros retornaron a México y no volvieron hasta veinte años después.

miniatura|250px|Exploraciones españolas desde México a Tejas

Los españoles regresaron a Texas en 1716, estableciendo varias misiones y un presidio que sirvieron de tapón contra el expansionismo de los franceses de la Luisiana. Dos años después, en 1718, se fundó San Antonio como centro de apoyo a las misiones. La nueva población pronto fue atacada por la tribu apache de los lipanes. Las incursiones duraron hasta 1749, cuando se acordó la paz entre las partes. El tratado enojó a las tribus enemigas de los apaches y costó nuevos ataques de los indios comanches, tonkawas, y hainais. La inestabilidad de la zona limitó la llegada de nuevos colonos del Virreinato, así que el territorio continuó semidespoblado. Por fin, en 1785, España llegó a un acuerdo de paz con los indios comanches. La alianza con los comanches sirvió para derrotar a las tribus apaches y karankawas que habían seguido hostigando a los españoles. Se fundaron nuevas misiones y se pacificó a la mayoría de las tribus, tal que a fines del s. XVIII quedaban pocas por convertir.

Francia abandonó formalmente su reclamación sobre Texas cuando la Luisiana fue cedida a España en 1762. La Luisiana española se integró en el Virreinato de Nueva España y, por tanto, Texas dejaba de ser una provincia tapón. Los asentamientos más orientales de Texas se disolvieron y su población se reubicó en San Antonio. No obstante, en 1799, España devolvió la Luisiana a Francia y, en 1803, Napoleón vendió el territorio a los Estados Unidos. El presidente Thomas Jefferson consideraba que el acuerdo incluía todas las tierras al este de las Montañas Rocosas y al norte del río Grande aunque buena parte del suroeste pertenecía a Nueva España. La disputa no se resolvió hasta el Tratado Adams-Onís de 1819, cuando España cedió Florida a los EE. UU. a cambio de que se reconociera el río Sabina como el límite oriental de Texas con el Estado de Luisiana. Estados Unidos reclamaba los vastos territorios que se extendían desde el río Sabina hasta la provincia de Santa Fe de Nuevo México.

Durante la Guerra de Independencia de México (1810-1821), Texas pasó por tiempos convulsos. El gobernador Manuel María de Salcedo fue depuesto por los rebeldes en 1810, pero convenció a su carcelero para que le liberase y le ayudara a organizar el contragolpe. Tres años más tarde, el Ejército Republicano del Norte, compuesto principalmente por indios y americanos, derrocó al gobierno español de Texas y ejecutó a Salcedo. La represión española fue brutal. Hacia 1820 quedaban menos de 2000 ciudadanos hispanos en Texas. España renunció al control de la Nueva España en 1821 y Texas se convirtió en una nueva provincia del recién formado estado de México. Empezaba el periodo de la historia de Texas conocido como el Texas Mexicano.

Los españoles dejaron una profunda huella en Texas. Su ganado europeo extendió las plantas de mezquite por el interior mientras que los agricultores cultivaban y regaban la tierra, cambiando el paisaje para siempre. El idioma español dio nombre a muchos de los ríos, pueblos y condados que existen actualmente, y el estilo arquitectónico español continúa presente. Y aunque Texas se rige por el sistema jurídico anglo-americano, se mantienen muchas prácticas legales españolas, entre ellas, los conceptos de exención de vivienda y el de bienes comunes matrimoniales.

Los descubrimientos (1519-1535) miniatura|250px|Mapa francés de Claude Bernou, de 1681, en el que ya aparece el río Grande como río Bravo, y la costa de Texas.

Tras la llegada de Colón al Nuevo Mundo (1492), siguieron numerosos viajes de exploración de los descubridores y conquistadores españoles por todo el mar Caribe, Florida y el golfo de México. Ya en 1519 Alonso Álvarez de Pineda reclamó el territorio de Texas para la corona española. Cabeza de Vaca y tres compañeros deambulan perdidos a lo largo de la costa texana del golfo y el río Bravo, entre 1528 y 1535, tratando de encontrar su camino de regreso a los asentamientos españoles después de que sobrevivieran a la fallida expedición de Narváez por Florida. De Vaca contactó con los indios de Texas en noviembre de 1528. Sin embargo, España no se preocupó de ese territorio hasta fines del .

Primeros intentos colonizadores (1685-1693) Las Misiones (1690-1693) En 1685, estimando que la colonización francesa en Norteamérica era una amenaza para las minas españolas y las rutas de navegación, el consejero de la Guerra de Carlos II recomendó que España actuase rápidamente para eliminar esa espina que ha sido clavada en el corazón de América. Cuanto más se tardara, mayores serían las dificultades.Weber (1992), p. 149. Sin saber exactamente dónde se encontraban los franceses, los españoles organizaron diez expediciones en tres años sucesivos que permitieron conocer mejor la geografía de la costa del golfo en la zona de Texas.

En la última expedición por fin encontraron, en el sur de Texas, a un francés desertor viviendo con los indios coahuiltecos.Weber (1992), pp. 151–152. En abril de 1689, el francés llevó a los españoles de Alonso de León hasta Fort Saint Louis que había sido destruido por los indios karankawas. Aunque este punto no está claro, tal y como relata el diario de Alonso de León, cuando llegaron al Fuerte San Luis encontraron varios cadáveres sin enterrar, con claras muestras de haber muerto por viruelas, también describió el estado en el que se encontraba el fuerte, ofreciendo mala defensa, al ser muy endeble y realizado con ramas y la tablazón de uno de los barcos franceses. Las casas, estaban construidas con los mismos materiales y tenían pieles de animales a modo de tejados. De León también se encontró con elementos del pueblo caddo que habitaban entre los ríos Trinidad (en inglés Trinity) y Colorado (o de Nachistochis o Natchitoches). Estos mostraron interés en saber sobre el cristianismo.Weber (1992), p. 153. El informe que envió a México fue recibido con optimismo e incrementó el fervor religioso. El gobierno español estaba convencido de que la destrucción del fuerte francés era obra de Dios, a quien tenían de su parte. De León recomendó que se establecieran presidios junto a los ríos Grande, Frío y Guadalupe, además de una misión en el este de Texas, entre los indios hasinai.

La historiografía norteamericana defiende que la palabra Tejas proviene del idioma indio caddo, la palabra (táysha), que se traduce como «amigo» o «aliado», dicha afirmación se basa en una única prueba, malinterpretada por los historiadores norteamericanos, la carta que fray Damián Massanet escribió a su superior Don Carlos de Sigüenza y Góngora en 1690, relatando el encuentro que habían tenido con unos indios, seguramente carancaguas, que usaron la palabra en señal de paz. Siendo cierto que fray Massanet hace referencia a la existencia de la palabra taysha y su significado, es el único documento que habla de ello, no relacionando en ningún momento la palabra con el nombre de los indios. Teniendo en cuenta que esa misma carta se titula "A la conquista del río de los Tejas" y se menciona a los indios Tejas en 33 ocasiones, y que, por otra parte, Juan de Oñate en 1606 ya hablaba del "gran reyno de los indios tejas", ambas pruebas demuestran que, la afirmación de que el nombre fue dado por los españoles en 1690 tras el encuentro de Massanet con los indios es falsa. Tanto la expedición de Hernando de Soto como la de Vázquez de Coronado entraron en contacto con los indios Texas, siendo probable que el nombre surgiese en ese momento. De acuerdo con el historiador norteamericano Herbert E. Bolton, el río de los Tejas era el actual río Neches, lugar en que habitaban de forma permanente los indios Hasinais, teniendo campamentos temporales para la caza de bisontes en otros ríos como el Guadalupe o el de la Santísima Trinidad. Un reciente estudio defiende que el origen del nombre Texas puede provenir del árbol tejo, que en el y se escribía con x (texo o texa), según los diccionarios y gramáticas castellanas de la época. Las similitudes físicas y biológicas entre el Taxus Baccata europeo y el Taxodium Distichum, habrían llevado a los expedicionarios españoles del a denominar "texo" y "texa" a este último, además, la denominación latina Taxodium viene a significar "similar al tejo". Por otra parte el hábitat del Taxodium distichum se encuentra en el sureste norteamericano y especialmente en la zona donde habitaban los indios Hasinais de la confederación Caddo, bautizados como indios Texas por los expedicionarios españoles. miniaturadeimagen|250x250px|Misiones en el Texas Español en los comienzos de la colonización. El virrey dio el visto bueno a la misión pero rechazó los presidios, mayormente por la habitual falta de fondos.Chipman (1992), p. 88. El 26 de marzo de 1690, Alonso de León se puso en marcha con 110 soldados y varios misioneros. Pararon primero en lo que restaba de Fort Saint Louis para reducirlo a cenizas y continuaron después hacia el este de Texas.Chipman (1992), p. 89. A fines de mayo, se fundó la Misión de San Francisco de los Tejas junto a la villa de Nabedaches, y el 1 de junio se ofició la primera misa católica.Weber (1992), p. 154.

Los clérigos eran contrarios a la presencia de soldados en la misión por lo que, cuando poco después de León regresó a México, solo quedaron 3 soldados con ellos. El padre Damián Massanet, que tenía a su cargo la misión, salió el 2 de junio para encontrarse con las tribus próximas del norte antes de retornar a México para reclutar más sacerdotes y frailes.Chipman (1992), p. 91.

El 23 de enero de 1691 fue nombrado el primer gobernador de Texas, el general Domingo Terán de los Ríos, que tenía instrucciones para instalar siete nuevas misiones: entre ellas, dos más entre los indios hainai, cuatro entre los kadohadachos, y una más entre las tribus indias del río Guadalupe. Solo pudo reunir diez frailes y tres laicos.Chipman (1992), pp. 93–94. La expedición llegó a San Francisco de los Tejas en agosto de 1691 y descubrió que los clérigos habían creado una nueva misión más al este (Santísimo Nombre de María), a . De ambas misiones se encargaban dos frailes porque el tercero había muerto. Los indios se habían vuelto insolentes y regularmente robaban ganado y caballos. Como las provisiones escaseaban, Terán decidió no crear más misiones y retornar a México ese mismo año. Se volvieron todos salvo tres religiosos y 9 soldados.Chipman (1992), p. 97.Chipman (1992), p. 98.