La Batalla naval de isla Valcour, también conocida como Batalla de bahía Valcour o Batalla del lago Champlain, ocurrió el 11 de octubre de 1776 en el lago Champlain. La acción bélica tuvo lugar en la bahía Valcour, un estrecho ubicado entre el territorio de Nueva York y la isla Valcour. El enfrentamiento es considerado una de las primeras batallas navales de la Guerra Revolucionaria Estadounidense, y una de las primeras combatidas por la Armada de los Estados Unidos, en ese entonces organizado como el Ejército Continental. Durante la batalla la mayoría de los barcos de la flota colonial revolucionaria, bajo la orden del general Benedict Arnold, fueron capturados o destruidos por las fuerzas británicas, bajo el comando del general Guy Carleton. Aun así, la defensa que hicieron las tropas continentales del lago Champlain frenó los planes británicos de alcanzar el valle superior del río Hudson.
El Ejército Continental, formado tras el estallido de la guerra de Independencia de los Estados Unidos por las trece colonias, había retrocedido desde Quebec hacia el fuerte Ticonderoga y el fuerte Crown Point en junio de 1776, luego de un refuerzo masivo de las tropas británicas. Las fuerzas continentales ocuparon el verano de 1776 en reforzar aquellos fuertes y en construir barcos adicionales para acrecentar la pequeña flota que existía ya en el lago. Por otro lado, el general británico, Guy Carleton, contaba con un ejército de nueve mil hombres establecidos en el fuerte Saint-Jean, para el que necesitaba una flota que lo transportara a través del lago. Las tropas continentales, durante su retirada, habían tomado o destruido la mayoría de los barcos que se encontraban en el lago. A inicios del mes de octubre de 1776 la flota británica, que superaba significativamente las fuerzas adversarias, estaba lista para zarpar.
El 11 de octubre el general Arnold atrajo a la flota británica hacia una posición cuidadosamente escogida para limitar sus ventajas. En la batalla que siguió, muchos de los barcos de las fuerzas continentales fueron dañados o destruidos. Esa noche el general Arnold retiró sigilosamente su flota del alcance de las tropas enemigas, dando inicio a una retirada hacia los fuertes de Crown Point y Ticonderoga. Un clima desfavorable dificultó la retirada de las mermadas fuerzas continentales, provocando que otras tantas embarcaciones fueran capturadas, hundidas o quemadas antes de llegar al fuerte de Crown Point. Al llegar a la fortificación de Crown Point el general Arnold ordenó incendiar el fuerte y avanzó hacia Ticonderoga.
La flota británica incluía cuatro oficiales que más tarde ascenderían a almirantes en la Real Marina Británica: Thomas Pringle, James Dacres, Edward Pellew y John SchankLa Bahía Valcour, el sitio de la batalla, es ahora un Hito Histórico Nacional, así como la embarcación USS Philadelphia, la cual se hundió poco después de la batalla del 11 de octubre y fue recuperada por el arqueólogo aficionado Lorenzo Hagglund en 1935. El sitio submarino del cañonero USS Spitfire, embarcación usada en la batalla, fue localizado en 1997 y se encuentra en el Registro Nacional de Sitios Históricos.
Antecedentes alt=A half-height portrait of Carleton. He wears a red coat with vest, over a white shirt with ruffles. His white hair is drawn back, and he faces front with a neutral expression.|class=cx-linter-throttle|thumb|Gobernador de Quebec, general Guy Carleton La Guerra Revolucionaria Estadounidense, la cual comenzó en abril de 1775 con las Batallas de Lexington y Concordia, se extendió en septiembre de ese mismo año cuándo el Ejército Continental se embarcó en una invasión a la provincia británica de Quebec. Dicha provincia, que en esa época se encontraba ligeramente protegida, fue considerada por el Segundo Congreso Continental como una vía potencial desde la que fuerzas británicas atacarían para dividir a las colonias rebeldes . El 31 de diciembre de 1775 la invasión, conocida como la batalla de Quebec, tuvo un término desastroso para las fuerzas continentales. En la primavera de 1776 diez mil tropas británicas y alemanas arribaron a Quebec. El general Guy Carleton, gobernador de la provincia, condujo al Ejército Continental fuera de Quebec, de vuelta al Fuerte Ticonderoga.For detailed treatment of the background, see e.g. or .
El general Carleton emprendió una ofensiva con el fin de avanzar hacia el Río Husdon, cuya área navegable comienza al sur del Lago Champlain y se extiende bajando la Ciudad de Nueva York. El control de la sección superior del río Hudson posibilitaría a las fuerzas británicas unir sus fuerzas de Quebec con aquellas en Nueva York, recientemente capturadas en la campaña de Nueva York por el General William Howe. Esta acción estratégica separaría a la colonia revolucionaria de Nueva Inglaterra de aquellas ubicadas al sur y potencialmente disolvería la rebelión. alt=Lake Champlain lies in northeastern New York, and is a relatively narrow lake running north to south. Key features of Lake Champlain from north to south include Isle La Motte, Grand Isle (with Valcour Island to its west, near the shore), Button Mould Bay, Crown Point, Ticonderoga, and South Bay, where Skenesborough is located.|class=cx-linter-throttle|thumb|Detalle de un mapa francés de 1777 en el que se muestra el lago Champlain. La isla Valcour se encuentra abajo y a la izquierda de la Grande Isle. Los baluartes estadounidenses, el fuerte Crown Point tanto el fuerte Ticonderoga, ubicados cerca del extremo sur del lago, protegían el acceso a los altos canales navegables del río Hudson. Acabar con estas defensas requería del transporte de tropas y suministros desde el Río St. Lawrence, que se encontraba bajo control británico, a noventa millas (150 km) al norte. La falta de carreteras y lo infranqueable de las existentes hacían del transporte naval sobre el lago la única opción viable. Las únicas naves en el lago, luego de la retirada de las fuerzas del Ejército Continental de Quebec, eran una flota pequeña de embarcaciones ligeramente armadas; las únicas que el general Bendedict Arnold había preparado después de la captura del Fuerte Ticonderoga, en mayo de 1775. Flotilla que, incluso de haber estado en manos británicas, era demasiado pequeña para transportar al numeroso Ejército británico al fuerte Ticonderoga.
Preludio Durante la retirada de Quebec las fuerzas continentales tomaron o destruyeron cada nave sobre el lago Champlain que pudiera resultar útil a los británicos. Cuando el general Arnold y sus tropas, protegiendo la retaguardia del ejército, abandonaron el fuerte Sant-Jean, quemaron o hundieron las barcas que no podían utilizar y prendieron fuego a la serrería y al fuerte. Estas acciones negaron eficazmente a los británicos cualquier esperanza de moverse inmediatamente hacia el lago.
Ambas facciones se dedicaron a construir sus flotas: los británicos en el fuerte Saint Jean y las fuerzas continentales al otro extremo del lago, en Skenesborough (actualmente Whitehall, Nueva York). Al planear la defensa de Quebec en 1775, el general Carleton había anticipado el problema de transporte sobre el lago Champlain y había solicitado el aprovisionamiento de naves prefabricadas desde Europa. Para el momento en el que el ejército del general Carleton alcanzó el fuerte de Saint-Jean habían llegado diez de las naves solicitadas. Estas embarcaciones, y algunas más, fueron ensambladas por hábiles carpinteros en el alto río Richelieu. Ahí también fue ensamblado el 'Buque de Su Majestad' (HMS) Inflexible, un buque de guerra de ciento ochenta toneladas que fue desensamblado en la Ciudad de Quebec y transportado en piezas río arriba.Silverstone (2006), p. 15Stanley (1973), pp. 133–136 En suma, la flota británica (veinticinco buques armados) juntaban más potencia de fuego que las quince naves de las fuerzas revolucionarias; con más de ochenta cañones que sobrepasaban a los setenta y cuatro pequeños cañones continentales.Silverstone (2006), pp. 15–16Stanley (1973), pp. 137–138 Dos de los buques bajo el comando del general Carleton, el Inflexible (de dieciocho cañones de 12 libras) y el HMS Thunderer (de seis cañones de 24 libras y dos obúes), bastaban para superar el poder de fuego de toda la Armada Continental. Además del Inflexible y el Thunderer, la flotilla incluía las goletas María (con catorce cañones), la Carleton (doce cañones) y la Loyal Convert (seis cañones), junto con veinte buques de un solo mástil cada uno armado con dos cañones.
Los oficiales del Ejército Continental a cargo de la construcción de las embarcaciones se encontraron con distintas vicisitudes. La construcción naval no era una ocupación común en el relativamente salvaje territorio al norte de Nueva York, además la Marina Continental tuvo que pagar tarifas extremadamente elevadas para atraer a carpinteros de ribera hábiles fuera de la costa. Los carpinteros contratados para construir los botes en el lago Champlain fueron los empleados mejor pagados de la marina, exceptuando al comodoro Esek Hopkins. Al terminar julio había más de doscientos carpinteros de ribera en Skenesborough. Además de fuerza de trabajo, las provisiones y materiales específicos de uso marítimo debían ser traídos a Skenesborough, donde las embarcaciones eran construidas, o bien al fuerte Ticonderoga, donde se encontraban listas para su uso.
La construcción de las embarcaciones en Skenesborough fue supervisada por Hermanus Schuyler (posible pariente del general Philip Schuyler), mientras que la administración del equipamiento estaba a cargo del ingeniero militar Jeduthan Baldwin. Schuyler comenzó en abril los trabajos para producir barcos más grandes y más apropiados para el combate que los pequeños y llanos botes que fueron usados para transportarse a través del lago. En el proceso en algún momento se vieron involucrados el general Arnold, un experimentado capitán de barco, y David Waterbury, un líder de la milicia de Connnecticut con experiencia marítima. El mayor general Horatio Gates, a cargo por entero de la construcción de las embarcaciones, llegó a solicitar del general Arnold que tomara más responsabilidad en el esfuerzo, ya que estaba «completamente desinformado en asuntos marítimos».
El general Arnold tomó la tarea con entusiasmo, lo que el general Gates recompensó al otorgarle el comando de la flota, escribiendo: «[el general Arnold] tiene un perfecto conocimiento de los asuntos marítimos, y es, además, un merecido y gallardo oficial». El nombramiento del general Arnold, no sucedió sin problema; Jacobus Wynkoop, quien había estado al mando de la flota, rehusó aceptar que el mayor general Gates tenía autoridad sobre él, de forma que fue arrestado. La construcción de las naves se alentó significativamente a mitad de agosto a causa de un brote contagioso entre los constructores. A pesar de que el comandante había sido escrupuloso para contener a los contagiados de viruela segregados de los demás, la enfermedad consiguió propagarse.