Carbellino de Sayago es un municipio español de la provincia de Zamora, en la comunidad autónoma de Castilla y León.

El término municipal limita con la provincia de Salamanca por tierra, a través de la dehesa de Estacas, y por las aguas del río Tormes, ensanchado por el lago artificial producido por la presa de Almendra, la más grande de España de sus características. No pertenece oficialmente al parque natural de Arribes del Duero, pero por su cercanía y sus características paisajísticas, su fauna y flora, ha sido propuesto en varias ocasiones como zona de especial protección para las aves. miniaturadeimagen|Molino miniatura|Ayuntamiento y torre del reloj Topónimo

El origen de su nombre parece remontarse a épocas de repoblaciones del , existiendo varias teorías sobre su origen:

Teoría latina, en alusión a calvus. Esta teroría toma como base el abundante uso metafórico de diminutivos de calvus, palabra latina con la que se alude a descampados, calveros y espacios desarbolados, aunque en áreas leonesas se detecta el uso de calvo como opuesto a acotado, esto es, como terreno cuyo pasto es libre. Se han comprobado también la existencia de topónimos en los que la base Calv- esconde, no una referencia al terreno, sino un apodo de propietario. En cualquier caso, la forma disimilada Calvellino, en vez de Calvillino (i-i > e-i), es común en los dobles diminutivos del área leonesa.

Teoría gallego-leonesa, soportada sobre la creencia de que con Carbellino se hace referencia al árbol del carballo o carbayo, que sería 'roble' en gallego y leonés respectivamente. En este caso, al igual que ocurre en la localidad orensana de Carballino, haría referencia a un roble pequeño. Frente a la variante de esta teoría que sostiene que procedería del gallego, se situaría la que considera que procedería del leonés, alegando que la forma patrimonial en el occidente leonés es carvayo o carvalio, con un valor genérico roble, cuya castellanización conduce a carbajo, pero nunca a carballo, ya que en Zamora, solo en áreas cercanas al gallego-portugués se registra, de forma regular, la forma palatal: carvalho, carvallo. En cualquier caso, esta no parece ser una zona de influencia gallego-portuguesa, como muestra la existencia del mirandés o la propia habla sayaguesa. En todo caso, la referencia a árboles es algo frecuente en la terminología de los pueblos del antiguo Reino de León. Fruto de ello, hay varias referencias a los robles en su forma de carbayu > carbajo. Así, en la provincia de Zamora podemos encontrar Carbajales de Alba, Carbajales de la Encomienda o Carbajalinos, en León Carbajal de la Legua, Carbajal de Rueda, Carbajal de Valderaduey o Carbajal de Fuentes, en Cáceres Carbajo, así como varias carbajosa en Salamanca (Carbajosa de la Sagrada), Zamora (Carbajosa) o León (Carbajosa).

Teoría hebrea, basada en la posible repoblación por parte de judíos procedentes del noroeste de la península (Carvalho fue uno de los apellidos judíos que más se extendió por las comarcas de Sayago y Trás-os-Montes). Geografía

El suelo de Carbellino es pobre para la agricultura cerealista. Se trata de un terreno fundamentalmente granítico con grandes formaciones en forma de enorme bolas de brillante cuarzo, mica y feldespato de tonalidades que van desde el blanco y el rosa al gris plateado. Sobre peñas y berrocales crecen multitud de especies de musgos y líquenes de gran interés para botánicos y aficionados, que pueden descubrir entre jaras y tomillos, y las decenas de plantas aromáticas de la zona, especies de pequeñas orquídeas y una gran variedad de flores (algunas, endemismos zamoranos), principalmente durante los meses de la primavera hasta la primera quincena de julio. La riqueza geológica y mineral de la zona condiciona la economía y la cultura (antiguamente existían canteras en los alrededores). Los valles son el lugar idóneo para los pastos de la ganadería y en ellos abundan las charcas (hábitat natural de cientos de especies de mamíferos, aves, insectos, reptiles y anfibios). Gran parte del territorio está ocupado por encinares y monte bajo, a modo de dehesa.

Fauna

Cuando el Tormes era un río, nadaban en sus aguas anguilas y truchas. En la actualidad, el embalse está poblado de ciprínidos, lucios, alburnos, black-basses, cangrejos, siluros, barbos y otros peces que lo convierten en un frecuentado destino entre los aficionados a la pesca.

En sus orillas habita una rica fauna y anidan numerosas especies de rapaces, palmípedas y zancudas, lo que le ha convertido en un destino de turismo ornitológico. Científicos y aficionados de toda Europa acuden a descubrir los ejemplares y bandadas que aprovechan los humedales cercanos para reposar en sus migraciones, o para nidificar en el paisaje de dehesas de encinas centenarias. En las decenas de charcas y sus tres riveras es fácil toparse con garzas reales, cigüeñas, así como con zorros, jabalíes, tejones, ranas perezi, ranitas de San Antonio, salamanquesas, erizos y galápagos. Los campos de Carbellino son apropiados para la actividad cinegética con abundancia en conejos y liebres, ánades, perdices, codornices, tórtolas… además de los ya mencionados jabalíes y zorros. Excepcionalmente, se realiza en la zona la caza controlada del lobo.

Por su abundancia en roca granítica y otros minerales de superficie es un paraíso para los reptiles, abundando los gecónidos y los lagartos ocelados (protegidos por su riesgo de extinción), además de las culebras bastardas y alguna especie de víbora. Estos mismos roquedales son el hábitat de cientos de especies de insectos y arácnidos, entre los que destaca la araña lobo, considerada como la tarántula ibérica. En los postes de la luz y los berrocales otean multitud de rapaces como el águila perdicera, el gavilán, el milano real o el alimoche y no es difícil descubrir águilas reales y buitres leonados, además de las rapaces nocturnas (búhos reales, autillos y lechuzas fundamentalmente). Los animales más singulares con los que podemos tropezarnos en tierras de Carbellino son el lobo ibérico y la cigüeña negra, ambos en gravísimo peligro de extinción.

Una pareja de cigüeñas negras anida año tras año en un rincón del pueblo que no se hace público para evitar las visitas masivas que pudieran provocar el abandono de sus pollos. El lobo tiene una presencia ocasional; no es peligroso para el ser humano y suele salir huyendo en cuanto detecta la presencia del hombre por las cercanías, pero es muy dañino para los rebaños de ovejas. A lo largo de la historia han sido varias las ocasiones en las que ha matado decenas de animales en una sola noche. La última vez en las que el lobo mató a tantos animales fue en la década de los 80. En aquella ocasión los vecinos salieron a la caza del animal y lo exhibieron en el moral de la iglesia. Posteriormente fue disecado y actualmente puede admirarse en una de las salas del ayuntamiento de la localidad.

Espacios naturales

Embalse de Almendra (deportes náuticos y pesca) Encinar de La Rasica Moral centenario La Playa, en el embalse Peña Las Brujas (lugar de antiguos aquelarres y leyendas) Peña las Ánimas (lugar mágico que no debería atravesarse sin cumplir el rito de rezar un Padrenuestro y lanzar una piedra sobre el resto, para conseguir salvar un alma del Purgatorio) Peñas Ventaneras (enormes rocas de granito que dejan unos estrechos pasadizos debajo de ellas) Peña Zorrera (peña con numerosos agujeros que suelen ocupar las zorras para tener sus camadas) Peña la Cuna (enorme bloque de granito de varias toneladas que es capaz de ser movido con los movimientos respiratorios de la barriga) Las Ollas (erosiones circulares perfectamente pulidas en un enorme bloque de granito en la desembocadura de las riveras) El Arenal (en la orilla del embalse junto a la entrada de la dehesa de Estacas) El Berrocal de los alimoches (el barranco donde desemboca la rivera de Almeida, entre la Fuente El Piojo y la Fuente Las Curas) La Isla (solo es isla en los años en los que el embalse está alto) Plaza la Reina (farallón de granito de decenas de metros de altura, zona de nidificación de rapaces, usado en ocasiones por amantes de la escalada) Las charcas: hay decenas de ellas por todo el pueblo aunque las más grandes son las conocidas como Pilo el Asno, Carreros y La Vallisquía El Castillo (pago cercano al embalse con berrocales de granito de formas caprichosas, que pertenece a los arribes del Tormes)

El embalse

Carbellino de Sayago se encuentra a 2 km del embalse de Almendra al que se llega continuando la carretera que antiguamente comunicaba con la localidad salmantina de Monleras (hoy conocida como 'carretera cortada'). En ese lugar, la zona del embalse se ha convertido en un barrio satélite de Carbellino, con una urbanización de más de 20 chalets y terreno urbanizable, salpicado de encinas y enormes rocas graníticas. La zona conocida como La Playa es frecuentada por pescadores, bañistas y campistas.

El embalse de Almendra ocupa el cauce del río Tormes. Tiene una capacidad de 2.586 hm³ de agua, lo que le convierte en el lago más grande del norte de España y el segundo más grande de toda la península. Su superficie supera las 8.600 hectáreas de aguas navegables, con una profundidad que alcanza los 200 metros y un cauce que, en ciertos tramos, tiene una anchura de 8 kilómetros. Oficialmente cuenta con cerca de 40 kilómetros de longitud desde su presa hasta la cola y con más de 100 kilómetros de costa. En la actualidad sus aguas son administradas por la empresa Iberdrola y son utilizadas para la generación de electricidad. No es aprovechado para regadío, ni hay funcionando, por el momento, ninguna empresa que lo explote para uso lúdico ni deportivo. Es un lugar frecuentado por pescadores y aficionados a deportes de agua que acuden a practicar piragüismo o windsurf, a navegar en motora o catamarán por sus aguas. No es recomendable el esquí acuático debido a que es un embalse muy rocoso, y se recomienda mucha prudencia. El Club Náutico Santa Marina, de Bermillo de Sayago, estudió ubicar sus instalaciones en la playa de Carbellino. En el tramo embalsado correspondiente a Carbellino la anchura de costa a costa oscila desde los 80 hasta los 1000 metros, dependiendo del tramo y de la época del año. Hasta los años 90 hubo dos bares con comedor y merendero en la zona conocida como La Playa. También existió una zona de acampada en la finca El Castillo y un área recreativa en La Rasica.

Historia

Prehistoria Los primeros asentamientos humanos en el término de Carbellino datan de la prehistoria. Así, se han encontrado restos de asentamientos prerromanos como el de El Castillo, castro vetón junto al antiguo cauce del Tormes. Asimismo, la rivera del Campo es la que más restos prehistóricos atesora, entre ellos, restos cerámicos, bifaces, puntas de flecha y cazoletas (petroglifos) prehistóricas talladas en bloques de granito. En esta misma rivera, a 4 kilómetros del núcleo urbano, y ya en el término de Almeida, se descubrieron los restos de un dolmen (dolmen del Casal del Gato) con un pequeño tesoro (brazalete, fíbulas, cuentas de collar, puntas de flecha...)

Edad Antigua En puntos concretos del término de Carbellino se han encontrado restos de las antiguas calzadas romanas, debiendo destacarse asimismo el paraje de la Mina, asentamiento romano en donde han aparecido tégulas, doliums, sigillatas, molinos barquiformes y algunas monedas. Asimismo, existe la creencia popular de que en el paraje conocido como Las Cuatro Rayas pudo haber existido un asentamiento romano, aunque la falta de estudios al respecto no permite realizar ninguna hipótesis concluyente al respecto.

Edad Media