thumb|250px|"Provando e riprovando", el lema de la Accademia representado en la Tribuna de Galileo La Accademia del Cimento (en italiano significa "Academia del Experimento"), fue una de las primeras sociedades científicas, fundada en Florencia en 1657 por algunos estudiantes de Galileo como Giovanni Alfonso Borelli y Vincenzo Viviani, y que cesó su actividad una década más tarde. La fundación y los trabajos de la Academia fueron financiados por el Príncipe Leopoldo y el Gran Duque Fernando II de Médici. Las actividades de la sociedad incluían:Bruno, pp. 17–18. Experimentación (acerca de prácticamente todo en este periodo temprano de la ciencia) Lucha contra la especulación acientífica Creación de instrumentos de laboratorio Estándares de medida Método – Provando e riprovando (Probando y volviendo a probar otra vez) La publicación "Saggi di naturali esperienze fatte nell'Academia del Cimento sotto la protezione del Serenissimo Principe Leopoldo di Toscan e descritte dal segretario di essa Accademia" impresa por primera vez en 1666, fue traducida al latín en 1731. Se convirtió en el manual de laboratorio estándar en el .
Visión general El Cimento publicó un manual de experimentación que inició el desarrollo de la estandarización de procesos, instrumentos y medidas por toda Europa.Ornstein, p.105. Su lema Provando e riprovando puede ser traducido como "probando y probando otra vez" o como "experimentando y confirmando". Diferente de muchas otras sociedades científicas que se formaron en el , como la Accademia dei Lincei (fundada en 1603), la Royal Society de Londres (fundada en 1660), y la Academie Royale des Sciences (fundada en 1666), la Accademia del Cimento nunca estableció reglas para convertirse en un organismo formal.Middleton, pp. 15–17. No había normas establecidas para convocar a los miembros de la sociedad, no se fijaban reuniones en el calendario y la sociedad nunca formalizó una estructura organizativa. En cambio, fue capaz de tejer un grupo de virtuosos bajo la dirección de sus patronos, el Príncipe Leopoldo de Toscana y el Gran Duque de Toscana Fernando II de Médicis, ambos hijos de Cosme II de Médici.
La sociedad sólo editó un manuscrito durante su existencia, Sagi di naturali esperienze fatte nell'Academia del Cimento sotto la protezione del Serenissimo Principe Leopoldo di Toscana e descritte dal segretario di essa Accademia; y todos los trabajos del manuscrito fueron publicados anónimamente. Esto significa que hay muy pocos registros reales de los trabajos de la sociedad. La carencia de fuentes históricas ha sido compensada por el hecho de que dieciséis volúmenes de escritos de la Accademia del Cimento fueron copiados en el temprano por Giovanni Targioni-Tozzetti, bibliotecario ayudante de la Biblioteca Magliabecchi. Los manuscritos originales se perdieron.Middleton, pp. 11–12. La historia de la sociedad sólo puede ser justamente valorada a través de la correspondencia y de los diarios de las personas asociadas con sus tareas.
La Biblioteca Nacional de Florencia digitalizó recientemente todos estos documentos, que están disponibles en internet.
Miembros Príncipe Leopoldo de Toscana – Considerado por muchos como el fundador de la Academia, el Príncipe Leopoldo era conocido por su interés en la astronomía.Middleton, pp. 17–21. Cuando fue nombrado Cardenal y trasladado a Roma en 1667, la Accademia del Cimento dejó de existir. Fernando II de Médici, Gran Duque de Toscana – Fernando era un influyente protector de Galileo, aficionado a relacionarse con científicos de renombre. Era conocido dentro de la sociedad por su interés en los experimentos de lo que ahora se denomina física. Giovanni Alfonso Borelli – Catedrático de Matemáticas en la Universidad de Pisa durante el período de la Accademia del Cimento, Borelli es el mejor conocido de sus miembros. Era famoso por su intolerancia a la crítica y su por su carácter discutidor. Se especula con que su forma de ser malhumorada pudo inducir a Leopoldo a la disolución final de la Academia. Borelli era también el único miembro que continuamente se opuso a fusionar su trabajo con el de los otros miembros de la Academia, y publicó extensamente trabajos bajo su propio nombre.Ornstein, p.96. Candido y Paolo Del Buono – No se sabe mucho de Candido, pero Paolo fue personalmente invitado por el Príncipe Leopoldo para ser miembro de la sociedad. Fue alumno (contemporáneo de Galileo) de Viviani. Estuvo al servicio de la Corte Polaca durante gran parte del período de existencia de la sociedad. Alessandro Marsili – Galileo pensaba que fue quien escribió una carta al Príncipe Leopoldo en 1640 alabándole, parece ser que para asegurarse su posición en la cátedra de filosofía de Pisa y su afiliación a la sociedad. No era del gusto de los otros miembros, siendo calificado de “podrido y mohoso peripatético” según Borelli en una carta a Paolo del Buono en 1657. El historiador W.E.Knowles Middelton sugiere que Marsili fue añadido al grupo para actuar como el simplón utilizado por Galileo en sus Diálogos sobre los dos máximos sistemas del mundo. Francesco Redi – A pesar de las cartas de Redi declarándose miembro de la Accademia del Cimento, no hay ninguna evidencia de otros miembros que lo corroboren.Middleton, p. 34. Carlo Renaldini – Primer lector de los trabajos de Galileo en la cátedra de Filosofía en Padua. Propuso un experimento sobre la difusión del calor, por lo que se le reclama como el descubridor de la convección del aire.Middleton, p. 35. Nicolas Steno – Pionero de la anatomía, la paleontología, la geología, la estratigrafía, y la cristalografía, hizo observaciones y descubrimientos todavía reconocidos hoy. De familia luterana, se convirtió al catolicismo y más tarde fue obispo. Antonio Uliva – Libertino y totalmente indisciplinado, no existen registros de ninguna entrada suya contribuyendo a los experimentos de la sociedad. Fue arrestado por conducta escandalosa en Roma en 1667; tras lo que murió lanzándose por una ventana.Middleton, p. 36. Vincenzo Viviani – Famoso erudito y estudiante de Galileo. Recibió ofertas de cargos con Luis XIV, Rey de Francia, y Juan II Casimiro de Polonia. Aceptó el puesto de matemático de la corte ofrecido por el Duque Fernando. Viviani tuvo la reputación de ser lento completando su trabajo.Middleton, p. 37. Borelli y Viviani estaban considerados los miembros más brillantes de la sociedad, pero no se llevaban bien.Middleton, p. 29. Secretario (1657–1660) Alessandro Segni – No hizo contribuciones comprobables a la Academia, pero al ser Cardenal Superintendente de la secretaría del Príncipe, se convirtió en el dueño de los papeles de la Academia. Sus herederos son los responsables de la pérdida de los originales.Middleton, p. 12. Secretario (1660–1667) Lorenzo Magalotti – Autor principal de la única publicación de la Academia, el Saggi. Conocido por su meticulosa atención para el detalle y su creciente desinterés en el trabajo de la Academia, ambos factores contribuyeron al largo proceso de cinco años que llevó publicar el trabajo.
Fundación Dado que los trabajos de la Academia no fueron formalizados, no puede haber ninguna respuesta clara sobre la fecha exacta de la fundación del Cimento. Se ha sugerido que el Cimento era la organización formal de las reuniones mantenidas por el Príncipe Leopoldo en su estudio, y que la sociedad no existió, excepto cuando Leopoldo estaba presente.Middleton, pp. 94-95. Middleton está de acuerdo en el énfasis global de que eran Leopoldo y Fernando quienes querían adquirir conocimientos, pero el caso es que la sociedad desarrolló sus experimentos según la curiosidad personal de cada miembro individual. No obstante, hay coincidencia con el El Istituto e Museo di Storia della Scienza de Florencia al señalar que la fecha de inicio se sitúa en 1657.
Publicación right|thumb|Instrumentos mostrados en el Saggi La publicación principal del Cimento es el Saggi di naturali esperienze fatte nell'Academia del Cimento sotto la protezione del Serenissimo Principe Leopoldo di Toscan e descrittedal segretario di essa Accademia normalmente referido a como el Saggi. Este documento se ha denominado el manual de laboratorio del . El manual fue publicado anónimamente y necesitó más de 6 años para ser escrito. La mayoría de los experimentos descritos en el Saggi fueron completados dentro de los primeros dos años del Cimento y el resto del tiempo el libro fue pasando revisiones sucesivas. Estas revisiones fueron propiciadas por el perfeccionismo de Magalotti y su creciente desinterés por los experimentos, agravado por el hecho de que el libro estaba escrito por un comité.Middleton, pp. 70–77. Los estudios recientes muestran el impacto adverso de la cultura de mecenazgo y el deseo del Príncipe Leopoldo de ser conocidp como el patrón de la "ciencia nueva" con la publicación del documento.Strano pp. 85–90. Otros estudios muestran la influencia que el proceso de Galileo tuvo sobre el Príncipe Leopoldo. Escribió a Magalotti y le informó de que el manuscrito debía ser enviado al Cardenal Ranucci y que "nada será imprimido contra sus deseos."Boschiero, p. 192 Letter to Magalotti Leopoldo incluso envió partes de los manuales al Papa para su aprobación. Boschiero argumenta que se dejaron fuera todos los experimentos astronómicos y las teorías avanzadas de por qué las cosas pasan en la naturaleza, recordando que las experiencias de observación de la naturaleza estuvieron condicionadas por la preocupación de Leopoldo de no ofender a la iglesia.Boschiero, p. 192
La primera parte del Saggi trata sobre los instrumentos altamente cuidados que el Cimento utilizó para realizar sus experimentos. La medida de los fenómenos físicos era un área nueva y esta sección del manual expuso qué propiedades físicas había que medir y cómo debían ser medidas para una gran variedad de disciplinas, incluyendo el calor (termómetro), la humedad (higrómetro), el tiempo (péndulo) etc.
El primer conjunto de experimentos describe cómo determinar la presión de aire con barómetros de mercurio. El segundo conjunto incluye el trabajo revisado hecho por Robert Boyle sobre la variación de la presión del aire y el vacío. El tercer conjunto está dedicado al enfriamiento artificial y el cuarto al enfriamiento natural. El quinto conjunto examina el efecto del calor y del frío en varios objetos. El sexto conjunto investiga la compresibilidad del agua mientras que la séptima serie cuestiona la idea de Aristóteles del estado natural del fuego al probar que el humo no asciende en el vacío. El octavo conjunto trata sobre el magnetismo y el noveno sobre la electricidad estática del ámbar. El décimo conjunto examina el color mientras que el undécimo investiga la velocidad del sonido. El duodécimo conjunto muestra las leyes de la caída de los cuerpos de Galileo, pero no se hicieron experimentos para probarlas.
El Saggi está repleto de dibujos de instrumentos de laboratorio con sus instrucciones de uso. Existe una traducción moderna del manual editada por Middelton, titulada: The Experimenters: A Study of the Accademia del Cimento.
Final de la Accademia del Cimento El Cimento nunca llegó a ser una institución. Fue siempre dependiente de las reglas y las órdenes de sus mecenas, Leopoldo y Fernando. A pesar de que se ha dicho que el Papa convirtió la disolución del Cimento en una condición para nombrar cardenal a Leopoldo, esto no ha sido probado.Ornstein, p.95. En cambio, parece que los miembros principales de la sociedad diseñaron los experimentos que interesaron a la mayoría de ellos con los mejores instrumentos disponibles costeados por sus patrones, lo que llevó a objetivos muy diferentes. Borelli, en particular, parecía cansado de tener que compartir sus esfuerzos para impulsar la sociedad con otros, lamentando que el trabajo cooperativo no dejase lugar para el reconocimiento individual. Al final, el Cimento fue más víctima del desvanecimiento que de la disgregación.Middleton, pp.327-328.