Numea (Nouméa en francés, anteriormente conocida como Port-de-France) es la capital del territorio francés de ultramar Nueva Caledonia y de Provincia Sur. Según el censo de 2004, está poblada por 91.386 habitantes (166.041 si contamos su aglomeración urbana estimada en 2009, conocida como Gran Numea), lo que la convierte en la más poblada del archipiélago y la mayor ciudad francófona de todo el océano Pacífico.
La ciudad, culturalmente europea, posee un gran mestizaje. La mayoría de la población son blancos, principalmente neocaledonios, con una minoría importante de funcionarios y militares franceses que viven en ella temporalmente. Otras minorías importantes son los canacos, los asiáticos y los polinesios.
La palabra Numea es un nombre de origen canaco que reemplaza el antiguo nombre de la ciudad, Port-de-France, debido a su similitud con la ciudad martiniquesa de Fort-de-France.
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Toponimia La palabra Numea es un nombre de origen canaco que reemplaza el antiguo nombre de la ciudad, Port-de-France, debido a su similitud con la ciudad martiniqueña de Fort-de-France. Se han formulado varias teorías sobre el origen del nombre de la ciudad. Para algunos proviene de la deformación producida por la mala pronunciación de los europeos de la palabra Dumbea, que hoy en día designa a un río que fluye a la entrada de la península y a una comuna de la Gran Numea. Para otros, su origen viene de las palabras en idioma djubea (perteneciente a la familia de las lenguas canacas) Nu, que significa isla o península (de ahí la isla Nou, ahora Nouville), y Mea, que puede significar 'laguna de peces' o 'propicio para la pesca'.
Historia
Historia antigua Varias excavaciones arqueológicas se han llevado a cabo en la península de Numea, revelando la presencia de asentamientos humanos antes de la llegada de los europeos. La primera serie de excavaciones se llevó a cabo en 1955, por los estadounidenses Edward W. Gifford y Richard Shutler Jr, de la Universidad de California. Se realizó en el sur de la península, relevando la presencia de varios lugares de poblamiento y restos de diferentes tipos, como piedras quemadas, carbón y suelo negro, que indican la presencia de fuego, así como restos humanos correspondientes a enterramientos. Restos parecidos fueron también encontrados en la cercana población de Nouville, pero ninguno ha sido datado con precisión. Una excavación realizada en 1993 en Pointe Magnin, en el extremo sur de la península, durante la construcción de un hotel, permitió a los arqueólogos François y Anne-Marie Semah y Hubert Forestier descubrir restos de viviendas, restos de cocina, capas de cenizas y piezas de alfarería. Se han fechado estos últimos hallazgos alrededor del año 700. En otras partes de la península, como Tina-sur-mer, Ouen Toro y el parque forestal (donde aparecieron restos de un poblado) se encontraron tiestos de cerámica, trozos de conchas y piedras talladas. El análisis de las piezas de alfarería, particularmente las del parque forestal, indican un período más reciente, poco antes de la llegada de los europeos.
Sin embargo, la mayoría de las fuentes militares franceses indican que la península estaba prácticamente deshabitada cuando se fundó Numea, que inicialmente fue llamada Port-de-France, el 25 de junio de 1854. Esta fue una de las razones que llevaron a Tardy de Montravel a elegir ese lugar para construir la ciudad, con la esperanza de tener pocos problemas con la población nativa.Tardy de Montravel anotó en su diario:
Formación thumb|Vista de Port-de-France en el período de asentamiento. Puede verse, en el centro, el Fuerte Constantino. Después de la toma de posesión por Francia de Nueva Caledonia el 24 de septiembre de 1853, la nueva administración colonial buscó un sitio que estuviese protegido y que gozara de una buena rada con el fin de crear allí un puesto militar y de hacerlo capital de la isla. Finalmente, fue el capitán Tardy de Montravel (cuyo nombre lleva actualmente uno de los barrios de la ciudad), quien halló el sitio ideal, protegido de los vientos dominantes y de cara a un importante paso en el arrecife, sobre una península en el sudoeste de la Grande Terre. Así, el 25 de junio de 1854, Numea fue fundada bajo el nombre de Port-de-France. En 1866 los franceses empezaron a utilizar el nombre melanesio de la localidad, para prevenir que sea confundida con Fort-de-France. En sus comienzos, el asentamiento consistía en una simple guarnición de militares concentrados en torno al Fuerte Constantino (el emplazamiento donde actualmente se halla el Hospital Gaston-Bourret).
En 1855, Paul Coffyn, jefe del batallón de ingeniería, confeccionó un primer plan de urbanismo. Él propuso el enrasamiento de un montículo de tierra y rocas de una quincena de metros de altura, llamada acolla Conneau,Del nombre de Théophile Conneau (1804-1860), llegado el 20 de enero de 1855 para desempeñar las «fonctions de capitaine de port, pour les relations avec les bâtiments de commerce de toutes nations et avec les indigènes» (funciones de capitán de puerto, para las relaciones con las instituciones de comercio de todas las naciones y con los indígenas) y cuya residencia estuvo situada frente al mar, en la cumbre de este cerrillo in Patrick O'Reilly, Calédoniens: Répertoire bio-bibliographique de la Nouvelle-Calédonie, éd. «Publications de la Société des Océanistes», n°3, Musée de l'Homme, Paris, 1953, p. 54. con el fin de habilitar el puerto, mientras que la tierra de los desmontes así obtenida era usada para sanear los pantanos vecinos.
Los primeros terraplanados se efectuaron en 1857 al pie del Fuerte Constantino para construir las primeras infraestructuras coloniales, y en 1858 fue tomada la decisión final del enrasado de la colina Conneau. La obra se prolongaría durante aproximadamente 20 años apoyándose ampliamente, a partir de 1869, en mano de obra penal, empleando en total cercano a 300 transportados. La obra comprendía entonces, a partir de los cascajos salidos del cerrillo, la habilitación de un dique que fuese desde el lugar conocido como Cap-Horn (hoy Cerrillo de la Catedral) hasta el cerrillo Conneau, para cerrar así el perímetro sobre el que sería edificado el futuro centro de la ciudad, y el acondicionamiento de varias zonas pantanosas.
Más tarde, la ciudad conocería muchas olas sucesivas de construcción sobre nuevos espacios ganados al mar.
El 26 de junio de 1859, Port-de-France se convirtió por primera vez en una comuna por decisión del Alto Comisariado de Nueva Caledonia. El alcalde y el cuerpo municipal de once miembros fueron nombrados por la autoridad superior de la colonia. Esta primera experiencia fue efímera, puesto que la institución municipal fue disuelta el 21 de julio de 1860. Reaparecería, esta vez de modo definitivo, en 1874, y se trataba una vez más de un cuerpo municipal, con 12 miembros, nombrados por la autoridad superior; pero en 1878, una decisión de la Cámara de diputados de Francia decidió transformarlo en un consejo municipal, electo por primera vez en 1879Historique de la ville sur son site officiel De todas formas, el alcalde siguió siendo nombrado por el gobernador de la colonial hasta el 17 de junio de 1882
Entre 1864 y 1897, Numea sirvió como colonia penal. . Los prisioneros construyeron la catedral de San José de Numea durante ese período.
Desde el descubrimiento de níquel en 1897, la economía de Numea se ha centrado principalmente en la extracción de este mineral. Inicialmente la población de Numea se encontraba dispersa geográficamente, pero para 1927 se había convertido en un pequeño pueblo de diez mil habitantes.
El presidio
La ciudad se desarrollaría lentamente con la llegada de los colonos, de negociantes, pero sobre todo por la presencia de 1864 a 1895 del presidio sobre la Isla de Nou en la rada de la capital y luego en la península de Ducos. Para evitar toda confusión con la ciudad de Fort-de-France, en la también colonia francesa de Martinica, se cambió el nombre de la ciudad por Numea el 2 de junio de 1866. La llegada de presidiarios proveyó de mano de obra gratuita a la colonia para la realización de grandes trabajos, como la saneamiento de los terrenos pantanosos de la península (bahía del Orfanato, barrio latino); el enrasado del cerrillo Conneau, entre 1875 y 1877, que le dio nacimiento al actual centro de la ciudad; la construcción de caminos; el acondicionamiento del puerto; y la realización de las conducciones y de las canalizaciones que permitirían a la pequeña ciudad abastecerse de agua dulce. Más adelante Numea se modernizó, con la llegada de la iluminación pública a gas en 1886, la primera red telefónica y el primer servicio de transporte público. El primer automóvil llegó a la isla en 1901, y de 1914 a 1939 Numea estuvo enlazada a la comuna de Païta por el único ferrocarril en Nueva Caledonia («le petit train de la mine» o «el pequeño tren de la mina»). La estación fue construida en el norte de la ciudad donde se halla hoy día la esquina de las calles rue E. Unger y rue d'Austerlitz.
El níquel Después de que el presidio fuera clausurado en 1894, fue la explotación del níquel la que le dio un segundo impulso a la capital. La explotación de este mineral le confirió el papel de capital económica del territorio, sobre todo al descubrirse que este reforzaba de manera notable la capacidad de resistencia del acero. La producción y la transformación de níquel convirtió a Numea en un puesto estratégico para Francia a comienzos del , en el contexto de la carrera armamentista previa a la Primera Guerra Mundial; y fue así creada la fábrica de Doniambo en Numea en 1909, que concentraba toda la producción de níquel de la colonia. Durante el período de entreguerras, Numea se extendió progresivamente sobre la totalidad de la península, mas fue duramente afectada por la crisis económica de los años 1930.
Segunda Guerra Mundial thumb|300px|Los portaaviones USS Saratoga (CV-3) y HMS Victorious (R38) cerca de Numea en 1943. Durante la Segunda Guerra Mundial Nueva Caledonia permaneció fiel a la Francia Libre. Tras el ataque a Pearl Harbor por los japoneses el 7 de diciembre de 1941, el gobierno de los Estados Unidos decidió convertir Nueva Caledonia en una base de repostaje; la isla se convirtió en la principal base de operaciones del Ejército de los Estados Unidos en el Pacífico y Numea en el cuartel general del almirante Robert L. Ghromley. Este fue el comandante en jefe de la Operación Atalaya, con la que se inició la batalla de Guadalcanal. Aunque la estrategia japonesa proyectaba la invasión de Nueva Caledonia, los combates en la islas Salomón mantuvieron ocupados a los nipones en el norte, y el puerto brindó protección numerosas veces a convoyes aliados. La llegada de las tropas estadounidenses, en marzo de 1942, saturó el puerto, llegando a contabilizarse 86 navíos en un determinado momento, aunque la capacidad máxima del mismo era de 24 barcos. Además, en Numea se formaron batallones de neocaledonios, que participaron en la campaña de África del Norte y en la liberación de Francia.
Los militares llevaron consigo la modernidad y marcaron profundamente a los caledonios. Varios barrios de Numea conservan huellas de esta presencia en su toponimia: Receiving y Motor Pool son nombres heredados de antiguas zonas militares. Después de la guerra, varios caledonios enviaron cartas a Washington solicitando la incorporación de Nueva Caledonia a Estados Unidos como Estado.
El boom del níquel