Magaly Jesús Medina Vela (Huacho, 31 de marzo de 1963) es una presentadora de televisión, productora, empresaria y escritora peruana. Alcanzó gran popularidad durante la emisión de su programa de espectáculos en televisión Magaly TV, que cuya primera versión se transmitió diariamente entre 1997 y 2012; y hoy, con su reestructuración en 2019.

En Magaly TV, Medina comentó el modo de vida de la farándula peruana a la que llamaba «Chollywood», que se convirtió en una marca registrada en 2008; además de realizar críticas y destapes sobre la vida de presentadores, actores y personajes del espectáculo bajo el lema inédito denominado «ampay», que luego se extendería a todos los programas de espectáculos en la televisión peruana después de su salida temporal.

Apodada «la Urraca», es considerada una referente en la televisión peruana, junto a un grupo de periodistas conocidos como «urracos». En 2007 Semana Económica la etiquetó como «la mujer con mayor influencia en la opinión pública» en el país, mientras que en 2008 la revista posicionó en su Encuesta del poder como el «personaje popular más poderoso», para que en 2011 sea nuevamente considerada como el más influyente en el sector «Farándula y espectáculos». Sin embargo, con la llegada de las redes sociales y la inmediatez a la hora de ofrecer noticias, su popularidad fue menguando, hasta el punto de que se quejó a la gerencia del canal por la falta de apoyo. A pesar de ello, Medina ganó popularidad al visibilizar las denuncias de personas ajenas a la farándula ante el temor de que la justicia no las tuviera en cuenta. En 2023 fue nominada a los Premios Martín Fierro como mejor presentadora y mejor programa de espectáculos, en que ganó el título de mejor conductora.

Además, Magaly lanzó dos libros como escritora, El precio de ser Magaly Medina: Mi verdad en la cárcel y ¡Hola, guapa!.

En el año 2008 fue encarcelada, cumpliendo 6 meses de prisión efectiva y el pago de 26,000 dólares por difamar al futbolista peruano Paolo Guerrero. Previamente afrontó problemas legales por el Caso Prostivedettes y posteriormente recibió una sentencia por difamación a Jefferson Farfán. También es una de las más grandes críticas contra el reality Esto es Guerra.

Primeros años y estudios Magaly es la mayor de tres hermanos. Desde niña, estuvo atraída por las letras, en particular en la poesía y la declamación, demostrándolo en sus actuaciones en el Colegio Nacional Mercedes Indacochea de Huacho, Perú.

En 1980, Medina se trasladó a Lima para iniciar su formación profesional en la entonces Escuela de Periodismo Jaime Bausate y Meza. A instancias de su padre, comenzó sus primeras prácticas profesionales en el diario Correo apenas dos años después de su ingreso. La decisión de enfocarse en la crianza de su primer hijo la llevó a posponer temporalmente la vida universitaria.

Medina se ha identificado como «periodista» a lo largo de su trayectoria, a pesar de no haber obtenido la licenciatura. En 2020, expresó su postura respecto a la colegiación profesional, indicando que prefiere ejercer su trayectoria de presentadora de programas de espectáculos de manera independiente, sin la necesidad de afiliarse al Colegio de Periodistas del Perú. En 2025, señaló que tenía intención de terminar la carrera. Al año siguiente, anunció que se había matriculado a sus 63 años.

Trayectoria Primeros años en el periodismo En el año 1982 inicia sus prácticas en el diario Correo dedicándose a las noticias locales y policiales. Posteriormente entra al diario Ojo, donde trabaja en el área de locales. En 1990, ingresa al diario Oiga, dirigida por Francisco Igartua, desempeñándose en el área de política y locales. En dicha revista, le propone a Igartua la posibilidad de escribir una crítica semanal sobre lo acontecido en la televisión. El éxito de la crítica hace que pase de tener una columna a una sección de dos páginas. En 1995, la revista cerró. Ante ello, Medina escribió una columna, en el último número de la revista, llamada «Solo queda recordar» en donde agradecería la libertad que le dio Igartua para escribir y relató su incursión en el mundo del espectáculo: «Desde que empecé en este ingrato oficio del periodismo, siempre me causó indignación ver la devoción servil que escribían las crónicas y columnas llamadas de espectáculos... Propuse crear un espacio de opinión donde solo se comentara lo que sucedía en la televisión, en un lenguaje honesto y que se distanciara del ropaje sobón que caracteriza a otras columnas por el estilo. Me aceptaron la propuesta por un "vamos a ver qué pasa", esa es la razón por la que no pensé en ningún nombre que la identificara y opté modestamente por firmar al final del artículo. Eso sí, jamás pensé en escudarme a través de un seudónimo... Sin embargo, el medio televisivo no [está] acostumbrado a que nadie le llevara la contraria, respondió en forma airada a mis comentarios, los personajes criticados devolvieron cada golpe en cuanto ocasión tenían. Ellos nunca sabrán que el haberme dado tanto pelota en televisión logró que Paco Igartua (que ama la polémica y respeta como nadie la honestidad de los periodistas) me concediera a los pocos meses más espacio».

Incursión en la televisión Su incursión en la televisión se produjo a inicios de la década de 1990 en el programa periodístico de debates Fuego cruzado en el que junto a otros periodistas y a la lingüista Martha Hildebrandt (miembro en ese entonces de Academia Peruana de la Lengua) cuestionaron y criticaron duramente al conocido y hoy desaparecido conductor de televisión Augusto Ferrando, a quien calificaron de vulgar y chabacano por su estilo de conducción en su desaparecido programa Trampolín a la fama. Este hecho aconteció en dicho programa, el cual había anunciado un homenaje a este popular personaje de la televisión.

Posteriormente, fue convocada por Eduardo Guzmán para conducir un segmento dentro de El noticiero de ATV, que empezó a tener popularidad entre los televidentes. Se trataba tan solo de una secuencia de espectáculos. Al ver el éxito del segmento, los directivos del canal decidieron que Medina dirigiera un programa semanal. Dirigió un programa llamado: Pese a quien le pese, que se transmitía de lunes a viernes, a la par que se dispuso un programa propio para el día sábado que fue denominado como Magaly TV, nombre el cual aún conserva. Dicho programa fue transmitido algunas temporadas por la señal de Frecuencia Latina para luego retornar a la de ATV.

Magaly TV

Radio y otras participaciones En 2002 ingresó a la estación Ke-Buena para conducir su primer programa radial Pese a quien le pese. En 2007 animó el festival Artistas unidos por el Perú desde el Sports Arena en Los Ángeles. En 2009 regresó a la locución radial para la emisora Capital, en que permaneció unos meses. En 2022 fue invitada por Radiomar para presentar el especial Salsa para infieles.

Regreso a la televisión Luego de haber salido de la Cárcel el 31 de diciembre de 2008, inmediatamente se dirigió a la sede del canal ATV, para reunirse con los directivos del canal y su equipo de producción, ese mismo día grabó su spot publicitario para su regreso a las pantallas el día 5 de enero anunciando que esta «más fuerte que nunca». El lunes, inició su programa con la entrevista a su abogado César Nakasaki, el cual explicó su situación legal; luego de esto, Magaly anunció que aún no está preparada para regresar a las pantallas y que regresará muy pronto.

El 15 de enero de 2009 viajó a Miami, Estados Unidos para reunirse con su productor Ney Guerrero; regresando el 30 de enero. El 7 de febrero, grabó su spot publicitario junto a grupo de cumbia Hermanos Yaipén, bailando una canción y aludiendo supuestamente a Paolo Guerrero diciendo «Tendría que llorar por ti y ahora me río, me río, me río‹, el spot anunció el retorno de la «Urraca» a la televisión el 23 de febrero.

El 23 de febrero, Medina regresó a la televisión con su decimosegunda temporada de Magaly TeVe vestida de blanco y con nuevo escenario. Días después, la Congresista de la República, Karina Beteta del Partido UPP condecoró a Magaly Medina por el Día de la Mujer por su condición de mujer provinciana exitosa. Esta premiación recibió muchas críticas de diversos sectores.

El 27 de abril de 2009, la Asociación Nacional de Anunciantes (ANDA) decidió dar Luz roja al programa de televisión que conduce Medina. Dicha luz roja corresponde a una sanción ética por los contenidos del programa al que se le aplica y una recomendación a los anunciantes de que no coloquen publicidad en dicho espacio.

En marzo de 2012 volvió a la televisión celebrando 15 años de programa; sin embargo, la periodista decidió finalizar con el ciclo de Magaly TeVe. En 2013 tuvo una participación como jurado del reality Peru's Next Top Model.

Etapa actual Casi dos años después del fin de Magaly TeVe, Medina decidió renunciar a ATV para posteriormente firmar un contrato con Latina, donde estrenó el late show sabatino con su propio nombre Magaly el 19 de septiembre del 2014 y obtuvo un retorno exitoso, siendo el programa más visto del sábado y dejando en segundo lugar a su competencia directa Gisela, el gran show de América Televisión, logrando 23 puntos de índice de audiencia, siendo el programa con mayor audiencia en la televisión peruana.

En el 2015, finaliza el ciclo de su programa de entrevistas Magaly luego de liderar su horario los sábados por la noche en la mayoría de sus emisiones, para así darse paso en la conducción de En carne propia, una temporada de programas especiales enfocados en la difusión de temas de carácter social, expuestos desde un ángulo más periodístico.

Ese 2017, condujo el espacio noticioso 90 matinal en Latina, junto a Mijael Garrido Lecca, que luego fue reemplazado por Pedro Tenorio. Posteriormente en marzo de 2018 presentó simultáneamente La purita verdad, un magazín emitido en la misma cadena televisiva. En mayo de 2018 se anunció que el programa fue retirado temporalmente de la parrilla por sus críticas a Paolo Guerrero. Latina Televisión lanzó un comunicado durante 90 central, en donde la presentadora debía ser censurada hasta el final de la Copa Mundial de Fútbol de 2018.

Luego de varios meses, se confirmaba que Magaly volvería a ATV, ya que lo anunciaba con videos promocionales del canal. Su programa Magaly TV, la firme volvería a transmitir. El programa trataba principalmente de prensa rosa y chismes, aunque en 2020 y 2026 ganó popularidad al visibilizar denuncias hacia figuras no relacionadas a la farándula. Entre sus visibilizaciones más destacadas se encuentran la difusión del caso Richard Swing (que involucró al entonces presidente de la República, Martín Vizcarra, y derivó en el primer proceso de vacancia en su contra), la revelación de vídeos inéditos del caso Lizbeth Marsano (deportista que fue atropellada por el hijastro de la periodista Marisel Linares), la difusión del caso La Bella Luz (que involucró tocamientos indebidos y acoso sistemático del director musical contra la cantante Naldy Saldaña) y la exposición de una denuncia judicial contra la periodista Susy Aponte, La China Polo, con ayuda del pódcast La Encerrona. La opinión pública consideraba a Medina un referente de la «justicia social» más que la propia justicia peruana.

Hacia la década de 2020, Magaly se adentró en el mundo digital con su canal oficial de YouTube sin tocar temas de farándula. Uno de los invitados fue Keiko Fujimori. La presentadora explicó que en su pódcast priorizó las charlas íntimas por encima de los debates políticos, lejos de las presiones sociales. En 2024, la productora anunció que desarrollaría una plataforma de streaming en vivo con una parrilla de contenidos. En 2026, fue invitada para el canal argentino de streaming Luzu TV, presentado por Nicolás Occhiato. Ese año, fue reconocida por la municipalidad de La Molina por su labor local.

Controversias Gisela Valcárcel