thumbnail|Logo Oficial del Instituto Latinoamericano de Comunicación Educativa, (ILCE). thumbnail|Sede del ILCE, Ciudad de México.

El Instituto Latinoamericano de la Comunicación Educativa (ILCE) es un organismo internacional intergubernamental con sede en México, creado por mandato de la UNESCO en 1956, con autonomía de gestión, personalidad o personería jurídica y patrimonio propio, estatus de misión diplomática, que trabaja para el desarrollo de la educación y de la cultura a través de la comunicación y la tecnología, al servicio de América Latina y el Caribe.

Tiene como objetivos la cooperación regional en la investigación, experimentación, producción y difusión de materiales audiovisuales; la formación y capacitación de recursos humanos en el área de la tecnología educativa; la recopilación de materiales y documentación audiovisuales; y los demás que convengan a los Estados miembros.

El ILCE fue creado en 1956, bajo un convenio entre la UNESCO y el Gobierno de México, estableciendo su sede en la capital de este país. Los Estados miembros que lo conforman son: Bolivia, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, República Dominicana y Venezuela. El ILCE contribuye en proyectos educativos y sociales, con la finalidad de hacer accesible la educación a toda la población para mejorar la calidad de vida en personas, comunidades y sociedades de América Latina en general, especialmente en los países miembros.

Historia El ILCE tiene su origen en la VIII Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), en Montevideo, Uruguay, en 1954, donde se acordó la creación de un organismo regional que contribuyera al mejoramiento de la educación a través de la aplicación de medios y recursos audiovisuales, al que se le denominó Instituto Latinoamericano de la Cinematografía Educativa (ILCE), fijándose como sede la Ciudad de México. Dos años más tarde la Unesco y el Gobierno Mexicano firman el Convenio que formalizó la creación del ILCE, el cual tuvo vigencia por dos años con posibilidad de prórroga, designando a José O. Kimball como primer director general.

Se acuerda que el ILCE debería promover la objetivación de la enseñanza, como medio de renovación de los métodos pedagógicos, apoyada en el uso de los medios y recursos audiovisuales, en ese entonces: carteles, filminas, acetatos (transparencias), franelógrafo, títeres a mano, entre otros. El ILCE se instaló en una sección de la Unidad Artística y Cultural del Bosque de Chapultepec complejo cultural ubicado a espaldas del Auditorio Nacional. Inicia la elaboración de diapositivas y filminas en blanco y negro y a color con un grupo de 53 especialistas latinoamericanos. Durante sus primeros años el ILCE recibe el apoyo fundamental de diversos organismos internacionales como la Unesco y la OEA lo que le permite al tiempo que producía y distribuía materiales educativos, dar asistencia técnica y adiestramiento de personal en la producción y uso de estos materiales, tanto en sus propias instalaciones como y en los países de la región que lo solicitaban.

A fines de la década de los años 60, respondiendo a una evaluación interna y a las necesidades de la región, cambia su nombre a Instituto Latinoamericano de la Comunicación Educativa, amplió sus objetivos y campo de acción; se fortalecieron las funciones para convertirlo en "Centro de reflexión continental", cuya tarea primordial fue aprovechar los recursos tecnológicos para modernizar y satisfacer las carencias educativas de Latinoamérica. La política institucional fue incluyente, se propició la participación activa de los países latinoamericanos en el planteamiento y realización de las tareas del instituto, vinculando las actividades del ILCE con las instituciones nacionales especializadas de América Latina, en programas de trabajo en conjunto.

Más adelante, en 1978, en el marco de la Segunda Reunión Extraordinaria del Consejo Directivo del Instituto, con el consenso de los representantes de doce países asistentes, se suscribió un Convenio de Cooperación para reestructurar al ILCE y reorientar sus actividades hacia los campos de la tecnología y la comunicación educativas, a fin de fortalecer la cooperación regional, otorgando un servicio más eficaz y acorde con la evolución de las continuas transformaciones en el ámbito de la educación y, por ende, de los medios de comunicación con los que se auxiliaba.

El ILCE ha pasado de la elaboración de filminas a la producción de video y transmisiones de televisión educativa; de cursos breves a la innovación educativa y programas de posgrado; de capacitación presencial a la educación a distancia y en línea; de reuniones de trabajo a seminarios y congresos; de la acumulación de información a la creación de un Centro de Documentación y una Mediateca; de la publicación de folletos a la edición de libros; del diseño de programas de cómputo al multimedio interactivo.

Como parte de su adaptación a las tecnologías digitales para ampliar su impacto educativo, en los últimos años se creó la Biblioteca Digital del ILCE, una plataforma que ofrece acceso gratuito a una vasta colección de obras de literatura, arte, historia, y ciencia, incluye materiales didácticos y recursos específicos para personal docente y estudiantes, entre otros. Esta iniciativa busca promover la cultura en los países de Latinoamérica y el Caribe, permitiendo la descarga de textos sin necesidad de registro.

En la búsqueda de alternativas que apoyen a la educación, el ILCE extiende sus actividades a la región iberoamericana por medio de acuerdos bilaterales con instituciones afines, universidades, organismos internacionales y ministerios de educación.

Línea del tiempo

1954 En la VIII Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), en Montevideo, Uruguay, se acordó la creación de un organismo regional que contribuyera al mejoramiento de la educación a través de la aplicación de medios y recursos audiovisuales, dando origen al Instituto Latinoamericano de la Cinematografía Educativa (ILCE).

1956 El 30 de mayo, la Unesco y el Gobierno Mexicano firman el Convenio que formalizó la creación del ILCE.

1957 El ILCE inicia formalmente sus funciones al ser ubicado en una sección de la Unidad Artística y Cultural del Bosque de Chapultepec.

1959 La Unesco y el Gobierno de México acordaron el Primer Seminario Latinoamericano de Ayudas Audiovisuales para la enseñanza Escolar y la Educación de Adultos, el ILCE fue la sede para los trabajos. En ese año y con el apoyo de la OEA, el Instituto ofreció asistencia técnica a través de sus expertos y adiestramiento de personal para la producción en serie de películas fijas, tanto en sus instalaciones como en los países de la región.

1959-1962 El ILCE consolidó su operación a través de acciones de colaboración técnica para la creación, o en su caso, la ampliación de las Direcciones de Enseñanza Audiovisual de los Ministerios de Educación, la formación de técnicos latinoamericanos en ayudas audiovisuales, la creación de patronatos, sociedades pro-ayudas audiovisuales y cine clubes educativos. Se determinó que la dirección del ILCE constara de dos miembros, uno administrativo y otro técnico, bajo el control de un Comité Ejecutivo Internacional, además de un Consejo Consultivo que funcionó como mesa coordinadora para permitir la necesaria representación de los gobiernos latinoamericanos así como de la Unesco.

1964 La Unesco y el Gobierno de México, con la participación activa del ILCE, organizaron el Seminario de Televisión Educativa para América Latina, donde se abordaron temas como el uso de la televisión para la educación de jóvenes y adultos; programas instructivos y sobre convivencia social; desarrollo de currículo de enseñanza en escuelas y universidades; bases de la cooperación entre pedagogos y productores de televisión, etc.

1966 Se lleva a cabo en Caracas, Venezuela, la Conferencia Regional sobre planeamiento y organización de programas de alfabetización en América Latina y el Caribe, en el cual se acuerda que en materia de cooperación internacional, la CEPAL, el BID, el CREFAL y el ILCE, presten apoyo a los esfuerzos nacionales de los países de la región, en materia de alfabetización y educación de adultos.

1967 El Consejo Ejecutivo de la Unesco designa una Comisión Especial para evaluar al Instituto, concluyendo que, una década después, en torno a las exigencias educativas, los recursos tecnológicos eran más poderosos y habían incrementado su eficacia: al cine se sumó la radio, televisión, videotape y los satélites de comunicaciones. Se sugirió la necesidad de reestructurar la composición interna del ILCE, dando prioridad al personal técnico-pedagógico.

1969 Como resultado de las recomendaciones se propone durante la 83.ª reunión del Consejo Ejecutivo de la Unesco el cambio de nombre por el de Instituto Latinoamericano de la Comunicación Educativa. Las siglas siguieron siendo las mismas pero se ampliaron sus objetivos y campo de acción, conservando su carácter internacional.

1970 El ILCE se transforma como un espacio permanente de estudio e investigación sobre comunicación educativa y educación audiovisual, a fin de enriquecer la enseñanza regional, enfocando sus actividades hacia la búsqueda y estudio de los avances tecnológicos para su aplicabilidad como instrumento de enseñanza. Los resultados y productos derivados de las investigaciones y experiencias educativas comprobadas, se harían del conocimiento de los países participantes para su beneficio. En el mismo sentido, y continuando con la labor de enseñanza iniciada años antes con cursos centrados en la práctica, se crea la Escuela de la Comunicación Educativa (ECE), institucionalizando la enseñanza y cuyo objetivo principal fue ofrecer preparación especializada a docentes, funcionarios y administrativos latinoamericanos en diferentes ámbitos; ejemplo de ello es la formación como Especialistas en Comunicación Educativa en un programa de cuatro semestres. En ese año el Gobierno Mexicano se compromete a proporcionar facilidades necesarias para iniciar la incursión del ILCE a la televisión educativa (estudios de televisión, equipo e instalaciones para la preparación de expertos), con la condición de lograr la colaboración de los gobiernos de América Latina para la planeación y desarrollo de los trabajos en la materia.

1972 El ILCE con la colaboración de la Unión de Universidades de América Latina (UDUAL) organiza una reunión a la cual asisten 15 países de la región, para definir el empleo de la televisión educativa a nivel universitario en los países latinoamericanos, con el fin de hacer llegar la enseñanza superior a quienes no pudieran asistir a cursos regulares, promoviendo la capacidad creadora y enriqueciendo la calidad de la enseñanza. En este año tuvo lugar en Sao Paulo, Brasil, organizado por el ILCE y por el Ministerio de Educación de Brasil, el Seminario Latinoamericano sobre Organización y Administración de Centros Audiovisuales y Regionales. El producto fue un documento conocido como Carta de Sao Paulo, en el que se planteó la colaboración permanente para el desarrollo educativo, empleando los medios masivos de comunicación.

1973 Se lleva a cabo el Seminario sobre una Experiencia de Teleducación Compartida, en una región de América Latina organizado por el ILCE-UNESCO, en Caracas, Venezuela del 29 de enero al 2 de febrero. Asistieron los países latinoamericanos signatarios del Convenio Andrés Bello y los miembros del Proyecto SERLA: expertos de la UNESCO y representantes de universidades e instituciones de estudios superiores y del Ministerio de Educación de Venezuela.